Análisis Hot Wheels Unleashed – Nintendo Switch. Es hora de quemar rueda

¡Rom, rom, rooom!

Fecha de lanzamiento
27 septiembre, 2021
Número de Jugadores
1-2 (local) 1-12 (online)
Idiomas
Español, inglés, alemán, etc.
Tamaño de la Descarga
5910,00 MB
Nuestra puntuación
78

Hot Wheels se ha convertido con el paso de los años, y siguiendo la senda de otras sellos tan importantes como Micro Machines, en mucho más que una marca de juguetes. Y es que sus coches han pasado de nuestros salones a las pantallas del televisor en forma tanto de series animadas como de videojuegos. Algo que probablemente la multinacional Mattel ni se podía imaginar cuando la introdujo al mercado hace ya más de 50 años. Y sí, ya han pasado unos años (ejem 1999) desde que un servidor pudo disfrutar Hot Wheels Turbo Racing en la todopoderosa Nintendo 64. No obstante, parece que estos increíbles vehículos ni se cansan de quemar rueda ni están dispuestos a perderse carrera alguna. Un ejemplo más lo tenemos con el último título de conducción arcade de la famosa franquicia estadounidense, Hot Wheels Unleashed. Un juego que desembarca en Nintendo Switch de la mano del estudio italiano Milestone. Desarrolladora recientemente adquirida por THQ Nordic. Que a su vez es parte de la multinacional alemana Koch Media. Y que tiene en su haber un consolidado pasado en lo que se refiere a títulos de 2 y 4 ruedas. Todo ello gracias a diversos juegos de carreras como RIDE o MotoGP. Solo por mencionar algunos. ¿Realmente es una propuesta tan desatada? Pisa el acelerador y presta atención a nuestro análisis para averiguarlo.

 

 

Hot Wheels Unleashed: contenido ilimitado, diversión desatada

La propuesta que los italianos de Milestone nos traen a Nintendo Switch con Hot Wheels Unleashed es tan simple como sincera. Un juego de carreras con multitud de coches, pistas y una jugabilidad 100% arcade. No obstante, que su vistosa carcasa metálica no os lleve a error. Dicha sencillez no es sinónimo de aburrimiento. Nada más introducir el cartucho y conseguir los primeros vehículos tomamos conciencia de lo que nos espera.

 

Por un lado, contamos con City Rumble. Una suerte de modo historia que nos invita a completar una serie de carreras frente a otros 11 corredores, a lo largo y ancho de las más de 100 pistas repartidas por todo el mapa de Hot Wheels. Pruebas que van desde alocados circuitos con diferentes particularidades hasta las clásicas contrarreloj. Como ya os podéis imaginar, también contamos con ciertos condicionantes para poder continuar la aventura. Y todos ellos nos exigen cumplir diferentes requisitos que incluso nos conducen (redoble de platillos) a volver sobre nuestros pasos ruedas. Algo que, en alguna ocasión, nos ha llevado a vivir alguna situación ciertamente desconcertante.

 

 

Por suerte, el esfuerzo merece la pena. Ya que desbloqueamos desde mejoras para nuestros vehículos, monedas, elementos para el editor (del que hablaremos más adelante) hasta cajas con vehículos o coches realmente especiales. Por mencionar algunas de las recompensas disponibles. Por desgracia, dicho proceso, basado en desbloqueables y cajas de botín, se hace algo lento y repetitivo. Para poneros en perspectiva, desbloquear uno de los cerca de 70 coches del juego cuesta al menos 500 monedas. Mientras completar un evento no otorga más de 80 de las mismas monedas. Para completar su oferta jugable se nos presenta un modo de carrera libre que podemos configurar a nuestro gusto.

 

Compite, gana, construye y comparte

Como ya os comentábamos unas líneas más atrás, durante nuestro progreso por el mapa también hemos ido desbloqueando elementos para poder utilizar en el editor de pistas. Un sencillo y efectista editor que nos permite escoger un entorno y elaborar la pista a nuestro antojo con distintos elementos a nuestra disposición. Elementos entre los que se incluyen modulos especiales de construcción de pistas como Spider Ambush o T-Rex Escape que logran aportar un componente alocado y desafiante a cada carrera. Por si no fuera suficiente, se nos permite compartir con la comunidad nuestras creaciones.

