Devil Man Cry 3

Análisis Devil May Cry 3 Special Edition – Nintendo Switch. Let’s Dance, Bro!

La torre oscura

Fecha de lanzamiento
20 febrero, 2020
Número de jugadores
1 - 2
Idiomas
Español, inglés, francés, etc.
Tamaño de la descarga
5.1 GB
Nuestra puntuación
90

Hace un par de años Capcom publicaba para PC, Xbox One y PlayStation 4 el recopilatorio Devil May Cry HD Collection, que recogía las tres primeras aventuras de la serie de Dante y las pasaba por un filtro HD, salvo alguna cosa, vendiéndolo a precio reducido. En Nintendo Switch no tuvimos la suerte de recibir dicho recopilatorio, pero el año pasado Capcom decidió que ya iba siendo hora de que el cazademonios conquistara territorio inexplorado, siendo los títulos elegidos para ello, de nuevo, sus tres primeras aventuras. Eso si, aquí las disfrutaríamos de una forma distinta a como puede hacerse en el resto de plataformas, pues cada título ha llegado por separado a un precio algo elevado, más todavía si nuestra intención es hacernos con la trilogía original al completo. Las dos primeras entregas no trajeron ningún extra, pero Capcom ha querido que la tercera entrega, la mejor valorada por los fans, tenga un trato especial, y es por eso que esta versión de la primera aventura cronológica de Dante nos ha llegado con una serie de extras exclusivos. No nos enrollamos más, ¡vamos con el análisis de Devil May Cry 3 El despertar de Dante Special Edition featuring Dante from the Devil May Cry Series in his third appearance in the Nintendo Switch system! (Vale, eso último sobraba, pero no nos hemos podido resistir a hacer la broma…)

 

 

¡Dante! ¡Quién te ha visto y quién te ve!

A pesar que el nombre y los años le preceden nunca está de más recordarlo, Devil May Cry 3 es un hack and slash que nos pone al control de Dante, un híbrido entre humano y demonio, cosas del amor, que tiene que detener a su hermano gemelo Virgil para que no desate el infierno en la tierra y se haga con el poder de Sparda, su padre. Un drama familiar de manual vaya, pero no todo tiene que ver con ellos, pues en la fiesta también están invitados Arkham y Lady, dos personajes que tienen un rol más secundario pero que son igualmente importantes para la trama. Y sacando el tema argumento, ¿qué tal ha aguantado tras 15 años? Pues más o menos, la narrativa en los videojuegos ha avanzado mucho desde entonces y se nota en ciertos momentos que algunas decisiones de cierto personaje están forzadas para hacer avanzar la historia en una determinada dirección. ¿Es por ello mala? Ni mucho menos, ya que la relación de amor-odio, como buenos hermanos que son, entre Dante y Vergil sostiene el interés del espectador por querer saber más. Pero la cosa no acaba ahí, por mucho que la narrativa chirríe en ciertos momentos, la dirección no flaquea en ningún instante, mostrando un uso de la cámara y unas coreografías cuya finalidad última es la de molar sobre todas las cosas, y vaya si lo consigue, gracias a que derrochan un carisma y estilo muy potente. Si habéis jugado a alguno de los dos títulos de la Bruja de Umbra sabréis muy bien qué esperar, ya que aquí está la inspiración directa; no por nada se la considera una sucesora espiritual del semidemonio.

 

Ahora bien, si lo único que nos interesase de Devil May Cry 3 fuese su historia estaríamos viéndonos un vídeo de Youtube. No, lo más importante, el principal motivo por el que hay que volver al título de los hijos de Sparda es por las hostias. De esas que se dan con la mano abierta y solo de pensar en ellas ya duelen. Porque por muchos años que hayan pasado ponernos con Dante a hacer que todos los demonios con los que nos crucemos besen el suelo en su propio charco de sangre sigue siendo tan divertido y satisfactorio como la primera vez. Son dos las claves: jugabilidad y diseño. Aquí no hay ralentizaciones de tiempo que valgan, debemos aprendernos los patrones de ataque para saber cuándo esquivar y atacar, saltar cuando toque y embestir para castigar con la mayor gravedad posible a nuestro rival a la mínima apertura. Para ello disponemos de una gran variedad de armas, tanto de largo alcance, como son las típicas pistolas o un bazooka, como de corto alcance, donde estén las espadas duales que se quiten el resto; pero ahí no se quedan, teniendo estas varias habilidades que podemos ir desbloqueando conforme vamos progresando y adquiriendo la moneda del juego.

