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Warriors Orochi 4 Análisis Destacada

Análisis – Warriors Orochi 4 (Nintendo Switch). Nada más loco que un «Musou» de «Musous»

El ecosistema que rodea el género del Musou es un asunto complejo. Para comenzar, los títulos asociados a esta vertiente del videojuego han sido y son, tradicionalmente, desarrollados por una única compañía, Koei Tecmo. Gracias a eso, la desarrolladora ha sido capaz de, a lo largo de los años, forjar una serie de universos que han conformado diferentes sagas dentro de este tipo de juego, y que se han hecho famosos bajo nombres como Dynasty Warriors o Samurai Warriors. En los últimos años la popularidad de los Musou parece haberse visto acrecentada, lo que explicaría los acuerdos de Nintendo con la compañía para realizar obras como Hyrule Warriors o Fire Emblem Warriors, ambos pertenecientes al género y que han cosechado cierto éxito con mayor o menor acierto. Sea como fuere, Koei Tecmo decidió crear, en 2007, Warriors Orochi, un título concebido como un “crossover” entre Dynasty Warriors y Samurai Warriors, que pronto se convertiría en una rama habitual de desarrollo dentro de los planes de la compañía y que hoy suma cuatro entregas incluyendo la que os traemos hoy. Analizamos Warriors Orochi 4 para Nintendo Switch.

 

 

Acción frenética enfrascada en una historia confusa

Warriors Orochi comienza con una cinemática en la que los individuos de ambos mundos se ven transportados, de algún modo y a través de unos extraños brazaletes, a un lugar poco familiar. A partir de ahí, lo que nos espera es la primera batalla de la aventura, que comienza de forma casi inesperada. Pronto empezamos a darnos cuenta de que los enemigos singulares que vencemos hacen las paces con nuestros protagonistas y deciden unirse a nuestro equipo para vencer a un mal común. La trama de Warriors Orochi 4 es complicada. No a nivel de complejidad, sino de antecedentes. Me explico: es muy probable que un fan de las sagas que lo conforman se sienta cómodo con su argumento. Sin embargo, para alguien como yo, que ha vivido su primera toma de contacto con el género de los Musou a través de Warriors Orochi 4, resulta confusa y se hace un poco cuesta arriba. Para mí cada personaje que aparece es simplemente un contenedor. Desconozco las relaciones que guarda con sus compañeros y no entiendo las referencias que el juego pueda tener, a pesar de que las perciba. Esto, evidentemente, presenta un problema de base. No obstante, intuyo que esta obra está dirigida a los fans del resto de ramas del universo, con lo que éstos deberían sentirse dentro de su “zona de confort” en todo momento.

 

Jugablemente es un Musou. Es la única y mejor forma que tengo de definirlo, pero creo que es menester explicar un poco cómo funcionan sus mecánicas. Warriors Orochi 4 se construye alrededor de una serie de misiones en las que debemos cumplir desafíos determinados, entre las que se entrelazan momentos conversacionales entre los personajes, así como escenas y momentos en los que gestionar nuestras unidades y su equipo. Las misiones o batallas se desarrollan en un mapa semiabierto que podemos recorrer a pie o a caballo, y donde nos encontramos miles (literalmente) de enemigos genéricos junto con algunos contrincantes principales que, como podéis imaginar, son nuestro objetivo real. Al principio me tomaba mi tiempo con cada horda de enemigos y cada fase me llevaba cierto tiempo, pero poco a poco esto comenzó a resultarme insufrible y decidí agilizar el proceso, eliminando únicamente los adversarios necesarios para llegar hasta la siguiente pelea principal.

 

Análisis Warriors Orochi 4 11
En este juego todos coquetean con todos

 

El sistema de combate es visualmente impresionante, aunque a nivel mecánico no resulta tan interesante. Cada personaje tiene sus propios combos que podemos entrelazar, además de un arma principal y otra secundaria con la que ejecutamos diferentes magias y ataques especiales. Warriors Orochi 4 es realmente frenético, y mentiría si dijera que no he llegado a disfrutar del título, pues derrotar a enormes hordas de esbirros puede resultar gratificante en el momento en que aprendes a compenetrar a tu equipo para realizar combos que, aunque se ejecutan de forma separada, mantienen una cierta cohesión y dan sensación de continuidad. Conectando con esto, sería injusto no hablar del plantel de personajes, cuyo número asciende a 170 entre contendientes de ambas Dynasty y Samurai Warriors, además de adiciones propias de Warriors Orochi 4. A pesar de ello, este hecho puede jugar en su contra, pues es fácil caer en un ciclo basado en probar tres personajes (siete, si contamos los miembros de apoyo no controlables) y, en la batalla siguiente, intentarlo con otros tres diferentes, de modo que no terminas de hacerte con el control preciso de ninguno de los protagonistas. Al terminar una misión recibimos todas las armas que hemos conseguido durante el enfrentamiento, y que podemos equipar a nuestros guerreros, así como mejorarlas e imbuirles diferentes efectos. Por último, un árbol de habilidades nos permite desarrollar a las unidades aliadas a medida que suben de nivel, introduciendo una cierta componente de RPG.

