Análisis DRAGON BALL Z: KAKAROT + A NEW POWER AWAKENS SET – Nintendo Switch. Una aventura legendaria contada con todo detalle

Fecha de lanzamiento
24 septiembre, 2021
Número de Jugadores
1
Idiomas
Español, inglés, alemán, etc.
Tamaño de la Descarga
16,5 GB
Nuestra puntuación
85

Japón es un país reconocido por muchas cosas. Posee una cultura rica e interesante, una gastronomía exquisita y también supone hoy en día un referente en lo que a tecnología se refiere. Tampoco nos podemos olvidar de sus aspectos negativos, que no son pocos, como una brutal cultura del trabajo o el sexismo. Pero claro, para muchos, pensar en Japón es pensar en un movimiento que está presente en todo el mundo: el manga y el anime. La animación japonesa venía marcada por su propia identidad y esencia, y poco a poco, fue haciéndose hueco en las televisiones de todo el mundo, incluida España. Aunque el fenómeno anime ha crecido mucho en los últimos años, ya tenía también una buena presencia antes del comienzo del milenio, y uno de sus estandartes era la historia de un chico mono en la que se basa el juego que analizamos hoy: Dragon Ball Z: Kakarot + A New Power Awakens Set para Nintendo Switch.

 

De una forma similar a Pokémon, es posible que hables con alguien que no es fan del anime pero que recuerde haber visto Dragon Ball. Las aventuras de Son Goku, Piccolo y compañía siguen siendo muy populares tras varias décadas (de hecho, su popularidad logró que la serie resurgiera hace unos años con una nueva trama). Durante todo este tiempo, también hemos podido disfrutar de una larga lista de juegos donde revivíamos la historia de Goku y, sobre todo, sus intensos combates. Pero el caso que tenemos hoy entre manos es muy especial, ya que posiblemente sea una de las representaciones más fieles y detalladas que hemos visto de Dragon Ball en los últimos años. Bandai Namco y CyberConnect 2 han puesto un gran empeño en crear Dragon Ball Z: Kakarot, y tras jugarlo durante bastante tiempo en Nintendo Switch, solo podemos decir que nos ha dejado impresionados.

 

 

¡Ven, nube voladora!

Uno de los elementos principales de Dragon Ball Z: Kakarot es que se trata de un juego de acción RPG en un mundo abierto. Eso supone un gran cambio tras juegos y juegos centrados en la lucha, ya sea en 2D (Dragon Ball FighterZ) o 3D (Dragon Ball Xenoverse 2). De hecho, tendríamos que remontarnos quizás a la era de la Game Boy Advance para recordar títulos como El legado de Goku (1 y 2) que fueran más narrativos y de exploración. Aunque quizás lo de “mundo abierto” no sea exacto al 100%: el juego está dividido en muchas y diversas zonas, siendo todas ellas una representación bastante fiel de los entornos que tanto hemos visto en el anime. Y cada una de estas zonas es, literalmente, inmensa. Ya sea West City con el edificio de la Corporación Capsule, las montañas donde se encuentra la casa de Son Goku o las llanuras donde se entrenó por primera vez Son Gohan, estos paisajes están llenos de elementos que descubrir y explorar. Quizá no lo parezca ya que desde el principio tenemos la capacidad de volar y eso da la sensación de que los viajes son cortos, pero a pie es todo mucho más grande.

 

Dragon Ball Z: Kakarot

 

Por supuesto, es habitual en los juegos de “mapa abierto” tener cosas que hacer, y Dragon Ball Z: Kakarot adapta muchas de las mecánicas estándar a su manera. Podemos recolectar fruta y cazar animales con los que cocinar, ya sea alimentos simples en una hoguera o platos más elaborados recurriendo a un chef; o bien conseguir minerales para desarrollar ciertos artilugios. También encontramos minijuegos más elaborados, como pescar peces gigantes utilizando la clásica cola de Goku o luchar contra dinosaurios. Y claro, no podríamos olvidarnos de los combates. Más adelante hablamos de nuestra experiencia luchando, pero aquí es importante destacar que no solo luchamos en los combates obligatorios de la historia: el mapa está lleno de enemigos que se abalanzan contra nosotros, e incluso enemigos más poderosos de lo normal que nos pueden poner en un apuro.

