Hablar de Metroid es hacerlo de la idiosincrasia misma de la industria del videojuego. No en vano, la saga de ciencia ficción ideada por Yoshio Sakamoto, Gunpei Yokoi y compañía lleva alrededor de 40 años revolucionando en secreto silencio, y sin ventas millonarias, el sector del entretenimiento videojueguil. Erigiéndose como un manual de uso y funcionamiento para un amplio surtido de «vende consolas». Algo que, y me vais a permitir la licencia, ya dejé plasmado por aquí en formato NESxtalgia. En esta ocasión, y dejando de lado sus orígenes, Metroid Prime 4: Beyond llega dispuesto a rendir pleitesía a su vertiente 3D más «Prime». ¿La fórmula escogida para ello? Un efectista, aunque algo previsible, «más y mejor» en toda regla. No en vano, Retro Studios se ha propuesto regresar a la palestra nintendera con una verdadera oda intergeneracional a la serie Prime, que ningún fan de la franquicia en particular y del género metroidvania en general debería perderse. ¿Quieres descubrir de primera mano el resultado final de este efectista upgrade? No te pierdas nuestro escaneo de su Nintendo Switch 2 Edition en formato de análisis para tomar tus propias conclusiones de primera mano primer cañón.
Una historia de lo más «PRIME»
Existen ocasiones en las que un videojuego logra, ya sea por el ruido generado a su alrededor, por la temática abordada o por su valentía a la hora de innovar, trascender por encima de lo meramente jugable. Dejando tras de sí lo que para muchos podría definirse como una suerte de legado. Y la saga Metroid es claro ejemplo de ello. Una saga que desembarcaba en la NES nipona, allá por el año 86, para traernos mucho más que una suerte de constructo videojueguil de carácter futurista y distópico. Lo que aquí se nos presentaba cambiaría por completo la forma de entender la industria del videojuego.
Sí, Metroid llegó para dar nombre a un género propio, el metroidvania, que se caracterizaba por un mayor peso de la exploración, por las grandes dosis de acción y por la obtención de una serie de habilidades desbloqueables con las que poder avanzar/retroceder en la aventura. Y no, no sólo revolucionó el diseño y la estructura videojueguil. También causó un gran shock a nivel conceptual. Presentándonos una idea que, ya por aquel entonces, debería haber sido prototípica: Una de las primeras mujeres protagonistas, fuerte, funcionales y sin sexualizar dentro de un videojuego. Algo cuyo impacto, a todos los niveles, aún sigue resonando en la cabeza de muchos de nosotros.
Por si fuera poco, y aquí llega el segundo hito, nos encontramos ante una serie que supo reinventarse a poco que sintió los primeros signos de agotamiento. No en vano, la llegada de Metroid Prime a Game Cube (2002) nos demostró que era posible trasladar la fórmula clásica a un entorno en 3D en primera persona. Presentándonos un shooter, que incorporaba la exploración y los puzles a la fórmula habitual. ¿El resultado? Un nuevo estándar para el género metroidvania contemporáneo. Un desafío a las normas autoimpuestas, que logró calar en la cultura popular con un impacto social, cognitivo y jugable de proporciones sísmicas. Os recomendamos echarle un vistazo a nuestro análisis de su versión remasterizada.
Bienvenidos al planeta Viewros
Metroid Prime 4: Beyond comienza con el archivillano Sylux atacando, tropas mediante, a la todopoderosa y soberana Federación Galáctica. Presentándonos, por el camino, una espectacular batalla cuya puesta en escena, muy a lo Starship Troopers, podría haber salido de cualquier superproducción cinematográfica. Y sí, Samus Aran hace acto de presencia en dicho espectáculo pirotécnico para cambiar por completo el curso de la contienda. Por desgracia, una serie de extraños acontecimientos desembocan en su teletransportación a un extraño y desconocido planeta llamado Viewros. ¿Nuestra misión? Luchar por sobrevivir a una amenaza desconocida mientras descubrimos los secretos de una extraña, y fascinante, civilización cuyos avances tecnológicos desencadenaron su propia desaparición. ¿Os suena? No, no nos encontramos ante la trama más original. No obstante, su construcción, estructura y dosificación da forma a un interesante nudo narrativo que nos mantiene enganchados de principio a fin.
