
Durante muchos años las consolas Nintendo han sido un lugar extraño para disfrutar algunas series, con saltos importantes de capítulos debidos a una variedad de cuestiones. En lo que respecta a la saga Resident Evil, hemos disfrutado de exclusivas temporales, como fue el caso del increíble Resident Evil Revelations para Nintendo 3DS. Y Nintendo Switch llegó a convertirse en un hogar que dio cobijo a infinidad de entregas, al menos las que eran posibles gracias a la modesta potencia de la consola. Resident Evil 7 y Resident Evil Village (Resident Evil 8) también pasaron por ella a través de la nube. Es decir, mejor ni mencionarlos. Por suerte, Nintendo Switch 2 ha resultado una máquina más que capaz para dar vida a estos títulos en sus entrañas, así como al nuevo Resident Evil Requiem.
Estás ante nuestro análisis de Resident Evil Village (Resident Evil 8) para Nintendo Switch 2, uno en el que personalmente he querido ofrecer una visión a la que podrías enfrentarte. Y es que el título anterior es la primera parte de una historia que concluye con la octava entrega, a la que le dedicamos esta reseña. ¿Podrías saltarte el capítulo 7 y disfrutar de la experiencia? Es precisamente el enfoque que hemos querido darle a este análisis; podría haber jugado en orden, pero he decidido empezar primero por Village para daros esa respuesta.
Anteriormente, en Resident Evil
Con la desbordante oferta de videojuegos que existe en la actualidad, es normal que uno se plantee comenzar una serie numerada por un capítulo concreto saltándose anteriores. No es poca la gente a la que le produce ansiedad saber que 7 u 8 juegos van delante del que desean jugar, algo que puede llegar a lograr que nunca den el paso hacia una franquicia. Afortunadamente, muchas series se plantean en la actualidad teniendo en cuenta esto mismo, poniendo medios en una entrega para que esto no suponga una barrera.

En el caso de Resident Evil Village, he de decir que lo he disfrutado de principio a fin sin haber jugado previamente a Resident Evil 7. Aquí ya depende de cada uno saber si tiene la capacidad de disfrutar de las cosas de forma desordenada. Cierto es que los acontecimientos de esta octava entrega están muy ligados a lo que ocurre en el capítulo 7. ¿Por qué lo sé? Al inicio del juego nos preguntan si queremos conocer un resumen de los hechos ocurridos en el anterior videojuego para ponerte en contexto. No es algo que dure mucho y sirve para saber quién es Ethan Winters y por qué se ve en esa situación. Además, durante el transcurso de su viaje el juego te ofrece las referencias o flashbacks necesarios para que no tengas que preocuparte por nada. No son demasiados, porque lo que importa de verdad es lo que está sucediendo en ese mismo momento; no he tenido la sensación de «voy a parar y mejor empiezo primero el anterior título».

En mi caso, en cuanto pueda jugaré también a Resident Evil 7. Tengo muy claro lo que sucedió en Luisiana; haber jugado a Village no hace otra cosa que animarme a querer conocer las partes que desconozco. No obstante, si tienes posibilidad de jugar primero a la anterior entrega no dudes en hacerlo primero en ese orden.
Dimitrescu y compañía
El motor de la trama de Resident Evil Village no es otro que el amor de un padre por salvar a su hija de las garras de unos grotescos monstruos con las peores intenciones imaginables. Tras una situación inicial muy confusa para Ethan Winters, lo único que sabe es que su hija ha sido secuestrada, y hará todo lo que sea necesario para salvarla. Dejemos claro que el enfoque de este protagonista no es otro que el de un civil que sabe manejarse con armas. No es Leon S. Kennedy, ni mucho menos, pero tiene «algo especial» que le hace luchar por seguir adelante. Ya en este punto te digo que no voy a ahondar en cuestiones argumentales, pues esto es un análisis, no un destripe de la historia.

La estructura a la hora de avanzar hacia el desenlace es completamente lineal. Es decir, tenemos un enemigo final, pero para llegar hasta él antes tendremos que derrotar a sus líderes en sus correspondientes zonas tematizadas. Y quién iba a decir que el pueblo, que hace de eje central, tendría tal variedad de localizaciones. Que quede claro que no desentonan (¿o quizás una sí?), y que son muy agradables de encontrar. No voy a negar que he sentido las vibraciones de Resident Evil 4 en muchos momentos partiendo desde esa zona que hace de eje central hacia cada uno de los lugares donde nos espera cada enfrentamiento.

Sobre los villanos, de cara a no entrar en demasiados detalles, tan solo haré de la famosa Alcina Dimitrescu y su castillo. Es la primera zona a la que tendremos que acceder desde el pueblo, y ni qué decir que personalmente me ha encantado. De hecho, otras localizaciones del juego son también muy buenas, pero el castillo de Dimitrescu es un lugar especial. Si tuviera que criticar algo sobre los villanos de este videojuego, es que da la sensación de que podrían dar bastante más de sí.

