My Memory of Us

Análisis My Memory of Us – Nintendo Switch. La guerra a través de los ojos de un niño

My Memory of Us
Fecha de lanzamiento
12 febrero, 2021
Número de jugadores
1
Idiomas
Inglés, español, francés, etc.
Tamaño de la descarga
2560,00 MB
Nuestra puntuación
78

Desde el inicio del ocio electrónico la guerra ha sido y sigue siendo uno de los temas estrella a tratar en los videojuegos de una forma u otra. Lo hemos visto incontables veces en juegos de todo tipo que abarcan disparos, infiltración o incluso plataformas, con mayor o menor acierto, ambientados en la realidad o mundos de ficción, e incluso aportando giros de tuerca o siguiendo el camino de lo ya establecido. Hay para todos los gustos y por mucho que el tiempo pase, el atractivo del conflicto para sostener una historia nos acompaña mientras esta y otras industrias siguen adelante. Y si hay una gran guerra real en la que muchos videojuegos se inspiran esa es la Segunda Guerra Mundial. Esta introducción, aparentemente alejada de lo que transmite la portada del videojuego que tenemos entre manos, es necesaria para contar lo que es My Memory of Us.

 

Desarrollado por el estudio polaco Juggler Games y distribuido por Crunching Koalas, IMGN.PRO y Meridiem Games en España en formato físico, esta suerte de aventura gráfica nos transporta a Polonia durante el inicio de la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, todo lo que nosotros vemos y oímos como jugadores es lo que nos cuenta el niño protagonista ya siendo anciano, narrado brillantemente por Sir Patrick Stewart (Charles Xavier en la saga de películas X-Men, Picard en Star Trek), aderezado con cierta fantasía. Y precisamente esa es la palabra perfecta para describir esta obra y su peculiar acercamiento a tan oscuro capítulo de nuestra historia. Así que acompañadnos en este análisis repleto de prendas rojas y malvados robots, ¡o el malvado Rey Robot hará que os pinten de rojo! Y si os quedáis con ganas de más, no olvidéis echar un ojo a nuestro gameplay.

 

 

¡El malvado Rey Robot quiere dominar el mundo!

Pongámonos en contexto. La aventura empieza cuando una niña encuentra en una librería un libro y una fotografía en su interior. Esto hace que nuestro protagonista ya anciano recuerde una historia del pasado y las circunstancias en las que conoció a otra niña como la que tiene ahora frente a él. Sin comerlo ni beberlo, nos encontramos en la Polonia de varias décadas atrás, poco antes de que el ejército Nazi llegara para invadirla. Disculpad, ¿he dicho Nazi? Quería decir Robot. Ejército de robots. Porque lo que nos cuenta nuestro protagonista es una versión más amigable de la historia, apta para todos los públicos, cuyo trasfondo sigue siendo igual de cruel que el que vivió la humanidad en realidad. De esta forma, el equipo de desarrollo consigue dar un giro de tuerca a la historia y darle ese toque de fantasía del que hablaba al principio.

 

Pero todo está ahí, y precisamente ese es uno de los mayores aciertos del título. My Memory of Us disfraza de aventura gráfica simpática las diferentes crueldades que vivieron los polacos, los judíos y una parte del mundo cambiando unos elementos por otros para hacerlo todo más amistoso. Pero que nadie se equivoque, la hambruna, la segregación, los campos de concentración y un largo etcétera de cosas que nunca tendrían que repetirse siguen estando presentes. A mi parecer el tema se ha tratado con un profundo respeto y ese giro que le han dado a la forma de narrar la historia, además de darle un aire diferente al juego, lo hace perfecto para introducir a los más pequeños a esa realidad tan compleja, incluso si hay momentos tristes o algo más duros.

 

My Memory of Us es una historia fantástica, y podéis tomar esto en cualquiera de los dos sentidos, y se hace amena en las cinco horas que puede durar según lo que os guste dar vueltas o lo hábiles que seáis resolviendo sus rompecabezas. Estamos frente a una aventura gráfica con cierto sabor añejo, pese a no ser point and click sino de movernos con el joystick o la cruceta, y eso se nota en muchos convencionalismos adoptados o incluso en esos rompecabezas que comentaba. ¿Es un punto negativo? En absoluto, beber de un género tan injustamente olvidado en estas últimas generaciones y hacerlo con tanto acierto es algo positivo se mire como se mire.

