We Love Katamari REROLL+ Royal Reverie Nintendo Switch

Análisis We Love Katamari REROLL+ Royal Reverie – Nintendo Switch. Todos amamos que nos amen

Katamari es amor

Fecha de lanzamiento
2 junio, 2023
Número de Jugadores
1-2
Idiomas
Español, inglés, francés, etc.
Tamaño de la Descarga
3641,00 MB
Nuestra puntuación
80

El amor es eso que sientes cuando encuentras a ese alguien especial en tu vida. También lo puedes sentir durante un evento que marque tu vida, como el nacimiento de un hijo. Quizás haya un momento que despierte amor por ti mismo al lograr cumplir esa meta que parecía imposible y que, una vez cumplida, te hace sentir autorrealizado. O quizás lo único que necesitas es que un señor gigante que gobierna el cosmos destroce todas las estrellas, mande a su hijo a solucionar la papeleta y se atribuya el mérito para pararte a pensar un poco y decir en voz alta «¡Menudo hombre!», y darte cuenta de que amas Katamari.

 

Y resulta que no estás solo, ese amor es un sentimiento colectivo. Un amor tan grande que Namco decide sacar la secuela de uno de los títulos más particulares y especiales de la industria. Y todo esto se volvió a repetir cuando Katamari Damacy REROLL salió en Nintendo Switch hace la friolera de cinco años y una nueva generación de jugadores descubrió su particular propuesta. Y por ello Bandai Namco se ha animado a lanzar en Nintendo Switch We Love Katamari REROLL+ Royal Reverie, la remasterización de la secuela que, como buen Katamari, es más grande, trae más cosas y es, en definitiva, mejor.

 

 

Todo el mundo ama al Rey de Todo el Cosmos

Frente a la historia de tragedia y superación que era el Katamari original, donde recordemos que el Rey del Todo el Cosmos destruyó todo el universo salvo la Tierra una noche que volvía a casa perjudicado, ignoraba a su hijo y le echaba la culpa de todo, We Love Katamari REROLL es una historia de amor. Concretamente del amor que siente el Rey de Todo el Cosmos por sí mismo, tras haber lanzado un videojuego basado en la historia del primer juego, que la gente lo amase y todo ese cariño se lo devolviesen de vuelta adorándole como una estrella. ¡Qué digo una estrella, como un Dios!

 

Como buena deidad, le es imposible rechazar las peticiones de sus seguidores a la mínima que le doran un poco la píldora. Y como buen monarca, no se va a manchar él las manos y le toca al Príncipe (o a sus primos) cumplir las promesas disparatadas de su padre.  Casi una treintena de promesas que son mucho más variadas que en la primera entrega, pero que siguen teniendo como núcleo jugable ser un simulador de escarabajo pelotero. En esta ocasión están las clásicas pantallas de rodar el Katamari para pegarle cosas poco a poco y aumentar su tamaño hasta el que se nos pide, pero también hay otras que requieren estar alimentando constantemente la pelota para que no se apague, retos de llegar a un tamaño determinado a «ojímetro» sin el medidor de tamaño, carreras donde nuestro Katamari corre más que un Formula-1 y no puede frenar, encontrar objetos determinados, etc.

 

 

Todo esto con el peculiar sistema de control de la saga, donde cada stick (o Joy-Con si usamos el control por movimiento) simula un brazo del Príncipe a la hora de empujar el Katamari. Es decir, para avanzar debemos de mover los dos sticks hacia delante a la vez. Si lo que queremos es girar, debemos mover solo un stick para rotar alrededor de la bola. Lo mismo para retroceder, dar un acelerón o dar media vuelta. No se pulsa ningún botón, todo es cuestión de mover las palancas de control o los Joy-Con.

 

Bueno, en realidad esta última afirmación es una verdad a media. Es cierto que originalmente no se utilizaba ningún botón, pero We Love Katamari REROLL + Royal Reverie se ha añadido un modo foto que se activa pulsando el botón L. Este modo foto, además de para sacar divertidas instantáneas o selfies, también sirve para encontrar los 50 sellos en forma de sprites de 8 bits de juegos clásicos de Namco. A más sellos consigamos, más opciones desbloqueamos para el modo foto. No es la novedad más interesante del mundo, pero al añadir nuevos objetivos secundarios a las misiones, suma rejugabilidad a las mismas.

