La reciente gamescom 2026 nos permite jugar durante una hora completa a Turok: Origins, una nueva y prometedora entrega de una saga que poco a poco ha vuelto.
Recordad que, aunque en inicio debía estrenarse en otoño, el juego no verá la luz sino hasta 2027. Un retraso que duele y aplica a todas plas plataformas en las que se estrenará el juego (Nintendo Switch 2 entre ellas), pero que probablemente nos asegure un juego de 10.
A diferencia de alguna ocasión anterior en la que os hemos traído impresiones de juegos que saldrán en Nintendo Switch 2 o Nintendo Switch, pero que en ese momento no estaban disponibles en dicha versión (teniéndonos que conformar con PC/otras consolas), esta vez hemos jugado directamente en una Switch 2.
Eso sí, por favor tened en cuenta que las imágenes usadas son promocionales y no pertenecen a la demo jugada. Las estamos usando únicamente con fines ilustrativos.
La última esperanza
En un futuro lejano, los Guerreros Turok se encuentran en una lucha desesperada para proteger a la humanidad de lo que podría ser su extinción de toda la galaxia.
A la amenaza de los dinosaurios se suma una terrible amenaza alienígena. Por suerte, pese a que la lucha parece estar en su contra, los Guerreros Turok aún tienen mucha guerra para dar.
¡Hora de los tiros!
Jugablemente, Turok: Origins es un título frenético, pero sin pasarse. Esto significa, que vas a tener buenas dosis de acción y adrenalina, pero en ningún momento está esa sensación de que debes tomarte una caja de Adderal para poder reaccionar a lo que está sucediendo.
Durante la demo pude enfrentarme tanto a dinosaurios como aliens. Estando en gran desventaja al ser uno contra todos (aunque me gustó la sensación), pero pudiendo salir adelante gracias a que el entorno, las plantas en concreto, cuenta con recursos esperando ser usados.
También tenía una especie de poderes ADN, gracias a los cuales puedes desatar caos y destrucción entre tus enemigos. Pero cuyo abuso te lleva a confiarte en exceso y caer en combate (experiencia personal), siendo así un recurso divertido y beneficioso, pero que debe utilizarse con algo de cabeza.
Tras un combate intenso contra dinosaurios y aliens que venían de todas las direcciones y te obligaban a tener los ojos bien abiertos. Llega un T-Rex con una mochila lanzacohetes en su espalda. Una excelente forma de poner la cereza sobre el pastel, con un último e impresionante combate que sin duda alguna me dejó con ganas de más Turok: Origins.
Un ejemplo a seguir
El juego en Nintendo Switch no ofrece 60 cuadros por segundo, pero creedme cuando os digo que este se encuentra tan bien pulido que da absolutamente igual. No ha habido momento durante toda la hora de juego en el que haya notado bajones en la tasa de frames o el rendimiento. De hecho, me aventuro a decir que podría ser uno de los juegos más pulidos en Nintendo Switch 2.
Para quien dude de mis afirmaciones con respecto a cómo se ve y funciona el juego, estuve sentado junto a gente que estaba jugando al mismo juego en otras plataformas, con el mismo contenido y comenzando todos al mismo tiempo, así que podía ver a la perfección cómo funcionaban sus versiones.
Por si no fuese suficiente, tras jugar al modo sobremesa, pedí jugar en el modo portátil. Donde la experiencia era igual de buena, si cabe.
Durante la sesión de juego, la única diferencia realmente notable a la hora de jugar era que las versiones de PlayStation 5, Xbox Series y PC contaban con colores un poco más vivos (y estaban con juego cruzado).
¡Ya quiero salir de caza!
Aunque esta edición de la gamescom no se ha caracterizado por un gran número de lanzamientos nuevos para Nintendo Switch 2, Turok: Origins está en la cima de los juegos que he podido disfrutar para nuestra querida consola.
Un juego hecho con diligencia y cariño que está siendo desarrollado Saber Interactive Spain, por lo que espero que tenga un lanzamiento exitoso y el equipo reciba todo el mérito que se merece. Una hora de juego ha bastado para conquistarme.