Por otro lado, y entiendo que para algunos pueda suponer un defecto, en esta nueva entrega se acabó aquello de «Samus contra el mundo». Y es que, sin entrar en spoiler, no sólo Aran ha sido transportada al nuevo planeta. Nos acompañan varios NPCs que, más allá de su presencia jugable, interactúan continuamente con nuestra aguerrida cazarrecompensas. Y sí, tienen cara, voz y carrete para rato. Pudiendo, como curiosidad, interactuar/hablar con cada uno de ellos en todo momento. En definitiva, nos encontramos ante el trasfondo narrativo más personal, rico y humano de toda la serie. Repito, para muchos esto puede parecer un defecto. No obstante, en los tiempos que corren no tenía demasiado sentido mantener el tono solitario, inconexo y en ocasiones ortopédico de la serie.
Si algo funciona, no lo re-toques
Metroid Prime 4: Beyond se presenta ante el jugador de una forma tan sincera como efectista. Un título de acción y aventuras en primera persona (3D) de corte clásico que, como ya viene siendo habitual en la saga, incorpora a la ecuación los puzles, la exploración y una estructura 100% metroidvania. Y es precisamente ese delicioso envoltorio metroidvania el que enmascara la escala misma del juego. ¿Nos encontramos ante un mundo abierto? No, pese a las apariencias, lo que se nos presenta es un vasto mapa con biomas interconectados gracias a un inteligente, aunque algo forzado, sistema de backtraking.
Por su parte, el desbloqueo gradual de las típicas habilidades hace que hayamos podido acceder paulatinamente a nuevas zonas. Además, la incorporación de Vi-O-La (la moto de Samus) nos permite desplazarnos más rápido entre zonas (desierto) e incluso atacar enemigos en movimiento. Eso sí, más allá de la recolección de cristales glauca y algún que otro «santuario», resulta ser una experiencia algo testimonial. Más aún si tenemos en cuenta que dicho espacio, y hablamos del desierto, se siente bastante vacío. Una cuestión especialmente palpable en cuanto hemos tenido que regresar sobre nuestros pasos para acceder a nuevas áreas o secretos. Para algunos supondrá un añadido innecesario, que rompe el ritmo de juego. Para otros atrezo con el que extender la experiencia de juego. Como siempre, para gustos… ¡colores!
En otro orden de cosas, los movimientos de Samus se sienten tremendamente fluidos. Sin ningún atisbo de duda, Retro Studios ha hecho aquí, una vez más, un trabajo soberbio. Dichos movimientos, el sistema de apuntado, las habilidades… todo aquí se siente tan preciso como orgánico. Por otro lado, también se nos permite personalizar los controles durante la partida desde la propia pantalla de ajustes. Pudiendo escoger entre dos bien diferenciados:
- Modo híbrido (palanca dual). Usa los joysticks para moverte y girar la cámara. Apunta con precisión con los controles por movimiento. Coloca el Joy-Con 2 hacia abajo para usarlo como ratón.
- Modo Híbrido (puntero). Usa el ratón o el control por movimiento para apuntar y mover la cámara. Coloca el Joy 2 hacia abajo para usarlo como ratón.
Para rematar, la posibilidad de pasar del Modo clásico al Modo Ratón en cuestión de segundos aporta dinamismo. Abriendo un abanico mecánico y jugable que se adapta, como anillo al dedo, a todo tipo de jugadores y jugadoras. Y es que si, por un lado, el Modo Ratón nos ha permitido mayor precisión en los combates. El resto de configuraciones de control se han centrado en poner a prueba nuestros reflejos, habilidades o precisión a los mandos de la sucesora de la híbrida.