 

Esto es solo la mitad del pastel, la porción restante la tenemos en el diseño, tanto de escenarios como de enemigos. Por un lado, en Devil May Cry 3 no nos limitamos a sacar a pasear nuestra espada allá por donde nos plazca, hay un elemento muy importante de exploración y plataformeo que aporta variedad al esquema habitual del género en el que se va de sala en sala y mato a todo lo que me salga por delante porque me toca. Los niveles, si bien podríamos decir que en su mayoría son más o menos lineales, nos hacen pensar cuál es el mejor camino, pero, sobre todo, si esconden algún objeto o pasadizo oculto que nos ofrezca algún tipo de recompensa, potenciando el backtracking, o saber volver sobre nuestros pasos. Por supuesto, no es la única virtud que encierran los escenarios, pues la disposición de los enemigos también nos ha parecido muy adecuada con la curva de dificultad que quiere imprimir (a fuego) el título. Por otro lado, los enemigos nos han parecido muy variados y bastante bien balanceados, suponiendo todos y cada uno de ellos un desafío en su correspondiente medida, requiriendo mención especial los jefes finales, auténticos muros que franquear y que ponen a prueba todas y cada una de las lecciones que hemos ido aprendiendo hasta el momento (salvo uno, una mancha negra por la sencillez que le rodea que empaña una pizca el excelente listado global). No os hagáis una idea equivocada, el juego de Capcom sabe muy bien cómo recompensar al jugador, pero no por ello quiere decir que sea una tarea sencilla. Devil May Cry 3 fue concebido como juego con una dificultad elevada (nosotros nos hemos pasado el juego en la dificultad normal, no sin antes desbloquear la dificultad fácil mucho antes de lo que nos hubiese gustado) y nos hace sudar sangre para conseguir dominarlo.

 

 

El giro de tuerca que hace que esta versión en particular de Devil May Cry 3 sea la mejor hasta la fecha es el modo FreeStyle, uno de los añadidos en exclusiva para Nintendo Switch y que nos permite cambiar de estilo en cualquier momento pulsando los botones del Joy-Con izquierdo. Es útil porque nos evita tener que estar pensando qué estilo es mejor antes de cada misión, pero sobre todo es importante por la versatilidad que dota a los combates. Esto se nota sobremanera en los enfrentamientos contra los jefes finales, contra los cuales podemos elaborar estrategias que nos hagan la vida un poco más sencilla y nos ayuden a darles matarile de una manera más rápida y efectiva. Podría no parecer un gran añadido, pero en el momento de la verdad puede llegar a salvar nuestro pellejo de demonio.

 

Y no es la única novedad de la que gozamos los usuarios de Nintendo Switch, si bien podemos cambiar de estilo cuando queramos, donde queramos y como queramos podemos hacer lo mismo con nuestras armas. Con un botón y la palanca derecha podemos alternar al arma que más rabia nos dé. También podemos jugar en modo cooperativo local en el Palacio Sangriento, lo cual nos es de agradecer enormemente, pudiendo jugar una persona como Dante y la otra como Vergil en este adictivo modo. Si ya de por sí Devil May Cry 3 es un título muy rejugable por sus múltiples dificultades, secretos y desafíos, el poder picarse con un amigo para ver hasta qué piso podéis llegar en el Palacio Sangriento puede hacer que las horas que le echéis al título se disparen. ¡Y nos encanta! Sin embargo, esto último tiene una pega, y es que aunque cada jugador puede jugar con un solo Joy-Con, al hacerlo de esta forma perdemos la posibilidad de usar los añadidos previamente mencionados. Las gallinas que entran por las que salen. Pero sin duda es mucho mejor decisión que haberlo limitado solamente a aquellas personas que tuvieran dos pares de Joy-Con, o mandos pro.

 

Devil Man Cry 3

 

Siempre divo, nunca indivo

El tiempo no pasa en balde, y si bien hoy día los valores de producción, la jugabilidad o el diseño se mantienen estoicos a su paso, nos encontramos con otros aspectos que se han visto terriblemente deslucidos. La mayor damnificada por estos 15 años no es nada más ni nada menos que la cámara, que en ocasiones nos puede poner en más apuros que algún jefe final. Esto se da por varios motivos. El primero de ellos lo tenemos en que en muchas estancias la cámara está fija, como en los Resident Evil clásicos vaya, y entre plano y plano el cambio puede ser tan brusco que podemos perder brevemente el control de nuestro personaje. Esto pasa principalmente mientras exploramos, es decir, que no ocurre con frecuencia en los combates, pero resulta incómodo hasta que te acostumbras. Pero también hay momentos en los que podemos mover con relativa libertad la cámara. Digo relativa, porque nos ha parecido que el movimiento con el que podíamos girarla era demasiado lento, e invertido, siendo de casi nula utilidad en combates, resultando mucho más efectivo dejarla como ella quiera e intentar apuntar y moverte para golpear a los enemigos de la manera que consideremos más óptima. Luego está el hecho que la cámara no puede atravesar ningún objeto o enemigo. No es como en los juegos actuales, que se puede colocar en el interior de una pared mientras que hace que podamos ver con claridad a través de esta, aquí si hay un obstáculo la cámara no se mueve.

