
Aunque a día de hoy el nombre Tesla se asocie principalmente a la línea de vehículos creada por cierto millonario muy «popular» en internet, muchos saben que el origen de ese nombre fue un científico con ese apellido. Nikola Tesla, un hombre que quedó enterrado en la historia debido a las «disputas» con Thomas Edison, pero al que el tiempo ha acabado poniendo en valor, convirtiéndolo en un referente de la historia científica y una gran inspiración a nivel cultural. Sus investigaciones en el campo del electromagnetismo dieron nombre a un título independiente hace unos años, que tuvo muy buen recibimiento y que recibe ahora una secuela: Teslagrad 2 ha hecho su aparición en Nintendo Switch.
Desarrollado por el estudio independiente noruego Rain Games, y distribuido por Modus Games, Teslagrad 2 toma el relevo de su predecesor 10 años después de su estreno en 2013. Ambos títulos se valen de la misma premisa: el uso de elementos electromagnéticos para la exploración y el avance por su mundo, enigmático y lleno de detalles y sorpresas. ¿Te atreves a embarcarte en esta aventura tan atrayente? Acompáñanos en nuestro análisis.
El enigmático mundo de Teslagrad 2
Nuestra protagonista se ve atacada por un misterioso y hostil ejército, y su zeppelin acaba encallando en un lugar misterioso. No podemos decir mucho más sobre la historia de Teslagrad 2. Se trata de un título parco en palabras, por no decir que éstas brillan por su ausencia. Su historia se cuenta a través de los hechos que se desarrollan durante la aventura, de los elementos que se muestran en pantalla, de los secretos que descubrimos. La narrativa es puramente visual y subyacente, y de hecho, apenas llega a reclamar su cuota de protagonismo.
Todo lo contrario sucede con el mundo que recorremos. Los escenarios y los personajes, dibujados a mano, son los absolutos protagonistas de nuestro avance, en un extraordinario y carismático despliegue visual que se adereza además con bandas sonoras muy enérgicas, que suben las pulsaciones en los momentos clave y ambientan nuestro progreso a la perfección. Se nota el mimo artístico en cada rincón de un título que, en este aspecto, es una auténtica delicia. Aunque no es el único aspecto en el que resulta interesante, claro.
El magnetismo como concepto troncal
La jugabilidad de Teslagrad 2 se basa plenamente en conceptos de física electromagnética. Los poderes de la protagonista están relacionados con el magnetismo: una capa polarizada, un dash eléctrico para atravesar ciertas barreras, deslizamiento por el suelo, un hacha también magnetizada, son las herramientas de las que disponemos para explorar un mundo que, claro, también está repleto de elementos con polo positivo y polo negativo, fundamentales para restar protagonismo a la omnipresente ley de la gravedad. Caminar por paredes o techos, salir disparado, flotar, son algunas de las claves de un mapa que, aunque tiene toques de metroidvania, es principalmente de estilo plataformero.
Y es que, aunque el progreso en nuestra partida es mayormente lineal, hay cierta libertad para el desvío. Nuestro camino abunda en lugares a los que, en principio, no se puede acceder, pero que se abren al desbloquear nuevos poderes. No se trata de un backtracking sencillo, ya que no hay puntos de viaje rápido, y el progreso natural no nos invita a volver, pero si queremos explotar el título al máximo, nos esperan hasta 81 cartas ocultas por todo el mapa, y que merece la pena encontrar, puesto que también son muy interesantes en lo artístico.
¿Hay combate en Teslagrad 2?
Lo cierto es que Teslagrad 2 no da demasiado protagonismo al combate. Más bien al contrario. Hay bastantes enemigos, especialmente en el tramo inicial del título, con los que lo único que se puede hacer es escapar. A medida que obtenemos nuevas habilidades, hay algunos que sí comienzan a ser derrotables. Sin embargo, no es un aspecto en el que el título muestre especial interés, volcando toda su energía en la exploración y los puzles del camino. Aunque esto tiene algunas honrosas excepciones en los combates con los jefes.
Descubrir cómo derrotar a los jefes es, en ocasiones, un puzle en sí mismo. En la mayoría de los combates, entender qué debemos hacerle al monstruo de turno es parte del reto. Debido a esto, hay ciertos picos de dificultad que pueden llevar a atascarse, aunque al ser un juego tan ágil, que te revive de inmediato y con tiempos de carga ínfimos, no hay que esperar demasiado para el siguiente intento, lo que contribuye positivamente al ritmo del juego. Los pocos combates que hay están muy bien pensados y tienen un diseño muy interesante, convirtiéndose así en una disrupción muy positiva en la exploración.
Ser tan eléctrico no siempre es positivo
Aunque la experiencia de Teslagrad 2 es bastante positiva en prácticamente todos los aspectos, hay algunas cosas que podrían echar atrás a algunos jugadores. La primera de ellas es que no es un título especialmente largo: a nosotros nos ha llevado apenas 2 horas completarlo, y eso que hemos muerto una buena cantidad de veces por el camino, por lo que podría ser terminado en poco menos de hora y media. Si nos proponemos explorar cada rincón, eso sí, esa duración se multiplica, por lo que considerar esto un defecto queda más al criterio de cada uno.
El segundo de sus «pecados» es que, en ciertas ocasiones, se pasa un poco de hermético. Su ambientación y su elocuente silencio invitan constantemente a entender su mundo a través de la exploración y la experimentación, pero hay ciertos momentos en los que no es nada sencillo descubrir qué debemos hacer para avanzar. Carece por completo de pistas, más allá de lo que nos cuenta el escenario, e incluso éste es totalmente silencioso a veces. Dicho de otro modo: existe cierta tendencia al «atasco» en algunas zonas y no es nada sencillo entender cuál es la clave. Aunque esto, claro está, puede ser interesante como reto para algunos.
Teslagrad 2 – Nintendo Switch. Una propuesta magnética
La ley de la gravedad se vuelve relativa gracias al electromagnetismo de Teslagrad 2, un título que basa sus plataformas y sus puzles en los poderes polares de su protagonista. Con una narrativa sutil, basada plenamente en la elocuencia de sus escenarios y personajes dibujados a mano, y una acción fluida y técnica, se trata de una experiencia breve en su línea principal, pero repleta de desvíos y recovecos que dan un carácter adictivo a su exploración y a sus puzles. En definitiva, un título que logra que te quedes pegado a los mandos como si tuvieran un imán.
Hemos analizado Teslagrad 2 gracias a un código digital proporcionado por Modus Games. Versión analizada: 1.2

















