Análisis – Donkey Kong Country: Tropical Freeze (Nintendo Switch) – Saltando a ritmo de Funk(y)

Si hay un estudio externo a Japón que ha marcado profundamente en la trayectoria de Nintendo, es sin duda Rare. El equipo de desarrollo británico comenzó su andadura con la Gran N en los años 90, desarrollando Donkey Kong Country en Super Nintendo, un clásico que supuso la reinvención de un icono, además de ser uno de esos títulos que le permitió sacar pecho a El cerebro de la Bestia contra la feroz competencia de la época. Gracias al éxito recibido, las aventuras del simio se expandieron con dos títulos más, formando una trilogía que a día de hoy sigue siendo referente dentro del propio género y de la máquina de 16 bits.

 

Aun así, la saga Country ha sufrido de años de abandono por parte de Nintendo, hasta que todo cambió en 2010 cuando Retro Studios se encargó de revivir la franquicia en Wii con Donkey Kong Country Returns. Al poco tiempo, el estudio americano se iba a encargar de desarrollar una secuela, esta vez para Wii U; Donkey Kong Country: Tropical Freeze. Tras cuatro años desde su estreno y al igual que otros títulos de peso de la consola del Gamepad como Mario Kart 8 u Bayonetta 2, la última entrega del gorila vuelve a tener una segunda oportunidad, esta vez en la consola híbrida.

 

 

 

 

En mi isla mando yo

Lo primero que nos vamos a encontrar en Tropical Freeze es con un título totalmente continuista en su desarrollo, al fin y al cabo, estamos ante una secuela pura y dura de Returns. Es por eso, que seguimos viajando por diferentes mundos, cada uno de ellos se encuentran divididos por fases en dos dimensiones que hay que superar. Estos niveles siguen repletos de coleccionables como las famosas letras K-O-N-G, además de las diferentes piezas de puzle escondidas, ambos elementos son clave para desbloquear las desafiantes fases K o nuevas ilustraciones en la galería, añadiendo dificultad y rejugabilidad al título. Pero, aunque se comparta el mismo desarrollo de su predecesor, el juego no busca convertirse en una secuela que se estanca en ofrecer más de lo mismo, pero con diferentes novedades. En Tropical Freeze, Retro Studios ha dado varios pasos al frente a la hora de diseñar los diferentes niveles, esta vez muchos más largos, complejos, variados y como no, exigentes, ya que se conserva esa dificultad tan característica de la serie. La experiencia previa ha ayudado mucho a los chicos de Retro para construir algo sólido, un ejemplo de ello son los jefes finales, que aquí brillan más que nunca, con combates mucho más largos y utilizando diferentes mécanicas, demostrando que se puede ir más allá de la repetición de los mismos ataques.

 

La sensación que nos transmite el juego a medida que avanzamos es de una tremenda variedad, pocas veces vista en el género, ya sea por localizaciones, como por niveles, cada uno de ellos son totalmente diferentes al anterior gracias al uso de las variadas mecánicas jugables e incluso de los temas musicales. Es un derroche de imaginación a la que se suma el regreso de las clásicas fases acuáticas, ya vistas en la trilogía original, que ofrecen zonas con algo más de exploración y un toque más relajado, cumpliendo a la perfección lo que los fans ansían de los míticos tramos acuáticos. Estos niveles bajo el agua se van combinando con otro tipo de fases mucho más frenéticas, como lo son los niveles protagonizados por las míticas vagonetas y el barril cohete, esta vez, estos tramos se atreven incluso con fases de scroll vertical. Junto a los vehículos, no puede faltar nuestra inseparable montura Rambi el rinoceronte, que nos acompaña una vez más, siendo junto a Squawks los únicos animales de compañía. Una decisión que es una lástima, un nuevo animal como Enguarde encaja perfectamente en los tramos acuáticos, sin quitarle protagonismo a Rambi.

 

La búsqueda de bananas esta vez se lleva a cabo hasta en el fondo del mar

 

Aunque el añadido con más peso de Tropical Freeze son los dos nuevos personajes; Dixie y Cranky, que junto a Diddy forman un trio de acompañantes único. Cada uno de ellos cambia por completo nuestra forma de jugar gracias a las diferentes habilidades; Diddy sigue conservando su jetpack, que nos mantiene un par de segundos en el aire, en cambio Dixie, nos impulsa hacía arriba con su coleta, siendo un personaje clave de dominar. Por último, nos encontramos con el simio más gruñón; Cranky, que es capaz de utilizar su bastón para saltar y atravesar zonas de la misma forma que lo hace el Tío Gilito en el mítico cartucho de DuckTales de NES.

 

Rodar y saltar son las claves de la jugabilidad, así lo corrobora el modo contrarreloj, que nos permite visitar de nuevo cada nivel para superar las diferentes marcas ya establecidas. Cada tiempo tiene sus diferentes medallas, ya sean de bronce, plata y oro respectivamente. Es por eso que para obtener el mayor resultado nos toca analizar cada detalle del escenario, por pequeño que sea, al fin y al cabo, cada elemento está colocado para saltar en el momento justo y así ganar impulso. Todos estos tiempos incluso se pueden compartir en la red, con una tabla de clasificaciones en la que podemos dejar en ridículo a nuestros amigos y demostrar que en la jungla, mandamos nosotros.

