Pokémon Rojo Fuego y Verde Hoja

Análisis Pokémon Rojo Fuego y Verde Hoja – Nintendo Switch. Un «Kanto» a la nostalgia de un tiempo diferente

Pokémon Rojo Fuego y Verde Hoja
Fecha de lanzamiento
27 febrero, 2026
Número de jugadores
1 (Una consola), 2-5 (Inalámbrico local)
Idiomas
Español, inglés, francés, etc.
Tamaño de la descarga
38 MB
Nuestra puntuación
74

Pokémon Rojo Fuego y Verde Hoja llegaron a nuestras vidas por primera vez hace más de 20 años. Su objetivo no era apelar a la nostalgia sin más: era redondear un ecosistema multiplataforma (junto con Rubí/Zafiro/Esmeralda y Colosseum/XD permitía completar la Pokédex Nacional) mientras se celebraba y conmemoraba el origen de la saga. Los primeros remake de la primera generación de los monstruos de bolsillo fueron una revolución en su momento: para empezar, era la primera vez que la saga desarrollada por Game Freak se revisitaba a sí misma, y además, mejoraba notablemente la experiencia original con las mejoras gráficas, técnicas y calidad de vida que permitían el salto desde la arcaica Game Boy a la, en su época, puntera Game Boy Advance.

 

Ahora, vivimos en una época muy distinta a aquella. Ya no tenemos tres generaciones, sino nueve, y una décima en camino. La saga ha pasado de ser un RPG único en su especie a influenciar múltiples IPs y convertirse en la mayor franquicia de entretenimiento del mundo. Ha abandonado los píxeles y el 2D y su salto al 3D, siempre mirado con lupa por los problemas técnicos, no deja de vender millonadas sin despeinarse. Pero hay un par de cosas que no han cambiado: que seguimos pudiendo llevar a los monstruos en nuestro bolsillo… Y que The Pokémon Company no va a dejar pasar la oportunidad de que añadamos unos cuantos euros a sus cuentas. Comienza nuestro viaje a Kanto, a un pasado que ya parece muy lejano. ¿Nos acompañas?

 

 

Aviso a entrenadores novatos en Pokémon Rojo Fuego y Verde Hoja

Aunque pueda parecernos sorprendente a los que ya peinamos alguna que otra cana, el regreso de Pokémon Rojo Fuego y Verde Hoja supone, para muchos jugadores, la primera oportunidad de revisitar la primera entrega de la saga, no en su estado original, sino en su versión más equilibrada en lo que a mecánicas y frescura se refiere. Sí, Pokémon Let’s Go está ahí, pero no es exactamente lo mismo. Hay una buena razón para no escoger Rojo/Azul como títulos para celebrar el 30 aniversario de la saga. A estas alturas de la vida, y con otras opciones mejores a disposición, resultaría realmente tosco y duro volver a las versiones de Game Boy. Las de Advance, mientras tanto, son muy superiores en lo artístico y no cambian tanto el núcleo de la jugabilidad.

 

Con todo, esos recién llegados a este episodio merecen un aviso. Adentrarse en estos títulos en pleno 2026 es volver a una era en la que cosas que hoy damos por sentadas aún no aparecían. El Repartir EXP era un objeto equipable que sólo entregaba experiencia a un Pokémon, el tipo Hada no existía, las estadísticas de crianza estaban totalmente ocultas, y los Pokémon sólo podían tener 4 ataques que no se intercambiaban libremente a nuestro gusto, como ahora. Además, las MT eran de un solo uso, y las MO, movimientos imposibles de borrar (salvo visita al Tutor de Movimientos, claro) eran indispensables para el progreso en la aventura. Son cosas a las que estamos acostumbrados los más veteranos, pero para los más pequeños o los nuevos fichajes de la saga, suponen una aproximación a la aventura totalmente distinta a la actual, y también disfrutable si sabemos sacarle partido.

 

Las particulares de toda la vida, algunas únicas e intransferibles

Hay aspectos del juego que son de sobra conocidos y generales a la saga: tres iniciales a elegir, criaturas propias de cada edición que sólo se pueden conseguir en la otra mediante intercambio, ocho gimnasios, Liga Pokémon… Todo esto no es noticia. Sí lo son algunas particularidades que sólo aparecen aquí debido al carácter de remake que reviste al juego. En los Pokémon Rojo/Azul originales no existía ciclo día/noche ni la evolución por felicidad. Tampoco la guardería ni los huevos. Por tanto, cosas como la crianza Pokémon, las preevoluciones como Pichu o Magby o las evoluciones como Crobat no están disponibles hasta el post-game.

 

Con respecto a ese post-game, exclusivo de Pokémon Rojo Fuego y Verde Hoja, nos lleva a una zona que no aparecía en las entregas de Game Boy: el archipiélago Archi7. Allí podemos capturar algunas criaturas de segunda y tercera generación, así como a uno de los perros legendarios, que depende de a quién escojamos como compañero al principio de nuestra aventura: Entei para los entrenadores de Bulbasaur, Raikou para los entrenadores de Squirtle y Suicune para los entrenadores de Charmander. El resto de legendarios capturables en el juego base son los ya conocidos de la primera generación: Articuno, Zapdos, Moltres y Mewtwo. ¿Mew? Por ahora no sabemos nada, pero en el futuro, quién sabe.

