Decir que el género de los beat’m up goza actualmente de buena salud no es algo con lo que os vaya a sorprender a estas alturas de la película. Tras el auge del 3D, en el que quizás quedó un poco más de lado, desde hace unos años hemos visto el regreso de los reyes del género sin perder ni un apice de lo que los hizo grandes décadas atrás. Quizás porque hay géneros que no necesitan reinventarse constantemente para seguir siendo relevantes y el beat’em up es uno de ellos. Durante años fue sinónimo de monedas, recreativas y tardes interminables frente a una pantalla compartida, y hoy, manteniendo la esencia, sobrevive gracias a estudios que saben mirar atrás sin quedarse anclados en el pasado y nos traen pequeñas joyas como el que nos ocupa: Marvel Cosmic Invasion.
Cuando se anunció el regreso de los héroes de Marvel al género, es fácil pensar en seguida en el clásico “Captain America and the Avengers”, uno de los exponentes más recordados de la Casa de las Ideas en el género de los “yo contra el barrio”, aunque no el único. En lo personal, la llegada de Marvel Cosmic Invasion tocaba varias fibras sensibles desde antes de ponerme a los mandos. Mucho antes de llegar a NextN, pasé años escribiendo en un blog de noticias de superhéroes, siguiendo a sus protagonistas cuando el UCM aún no lo impregnaba todo y el cómic seguía siendo el pilar fundamental que trataba las historias de estos héroes. Eso sumado a la afinidad por los beat’em up clásicos, la combinación tenía todas las papeletas para ser ganadora, pero… ¿Ha cumplido expectativas? Seguid leyendo y os lo contamos.
¡Vengadores, reuníos!
El estudio que dejó el listón muy alto con Teenage Mutant Ninja Turtles: Shredder’s Revenge, Tribute Games, vuelve a formar equipo con DotEmu para encargarse de llevar a buen puerto este nuevo acercamiento al género de repartir mamporros. Marvel Cosmic Invasion lleva al equipo a abandonar las tortugosas cloacas de Nueva York para recorrer diferentes escenarios reconocibles para los más fieles de los cómics de Marvel, en una historia que se inspira directamente, aunque de forma superficial, en el arco de Annihilation de Marvel Comics.
La premisa es sencilla: Annihilus y su oleada de insectos están conquistando planeta tras planeta, y un grupo heterogéneo de héroes se une para frenar la invasión. No hay giros complejos ni una narrativa especialmente densa, sino que el argumento actúa como mero hilo conductor para enlazar escenarios, jefes y enfrentamientos, y lo hace con un tono muy consciente de su origen comiquero, sin pretender ser nada más que un entretenimiento para fans de los beat’em up y de Marvel. Héroes contra alienígenas invasores, sin más, pero funciona perfectamente.
Partiendo de esa base, los desarrolladores del juego nos dan acceso a un elenco de personajes variado (algunos icónicos, otros bastante menos habituales en videojuegos o incluso en cine) en el que es difícil no encontrar más de uno que nos llame la atención por su set de movimientos o características propias. Eso sí, 4 de los 15 personajes no están disponibles desde el principio y los tenemos que desbloquear a medida que jugamos al modo aventura.
Los héroes más poderosos de la Tierra… y más allá
En su estructura base, Marvel Cosmic Invasion es un beat’em up de desplazamiento lateral muy reconocible. Avanzamos por escenarios bidimensionales derrotando grupos de enemigos, gestionando el posicionamiento y preparando el terreno para el enfrentamiento final de cada fase. El diseño de niveles es clásico, secciones ligeramente verticales y peligros ambientales que obligan a estar atentos, pero sin grandes rupturas.
La verdadera identidad del juego aparece en su sistema de combate, construido alrededor de una mecánica central: el intercambio constante entre dos héroes, lo que el propio juego denomina Cosmic Swap. Cada jugador selecciona un dúo de personajes y puede alternar entre ellos en tiempo real, ya sea para continuar un combo, lanzar un ataque de apoyo o adaptarse a una situación concreta.