 

 

 

Los gráficos tampoco se salvan del paso del tiempo. No ya por los modelados, que aguantan el tipo mucho mejor de lo que esperábamos, y mejor si cabe los escenarios, sino por la resolución y el tamaño de la pantalla en determinados momentos. Que no os llevemos a error, mientras que controlamos a Dante el juego se mueve a la máxima resolución posible tanto en modo televisor como en modo portátil, así como a 60 fps tan duros como nuestro acero. Es en algunas escenas cinemáticas, vídeos que fueron prerrenderizados, que se ven muy borrosas, con la calidad de imagen original. Y en el resto de momentos de la historia, si bien la resolución ya vuelve a ser la normal, tenemos unas franjas tanto arriba como abajo de la imagen que podrían haberse ahorrado. Los menús tampoco se salvan mostrando las mismas franjas, pero esta vez a los lados. Parece ser que por muchas novedades que haya introducido Capcom en la versión de Devil May Cry 3 para Nintendo Switch no han aprovechado para pulir estos aspectos, que fueron criticados y que son heredados del recopilatorio Devil May Cry HD Collection para el resto de plataformas.

 

Nos gustaría incidir un poco en tres aspectos más. Por un lado tenemos su banda sonora que hace de lubricante de nuestra energía con sus temas metaleros, incitándonos a blandir nuestras armas como nunca y a repartir estopa por un tubo. Por otro lado está el uso de la vibración HD, toda una sorpresa para bien y que supone la guinda a la inmersión en la acción que nos propone el bueno de Dante. Como apunte, ha habido momentos en los que nos hemos planteado ponernos la consola en la espalda porque el masaje que nos hubiese dado nos hubiera llevado al quinto cielo. Para terminar, indicar que desde el inicio podéis acceder a una sección de extras, donde podéis ver diverso arte del juego, escuchar sus temas y comprobar los logros que hemos desbloqueado, así como los requisitos que debemos alcanzar para conseguir el resto.

 

 

Devil May Cry 3 Special Edition – Jackpot!

Devil Man Cry 3 Special Edition vale mucho la pena en Nintendo Switch. El juego original ya era uno de los mejores hack and slash de la época, pero ahora, con las novedades que incorpora esta nueva versión se le ha dado una vuelta de tuerca a la forma con la que enfocábamos el título. Su jugabilidad y su diseño, unidos a sus múltiples dificultades y a la rejugabilidad que esto supone, son más que suficientes para que una vez más queramos agarrar nuestra espada para pararle los pies a nuestro hermano gemelo. Es cierto que hay aspectos que no han envejecido del todo bien, como la cámara o los gráficos, y que en otras Capcom se haya rascado la barriga bien a gusto, como la resolución de las cinemáticas o las franjas negras en los menús, pero a todo ello nos hemos acabado acostumbrando más pronto de lo que creeríais y hemos gozado como unos diablejos de su frenética propuesta. Con títulos así no nos importaría descender a los infiernos las veces que hiciera falta.

 

Devil Man Cry 3

Hemos analizado Devil May Cry 3 El despertar de Dante Special Edition gracias a un código de descarga cedido por Koch Media. Versión analizada 1.0.0

Jackpot!
La primera aventura cronológica del cazademonios de Capcom recibe una nueva vida en Nintendo Switch, gracias a los añadidos exclusivos de esta versión y a sus bondades originales, ya que por mucho tiempo que pase sigue fresco como una lechuga, manteniéndose como uno de los mejores hack and slash de la historia.
PROS
Repartir estopa sigue siendo tan disfrutable como en su momento, gracias a una jugabilidad a prueba de balas y un diseño de enemigos excelente
El modo Freestyle revoluciona la forma en la que enfocamos cada misión
Su rejugabilidad hace que podamos perdernos horas y horas combatiendo, más todavía gracias al modo cooperativo del Palacio Sangriento
CONTRAS
El sistema de cámaras no ha envejecido demasiado bien, dándonos más problemas que algún jefe final
A pesar de todos los añadidos, los vídeos prerrenderizados se ven borrosos y no se han adaptado todos los menús
Si jugamos en cooperativo con un solo Joy-Con no tenemos a nuestra disposición todas las herramientas que nos proporciona el juego
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