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Si por algo se ha caracterizado el catálogo de 3DS durante este año, es por el gran protagonismo que ha recibido la bola rosada de la Gran N, que ha cumplido veinticinco años y lo ha celebrado en la portátil con diferentes juegos de lo más variopintos. Entre esta cantidad de títulos, se encuentran entregas como Team Kirby Clash Deluxe y Kirby’s Blowout Blast, que ya se encuentran disponibles en la eShop desde hace unos cuantos meses y que han apostado por experiencias y conceptos muy diferentes a lo que nos ha tenido acostumbrado Kirby en sus entregas principales. Para poner el broche final a esta celebración, Nintendo ha lanzado un tercer y último título, que esta vez parece ser el plato fuerte del aniversario, ya que, a diferencia de las otras dos entregas de nuestro amigo glotón, Kirby Battle Royale apuesta por un lanzamiento en formato físico. Eso sí, también se suma al carro de querer ofrecer una experiencia totalmente diferente a lo ya visto en la franquicia.

 

Y es que, si hay una franquicia dentro de la Gran N que ha apostado por diferentes mecánicas y conceptos, es sin duda Kirby, capaz de ofrecer desde plataformas en dos dimensiones de corte clásico, hasta títulos que son puramente táctiles como el genial Kirby y el pincel arcoíris, pasando por juegos de carreras como Kirby Air Ride, sin contar con varios experimentos como; Kirby’s Dream Course, que es un título de golf, Kirby’s Ghost Trap, un Puyo Puyo, Kirby Tilt ‘n’ Tumble que apuesta por los puzles o Kirby’s Pinball Land, que como su nombre indica, es un Pinball protagonizado por el glotón.

 

Kirby Battle Royale – Tráiler de lanzamiento (Nintendo 3DS)


Los minijuegos se celebran en Dream Land a golpetazo limpio

Si se podría definir de alguna manera a Kirby Battle Royale, sin duda sería como una especie de hijo bastardo entre Super Smash Bros y Mario Party. La nueva entrega del héroe de Dream Land ha optado esta vez por ofrecer una experiencia multijugador entre cuatro jugadores, donde habrá que superar a nuestros rivales por los diez minijuegos que nos ofrece el título. Desde alzarnos con la victoria recolectando manzanas, combustible o gemas, pasando por lanzar objetos a ciertos objetivos como a nuestros rivales, banderines o cañones, hasta enfrentarnos directamente contra todos los contrincantes y tener que ser el último que quede en pie.

 

El punto fuerte de estos minijuegos es su duración, que no sobresale de los tres minutos y es ideal para un título portátil de estas características, ya que nos ofrecerá partidas simples, directas y alocadas. Aun así, que solo tengamos diez pruebas se hace una cantidad muy escasa para un título tan centrado en estos minijuegos, que con el paso del tiempo, echaremos en falta más variedad y sobretodo, un mayor número de competiciones, ya que las pruebas se irán repitiendo constantemente y se quedan muy cortas, causando una sensación de repetición.

 

 

 

Estas pruebas se apoyan también de un accesible y directo sistema de combate, donde Kirby podrá saltar, flotar, encadenar golpes básicos, cargados, abalanzarse contra el rival e incluso podemos agarrar objetos o rivales para lanzarlos con fuerza. Un sistema que cumple viendo las características del título, que busca encajar en todo tipo de públicos, todo ello con un control intuitivo, que responde a la perfección y no nos pondrá ninguna pega a la hora de controlar al personaje.

 

Todos estos escenarios están recreados con un apartado técnico y audiovisual muy similar al que hemos visto en los otros títulos de Kirby que ya han debutado en Nintendo 3DS, cumpliendo con creces y dando ese toque simpático, pegadizo y alegre que caracteriza a la saga.

 

El sueño se apodera del contenido para un jugador ¡Kirby despierta!

Junto al escaso número de pruebas, el poco contenido para un solo jugador también ayuda a producir y hacer crecer aún más esa sensación de repetición: Kirby Battle Royale empieza a quedarse sin fuelle con el paso de las horas. El modo historia solo consiste en ir avanzando en las diferentes ligas del Grand Prix Dedede, para ello hay que ir consiguiendo victorias en las diez pruebas del título. Victorias que se sumarán muy fácilmente por la permisividad de nuestros rivales, que tienen una IA tremendamente simple y que harán que no tengamos ningún esfuerzo en conseguir nuestros objetivos, incluso en los combates que nos intentan poner en apuros poniéndonos en desventaja. En resumidas cuentas, el modo historia solo sirve como excusa para presentarnos las mecánicas base del juego y sobretodo, para ir ganando monedas para desbloquear las diferentes habilidades de nuestro protagonista. A parte de este modo historia, disponemos de un modo entrenamiento que tampoco sirve para mucho, ya que no nos encontramos ante un juego con un profundo sistema de combate. Sin duda, se echa en falta una mayor cantidad de modos de juego para que el título nos invite a dedicarle una mayor cantidad de horas y logre suplir esa falta de variedad.

