A pesar de enamorar al público desde su primer tráiler, The Legend of Zelda: Twilight Princess no fue el plan original de Nintendo. Los japoneses, que ya habían probado las mieles del cel-shading, tenían en mente lanzar una secuela de The Wind Waker; pero cambiaron de idea tanto por las peticiones del público como por la moda del cine de fantasía medieval.
De Zelda: Wind Waker 2 a Twilight Princess
En 2004, durante la GDC, Eiji Aonuma movió ficha antes de tiempo al mostrar en unas diapositivas que la compañía estaba gestando un nuevo Wind Waker. La idea era clara: llevar a Link del mar a la tierra y hacerlo cabalgar por la campiña. Sin embargo, dado que esta versión más caricaturesca del héroe tenía unas proporciones muy distintas, se estaba complicando bastante eso de montarlo sobre un caballo. Según Satoru Takizawa, uno de los artistas de Nintendo:
«Wind Waker 2 habría tenido lugar en un contexto más terrestre, en lugar del mar, así habríamos tenido a Link cabalgando por tierra sobre un caballo. Pero sus proporciones no eran muy adecuadas para subirse a una montura, era demasiado bajo, y una versión adulta de Toon Link no parecía algo muy apropiado. Así, mientras seguíamos enfrascados con esos problemas, nos dimos cuenta de la creciente demanda de un Link más grande y realista. Las películas fantásticas de alto presupuesto con actores reales eran enormes por aquella época, así que, teniendo todo en cuenta, decidimos lanzarnos a ello. Comencé en ese proyecto como director artístico, y mi primer pasó fue traer a Yusuke Nakano para hacer el diseño de Link.»
Nakano, que comenzó en la compañía ilustrando el packaging de Wario Land: Super Mario Land 3, ya había dejado su impronta en la saga Zelda anteriormente. De su mano salieron los diseños de personajes de Ocarina of Time e incluso conceptos para Majora’s Mask. El japonés ya sabía cómo tratar a Link y no dudó en darlo todo para dar a luz al protagonista de Twilight Princess.
No entró desde el principio en el nuevo proyecto. El ilustrador se sumó al carro bajo petición de Takizawa tras cerrarse todo el proceso de identidad visual de The Legend of Zelda: Twilight Princess. Una vez marcados los límites y trazadas las guías de diseño, el japonés entró y empezó a concebir multitud de diseños e ideas para el juego de GameCube y Wii que hace poco pudimos disfrutar en alta definición en Wii U.
Una curiosa historia que nos deja con la miel en los labios al saber que pudimos haber tenido una secuela directa de The Legend of Zelda: The Wind Waker con una posible Epona; aunque, por otra parte, el magistral despliegue del Reino del Crepúsculo y todo lo que Twilight Princess ha traído consigo son algo que ha marcado la historia de la saga. ¿Qué habríais preferido vosotros?, ¿habrá sucedido algo similar con el esperadísimo Breath of the Wild?