Toda una radiografía jugable
Encasillar a Metroid Prime 4: Beyond dentro del género de los FPS es un craso error. No en vano, a diferencia de lo que ocurre con los shooters clásicos, disparar aquí no sólo es un forma de destruir enemigos, sino también la única vía para progresar e incluso superar los puzles. Siendo necesarias determinadas armas o habilidades en momentos puntuales de la aventura. Y sí, una vez más la morfoesfera resulta fundamental para activar determinados mecanismos. En contrapartida, nos encontramos ante una experiencia mucho más pausada, pero también más completa, rica y satisfactoria.
Por otro lado, el escaneo sigue resultando fundamental en esta nueva entrega de la saga Prime. Y no sólo se trata de añadir nuevos objetos o enemigos a nuestro banco de datos. El visor nos permite analizar nuestro entorno, estudiar las debilidades de los enemigos e incluso activar nuevas habilidades psíquicas como el psicoguante. Además, como si se tratara de una suerte de captura de Pokémon, determinados especímenes solo pueden ser escaneados en zonas muy concretas. Por lo que prestar especial atención a nuestro entorno resulta clave de cara a completar el 100% del juego.
Para finalizar, pero no por ello menos importante, el visor de escaneo también nos permite descubrir nuevas entradas del registro fundamentales para comprender y asimilar la historia y el lore del propio juego. En el reverso de la moneda, el aumento del tiempo de escaneo con respecto a otras entregas y la cantidad de objetos genéricos, e innecesarios, presentes en determinadas zonas logran que la experiencia y ritmo de juego se resientan más de la cuenta. Rompiendo el habitual equilibrio de la serie.
Acción y aventuras en su máxima escala
A pesar de no tratarse de un FPS al uso, la acción sigue jugando un papel crucial en Metroid Prime 4: Beyond. Algo especialmente palpable en los enemigos presentes en el juego. El surtido resulta, más allá de la fauna autóctona, bastante amplio. Abarcando desde pequeños seres casi inofensivos hasta otros mucho más duros de roer. Y todos ellos cuentan con patrones de combate bien diferenciados. Algo especialmente palpable en los jefes finales. Espectaculares, y en ocasiones mastodónticos, seres que nos ofrecen unos combates que, dependiendo del modo de dificultad escogido, logran poner a prueba todas nuestras habilidades jugables. La emoción y el desafío quedan garantizados al 100%.
Si a todo lo anterior sumamos un inteligente, orgánico, aunque demasiado proactivo, diseño de niveles, el resultado no es otro que una experiencia de juego tan satisfactoria como intensa, entretenida y extensa. No en vano, completar el juego puede llevarnos 11 o 12 horas. Cifras que pueden duplicarse a poco que decidamos explorar, y escanear, cada rincón del mapa, descubrir todos los secretos de Viewros, acceder a los diferentes finales, tunear a Samus o desbloquear todos los extras, Modo Difícil incluido.
Ya os adelantamos que, al menos en nuestro caso, hemos ido mucho más allá de la cifra base. No en vano, el componente exploratorio, el escaneo y la observación de cada rincón sigue resultando tan satisfactorio, y electrizante, como antaño. Eso sí, como ya hemos comentado con anterioridad, la inclusión del desierto parece algo forzada y llega de la mano de los constantes avisos y recomendaciones de cierto NPC. ¿La sensación? Similar a la de una pieza de un puzle que, pese a quedar solo un hueco libre, no termina de encajar del todo.
Puro arte metroide
Entramos en terreno artístico, gráfico, sonoro y de desempeño. Metroid Prime 4: Beyond luce rematadamente bien. Y ello es algo especialmente palpable en la «Nintendo Switch 2 Edition». Por otro lado, tanto el diseño de Samus Aran, como los escenarios, efectos, enemigos, reflejos, sombras y animaciones se sienten tremendamente continuistas con respecto a lo visto hasta el momento en la saga. Contando con un amplio surtido de localizaciones que, pese al carácter semi-pasillero habitual en la franquicia «PRIME», resultan vivas y orgánicas.