 

Golbat
Mientras no se active la Pokédex Nacional, Golbat no puede evolucionar. El pobre se queda muy confuso cada vez que se interrumpe el proceso…

 

Inesperadas novedades en Pokémon Rojo Fuego/Verde Hoja

La mayoría dábamos por hecho que este lanzamiento se produciría en su estado original (dicho a las malas, una ROM trasladada a la eShop sin trabajo alguno). Pero esto no es del todo así. Por suerte, The Pokémon Company ha pulido pequeños detalles que hacen que esta versión sea mejor, en ciertos sentidos, que la de Game Boy Advance. El primero de ellos es la corrección de un histórico bug que provocaba que Entei y Raikou, si llegaban a usar Rugido durante un encuentro, dejaban de aparecer para siempre, haciéndose imposibles de capturar. Por suerte, ese bug se ha corregido y ahora no hay problemas con ellos, funcionan con normalidad.

 

El segundo detalle tiene que ver con contenido adicional que, allá por 2004, sólo era accesible mediante eventos presenciales de carácter temporal. Hablamos de los tickets necesarios para viajar a la Isla Origen, el hogar de Deoxys, y la Roca Ombligo, donde nos esperan Lugia y Ho-Oh. El requisito para acceder a estos tickets es haber superado el desafío de la Liga Pokémon y haber capturado 60 especies distintas, es decir, son la guinda del pastel de un post-game que ya tradicionalmente nos abría las puertas de la Mazmorra Rara. Si capturar a Mewtwo después de darle lo suyo al Alto Mando te parecía poca cosa, enhorabuena, ahora tienes otros tres titanes a los que aspirar.

 

Ho-Oh

 

Grandes oportunidades que se han quedado en el camino

Volver a la experiencia de 2004 en la jugabilidad y los gráficos es un movimiento entendible si pensamos en la nostalgia o en la oportunidad de que muchos jueguen a Pokémon como se hacía hace 20 años. Sin embargo, eso supone renunciar a algunas oportunidades que, a día de hoy, tiene mucho sentido aprovechar. Y ya no hablamos de que un juego de 2004 prácticamente sin cambios tenga que valer 20 euros, teniendo un servicio de suscripción en el que podemos disfrutar de juegos de esa misma época pagando nuestra cuota. No, la excusa del rebobinado y los guardados no vale: seguro que existen maneras de vetar esas mecánicas para evitar el trampeo en la app de Nintendo Switch Online.

 

Precio aparte, el aspecto más doloroso de este regreso a Pokémon Rojo Fuego y Verde Hoja es la renuncia a la oportunidad de habilitar la conexión en línea. A estas alturas de la vida, limitar la experiencia a un modo de conexión local es un paso atrás que no tiene demasiado sentido y limita muchísimo la experiencia. Si nadie de tu entorno se ha comprado el juego, despídete de completar la Pokédex de Kanto. La Nacional, hoy por hoy, es imposible de completar, puesto que faltan bastantes criaturas que sólo estaban disponibles en otros títulos de la época. Y, por supuesto, nada de combatir con tus amigos, salvo que los tengas muy cerca.

 

Pokémon Rojo Fuego/Verde Hoja – Nintendo Switch. Cualquier tiempo pasado fue distinto

Volver a Pokémon Rojo Fuego y Verde Hoja en 2026 tiene sus ventajas y sus inconvenientes. A nivel técnico y de jugabilidad, supone regresar a una época en la que los Pokémon eran conjuntos de píxeles bidimensionales diseñados con mucho mimo, y nos llevaban a una aventura que nos obligaba a combatir de forma incesante para avanzar en la aventura. A nivel de conectividad y ecosistema, supone un regreso a una época en la que te veías aislado si tu vecino no se compraba el cartucho contrario. Sin embargo, aprovecha la ocasión de arreglar algunos fallos de funcionamiento del juego original y nos abre la puerta a legendarios que en la época eran casi inaccesibles. Si eres un nostálgico, bienvenido de vuelta. Si eres un recién llegado, bienvenido a una forma de jugar muy distinta a la que conoces.

 

Pokémon Rojo Fuego y Verde Hoja

Hemos analizado Pokémon Rojo Fuego/Verde Hoja gracias a un código digital proporcionado por Nintendo. Versión analizada: 1.0.0

Pokémon Rojo Fuego y Verde Hoja
Kanto es tal cual la recordamos
Para bien y para mal, Pokémon Rojo Fuego y Verde Hoja respetan al máximo la experiencia original, trayéndonos una versión que apenas incluye cambios: un bug arreglado y un par de legendarios mucho más accesibles. Para los jugadores más recientes de la saga, es una oportunidad de jugar de forma muy diferente.
PROS
Posiblemente, las mejores versiones de la primera generación
Se han molestado en arreglar un bug muy grave de los juegos originales
La posibilidad de acceder a las guaridas de Deoxys, Lugia y Ho-Oh en el post-game
CONTRAS
La renuncia a la conectividad en línea
Hoy por hoy, la Pokédex Nacional es imposible de completar
¿De verdad era imposible incorporarlos al catálogo de NSO?
74

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