 

=

 

Ojo con el rojo

Para avanzar por los diferentes escenarios y capítulos que nos plantea My Memory of Us controlamos una niña y un niño, cuyas habilidades combinadas nos van abriendo camino para progresar. Ella es rápida y usa un tirachinas. Él es sigiloso y puede deslumbrar con su espejo de bolsillo. Y excepto cuando por diferentes motivos nos obligan a separarnos y solo tenemos un personaje disponible, el resto del tiempo vamos alternando entre los dos para resolver las diferentes situaciones.

 

No vamos a entrar en posibles spoilers de la trama, pero sí que os podemos decir que el color rojo es la piedra angular de un videojuego cuyo desarrollo ocurre íntegramente en blanco y negro. Todo lo que sea importante dentro del juego va a estar marcado en color rojo para hacerlo destacar y así ayudar al jugador a identificar qué es un objeto importante o qué no. Botones, palancas, herramientas, objetos para recoger… Si veis algo rojo, es importante. Es posible que esta forma de destacar nuestros objetivos y la linealidad del título, que no nos deja salirnos del área en el que tenemos que resolver nuestro rompecabezas, puede ser un punto negativo para algunos y es algo a tener en cuenta. No es un título complicado, ni mucho menos, aunque algún puzle haga que tengáis que darle más de una vuelta buscando la solución.

 

Hablando de puzles, My Memory of Us acierta en el ritmo a la hora de introducirlos y se intercalan muy bien los momentos de acción (que los hay desde que empezamos la partida) con los paseos y los momentos de reflexión. El conjunto funciona muy bien y hace que a lo largo de las pocas horas que dura la aventura el ritmo sea el que toca en cada momento, sin dejar que el jugador se aburra. El juego hace de la brevedad una virtud, evitando la repetición de situaciones y dando siempre algo diferente en la resolución de cada enigma. En este sentido no tiene el ingenio de otras sagas más enfocadas en resolver puzles, pero cumple con creces si lo que se busca es un rato entretenido con el que romperse un poco la cabeza.

 

A modo de curiosidad, pese a que el título está enfocado como un cuento que podrían entender niños, dentro del juego tenemos momentos en los que los niños deben robar tabaco para entregárselo a un soldado o incluso darle alcohol a un señor que por su aspecto no debería seguir bebiendo más. Pero está hecho de forma que queda gracioso e inocente, sin caer en una infantilización innecesaria que podría ser hasta tentadora, y se abarca la situación de forma bastante inteligente, haciéndolo accesible a todo tipo de público que busque entretenimiento desenfadado y un desafío asequible. Aunque os avisamos de que el trasfondo es duro y hay momentos en los que My Memory of Us consigue ser desgarrador.

 

 

Sacándole los colores a la guerra

Igual que el término fantástico, aquí volvemos a usar la expresión en sus dos sentidos. Porque el juego es completamente el blanco y negro, a excepción del rojo usado en los objetos importantes de la aventura y en otra parte importante de la trama, pero también porque el equipo de desarrollo pone sobre la mesa todas las miserias de un conflicto de este tipo. Y lo hacen con un juego bonito visualmente que usa la ausencia de color para reforzar el impacto del poco color que hay. El rojo resalta, lo rojo es importante, mucho más de lo que podría parecer a simple vista por el trasfondo que tiene. Los escenarios están dibujados a mano y apenas se nota repetición en ellos. Todo es diferente y tiene personalidad propia, dando mayor vida a un conjunto que opta por un marcado estilo propio que huye de una perspectiva realista y apuesta más por algo que casi parece un teatro de marionetas, muñecos incluidos, con buenos resultados en cualquier caso.

