Willy Jetman Astromonkey's Revenge

Análisis Willy Jetman: Astromonkey’s Revenge – Nintendo Switch. Dale caña al mono

Despertad a Willy

Willy Jetman Astromonkey's Revenge
Fecha de lanzamiento
31 enero, 2020
Número de jugadores
1
Idiomas
Español, inglés, francés, etc.
Tamaño de la Descarga
1.1 GB
Nuestra puntuación
73

El espacio, la última frontera. Y esto es así porque hay literalmente de todo en el espacio y como consecuencia las aduanas no dan a basto. Y mira que es grande el espacio, pero no hay manera de pasar más allá de ello, oye. Así que tenemos que darnos la media vuelta a explorar alguno de sus tropecientos planetas, porque hay no muchos, sino muchísimos. El que hemos elegido no tiene nombre de detergente, por desgracia, sino que tiene un nombre bastante corriente: Gravos. Allí ha tenido lugar un accidente y hay restos de nave espacial por todos lados, menudo desastre ha liado el monito. Nuestra misión, por la que nos han contratado y supuestamente nos pagan, consiste en limpiar todo el planeta, a sacarle brillo y dejarle como los chorros del oro. Pero no todo es lo que parece en el planeta, y a medida que avancemos vamos descubriendo más y más cosas sobre el mismo. ¿Quieres saber de qué va Willy Jetman: Astromonkey’s Revenge? ¡Pues lee nuestro análisis, que comenzamos! O puedes comprar el juego de Last Chicken Games… ¡pero antes lee nuestro análisis!

 

 

Aparca la llorasión y empieza a limpiar, ¡más que vago!

Willy Jetman: Astromonkey’s Revenge es un arcade bidimensional de plataformas y disparos. Muchos disparos. Ambientado en un exótico planeta, nuestra misión consiste en llevar a los puntos de reciclaje la diversa chatarra espacial que se encuentra por todo el planeta, lo cual no es cosa menor, ya que en el lugar tenemos que enfrentarnos a toda la diversidad de la fauna local, o dicho de otra forma, tenemos que liarnos a disparo limpio con todo lo que se menee. Para ello contamos con multitud de armas a nuestra disposición, previa localización por el escenario, pudiendo equiparnos dos de ellas a la vez, una como principal y otra como secundaria, que podemos ir mejorando conforme vamos pagando una determinada cantidad de dinero que vamos ganando según reciclamos basura y matamos enemigos. Se puede decir que cuanto más mates, más podrás matar, pero nosotros preferimos verlo por la vía ecológica, es decir, cuanta más basura reciclamos, más bichos podemos exterminar. Un momento, hay algo perturbador en todo eso…

 

Pero no temáis amigos de la no violencia, no nos hemos olvidado de vosotros (del todo). Si la mitad del tiempo nos la pasamos disparando, la otra mitad nos la pasamos en el aire. Contamos con un jetpack -¿acaso pensabais que Willy se apellidaba así?- con el que alcanzar zonas elevadas. Esto es algo del que se saca mucho partido gracias a un diseño de niveles que tiende a la verticalidad. Este aspecto es muy importante , pues según sea nuestro nivel y nuestra capacidad de vuelo del jetpack podemos acceder a una zonas u otras y descubrir secretos, que hay a puñados repartidos por los escenarios, los cuales nos permitirán desbloquear recompensas y trofeos. Por cierto, mucha suerte a los speedrunners, que Willy os coja con los reflejos a tope.

 

Por la deriva que tiene este texto es más que evidente, pero allá va. Willy Jetman: Astromonkey’s Revenge es una comedia que se sustenta en la relación entre Willy y Gladys. Ambos personajes presentan unas dinámicas de amor-odio bastante descacharrantes. Por un lado tenemos a Willy, vago hasta la médula, y algo corto de miras si nos preguntas a nosotros, mientras que Gladys es un personaje más frío, más sensato, como si fuese la voz de la razón de Willy que intenta poner cordura a la situación (sale mal, Willy es mucho Willy). A esta relación tenemos que añadirle la presencia de los lugareños de Gravos, primos no tan lejanos de los gungan, que terminan de poner la puntilla a lo que vemos por pantalla. La historia no intenta sorprender a nadie, la verdad. Busca las risas y establecer una complicidad con el jugador, y vaya si lo consigue.

 

 

El mono hace monerí… ¿pero quién le ha dado tantas armas?

