Análisis Daemon X Machina Titanic Scion Nintendo Switch 2

Análisis Daemon X Machina: Titanic Scion – Nintendo Switch 2. ¡Montando un «Arsenal» letal!

Fecha de lanzamiento
5 septiembre, 2025
Número de jugadores
1 - 3
Idiomas
Textos: español, inglés, etcétera. Voces: japonés e inglés.
Tamaño de la descarga
22,8 GB
Nuestra puntuación
73

En un mercado desolador para el formato físico, en el cual las tarjetas llave de juego han sido la norma y no precisamente la excepción, uno de los pocos oasis que hemos tenido en la sucesora de la primera híbrida ha sido gracias al buen hacer de Marvelous. Es más, no contenta con poner toda la carne en el asador con propuestas como Story of Seasons: Grand Bazaar o Rune Factory: Guardians of Azuma, decidió repetir la jugada con el protagonista de este artículo. Dicho esto, toca lidiar con la gran pregunta que hay sobre la mesa: ¿merece la pena Daemon X Machina: Titanic Scion o sus frenéticas batallas robóticas no dan la talla en Nintendo Switch 2? ¡Enseguida te lo contamos en nuestro análisis!

 

 

Es hora de liderar una misión de rescate

Daemon X Machina: Titanic Scion nos sitúa en un mundo que, tras ser el escenario de una guerra que duró más de 70 años, se volvió inhóspito y lleno de peligros por culpa de la energía femto. Lejos de hacer que la vida cesara, lo que causó dicha energía fueron mutaciones en muchos seres vivos, incluyendo a personas. Animales se convirtieron en criaturas extremadamente violentas conocidas como «Inmortals», mientras que algunos humanos recibieron poderes especiales y aspectos variopintos, lo cual provocó que el resto de la humanidad los llamara «Outers» y fueran repudiados por la sociedad… Ese racismo extendido en el tiempo acabó siendo la chispa que dio paso a la «Gran Guerra» y a una revolución ganada por los Outers, que puso en marcha al régimen de «Sovereign Axiom».

 

Después de aquello, la humanidad se fragmentó en dos; los humanos normales que debían vivir en la Superficie, del planeta que explicamos antes y los Outers, habitantes del Jardín, un paraíso aéreo libre de amenazas. Es aquí cuando entra nuestro Outer avatar que, después de faltarle un pelo para convertirse en una especie de arma biológica, se salva en el último momento gracias a su amigo Nerve. Juntos intentaron huir del Jardín, pero la situación se complicó a pasos agigantados y finalmente, Nerve decide sacrificarse para que al menos uno de ellos lograra salir de esa. Ya en la Superficie y con un intento fallido de rescate a las espaldas, el objetivo principal es fortalecernos con la esperanza de poder salvar a Nerve de las garras de la Trinidad, los líderes del mundo actual. ¿Es posible o todo se va a torcer? ¿Hasta dónde escala el argumento? ¿Los humanos del lugar están en nuestro bando o son otro obstáculo a sortear? ¡Descubrirlo está en tus manos!

 

Llegados a este punto, seguramente más de uno se pregunte si es necesario pasarse el primer Daemon X Machina para disfrutar de Titanic Scion y antes de responder a eso, conviene aclarar que un servidor no ha jugado al primero. Ahora bien, según he podido ver, el elenco de personajes es nuevo y no se comentó nada que me hiciera echar en falta contexto. Eso sí, debo destacar que el desarrollo de la trama no me terminó de convencer. Hay partes que pecan de predecibles o dan la sensación de que las apresuraron y otras que dejan entrever unas intenciones con potencial, que se vieron lastradas por la falta de unos cimientos previos que logren que dichas ideas causen un impacto en los jugadores. Con esto no digo que la historia sea aburrida ni mucho menos. Posee buenos momentos, pero sed conscientes de que está lejos de ser el plato principal aquí. Por cierto, completar la campaña lleva en torno a unas 20 horas, que se extienden con facilidad a nada que te guste explorar mazmorras, picarte con el coliseo, hacer secundarias, jugar a un simpático minijuego de cartas o buscar coleccionables y notas con lore. En mi caso, antes de escribir este análisis superé la barrera de las 35 horas y he de decir que aún me queda contenido por ver.