 

Ambientación medieval y música electrónica: una buena pareja

Personalmente, creo que la parte más interesante de Warriors Orochi 4 ocurre “en el backstage”, y es que las conversaciones entre los personajes son mucho más interesantes que la trama en sí misma. Me he visto en varias ocasiones soltando una pequeña carcajada durante estos paréntesis, especialmente teniendo en cuenta que todos los personajes parecen flirtear constantemente con cualquiera de sus compañeros. Tal vez esto sea fruto de adaptar la extrema cortesía del idioma japonés a occidente, pero en mi cabeza no podía dejar de pensar que sería maravilloso que existiera un Musou al más puro estilo “Hatoful Boyfriend”.

 

Gráficamente es correcto para lo que ofrece. En realidad, el ritmo de la jugabilidad es tal que apenas da tiempo a fijarse en pequeños detalles. Sea como sea, hay algunos que saltan a la vista, como el rostro genérico de los cincuenta esbirros que te rodean o al hecho de que los artes de algunos personajes se corten en las escenas y se vean incompletos. El primer caso puedo llegar a comprenderlo, pues simplemente no puedes modelar un millar de caras, pero qué menos que tener quince o veinte texturas diferentes para otorgar un poco de verosimilitud al asunto. De igual forma, aprovecho este apartado para hablar del rendimiento. Warriors Orochi 4 se mueve bien en situaciones con poca carga gráfica, pero cuando aparece una cantidad considerable de enemigos en pantalla es cuando comenzamos a verle las costuras, llegando a notar ralentizaciones notables por debajo de los 20 frames por segundo con la consola desconectada del dock. A pesar de este problema, es así como he experimentado este título la mayor parte del tiempo y, sinceramente, aunque la disminución de rendimiento es notable, no me ha llegado a molestar lo suficiente como para considerarlo «injugable».

 

Análisis Warriors Orochi 4 04
Pero si es que son todos iguales, por favor

 

Por fin hemos llegado a mi apartado favorito, el que más me ha fascinado de Warriors Orochi 4. Desde el primer momento en el que el juego te pone sobre el campo de batalla, puedes escuchar una machacona música electrónica que, sorprendentemente, complementa excepcionalmente bien el tono de la aventura. Velocidad, desenfreno y motivación son las emociones que el apartado sonoro de la obra infunde y, contra todo pronóstico, eliminar hordas de enemigos en una ambientación medieval y acompañado de esta clase de música es de lo más gratificante. A decir verdad, esto es lo único que, durante mi experiencia de juego, me ha hecho espetar un sonoro “¿Pero qué locura es esta?”. Como era de suponer, hay temas pertenecientes a otros géneros, pero este en particular es implemente es genial. Para muestra, un botón.

 

 

Por último me gustaría hablar brevemente del modo multijugador local. Si tenemos un amigo, podemos cooperar con él para vencer a los grandes batallones enemigos de forma conjunta, lo que puede facilitar bastante el trabajo. Sorprendentemente, es posible jugar con un único Joy-Con por persona, aunque con algunas restricciones. Cuando nos encontramos disfrutando de la experiencia de esta forma, no es posible fijar el blanco en un contrincante, así como girar la cámara. La separación de la pantalla se realiza de forma horizontal, con lo que perdemos bastante perspectiva a la hora de mirar al horizonte. El rendimiento es otro factor que no mejora, y que se sitúa en torno a los 20 frames por segundo. Por decir algo bueno, es cierto que disfrutar de la obra con un amigo siempre es más divertido. La opción de jugar en modo cooperativo está ahí siempre que nos apetezca, así que es de agradecer tener al menos esta opción.

 

Warriors Orochi 4 – Entretenido pasatiempo, aunque bastante flojo

Warriors Orochi 4 sigue la fórmula del Musou de forma continuista, sin conseguir sorprender en ningún aspecto. Koei Tecmo parece haber encontrado su zona de confort en el lanzamiento de más de un título de este género cada año, y tal vez deberían dejar respirar un poco a los desarrollos: establecer objetivos más ambiciosos y plantear fechas de lanzamiento más lejanas y así dedicar más tiempo a tratar de innovar. Estoy seguro de que son capaces de crear un videojuego que sea recordado y querido por la gente, pero Warriors Orochi simplemente será “otro Musou” que sumar a la estantería de los fans. Sin embargo, debo reconocer que creo que los más apegados a la saga pueden quedar encantados con la entrega, pues la enorme cantidad de personajes y referencias a otros títulos de las sagas que la componen juega, como no podía ser de otro modo, con la magia del “fanservice”. Personalmente me ha resultado, siendo mi primer Musou, una experiencia cuanto menos curiosa. No es el juego del año, y ni siquiera me parece de una calidad notable, pero he conseguido disfrutar de lo que ofrece y, sobre todo, he gozado con la sensación de liquidar grandes cantidades de enemigos con esa música electrónica tan “machacona” de fondo. Con lo bueno, y también con lo malo, un placer conocerte, Warriors Orochi 4.

 

Análisis Warriors Orochi 4 05Este análisis ha sido posible gracias a la cesión de un código de descarga de Warriors Orochi 4 para Nintendo Switch por parte de Koch Media

Warriors Orochi 4 ofrece una sólida experiencia Musou, aunque no sobresale en ninguno de sus apartados ni incorpora innovaciones notables en el género. Un juego divertido para pasar el rato, pero poco más.
Nota de lectores2 Votos80
Pros
Muy frenético
Enorme plantel de personajes
La música es de lo mejor del juego
Contras
Repetitivo hasta la saciedad
La historia es confusa y mediocre
Demasiado continuista en el género
63
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