 

 

Pero es que la labor de edición no se queda ahí, ya que también podemos mejorar los vehículos a nuestro antojo. Y es que, más allá del cambio de aspecto, cada coche cuenta con diferentes parámetros a tener en cuenta. Y van desde el frenado, hasta el control, la aceleración, su velocidad o el tipo de turbo de que dispone. Que nadie espere un configurador demasiado complejo. Es más, se echa en falta algo más de variedad. No obstante, si tenemos en cuenta que nos ofrece muchas de las herramientas usadas por el propio equipo de desarrollo, nos sirve para dinamizar una propuesta jugable ya de por sí bastante completa. Y regresando a vueltas (nuevo redoble de platillos) con el cambio de aspecto de los vehículos. Aquí se nos permite compartir nuestras creaciones motorizadas con el resto. Fomentando un ejercicio de retroalimentación en el que nosotros también podemos hacernos con los mini-coches publicados por el resto de la comunidad.

 

A estas alturas del análisis probablemente hayáis comprendido que el principal objetivo de Hot Wheels Unleashed pasa por coleccionar todos los vehículos. Ya se trate de modelos clásicos de la franquicia, del coche fantástico o del mismísimo DeLorean de Regreso al Futuro. Por suerte, de cara a disfrutar lo adquirido, contamos con un garaje donde poder recrearnos en nuestra colección. Además, también disponemos de un sótano a la vista de todos, que podemos amueblar y decorar a nuestro antojo.

 

Jugabilidad arcade que se disfruta mejor en compañía

Llegamos a otro de los puntos fuertes de Hot Wheels Unleashed, su multijugador. Por un lado, el modo libre nos permite el juego local para dos jugadores a pantalla partida. A Joy-Con por jugador. Echamos en falta que dicha pantalla partida permitiera carreras de hasta 4 jugadores. Por el otro, contamos con un invitado estrella. El multijugador online con hasta 12 jugadores. Eso sí, nos hubiera gustado que dicho multijugador contará con torneos o sub-modos de juego más allá de la posibilidad de unirnos a una carrera o crear la nuestra propia. Por suerte, y esta ha sido una grata sorpresa, en casi todas las ocasiones en las que nos hemos aventurado en dicha modalidad hemos encontrado sala muy rápido.

 

Si atendemos a su jugabilidad se nota que Mattel ya sabe lo que es colaborar con la Gran N. Los controles son bastante fluidos. Alejándose de los simuladores con una propuesta eminentemente arcade. Los vehículos son rápidos, pero un sistema de control bastante preciso, una IA con diferentes modos de dificultad que se amoldan como anillo al dedo al jugador y las rutas alternativas logran equilibrar, con bastante soltura, lo que de otra forma podría haber sido una experiencia realmente caótica. La cámara acompaña con bastante acierto a nuestro vehículo en todo momento. Aunque echamos en falta una vista en primera persona. Podríamos decir que nos encontramos ante una suerte de Mario Kart desprovisto de la chapa y pintura de los Power Ups.

 

 

Es decir, ese componente aleatorio en el que el último puede acabar siendo el primero queda sustituido por el clásico enfoque de cualquier título de carreras. Sí, los errores penalizan a base de bien aquí. Así que toca currárselo para ganar. No obstante, contamos con algunos alicientes como los derrapes o los impulsos. Dos elementos esenciales en Hot Wheels Unleashed que, además, llegan acompañados, como requisito indisoluble, de la precisión y sincronización a los mandos de nuestros vehículos. Y es que la diferencia entre la victoria o la derrota puede venir, perfectamente, de una salida de pista al no calcular acertadamente el impulso y/o rampa de turno. Por su parte, el sistema aquí es bastante sencillo. Acelerar, frenar y derrapar y obtener «nitro» realizando esta última acción. Vamos, lo que viene siendo un Mario Kart pero sin Power (ups). En lo relativo a las físicas, no podemos olvidar que, a pesar de las apariencias, lo que conducimos son juguetes. Es decir, un movimiento en falso y nuestro mini-vehículo puede acabar volando por los aires.