 

Y, en este aspecto, hay que destacar el gran trabajo de adaptación del juego. En principio parecía difícil que viéramos este título llegar a Nintendo Switch, pero hay que admitir que el título se ve de maravilla y se juega con gran fluidez. Una vez estás dentro de una zona, todo funciona de forma natural y la transición entre los combates y la exploración es bastante rápida. Los tiempo de carga entre diferentes zonas no son muy largos, aunque sí se pueden hacer frecuentes cuando tienes que cambiar de zona muchas veces. Incluso cuando estamos viendo una secuencia y cambia la escena, tiene que volver a cargar esa nueva zona aunque solo sea para un par de frases.

 

Más allá de Super Saiyan

Como decíamos antes, aunque sea un juego de exploración, seguimos teniendo intensos combates. Estos siguen la estela marcada por la vertiente 3D de la franquicia (como Dragon Ball Xenoverse 2), pero centrándose mucho en la individualidad de personajes y enemigos. Por un lado, en nuestro bando contamos con los personajes clásicos, de los cuales controlamos directamente a un número limitado, siendo estos los grandes protagonistas (como Son Goku, Piccolo, Son Gohan, Vegeta…). Los demás poseen un rol más de apoyo, participando en los combates controlados por la IA y con la opción de ordenarles que usen sus habilidades especiales. Cada luchador cuenta con sus propios movimientos, y eso hace que pelear con cada uno sea diferente y optemos por distintas estrategias. Lo mismo ocurre con los enemigos, cuyos ataques pueden llegar a ser devastadores. De hecho, algunos de ellos cambian la perspectiva del combate, y hacen que sientas que estás en un “bullet hell”, esquivando muchos proyectiles o huyendo rápidamente de la zona de impacto. Aquí observamos, de la misma forma que exploración, la fluidez con la que todo funciona en Nintendo Switch. Incluso en modo portátil, no hemos tenido malas experiencias, y las animaciones especiales, según la ocasión, cuentan con mucho detalle.

 

Dragon Ball Z Kakarot

 

Pero claro, para poder luchar, es necesario hacerse más fuerte, y en ese sentido sí nos recuerda más a un RPG (especialmente a un Disgaea por las cifras absurdas que tenemos que manejar). Los combates, las misiones secundarias e incluso la propia historia nos aportan experiencia con la que subir de nivel. De hecho, a veces sentimos que los combates contra enemigos aleatorios son más de entretenimiento, porque simplemente con avanzar en la historia y las misiones secundarias subimos de nivel bastante rápido. Pero el aspecto más importante es el árbol de habilidades. Todos los personajes (controlables y de apoyo) cuentan con su propio árbol de habilidades con el que desbloquear y mejorar tanto habilidades de combate como pasivas. Aquí sí tiene un poco más de importancia la parte de exploración, ya que para desbloquear habilidades necesitamos orbes Z que conseguimos de los combates o bien recogiéndolos del mapa. Pero para conseguir nuevos movimientos, también debemos utilizar Medallas D (que encontramos al explorar) para luchar en las zonas de entrenamiento. Es un buen equilibrio porque sientes que no todo es automático, sino que también tienes que sudar un poquito para hacerte más fuerte.