 

Aunque como es de costumbre en la franquicia, Kirby usará sus habilidades para liarse a mamporros con todo lo que se mueva. Para ello tendremos que escoger bien qué transformación usar en combate entre las trece que se encuentran disponibles, todas ellas ya conocidas de las anteriores entregas. No faltarán desde el doctor, pasando por las clásicas como las de espadachín, sombrilla, martillo, hielo… Un repertorio que no está nada mal, pero viendo la gran cantidad de habilidades que ha ido poseyendo nuestro glotón preferido a lo largo de sus veinticinco años, se podría haber incluido unas cuantas más para redondear el número. Cabe mencionar que estas habilidades poseen de diferentes aspectos, concretamente de tres por cada transformación, que podremos ir desbloqueando en la sección de coleccionables por un modélico precio. Junto a estos aspectos también se suman los orbes de mejora, música, las habilidades del título e incluso los tipos de combate como desbloqueables. Sin duda uno de los aspectos donde Kirby Battle Royale sí está a la altura de la saga, en sus coleccionables.

 

 

 

 

Sin duda, Kirby Battle Royale es un juego tremendamente enfocado en el modo multijugador, apartado donde el título saca más a relucir sus bondades, aunque por desgracia, también nos vamos a encontrar con alguna que otra pega en su mejor apartado. El modo online es sin duda la gran mancha del multijugador. Nos encontramos ante un modo en línea muy flojo en cuanto a opciones, en el que no se pueden crear grupos de jugadores ni partidas personalizas, haciendo que el azar sea la opción para elegir el minijuego. Para colmo, tardaremos bastante en encontrar una partida, culpa de ello la tiene la escasa comunidad que dispone Battle Royale.

 

Pese a tener un modo online descafeinado, su multijugador local sí destaca y logra brillar con gran fuerza, gracias a la personalización de las partidas, que nos permitirá elegir a qué minijuego jugar, elegir entre batallas por equipos o todos contra todos, además de disponer de modo descarga, que hará que nos podamos reunir con nuestros amigos con un solo cartucho del juego, una opción que limitará la experiencia, pero que aun así, suma más que resta al conjunto del modo local.

 

Kirby Battle Royale – La bola rosa se deshincha más rápido de lo que pensábamos

Tras pasar unas largas horas con Kirby Battle Royale, la sensación que nos deja el título es la de estar en frente de un concepto desaprovechado, con buenas ideas, pero tremendamente mal ejecutadas. El contenido para un solo jugador necesita de mucho más para convencer al fan de la franquicia. Una mayor cantidad de pruebas, modos de juego y un modo online estable hubieran convertido a este nuevo spin off de la franquicia en algo excelente. El título solo logra brillar en sus primeros compases y en el multijugador local, que nos ofrecerá una de las experiencias más divertidas dentro del catálogo de la consola, sumándose a esa lista de juegos imprescindibles para jugar con nuestros amigos. Sin duda, es una oportunidad perdida por parte de la Gran N para despedir el veinticinco aniversario del personaje por todo lo alto.

 

Este análisis ha sido posible gracias a un código de descarga del juego cedido por Nintendo España.

Análisis - Kirby Battle Royale (Nintendo 3DS). Repartiendo tortazos en Dream Land
Llega a su fin la aventura de Kirby en Nintendo 3DS, con un título divertido en compañía y aburrido en solitario. Kirby Battle Royale nos da una de cal y otra de arena.
  • Diversión directa para partidas cortas o con amigos
  • Técnicamente es bueno, y su apartado audiovisual está a la altura
  • Sencillo y apto para todo tipo de público
  • Modos para un jugador desaprovechados y limitados. No ofrece desafío
  • Pasadas unas horas, puede llegar a aburrir. Se queda corto en contenido
  • Modo online flojo por las escasas opciones y su comunidad
55%Nota Final
Puntuación de los lectores: (2 Votes)
78%

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