 

Llegados a este punto ya tendréis más que asumido que nos encontramos ante un título bastante completo en cuanto a contenido se refiere. A pesar de todo, esto no quiere decir que no pueda verse ampliado. Y es que el juego cuenta ya con más de 30 DLCs que nos permiten incorporar marcas como Barbie, Masters del Universo, DC (Batman), Las Tortugas Ninja o incluso Street Fighter. Todo ello junto a marcas de automoción tan reales como McLaren, BMW o Aston Martín. Decenas de nuevos vehículos tematizados, módulos de construcción, objetos de personalización y entornos inéditos nos esperan siempre que, eso sí, estemos dispuestos a pasar por caja. Porque ya os adelantamos que haceros con todos no os va a salir barato.

 

 

Hot Wheels luce como nunca antes

Gráficamente hablando Hot Wheels Unleashed luce bastante bien en Nintendo Switch. Que nadie espere ningún tipo de portentoso ejercicio técnico, pero es que ni lo busca ni lo necesita. Sus coloridos y vistosos modelados en 3D recrean bastante bien la estética Hot Wheels. Por otro lado, es cierto que sus seis entornos, divididos en las más de 100 pistas disponibles, se antojan en ocasiones algo repetitivos. No obstante, reproducen con bastante acierto localizaciones tan variadas como una biblioteca o un campus universitario. Además, el modo foto resulta una interesante incorporación para lograr retratar un espectacular foto finish.

 

Su BSO es harina de otro costal. Y no precisamente porque las melodías sean especialmente malas. El problema radica en la forma en la que se reproducen durante la carrera. Si corremos muy rápido las pistas (de audio) aceleran como si no estuviéramos haciendo algo mal. Dejándonos, ya de paso, cierta sensación de estrés. Por otro lado, si circulamos a poca velocidad disminuyen su ritmo hasta casi aburrirnos.

 

 

 

El Port corre de forma bastante sólida en la híbrida. Llegando a los 30 FPS. Algo que tiene su mérito si tenemos en cuenta la amplitud de los escenarios. Es cierto que en modo portátil contamos con una mayor borrosidad y resolución dinámica con respecto a los 720p del dock. No obstante, dado el carácter eminentemente arcade del juego, se trata del modo que más he jugado. Como pegas, algún que otro bajón puntual y unos tiempos de carga algo excesivos.

 

Hot Wheels Unleashed – pequeños grandes coches

Hot Wheels Unleashed es un divertido título de carreras basado en una de las franquicias de coches de juguete más famosas del mundo. Un juego que nos presenta una propuesta tan simple como directa. Diversión sin complicaciones, para toda la familia, con más de cien pistas, cerca de 70 coches, editor de pistas, multijugador local y online y toneladas de contenido pasado, presente y futuro. No se trata, ni mucho menos, del título más original y tampoco alcanza a propuestas de un target similar como Mario Kart. No obstante, la fiel representación de una franquicia tan carismática como Hot Wheels y su espíritu eminentemente arcade lo convierten en un imprescindible para los amantes del género.

 

Hemos analizado Hot Wheels Unleashed gracias a un código digital cedido por Koch Media. Versión analizada: 1.0.3

Conducción desatada
Hot Wheels Unleashed es una propuesta tan sincera como divertida. Carreras 100% arcade, multijugador local y online, editor de pistas y toneladas de contenido por desbloquear. Un juego perfecto para disfrutar solo y en compañía que, con sus más de 60 vehículos, hará las delicias de los coleccionistas de Hot Wheels.
PROS
Diversión simple, directa y 100% arcade
Un sinfín de contenido por desbloquear. Destacando su amplio surtido de vehículos y circuitos
El editor de pistas y los modos multijugador (local y en línea)
CONTRAS
El sistema de progresión y cajas de botín puede resultar lento y repetitivo
Se echa en falta una mayor profundidad jugable
Algunas pistas acaban siendo bastante similares entre sí
78