Con todo en contra
Ethan Winters es un personaje que me ha gustado. No es la primera vez, ni será la última, que conozco a alguien como él, pero no se puede negar que tiene algo especial, algo que te tiene en alerta durante toda la aventura. El personaje en sí es capaz de trasladarte su sufrimiento, su agobio a la hora de escapar de situaciones que claramente lo sobrepasan. Y te anima queriendo conocer más, gracias a la fuerza con la que lucha, pese a sus limitaciones, contra todo lo que le separa (vamos a decir) de su familia.
Una puesta en escena que quita el hipo
Partiendo de la base de que hablamos de un videojuego que ya corría en una PlayStation 4, Resident Evil Village no debería suponer un reto excesivo para Nintendo Switch 2. ¿Qué tiene que ver la puesta en escena con el rendimiento? Mucho, me temo. Gracias al poder gráfico que ofrece la nueva consola de Nintendo no solo estamos teniendo acceso a historias que antes no eran posibles en sus consolas, sino con un despliegue técnico que está sorprendiendo. Y eso se transforma en universos más creíbles y experiencias que conectan más con nosotros.

Dicho esto, y aunque parezca exagerado, mi primera toma de contacto con Resident Evil Village, en modo TV, me hizo plantearme si estaba jugando en una Nintendo Switch 2. El juego se mueve con una fluidez y cantidad de detalles que sorprende desde el primer segundo. Queda patente el interés que tiene Capcom por hacer que su RE Engine funcione de maravilla en esta máquina. Sin embargo, sí puedes encontrar a lo largo de la aventura algunos efectos que no terminan de cuadrar. Por ejemplo, una pequeña cascada con agua tan difuminada que apenas se distingue lo que es; puedes verla bajo estas líneas.

El resto del videojuego es mostrado en casi todo momento a 60 FPS y con un nivel de detalle al que no estamos acostumbrados a ver en otros ports para consolas Nintendo. La cosa tiene truco, dado que estamos hablando de entornos por lo general muy cerrados, algo que ayuda a que el motor mantenga el tipo en Nintendo Switch 2. Os lo dice alguien que ha analizado títulos como Star Wars Outlaws, Assassin’s Creed Shadows o Cyberpunk 2077, por lo que estoy bastante curtido en cuanto a posibilidades de los ports para Nintendo Switch 2. Es el primer título que juego partiendo de RE Engine, y la cosa no podía pintar mejor. Todo esto, insisto, hablando del modo TV.

En modo portátil el juego mantiene muy bien el tipo. En algunos casos se reducen los efectos y los FPS no son tan constantes, pero por lo general es plenamente disfrutable para saltar del modo portátil al modo TV según tus necesidades.
Audio de lujo
Capcom no deja las cosas al azar cuando de audio se trata en la serie Resident Evil. Con esto no solo nos referimos a su banda sonora, que en este caso no ha sido descuidada y merece, de hecho, una mención especial, sino también al doblaje. En este sentido nos topamos con una actuación de voz soberbia en lo que respecta al idioma inglés, que no se queda atrás cuando hablamos del español de España. El juego utilizará el idioma de tu consola para escoger idioma de doblaje, en mi caso el castellano, sin tener que realizar una descarga adicional.

Haré especial hincapié en el audio en modo portátil, dado que el efecto envolvente está muy bien conseguido. Acercarte a una voz que retumba en una sala es una sensación sobrecogedora. La música además forma parte de la jugabilidad, ofreciéndote pistas de que la acción no ha terminado para mantenerte alerta ante posibles ataques. El apartado sonoro es una de las guindas del pastel.
Secretos por aquí, secretos por allá
Gran parte de la salsa de este juego es una marca de la casa. No es solo avanzar hasta un final, sino entretenerte por el camino desvelando todos sus secretos, si es que eres capaz. Existen varios elementos que te harán recorrer algunas localizaciones en busca de desvelar todos sus secretos. Una guía visual muy buena es consultar el mapa y ver si la zona ha cambiado de rojo a azul, señal de que ya has conseguido todo objeto que pudiera haber escondido.

También encontraremos una diversidad de puzles repartidos por todo el juego. La dificultad de resolución, por lo general, es muy asequible, sobre todo comparándola con la de otros juegos de la franquicia. Tanto desvelar todos los secretos, como resolver todos los puzles, se convierte en un reto muy satisfactorio.
¿Primera o tercera persona?
Mi juego de la serie más recientemente jugado ha sido Resident Evil 4 VR en Meta Quest. Hacía años que no jugaba a este capítulo, y haberlo disfrutado en Realidad Virtual en primera persona fue una experiencia tremendamente divertida y refrescante, aún con las limitaciones de este título con más de 20 años a sus espaldas. ¡Estoy deseando que el Remake reciba el mismo tratamiento! Así como Resident Evil 7 fue planteado en primera persona, siendo el primer título de la serie en hacerlo, Resident Evil Village inicialmente fue lanzado de la misma forma. Tras un tiempo de estar en el mercado, el equipo tras el juego decidió ofrecer la vista en tercera persona como parte de un DLC de pago, incluido en la Gold Edition que ha sido lanzada en Nintendo Switch 2, que además de eso también viene con otras cositas muy interesantes de las que os hablaré más adelante.

