Destroy All Humans!

Análisis Destroy All Humans! – Nintendo Switch. Para los que quieran creer

Fecha de lanzamiento
29 junio, 2021
Número de Jugadores
1
Idiomas
Español, inglés, alemán, etc.
Tamaño de la Descarga
6.4 GB
Nuestra puntuación
60

Llega a Nintendo Switch el port de Destroy All Humans!, remake de un curioso juego de acción de 2005, de la era PS2 y Xbox. Esta franquicia tuvo cuatro entregas durante esa época (incluyendo una en Wii, Destroy All Humans! Big Willly Unleashed), y 15 años después, THQ Nordiq recupera los derechos de la marca con este  inesperado remake.

 

Destroy All Humans! nunca fue un juego particularmente aclamado en su lanzamiento original en 2005, y ya por entonces pecaba de repetitivo y de abusar de los tópicos del sobreexplotado género de acción 3D. Era, sin embargo, un juego que llamaba inmediatamente la atención por su premisa: la posibilidad de destruirlo todo y recompensarte por ello (en los años más populares de los sandbox a lo GTA). Muchos jugadores de entonces guardaban muy buenos recuerdos de Destroy All Humans!, por lo que celebraron este remake, que salió hace justo un año en PS4, Xbox One y PC. El resultado es un juego que sigue manteniendo las mismas carencias de entonces, agravadas por el paso del tiempo. Pero a pesar de lo anticuado y un tanto casposo de su diseño y su presentación, es un juego que gustará a todo el que esté dispuesto a pasar por algo muy «serie B» (mucho más ahora que hace 15 años). Eso sí, en Nintendo Switch no es particularmente bonito…

 

 

Invasores de otros tiempos

Destroy All Humans! es una parodia del cine de ciencia ficción de invasiones extraterrestres, pero nos pone en el apetitoso lado de los invasores, sin ningún reparo a la hora de destruir a todos los humanos de las formas más crueles: con un rayo, carbonizándolos con una pistola, desintegrándolos con granadas, lanzándolos por los aires con telequinesis, sacándoles el cerebro… o las tripas con una sonda anal. La gracia del juego es la cantidad de armas y habilidades que tenemos, también para controlar las mentes de los humanos y disfrazarnos de ellos. Lamentablemente, el diseño de niveles no acompaña. Ya no es solo que el juego esté anticuado; el problema es que son muy cortos, con objetivos extremadamente simples, que se limitan a ir a los puntos amarillos marcados en el mapa y quedarse escondido o luchar. De vez en cuando podemos subirnos al platillo volante y destruir absolutamente todo, y es bastante divertido, pero son pocos los momentos que podemos hacer eso en la historia porque realmente tampoco hay mucho más que hacer en el platillo más que volar y destruir.

 

 

No hay nada ni en el comportamiento de los enemigos, ni en la construcción física de los escenarios, ni en las condiciones de victoria o derrota, que aporte algo de variedad o desafío al juego. La dificultad es baja, pero los picos de dificultad dependen de un incremento del volumen de los enemigos (con su correspondiente desgaste para el jugador), y no en ninguna variable en las mecánicas que nos motive a adecuar la estrategia. Esto ya era así en 2005, porque el desarrollo del original se ha mantenido tal cual en el remake… pero quizás por entonces éramos más impresionables.

 

 

Sí que creo que lastra al juego la decisión de ambientar todos los niveles en los seis minimundos abiertos, en lugar de crear localizaciones propias para cada nivel que, aunque fueran más lineales, permitirían integrar mejor secciones de acción más interesantes, o incluso jugar con partes de plataformas o puzles, totalmente ausentes aquí. Pienso en algo como los juegos de Lego, con hubs abiertos donde poder explorar a tu bola y participar en tareas secundarias, pero con niveles diseñados expresamente para aprovecharse de un personaje o mecánica en concreto.

 

Destroy All Humans! no tiene nada de eso, y todos los niveles se ambientan en pequeños mundos sandbox, a imagen del juego más popular de su época: GTA. Hace 15 años era más fácil impresionar con eso, porque la sensación de tener un mundo abierto en el que poder hacer lo que queramos, destruirlo todo, provocar a la policía y luchar contra ellos era muy novedosa. Quizás hable por mí mismo, por vivirlo en el momento justo, pero igual que me podía pasar horas haciendo el cafre por San Andreas, también disfrutaba como un enano destruyéndolo todo en el Destroy All Humans! de PS2 sin aburrirme. Hoy día, sin embargo, cambiaría sin pestañear cualquier mundo abierto lleno de objetivos intrascendentes por una buena colección de niveles cortos, centrados y bien diseñados.

 

 

La culpa es de los comunistas

Para disfrutar del remake de Destroy All Humans! hace falta cambiar el chip, y tomárselo con un viaje en el tiempo, incluso diría un chute nostálgico para aquellos que vivieron la época de PS2 (Play arriba, Play abajo) y todos esos juegos de acción en 3D que ya por entonces eran malillos y súper clónicos entre ellos, pero que nos resultaban muy entretenidos.