Este sistema transforma por completo el ritmo habitual del género. No estamos limitados a un único set de movimientos, sino que podemos encadenar habilidades de dos personajes distintos, generando sinergias que recuerdan más a un juego de lucha por equipos que a un beat’em up tradicional. La inspiración en algunos Tekken o incluso, por cercanía, en Marvel vs. Capcom, es evidente, pero el mérito está en cómo se ha adaptado esa filosofía a un formato de desplazamiento lateral sin que resulte forzado.
Cada héroe tiene una identidad jugable clara. Hay personajes centrados en el combate cuerpo a cuerpo rápido, otros en el control de masas, algunos especializados en ataques a distancia y otros que destacan por su movilidad aérea. Volar no es solo un detalle estético: facilita enormemente la gestión de enemigos voladores, históricamente uno de los elementos más molestos del género.
El juego no penaliza machacar botones, sistema clásico que sigue funcionando bastante bien si preferimos jugar despreocupados, pero sí que se recompensa claramente el aprendizaje, algo que ha venido integrándose en el género en los últimos años. A medida que avanzan las fases, la densidad de enemigos, sus defensas y la agresividad de los jefes obligan a usar esquivas, bloqueos y parries con cabeza. En ese sentido, Marvel Cosmic Invasion es algo más exigente que otros títulos recientes del género, especialmente en solitario, aunque con un poco de paciencia y mejorando habilidades se allana el camino.
La progresión ligera de tipo RPG refuerza esta idea. Los personajes suben de nivel simplemente usándolos, aumentando su salud, recursos y desbloqueando habilidades pasivas. No es un sistema profundo ni personalizable, pero cumple una función clara: incentivar la rotación de héroes y hacer que el jugador se sienta cada vez más cómodo explotando sus herramientas. Quien busque algo sencillo y directo, aquí tiene precisamente esto, aunque algo más de personalización no habría sobrado y quizás se echa en falta, sobre todo si desde el menú entramos al “Laboratorio de héroes” y vemos que no es más que un visor que no nos permite experimentar con nada. No deja de ser una oportunidad perdida en ese sentido.
El plantel de héroes y la filosofía Marvel
Uno de los grandes aciertos del juego es su selección de personajes. Junto a nombres inevitables como Iron Man, Spider-Man, Capitán América o Wolverine, el juego apuesta fuerte por darle peso a personajes conocidos, pero quizás no tanto (Hulka, Fénix…), así como por el lado mucho menos explotado del universo Marvel, al menos en el sector mainstream: Phyla-Vell, Nova, Beta Ray Bill o Cosmic Ghost Rider no son elecciones evidentes en las quinielas de todo el mundo, pero precisamente por eso resultan refrescantes. Además, en lo jugable es un reparto muy bien equilibrado y más que pensar en qué personajes son mejores o peores, seguramente vamos a optar por nuestras preferencias personales a la hora de formar dúos. Encontrar tu combinación ganadora es parte natural del proceso, pero el diseño invita constantemente a experimentar.
Este enfoque de elección de elenco de protagonistas no solo amplía el atractivo para los lectores de cómic más veteranos, sino que también cumple una función divulgativa. El juego no se detiene a explicar quién es cada personaje ni de dónde viene, pero despierta curiosidad. Es fácil terminar una partida preguntándose por qué Beta Ray Bill empuña un martillo y se parece tanto a Thor, por qué hay un Motorista Fantasma “cósmico” o quiénes son algunos de los villanos menos reconocibles de entre todos los que aparecen como jefes finales al terminar cada fase. De hecho, lo más reprochable en este sentido es la poca variedad de enemigos rasos a los que nos enfrentamos, habiendo muy pocos enemigos diferentes que en su mayoría son insectoides con variaciones de color según su tipo de ataque. Sí que vemos algún otro enemigo común como los centinelas, pero poco más.
El modo principal se articula en una campaña de 16 niveles, con una duración aproximada de tres horas en dificultad normal. A esto se suma un modo Arcade más condensado, que no nos obliga a jugar todos los niveles, sino que nos deja elegir rutas, con modificadores que alteran las reglas de la partida y sirven como excusa para volver al juego una vez completada la historia. Estos modificadores se van desbloqueando en una pantalla del menú con una especie de “moneda” (son cubos cósmicos) que obtenemos según se van cumpliendo ciertas misiones a lo largo de la historia o de logros de cada personaje.