Y, ojo, dicho continuismo no es algo malo per se. No obstante, si que es cierto que en muchos momentos se notan las costuras de un producto intergeneracional que, más allá de las mejoras, fue diseñado pensando en la híbrida original. A pesar de todo, el mimo y detalle con el que Retro Studios ha dado forma a Viewros resulta casi pasmoso. No en vano, cada flor, copo de nieve, piedra o partícula flotando en el aire da forma a un consistente espectáculo visual.
Por su parte, y nos centramos en el rendimiento, el título se desempeña de una forma tremendamente fluida. Contando con varias opciones de juego a disposición del jugador:
- TV:
Calidad: 4K dinámicos a 60 FPS + HDR.
Rendimiento: 1080p nativos a 120 FPS + HDR.
- Dock:
Calidad: 1080p a 60 FPS + HDR
Rendimiento: 720p a 120 FPS + HDR
Entrando en algo más de detalle, la Nintendo Switch 2 Edition presenta, entre otras muchas mejoras, texturas de mayor calidad, reflejos mejorados, efectos de partículas y tiempos de carga infinitamente menores a los de Switch 1. Ofreciendo, a pesar de no forzar la máquina, una experiencia visual y sonora que rinde a gran altura. Eso sí, hablando de mejoras, la vibración HD 2 viene a ser, al menos en este título, la de Switch, pero con un dos al lado.
En términos sonoros, la cosa va aún más allá. Presentándonos otro de los puntos fuertes del juego. Kenji Yamamoto y compañía logran dar vida a un apartado sonoro que roza la excelencia. Destacando un tema central de una epicidad que no encuentra parangón y multitud de piezas ambientales que logran sumergirnos de lleno en el lore, la mística y el carácter exploratorio de la saga. Y lo logra fusionando estilos tan, a priori, dispares como la orquesta o la música electrónica. ¿El resultado? Una deliciosa amalgama sonora, que rinde pleitesía con gran acierto a la franquicia. Los efectos de sonido, pese al reciclaje con respecto a otras entregas, terminan de poner la guinda a un apartado tan rico y satisfactorio como inmersivo.
Metroid Prime 4: Beyond – Una experiencia 100% metroide
No, por desgracia no nos encontramos ante un título perfecto. Nadie pretende negar la mayor. No obstante, Metroid Prime 4: Beyond se presenta ante el jugador como una certera radiografía de la franquicia que, más allá de comprender su esencia, sabe ir un paso más allá presentando, de forma natural, orgánica y anti-revolucionaria, un más y, muchas veces, mejor en toda regla. Es decir, lo que viene siendo un shooter en primera persona que, más allá de la acción, pone el énfasis en la exploración, las plataformas, el backtraking y un claro deleite audio-visual.
En otro orden de cosas, el mayor peso narrativo, la vertiente más humana de Samus, la inteligente, aunque en ocasiones forzada, interconexión de sus biomas y el mapa más extenso visto hasta el momento en la saga aportan valor añadido. Eso sí, a pesar del salto gráfico y sonoro, se nota que nos encontramos ante un título pensado para la híbrida. Y es que, siendo sinceros, el port no exprime ni por asomo las posibilidades de Nintendo Switch 2.
Por su parte, y nos encontramos ante uno de los grandes peros del título, no todas las novedades terminan de encajar. Destacando un desierto que parece incluido con calzador. Para finalizar, y no se nos ocurre mejor conclusión para cerrar este texto, cuando el juego, valga la redundancia, juega a ser Metroid la cosa marcha como la seda. En definitiva, si disfrutaste con la tres primeras entregas, Beyond no te defraudará. Y, pese a los peros presentes en este texto, eso ya es decir mucho.
Hemos analizado Metroid Prime 4: Beyond en Nintendo Switch 2 gracias a un código digital cedido por Nintendo. Este artículo cuenta con enlaces referidos de Amazon España y de My Nintendo con los que podrías colaborar con NextN mientras realizas tu compra. Algo que en ningún caso afectó a nuestra opinión sobre el juego. Versión analizada: 1.10.



