 

Además, tampoco digo que no haya nada que disfrutar en Destroy All Humans!, en absoluto. La ambientación, en EE UU de los años 50, es excelente, y aunque su humor puede resultar hoy día un poco burdo y bastante cargante (sobre todo por las irritantes voces en inglés), es parte de su encanto. Es divertido buscar todos los detallitos escondidos en el mapa, la ristra de referencias cinematográficas en las escenas y tomarse un chupito cada vez que los recortes de periódicos de las pantallas de carga echan las culpas a los rojos. Y también mola su historia, que se cuenta en abundantes escenas cinemáticas y diálogos dentro del juego, plagada de tópicos de películas de invasores: humanos que experimentan con tecnología alien, conspiraciones en el gobierno y hombre de negro que interfieren con las autoridades locales…

 

Como en su jugabilidad de «sandbox GTA con aliens», el humor tiene ese punto «canallita» adolescente de ser cruel y ofensivo solo porque sí. Se nota que los desarrolladores se lo pasaron genial escribiéndolo, y que sabían al público al que se dirigían, pero carece casi siempre del ingenio de South Park o la propia Rockstar. Pensad mejor en Mars Attacks… aunque tampoco llega a su nivel.

 

Destroy All Humans!

 

Al final, el juego raramente resulta gracioso o siquiera divertido, porque su jugabilidad es muy deficiente, lastrando problemas de diseños desde hace 15 años que no podían solucionarse salvo de cambiando el juego raíz. Por tanto, no se le puede criticar al remake por respetar la jugabilidad intacta. Sí es de admirar el impresionante lavado de cara del juego, con unos gráficos absolutamente preciosos… en otras consolas. En Nintendo Switch, los recortes gráficos son muy notables, las texturas son muy simples y de cerca da bastante miedo. Es especialmente notorio en cinemáticas en las que, por alguna razón, las texturas no pueden cargarse correctamente, dando lugar a auténticos esperpentos.

 

Destroy All Humans!

 

Es decepcionante, pero poca cosa se podía hacer: un sacrificio inevitable para que el juego funcione correctamente en nuestra consola. Y lo hace: la tasa de frames es muy fluida y nunca hemos percibido tirones, no hay cuelgues ni menús impracticables como los de Mortal Kombat 11 o Empire of Sin., y los tiempos de carga no son (excesivamente) largos.

 

Destroy All Humans! – Placer culpable de serie B

Nos ha costado encontrar cosas buenas que decir de Destroy All Humans! porque de su jugabilidad y diseño de niveles poco se puede rescatar. No obstante, mentiría si dijera que no lo he disfrutado mucho, por una mezcla, por supuesto, de nostalgia, pero también porque todo su rollo de destrucción gratuita, historias de Roswell, el Área 51 y la Guerra Fría, desde un punto de vista cómico, me apasiona. Y sé que hay muchos fanáticos por ahí fuera que podrán pasar por alto sus debilidades y tomárselo como un placer culpable, como una peli de serie B que saben que es mala, pero se la tragan con gusto.

 

Nada que reprochar en lo que respecta al remake, ya que poco se podía hacer para mejorar la jugabilidad sin cambiar el juego de arriba a abajo, y hasta han incluido una misión eliminada del original. Esperemos que el éxito del remake motive a THQ y al estudio del remake, Black Forest Games, a hacer una historia nueva y mejor adaptada a nuestros tiempos… aunque conservando su sentido del humor. Si solo puedes jugarlo en Nintendo Switch, podrás hacerlo sin quebraderos de cabeza de cuelgues y framerate… aunque con unos gráficos muy poco agraciados.

 

Destroy All Humans!

Hemos analizado Destroy All Humans! gracias a un código de descarga digital cedido por THQ Nordic. Versión analizada: 1.0.0

Destroy All Humans!
Solo para adoradores de los aliens
Destroy All Humans! es algo así como un juego de culto para los que mamamos de la época de PS2, y su remake preserva intacto su humor y jugabilidad... que tiene encanto, pero es muy pobre. Pero como ocurre con las pelis de serie B, sabrá abducir a su público, quienes no se arrepentirán de disfrutar de su estilo.
PROS
Poder matar a todo el mundo y destruir todo el pueblo despertará vuestros instintos más primarios
La historia como parodia de las pelis malas de aliens es divertida, y los niveles están llenos de detalles
Que hayan decidido llevarlo a Switch, y que funcione razonablemente bien en Switch...
CONTRAS
... a pesar de que gráficamente pierde muchísima calidad respecto a las otras versiones
Los niveles y objetivos de la historia son muy repetitivos y planos. Apenas hay desafío o mínima variación
Esto ya es una causa perdida, pero las letras en textos y subtítulos, dios mío, ¿por qué tienen que ser tan pequeñas?
60