Del cómic a tu consola
Visualmente, Marvel Cosmic Invasion es un espectáculo de pixel art. Los sprites están llenos de personalidad, con animaciones fluidas y expresivas que capturan la esencia de cada héroe sin necesidad de realismo. Todo parece extraído directamente de una viñeta en movimiento, con un buen toque retro y colores vibrantes y escenarios muy bien diferenciados entre sí.
Las escenas que introducen y cierran cada fase utilizan una presentación claramente inspirada en el cómic, reforzada por un buen trabajo de doblaje, aunque en lo personal el pixel art decae un poco en este punto. Muchas de las voces provienen de actores históricos asociados a estos personajes en series animadas, aunque a menos que las hayáis visto en versión original es un detalle que seguramente vais a pasar por alto, porque el juego solo tiene doblaje en inglés.
En el apartado musical, el juego vuelve a contar con Tee Lopes, compositor de Shredder’s Revenge, y se nota. La banda sonora acompaña la acción con temas enérgicos, muy rítmicos, que refuerzan tanto el sabor arcade como el carácter épico del conflicto cósmico. No busca robar protagonismo, pero sí mantiene el pulso alto durante toda la partida, algo fundamental en un beat’em up.
El juego se comporta bien tanto en modo TV como en modo portátil, manteniendo una tasa de imágenes estable incluso en situaciones de mayor carga visual con múltiples enemigos y efectos en pantalla. Hay momentos puntuales en los que la acción se vuelve extremadamente caótica, pero el sistema aguanta sin caídas graves ni problemas de control. En lo que sí hay un pequeño paso atrás respecto al juego de las Tortugas Ninja es que aquí la posibilidad de multijugador se limita al clásico 4 jugadores, y no hasta 6 como hicieron con las tortugas rompiendo moldes.
No podemos comparar directamente con la versión de Switch 1, ya que el código proporcionado era solo para la sucesora, pero sí queda claro que Marvel Cosmic Invasion encuentra en Switch 2 un entorno cómodo para desplegar su potencial sin compromisos técnicos evidentes.
Marvel Cosmic Invasion: los héroes contra el barrio
Marvel Cosmic Invasion es un ejemplo muy claro de cómo continuar dando buenos ejemplos dentro de un género clásico sin traicionar sus fundamentos. No intenta ser más grande de lo que es ni esconder su amor por los arcades de los 90 (ni su intención de seguir explotando el dominio del género iniciado por DotEmu las Tortugas Ninja), pero introduce suficientes ideas propias (especialmente su sistema de intercambio de personajes) como para sentirse fresco y relevante.
Su campaña es directa, su estructura conocida y el núcleo jugable es tan sólido y flexible que invita a volver una y otra vez, sobre todo en compañía. El cuidado por el material original de Marvel, tanto en la selección de personajes como en la presentación audiovisual, refuerza la sensación de estar ante un proyecto hecho con conocimiento y respeto. Y sí, la historia adapta un arco de los cómics, de forma bastante superficial (podríamos saltarnos todas las escenas y no nos perderíamos nada realmente), y los enemigos rasos pueden ser muy repetitivos, pero el juego sabe lo que quiere hacer y, no nos engañemos, lo hace sobradamente bien.
No es el beat’em up definitivo ni pretende serlo, pero sí es uno de los más inteligentes y divertidos de los últimos años, especialmente para quienes disfrutan del género y del universo Marvel más allá de lo estrictamente mainstream.
Hemos analizado Marvel Cosmic Invasion en Nintendo Switch 2 gracias a un código digital cedido por DotEmu. Este artículo cuenta con enlaces referidos de Amazon España con los que podrías colaborar con NextN mientras realizas tu compra. Algo que en ningún caso afectó a nuestra opinión sobre el juego. Versión analizada: 1.0.3