 

 

Una versión de lo más mona

Junto a los tres simios, esta nueva versión de Switch acoge a Funky Kong como nuevo personaje jugable, que, a diferencia de los demás monos, protagoniza un modo de juego fácil donde podemos controlar al gorila más molón de forma exclusiva, siendo capaz de realizar doble saltos, planear y evitar los afilados pinchos con su tabla de surf. Un añadido que utiliza su propia ranura de guardado y convierte al juego en un paseo, siendo una opción claramente enfocada para el público más ocasional o novato, pero que, por contra, para el jugador tradicional aporta más bien poco. En nuestro caso, creemos que hubiera sido mejor complementar esta novedad con nuevos niveles, como ya ocurrió con la versión de Returns en Nintendo 3DS.

 

En algunas fases, las siluetas vistas en Returns siguen siendo las grandes protagonistas

Además del modo Funky, se han pulido ciertos aspectos técnicos de la versión original, como es el caso de los tiempos de carga, esta vez mucho más rápidos. También nos podemos encontrar con una mejor resolución, llegando a 1080p en Modo TV y 720p de forma portátil, ambos modos funcionan con una tasa de 60 frames por segundo. Por lo demás, contamos con escenarios con múltiples detalles y diferentes, tanto en el uso del color, como en temáticas.

 

En el apartado sonoro, Retro Studios cuenta con la ayuda de David Wise, el compositor de la trilogía original que esta vez vuelve para ponerle sonido al simio con una banda sonora repleta de nuevas piezas musicales de enorme calidad. Estas melodías incluso se integran con las fases que visitamos y van de la mano con muchos de los elementos que aparecen en ellas. Melodías alegres, relajantes e incluso con tonos más melancólicos, Wise se atreve con todo, incluso con temas rockeros.

 

 

Donkey Kong Country: Tropical Freeze – El Rey más allá de la selva

El simio de Nintendo siempre ha conseguido colocarse como uno de los mayores referentes del género desde sus inicios en Super Nintendo, y con su última entrega, al gorila no hay quien le destrone. Tropical Freeze es uno de los mejores plataformas en dos dimensiones que se han hecho a lo largo de la historia, así de simple.

 

El buen hacer de Retro Studios ha dado sus frutos, con una entrega que tiene el mismo espíritu que los juegos originales de Rare, pero con personalidad propia. Contando con un diseño de niveles muy trabajado y con desafío, que miran de tú a tú a lo visto anteriormente e incluso superan en muchos aspectos al trabajo realizado por los británicos en los años noventa. Si además todo esto se combina con la espectacular banda sonora del veterano David Wise, el conjunto se convierte en una obra maestra del género. Tropical Freeze huele a clásico, pero también es diferente a lo que ya hemos visto anteriormente.

 

Estamos ante un título imprescindible, que debes de jugar si eres amante de los plataformas en dos dimensiones y sobretodo, de la vieja escuela. Si no pudiste jugar a su versión original en Wii U, esta versión es uno de los juegos a tener en cuenta del sistema, por el contrario, si estás en la situación de que sí has disfrutado de la aventura de los simios en la consola del Gamepad, por desgracia este nuevo lanzamiento no va a ofrecer nada interesante o de gran peso que justifique el precio de novedad.

 

 

Al ritmo de David Wise y de Funk(y), Tropical Freeze se convierte en el plataformas más KONGonudo de Switch

Hemos podido realizar este análisis gracias a una copia digital de Donkey Kong Country: Tropical Freeze proporcionada por Nintendo España.

Donkey Kong regresa a Nintendo Switch con uno de los mejores plataformas de la historia. Siendo una versión imprescindible para aquel que todavía no ha disfrutado de la última aventura del simio. En cambio, los poseedores de su versión original se encuentran con un lanzamiento mucho menos atractivo, pese a incluir cambios
Nota de lectores4 Votos
93
Pros
Un diseño de niveles brillante, de lo mejor del género
El trabajo de la banda sonora es un escándalo
Retoques técnicos y visuales que mejoran notablemente el rendimiento visto en Wii U
Contras
El modo Funky no es una novedad de gran peso
La ausencia de algún nuevo animal
95
Mostrar Comentarios (5)
  1. Este juego siempre me ha llamado la atención. No lo jugué en Wii U, y la verdad que jugarlo en Nintendo Switch me tira mucho, pero por desgracia, el precio en ésta última es desorbitado. Sin embargo, en Wii U está muy reducido y, como dices, no aporta nada nuevo, pues si lo pillo, seguramente sea para Wii U.

  2. Personalmente lo jugué en Wii U y es una pasada, un gran plataformas. Eso sí, hay que ir a disfrutarlo con la mente muy abierta porque tiene unos momentos perfectos para tirar la consola por la ventana. Paciencia y maña.

  3. ¡¡¡REFRITOOOOO, REFRITOOOOOOO!!! Y ojalá fueran así todos los refritos. Personalmente, lo tengo en Wii U, lo jugué bastante a dobles con mi hijo, pero no lo llegamos a completar, más por falta de tiempo, que porque no nos molara… ¡nos encantaba! Era una excusa para echar unas partidas y tomar unos plátanos, oye, que fomenta su ingesta jajaja

    Habrá quién diga que es de la consola anterior, y que no aporta nada… pero es el mismo magnífico juego, el mismo. Ni si quiera se puede decir que en Wii U tuviera capacidades especiales, pues la pantalla del GamePad permanecía en negro mientras jugabas. Mucha gente no tuvo la oportunidad de jugarlo en su día, y ahora Nintendo Switch es un perfecto escaparate para disfrutarlo. Ojalá le vaya muy bien, pues se lo merece.

    Eso sí, el tema del precio, siendo prácticamente el mismo juego de la consola anterior, deberían haberlo reducido un poco. Pero oye, ya bajará… algo. Algún día llegarán los «Player’s Choice» de Nintendo Switch… ¿me esperaría hasta entonces si no lo hubiera jugado? Me estaría perdiendo un juegazo, pero claro, con todo lo que se viene…