 

De forma adicional, Dragon Ball Z: Kakarot ofrece un sistema de “Muros de comunidades”. A lo largo de la aventura conseguimos medallas de los diferentes personajes que encontramos, cada una con sus propias características. Y estas las podemos colocar en el tablero para conseguir efectos adicionales tanto para los combates como para la exploración. Una vez más, este aspecto del juego también es más secundario y no especialmente necesario para superar la historia, pero son más añadidos para los que busquen una experiencia más completa. Sí es cierto que algunas funciones del juego, sobre todo la búsqueda de las Bolas Dragón para conseguir deseos, se desbloquean tras muchas horas de juego. Esto resulta extraño cuando muchas de las funciones secundarias que hemos comentado aparecen durante las primeras horas.

 

El camino de los Guerreros Z

Sin lugar a duda, el mayor punto de venta de Dragon Ball Z: Kakarot es la historia, y cuando al principio hemos dicho que era “una de las representaciones más fieles y detalladas” de los últimos años, lo decíamos en serio. Este juego recorre todas las sagas principales de la serie: Saiyan, Freezer, Célula y Buu (con el añadido extra en la versión de Nintendo Switch de Bills y la transformación en Dios Super Saiyan). Pero todo esto lo hace con una precisión que parece que estemos viendo el propio anime. Mientras que juegos anteriores se centran en los momentos principales y el resto te lo resume, aquí te lo narran todo paso a paso, con diálogos, escenas y doblaje en japonés con las voces originales. Incluso encontramos algunas escenas míticas, como Son Goku sacándose el carnet de conducir (pero también echamos de menos otras, como el famoso “¡Más de 9000!”). Y si a esto le sumamos la maravillosa banda sonora tan característica de la serie, sientes realmente que estás inmerso en ese mundo. A eso hay que añadir las historias secundarias, que nos permiten no solo conocer más a fondo a los diversos personajes conocidos, sino que también nos permiten reencontrarnos con otros quizá ya olvidados. Estas historias secundarias se desbloquean a medida que avanzamos, pero solo se pueden completar durante el momento de la historia en la que aparecen o al completar todo el juego.

 

 

Dragon Ball Z: Kakarot + A New Power Awakens Set – El poder del universo llega a Nintendo Switch

Las Bolas de Dragón se reunieron para que Shenron nos concediera un deseo, y ese fue Dragon Ball Z: Kakarot + A New Power Awakens Set para Nintendo Switch. Se trata de un gran juego que se puede admirar desde dos perspectivas: por un lado, por el enorme trabajo de Bandai Namco y CyberConnect 2 para recrear el mundo de Goku con un montón de mecánicas y mapas amplios, pero manteniendo la esencia de la serie; por otro lado, por la increíble adaptación de este título a la híbrida de Nintendo. Cierto que algunas mecánicas jugables parecen un poco de adorno, y que nos encontramos con más pantallas de carga de lo que nos gustaría, pero quitando ese par de detalles, los fans de la serie de Akira Toriyama pueden estar tranquilos si deciden comprar este juego, porque no defrauda en ningún momento.

 

Dragon Ball Z Kakarot

Hemos analizado DRAGON BALL Z: KAKAROT + A NEW POWER AWAKENS SET gracias a un código digital cedido por Bandai Namco Entertainment Europe. Versión analizada: 1.11

Un gran título de... ¿7 estrellas?
Son Goku y compañía se adentran en el género del mundo abierto, y lo hacen con una aventura deslumbrante. Dragon Ball Z: Kakarot + A New Power Awakens Set no solo nos muestra el universo creado por Akira Toriyama de una forma deslumbrante y fiel al anime, sino que es un título divertido, intenso y con muchas cosas que hacer. Nos mosquean un par de defectos sueltos aquí y ahí, pero la adaptación realizada a Nintendo Switch no tiene nada que envidiarle a las otras plataformas.
PROS
Revive la historia del anime original, paso a paso
Combates intensos y dinámicos, y muchas opciones para mejorar y explorar
El juego funciona de maravilla en Nintendo Switch
CONTRAS
Algunas funciones son más opcionales de lo que nos gustaría, y otras tardas mucho en desbloquearlas
Vas a ver muchas pantallas de carga según en qué situaciones
85