 

 

Pero nadie le pregunta al Rey si está bien

El otro gran añadido a esta remasterización es el «Royal Reverie«, una colección de cinco nuevos niveles donde, en vez de encarnar al Príncipe, es un jovencísimo Rey del Todo el Cosmos el que empuja el Katamari. A nivel de historia, complementan los flashbacks del pasado del Rey que se nos van relatando a medida que avanzamos en la historia principal. Por desgracia no son niveles muy inspirados, a pesar de que algunos incluyan mecánicas nuevas y originales.

 

Y es una auténtica lástima por dos motivos. El primero es que es una oportunidad perdida para profundizar, más allá de lo que se trata en el modo historia, en el pasado del Rey, la relación con su padre y como esto afecta a la personalidad del Rey, siendo superestricto con su hijo, ególatra e incluso egoísta. Y el segundo es porque desde Touch my Katamari para Playstation Vita en 2011 que no teníamos nuevos niveles de esta franquicia y, como ya he dicho, los que hay aquí se quedan muy muy cortos.

 

Por todo lo demás, We Love Katamari REROLL+ Royal Reverie tiene todos los elementos del original, pero potenciados. La música sigue siendo una cosa tan única, como excelente en cada uno de sus temas. Visualmente, sigue con sus texturas simples por encima de modelos poligonales en baja resolución, que consiguen tanto un efecto bastante cómico, como que sea posible poder procesar, cargar y mover tantísimos objetos en el escenario al mismo tiempo. De hecho, quizás esta vez se hayan pasado de ambiciosos porque, al tener escenarios mucho más grandes y complejos que el original, hay muchos más objetos y en situaciones hay caídas de frames bastante notables que, si bien es cierto que no es un juego que requiera la tasa de frames más constante del mundo para disfrutarse, pueden llegar a molestar cuando ocurren. Pero sobre todo donde se nota que es una secuela es en la cantidad de pantallas que hay y su mayor variedad. Muchas de ellas incluso tienen hasta tres misiones distintas que, sumando a la búsqueda de los sellos, regalos y otros personajes jugables, aumentan la rejugabilidad y duración del título.

 

 

We Love Katamari REROLL+ Royal Reverie – Gracias Rey de Todo el Cosmos (y al Príncipe)

Lo peor que se puede decir de We Love Katamari REROLL+ Royal Reverie es que aporta poco contenido al original de Playstation 2. Por otro lado, lo mejor que se puede decir es que, a pesar de tener casi 20 años, el juego aguanta fresco como el primer día gracias a su peculiar jugabilidad, su originalidad y un sentido del humor absurdo que no ha envejecido ni un ápice. Tanto es así que ojalá Bandai Namco, se anime a sacar una entrega completamente nueva con Keita Takahashi al mando, aunque esto último es bastante complicado, pues él siempre dijo que no quería una secuela del original y que su intención nunca fue hacer una franquicia.

 

Una oportunidad perfecta para reencontrarse con este clásico de culto o descubrir por primera vez porque todo el mundo ama a Katamari.

 

We Love Katamari REROLL+ Royal Reverie Nintendo SwitchHemos analizado We Love Katamari REROLL+ Royal Reverie gracias a un código digital cedido por Bandai Namco. Versión analizada: 1.0.2

We Love Katamari REROLL+ Royal Reverie Nintendo Switch
Everybody move your body, Katamari its a party
Sorprende ver cómo una idea tan loca como fue el primer Katamari tuvo suficiente éxito como para recibir una secuela, mejorarlo en todos los aspectos, e inspirar a cientos de desarrolladores a crear y compartir sus juegos más locos; muchos de los cuales son reverenciados a día de hoy como grandes títulos indies actuales. Y todo este movimiento de juegos "peculiares" nació de un simulador de escarabajo pelotero. Definitivamente, tenemos motivos para amar a Katamari y Keita Takahashi. We Love Katamari era un juego tan original, tan bien pulido y pensado en 2005 que, con tan solo ponerlo en HD y añadirle cuatro cositas, en 2023 sigue aguantando a la perfección como si fuese completamente nuevo.
PROS
Más niveles, con más objetivos a cumplir y motivos para rejugarlos
La banda sonora llena de temazos funkys, pop y swing le anima el día a cualquiera
El sentido del humor. Necesitamos más juegos basados en el humor
CONTRAS
Si jugaste al original, We Love Katamari Reroll es un mero lavado de cara, con casi ninguna novedad notable
El contenido de Royal Reverie es una decepción
La traducción, aunque es generalmente buena, tiene un par de gazapos bastante gordos
80
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