Sin embargo, nuestra aventura no ha terminado siendo un paseo por los campos de Gravos. Y la culpa la tiene una curva de dificultad trazada a mano con un pulso regulero, es decir, con picos de dificultad considerables. Willy Jetman: Astromonkey’s Revenge es un título exigente (tened eso en cuenta), como los que se hacían en los 80 o los 90, que la inspiración no ha sido solo a nivel gráfico; pero han sido muchas las veces en las que nos hemos visto pasándolo mal porque al diseño de niveles de repente le venía a bien que tuvieras que enfrentarte a más enemigos de lo clínicamente recomendado, o que tuvieras a un señor minijefe dispuesto a hacer que volvieras por donde guardaste la partida. La prueba de que hay que ir con pies de plomo la tenemos en los enemigos. Si nos golpean con uno de sus ataques nos hacen un daño determinado, mayor o menor según el tipo de enemigo, pero si hay contacto entre Willy y el enemigo el daño es doble, llegando incluso a matarnos de un solo golpe.

 

Esto último ha sido algo que nos ha ocurrido especialmente contra los jefes finales, que nos han parecido de lejos lo peor del título. Si a los enemigos comunes hay que hinflarles a disparos para que caigan, con los jefes finales hay que armarse de paciencia. Su diseño es bastante desigual, con algunos que nos han parecido verdaderas pruebas a nuestros reflejos y capacidad de concentración, mientras que otros nos los hemos pasado al dedillo, pues presentaban unos patrones muy simples. Estos últimos, al final han sido unas barreras, unas esponjas de vida a las que disparar durante dos minutos mientras procuramos no tocarlas cuando se mueven. Una pena que se repite más veces de las que nos hubiese gustado.

 

Por último nos gustaría hablar de su apartado técnico. Aquí no hay peros que valgan, la ambientación es sencillamente fabulosa. Gravos, con todos sus parajes y sus mazmorras, es un planeta amplísimo donde no faltan los pequeños detalles que dotan al título de una gran personalidad. A nosotros los gráficos nos han recordado mucho a lo que se podía ver en la antigua Mega Drive, pero también las melodías puramente arcade y que encajan como un guante con la acción que vemos por pantalla, aunque difícilmente llegaréis a acordaros de ellas tras cerrar el juego. Y si os gustan las cascadas estáis de enhorabuena. Si Quentin Tarantino tiene un fetiche obsesivo por mostrar pies en sus películas, Last Chicken Games lo tienen por poner cascadas. Cascadas de agua, cascadas de lava, cascadas de mie… ¡Todo tipo de cascadas!

 

 

Willy Jetman: Astromonkey’s Revenge – Una aventura la mar de mona

Willy Jetman: Astromonkey’s Revenge es una aventura muy exigente, que se pasa de frenada en algunos momentos con unos picos de dificultad del carajo. Sin embargo, el tono que imprime a la historia, con una dupla de protagonistas sencillamente hilarante, unos controles que responden perfectamente a lo que queremos hacer en pantalla y un apartado artístico arrebatador, son suficientes para compensar los baches que pone por el camino. No está pensado para todos los públicos, pero si buscáis un reto como jugadores, a la par que queréis disfrutar, que es de lo que va la cosa al fin y al cabo, de una historia la mar de entretenida y graciosa, aquí tenéis a vuestro indie. No está nada mal para ser el primer título del estudio.

 

Willy Jetman Astromonkey's Revenge

Hemos analizado Willy Jetman: Astromonkey’s Revenge gracias a un kit de prensa cedido por Badland Publishing. Versión analizada 1.0.0

Una aventura la mar de mona
Alguien tiene que poner las cosas en su sitio, ¿y a quién han llamado? ¡A Willy Jetman! Muchos disparos, la risa por bandera, enemigos pesados hasta aburrir y gráficos preciosos son los ingredientes que dan forma a este fantástico arcade independiente de denominación ibérica, que si bien podría haber salido mucho mejor, el resultado final sigue siendo notable.
PROS
Estamos ante una comedia de primer nivel
La cantidad de secretos y detalles de Gravos son maravillosos
Los controles responden a la perfección
CONTRAS
Existen picos de dificultad que pueden llegar a ser muy frustrantes
Los jefes finales son esponjas de vida. Se acaban haciendo muy tediosos
No se llega a explotar del todo el plataformeo del título
73
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