 

En cuanto a rendimiento, en Nintendo Switch el juego no funciona todo lo fluido que debería y tenemos tirones ocasionales, más de lo que nos gustaría, aunque no se aprecia bajada de frames a simple vista. Es una lástima, porque el juego en sí corre bien en la híbrida de Nintendo, pero estos tirones lastran un poco la experiencia. Más allá de eso, los tiempos de carga son relativamente cortos y nos permiten entrar y salir de la partida bastante rápido. Sobre los menús, y por extensión las opciones y otros modos de juego, cabe señalar que es todo más bien sencillo. Son menús simples sin muchas opciones de configuración y el único modo de juego que hay es el de la historia principal y sus coleccionables, unos recuerdos que aportan algo más de luz a lo que ocurrió en aquel nefasto capítulo de nuestra historia con biografías de personajes.

 

El apartado sonoro, con permiso del compositor de la banda sonora y de los responsables de los efectos de sonido, tiene nombre propio: Patrick Stewart. El legendario actor de cine y teatro presta su voz como narrador del juego en versión original (hay subtítulos en varios idiomas, incluido el español) y su voz es quien nos acompaña a lo largo de la trama, reforzando en todo momento ese toque marcado de relato pasado con toque fantástico del que el juego tanto hace gala. Por supuesto también ayuda una banda sonora de época que se adapta a las situaciones que van viviendo los personajes y unos efectos de sonido que apuestan por la sencillez más absoluta. De hecho, la única voz que vamos a escuchar claramente es la de Sir Patrick Stewart, el resto de personajes murmullan cosas ininteligibles para comunicarse entre ellos. Y lo hacen apoyados en bocadillos de diálogo con iconos muy sencillos que, curiosamente, son perfectamente comprensibles todo el tiempo.

 

 

My Memory of Us – Un cruel capítulo disfrazado de cuento

Con esta curiosa forma de aproximarse a la Segunda Guerra Mundial, la invasión de Polonia y los campos de concentración nazis, My Memory of Us consigue darle la vuelta a un horrible capítulo de la historia de la humanidad y convertirlo en algo hasta divertido por momentos, sin caer en querer cerrar los ojos o negar que ocurrió. ¿Habéis visto La vida es bella? Todo está muy presente en el título y no quieren renunciar a nada de ello, más bien al contrario, pero nos lo cuentan de otra forma, y para ello usan todo tipo de artificios e incluso convierten al terrible dictador en un villano imaginario que ni siquiera conserva su verdadero nombre. El propio equipo lo dice en uno de los recuerdos que podemos recoger durante la aventura: el Rey Robot no merece ser nombrado.

 

Pero no destaca solo por adentrarse en este contexto de forma acertada, incluso cuando nos muestra la parte más dura y cruel de lo ocurrido, sino que también lo hace en su buen hacer a la hora de plantear el avance del juego, las mecánicas para combinar las habilidades de los dos protagonistas o los rompecabezas que de vez en cuando tenemos que resolver. My Memory of Us recupera la esencia de las aventuras gráficas clásicas trayendo a nuestros días un género que igual que pasó durante años con los plataformas 3D estaba algo de capa caída.

 

Un buen ritmo, buenos personajes, buena duración pese a que es corto y poco rejugable, y la voz de Patrick Stewart son los otros pilares que mantienen este juego entre las opciones recomendables si lo que se busca es una aventura entretenida, en cierto modo didáctica, y un juego visualmente encantador que no se olvida de hacernos pensar de vez en cuando. Y, de nuevo, esto va con doble sentido. Porque rompernos la cabeza para resolver algunos puzles está bien, pero darle un par de vueltas al mensaje que hay en el fondo del juego también. Y en ambas cosas el juego es de notable.

 

=

Hemos analizado My Memory of Us gracias a un código digital cedido por Meridiem Games. Versión analizada: 1.0.0

My Memory of Us
Un cruel capítulo disfrazado de cuento
My Memory of Us nos transporta a un pasado en el que confluyen una aventura gráfica y un relato aterrador disfrazado de cuento, y lo hace con gran acierto y un profundo respecto hacia lo que quiere contar.
PROS
Original planteamiento para narrar la crudeza de la Segunda Guerra Mundial
Juega muy bien con los ritmos y crea momentos de tensión en medio de la calma
Apartado artístico desenfadado que refuerza el aire de cuento
CONTRAS
Es relativamente corto, en apenas cinco horas se ha terminado
No hay más modos de juego y su rejugabilidad se basa en repetir la historia o capítulos seleccionados para conseguir todos los recuerdos
Tenemos dos personajes, pero no es posible jugar a dobles
78