 

Toca jugar el as de la fusión

En esta entrega ponen a nuestra disposición un mundo abierto desafiante plagado de amenazas, a explorar desde el interior de un exotraje militar conocido como «Arsenal». No obstante, dicho traje no tiene nada definido y lo podemos modificar de pies a cabeza, tanto para que rinda mejor en combate como para que visualmente entre por los ojos. De cara a balancear esto, hicieron que cada pieza de armadura aporte cierta cantidad de memoria, la cual debemos emplear sabiamente, pues cada arma o módulo (equipables que mejoran tu «Arsenal»), requiere más o menos de dicha memoria y si sobrepasamos el límite de consumo, el rendimiento del exotraje se va al traste. Además, hay otros factores a tener en cuenta, como el peso de lo que llevas; mucho peso se traduce en una peor movilidad y en un mayor gasto de energía, a cambio de que tus ataques cuerpo a cuerpo hagan temblar a cualquiera. Sobra decir que hay una variedad de armas inmensa que va desde bazucas a espadas láser y que los enemigos pueden ser más susceptibles al daño láser o al físico, lo que empuja a probar muchas combinaciones. Por cierto, es importante mencionar la presencia de escudos con posibilidad de hacer «parry» y que, además de especializarse en unos roles u otros, hay corazas que cuentan con habilidades especiales que os animamos a descubrir. Por ejemplo, es posible sacar unos propulsores adicionales con forma de alas muy molonas que, a cambio de gastar femto, te permiten atravesar escenarios como alma que lleva el diablo.

 

Siguiendo con el hilo de explorar e ignorando correr, disparar o volar, nuestr@ protagonista es capaz de montar a caballo, ir en coche o en una moto que se transforma en un arma potente si lo deseamos, hacer labores de minería en busca de materiales para una fábrica de armamento, agarrar enemigos para quitarles capas de armadura o dañarles de gravedad, causar problemas de estado, chocar de frente contra adversarios con un «quick time event» de por medio y otra cosa más que preferimos no destriparos. Por si fueran pocas las posibilidades que ofrece el «Arsenal», el personaje que controlamos es un/a Outer con la capacidad de mezclar su ADN con el de enemigos caídos, lo que se traduce en habilidades activas y pasivas como volvernos temporalmente invisibles, mientras cambia su aspecto físico con cada fusión que se echa a las espaldas. Ni que decir tiene que, además de material genético, nada te impide sacar de tus adversarios armamento o materiales para la fábrica. Fuera de eso, hay objetos consumibles a tu disposición y una heladería con la que mejorar tus «stats» temporalmente antes de cada misión.

 

¿Aparte de la campaña principal hay más contenido? Sí, hay una gran variedad de misiones secundarias, jefes opcionales de tamaño colosal y mazmorras especiales con desafíos curiosos, a las que se acceden a través de ciertas llaves. Por otro lado, existe un coliseo con premios jugosos, en el que vas subiendo en un ranking ganando combates uno contra uno, mientras que al mismo tiempo ayudas a Forge a cumplir su sueño de tener a alguien de su gimnasio en la cima. Aunque los desarrolladores ya han dejado caer que piensan implementar PvP en el futuro, lo más cercano que hay ahora mismo son batallas contra clones de otros jugadores en el coliseo que, aleatoriamente, ocurren entre peleas si estás conectado a la red. Ya para cerrar el párrafo, queda comentar la presencia de un minijuego de cartas llamado «Overbullet», con el que es posible montar mazos con las cartas que encuentras explorando a conciencia el mundo o en algunas tiendas.