Resident Evil Village es perfectamente jugable en tercera persona, de hecho, he querido jugarlo así. Sin embargo, se nota que es algo que no estuvo planteado desde un inicio y da lugar a cuestiones un poco dudosas. No me refiero a que toda escena introductoria suceda en primera persona, aún con este modo seleccionado, sino a algunos elementos que necesitaban de un poquitín de trabajo para que no quedaran «cutres». Por ejemplo, en ocasiones nos sumergimos en la oscuridad, necesitando de una linterna que se activa automáticamente (nunca a voluntad) en lugares muy concretos. El caso es que Ethan Winters no sostiene ninguna linterna, ni tiene luz de pecho o en la cabeza, simplemente se ve una luz salir de él. Por otro lado, cuando hacemos uso de ganzúas las veremos flotar en el aire abriendo cajones, como si el Sr. Winters fuera un maestro de la hechicería. En pocas palabras: se nota a leguas que fue un añadido posterior para el que no quisieron programar animaciones ni elementos adicionales.
Jugabilidad a prueba de zombis
Si quitamos a la jugabilidad lo que implican los puzles y la exploración, que no es poco, gran parte del resto del juego no es otra cosa que un «escapa del lugar» saliendo escaldado sin remedio alguno, porque es parte de la historia, y el resto es un «tiro al zombi» salpicado de algunos enfrentamientos impactantes contra enemigos que no requieren de demasiada habilidad en el modo de dificultad normal. Este modo te exige que no derroches demasiada munición y las curas, pero sin muchísima preocupación por ello, porque los enemigos van soltando piezas necesarias para fabricar más, y las armas pueden mejorarse gracias al misterioso personaje conocido como «el Duque», permitiéndote gastar menos balas. Pero lo dicho, ¡no malgastes!

En modos de dificultad adicionales tendrás que afinar más la puntería, dejar pasar algunos enfrentamientos de cara a ahorrar munición y utilizar en los momentos adecuados la acción de protegerte de ataques. Esto te permite configurar la experiencia al gusto gracias a sus varios modos de dificultad para hacerla más adecuada a tus habilidades, o incluso aumentar el reto, pudiendo cambiar el nivel en cualquier momento.

Cuando inevitablemente mueres, te queda el consuelo de que los puntos de restauración son muy benevolentes y que la velocidad de carga es francamente sorprendente. No llega a ser instantánea, pero poco le falta. El apartado técnico se merece sin duda un aplauso. Por cierto; insisto, no todo es disparar a zombis, ni mucho menos. Aún siendo muy variadas, las diferentes zonas en las que está dividido el juego no suelen ofrecer una jugabilidad muy diferente, menos en el caso de una en concreto en la que Resident Evil Village te muestra que también puede abrazar plenamente el terror psicológico. Es un factor que también está en el resto del juego, aunque en menos medida, dado que Ethan Winters suele ser muy capaz a la hora de enfrentarse a todo lo que se cruza en su camino.
Una edición GOLD que redondea experiencia y duración
La duración general de la historia principal depende mucho de ti y de lo que te guste desvelar secretos o realizar enfrentamientos contra enemigos opcionales. A mí estas cosas me encantan, por lo que ese primer «viaje» me duró cerca de 14 horas. Es un título muy rejugable, que desbloquea cuestiones adicionales al completarlo, con retos que podrías querer desbloquear que, a su vez, te dan moneda del juego para desbloquear contenidos interesantes. Sumado a eso, cuenta con una historia adicional de la que no os contaré nada dado que lo veo un sacrilegio, pero que recomiendo muchísimo.

A todo lo que ofrece, el juego original también contaba con el modo Mercenarios al que le podemos rascar una buena colección de horas adicionales, si es que te gustan este tipo de modalidades enfocadas únicamente en la acción. Con los DLC se añadieron personajes extra, como Alcina Dimitrescu, algo que está incluido en esta versión Gold. Lo que quizás duele más es que son completamente offline, como ya eran en las anteriores plataformas en las que ha salido. Se echa en falta un cooperativo junto a otras personas, habiendo probado el modo Mercenarios de otros juegos, como los Resident Evil Revelations.
En definitiva, el conjunto de la oferta de esta Gold Edition lo convierte en un videojuego muy redondo, que además ha recibido una versión para Nintendo Switch 2 a la que técnicamente no podemos sacarle pegas por lo bien que funciona en esta máquina, sentando un futuro para futuros videojuegos que estamos deseando ya conocer. Resident Evil Requiem sin duda será buena muestra de ello.




