Mamporros a mansalva, humor, sobornos, corrupción, mucho dinero y una princesa con sed, mucha sed de venganza, ¿realidad o ficción? NIS America, compañía que ya en 2017 nos dejó cosas interesantes como YS VIII Lacrimosa of Dana o la edición completa de Disgaea 5, nos presenta Penny Punching Princess. Se trata de un Beat ‘em Up con toques de RPG en el que manejamos a una princesa sin país cuyo reino fue destruido por la familia Dragoloan, una corporación corrupta de dragones prestamistas y usureros (como muchos gobiernos). Vamos, ¡como la vida misma! Os pica la curiosidad, ¿verdad?
Ni los reinos de princesas y dragones se libran del capitalismo más despiadado
Hace mucho tiempo, hubo una época en la que el poder significaba y simplificaba todo. Una fuerza maligna imponía su tiranía y posteriormente un héroe la derrocaba restaurando el orden natural. Pues bien, ¿qué pasaría si la supervivencia del más fuerte fuera sustituida por la del más rico? Penny Punching Princess trascurre en un mundo donde el capitalismo se ha instaurado de forma permanente. El dinero es poder, justicia, amor y en definitiva lo es todo. El personaje principal es una princesa estoica y pragmática, de corazón curtido, que solo confía en el dinero. Su mayordomo Sebastian, un familiar zombie: Isabella, el dios del dinero Zenigame y un poderoso dragón completan el reparto del juego dotándolo de gran carácter y elevadas dosis de humor. Se trata de un título de estilo pixel art pero con unos escenarios simples y no demasiado elaborados, que nadie espere una maravilla artística ya que aquí no es, precisamente, donde radica su potencial.
Han pasado 10 años desde que la familia Dragoloan, corporación de prestamistas corruptos, arrebató el reino al padre de nuestra protagonista, acuciado por las deudas y ha llegado el momento de la venganza. El plan es bien sencillo: amasar una fortuna para lograr abrirse camino, reconstruir el reino y cuando el dinero falle pasar al plan p de puñetazos. Una aventura llena de acción y diversión se abre ante nosotros.

Una vez aclarado el trasfondo argumental y antes de entrar de lleno en el apartado plenamente jugable resulta imprescindible que tengamos claro los controles, apartado que aprovecharé para explicar el uso de uno de los elementos fundamentales, la calculadora. Nos encontramos con dos modos de juego, uno que hace uso de la pantalla táctil para determinadas acciones y otro clásico en el que utilizamos los botones, opción esta última por la que se decanta un servidor. Los controles básicos giran en torno a la combinación de 3 botones (Y, A, B), mientras que los movimientos especiales hacen uso de los gatillos de (ZR, ZL)
- Y golpe normal
- A golpe fuerte
- Y+B empujar (consume HP)
- Y+B (mantenido) ataque de emergencia
- ZL: activa uno de los elementos imprescindibles, la calculadora. Con ella podremos, si contamos con las monedas suficientes, sobornar a casi cualquier contrincante para que se una a nosotros como esbirro e incluso recurrir a la deidad del dinero para que diezme a nuestros enemigos, nos ofrezca ventajas o incluso revierta nuestra propia muerte. A su vez, con dicha herramienta podemos abrirnos paso a zonas cerradas en las que normalmente encontraremos todo tipo de tesoros.
- ZR: técnicas especiales que iremos aprendiendo durante el trascurso de la partida y cuya barra de uso, una vez asignada una u otra, irá ascendiendo a medida que repartamos mamporros. Existen más de 70 movimientos especiales desbloqueables por lo que aquí tenemos trabajo para rato si queremos desbloquearlos todos.

Adentrándonos en terreno puramente jugable, Penny Punching Princess es un título de vista isométrica, cámara fija en 2D y personajes de estilo pixel art en el que avanzamos a través de distintas islas que, a su vez, se componen de distintos niveles. La estructura de las distintas fases viene a ser siempre la misma, incluso durante el tutorial inicial, comienzas avanzando hasta llegar a diversas arenas de lucha en las que se cierra el paso para que no puedas escapar hasta vencer a todos los enemigos que aparecen. En ocasiones te mueves en espacios demasiado pequeños y combinar los puñetazos con el uso de la calculadora o las técnicas especiales puede resultar agobiante. Tras superar cada batalla aparece una pantalla que indica el rango obtenido, monedas obtenidas, combos, tiempo y diversas estadísticas. Cada nivel cuenta con un tiempo límite de 60 minutos que difícilmente superaremos ya que estos vienen a durar entre 5 y 15 minutos. Por otro lado, hay poco que hacer entre batalla y batalla, más allá de acceder a alguna zona, previo pago, para obtener algún cofre. Si bien es cierto que algunas de esas zonas suponen todo un reto que requerirá tiempo y dinero. Nos encontramos con una curva de dificultad poco medida, haciendo honor a la vieja escuela. Esto puede ser un arma de doble filo, negativo para los que no tienen paciencia, positivo para los amantes de los restos, ya que los piques están más que garantizados. Tras superar cada nivel se abre ante nosotros un menú de posibilidades relativamente amplio para lo que podríamos esperar de un título de estas características.
Centro de entrenamiento:
- Tutorial en donde repasar los controles.
- Mejora de habilidades, donde canjear los puntos obtenidos durante la batalla por puntos de HP, ataque, defensa o técnicas especiales.
- Listado de habilidades desbloqueadas.
- Equipamiento de armaduras
Taller: donde crear nuevas armaduras o estatuas Zenigami a partir de las reliquias recogidas.
Base de operaciones: la venganza es importante pero hay que reconstruir un reino.
Sistema: salvar, cargar, borrar partida y acceder al menú de opciones principalmente.

El apartado sonoro pasa sin pena ni gloria pero cumple su función. Melodías alegres, casi circenses, durante las conversaciones e intros y una pista distinta por cada isla, común a cada uno de los niveles y que suele ser acorde con el entorno que nos rodea. El gran pero, como ya ocurrió con The Longest Five Minutes, es que Penny Punching Princess llega en el idioma de Shakespeare, tanto textos como voces, permitiendo la posibilidad de cambiar estas últimas al japonés. Es cierto que las conversaciones no son demasiado amplias y que con un nivel bajo de inglés nos desenvolveremos con cierta soltura pero para quien esto suponga un lastre, puede empañar la experiencia de juego.
Si algo destaca en Penny Punching Princess es el carisma de sus personajes
A modo de conclusión, Penny Punching Princess es un buen título para los amantes del Beat ‘em Up con unos toques de RPG, de mucho mayor calado y frescura de lo que parecen al principio, que harán las delicias de propios y extraños. Si a todo ello sumamos un sistema de juego exigente pero a su vez muy gratificante, en el que no gana el que lucha más duro sino el más inteligente y con la billetera más grande, tenemos aseguradas horas y horas de diversión. En su contra, un apartado artístico que no termina de enganchar y el hecho de llegar en perfecto inglés.
Este análisis ha sido posible gracias a un código de descarga proporcionado por NIS America.