 

En cuanto al online, te permite jugar PvE en compañía de hasta dos jugadores tanto a misiones principales como a secundarias, repetir batallas contra jefes a través de un simulador y experimentar sin problema todas las cinemáticas del juego. La sutil diferencia es que los implicados deben aceptar primero para avanzar entre eventos y acciones como el viaje rápido se someten a votación. Por otro lado, no hay chat de voz, pero sí que existe chat textual, así como frases predefinidas para agilizar la comunicación. Asimismo, no he notado que el juego vaya peor en temas de rendimiento en este modo, pero sí que hay una pega grave y es que los «crasheos» ocurren con frecuencia, sin importar que tengas el juego cruzado activo o no e ignorándose que vayas conectado a través de ethernet o mediante wifi. Por último, de este apartado queda destacar que por los escenarios hay una serie de campamentos activables que pueden ponerse en marcha por ti o por jugadores de todo el mundo, para reabastecer salud, el femto y otros recursos. Además, si dichos jugadores caen en combate, te aparecen sus cuerpos, con munición, tanques de femto e incluso a veces llevan armas y armaduras potentes encima. Las cosas como son, enfrentarte a un jefe difícil, rodeado por decenas de cadáveres de gente que murió en el intento y salir victorioso de ahí, mola lo suyo.

 

El lienzo de los exotrajes

En esta ocasión, sin abandonar del todo el cel shading que caracterizó a la primera entrega, en Daemon X Machina: Titanic Scion apostaron por un aspecto más realista. No hace falta que diga que dicha decisión tiene sus retractores, pero en lo personal, a mí me gusta cómo llevaron a cabo el asunto, dejando ver junto a su ambientación y cinemáticas elaboradas con mimo, que decidieron hacer el proyecto más ambicioso que el anterior. No obstante, siento decir que no es oro todo lo que reluce. Hay situaciones en las que el framerate se resiente aun yendo todo a 30 fps, el «popping» no se perdió la fiesta, sufrí más de un «crasheo» fuera del online, al explorar no es raro tener que lidiar con «stuttering», no faltaron texturas por debajo de la media o que tardan en cargar y a veces hay sombras que no dan la talla. Antes de que alguien lo diga, no, no me cabe duda de que gracias a futuros parches el juego va a mejorar y soy el primero que se alegra, pero entended que mi trabajo aquí es hablar en base a lo que he podido experimentar.

 

Pasando al apartado sonoro, nos encontramos con voces en japonés y en inglés. Ambos doblajes tienen buen nivel, pero pienso que la segunda quizá es la mejor opción para la mayoría, pues al haber conversaciones en medio de combates frenéticos, ya te avisamos que no es factible pararte a leer subtítulos sin comerte un par de disparos en el proceso. No tengo quejas con los efectos de sonido y en lo referente a la BSO, hay una buena variedad de melodías que sé que voy a meter en mi «playlist» más pronto que tarde y sí, como se espera de un juego de este estilo, lo que más predomina es el rock, el metal y el techno.

 

Daemon X Machina: Titanic Scion – Nintendo Switch 2. ¡Una gema aún por pulir!

En definitiva, Daemon X Machina: Titanic Scion es una propuesta que aun con sus asperezas, pone sobre la mesa una personalización por encima de la media y ofrece combates muy disfrutables para los amantes de los mechas, que creo que son capaces de despertarle el interés por el género a jugadores menos experimentados en él. Es más, hay hasta una demo disponible, así que ¡deja ya de leer esto y dale una oportunidad!

 

Análisis Daemon X Machina Titanic Scion Nintendo Switch 2Hemos analizado Daemon X Machina: Titanic Scion gracias a una copia digital cedida por Marvelous y Decibel PR. Este artículo cuenta con enlaces referidos de Amazon España con los que podrías beneficiarnos si haces una compra desde ellos, pero eso en ningún caso afectó a nuestra opinión del juego. Versión analizada: 1.0.3

Viviendo una guerra robótica plagada de mutantes
Ya sea para disfrutar de combates cargados de acción o para explorar un mundo abierto repleto de amenazas de todo tipo, aquí te espera una aventura que ningún amante de los mechas debe pasar por alto.
PROS
La personalización de tu «Arsenal» y la mecánica de las fusiones, permiten una gran variedad de posibilidades que llevar al campo de batalla
Su banda sonora es digna de mención
CONTRAS
Sus problemas técnicos y de rendimiento empañan la experiencia
Si bien parte de una premisa con potencial, el desarrollo de la trama tiene margen de mejora
73
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