Puede parecer que se ha hecho un poco tarde para hablar de este tema. En el momento de publicar estas líneas, las aguas ya se han calmado un poco alrededor de Level-5 y la polémica provocada por el uso de IA generativa en su última presentación, el Level-5 Vision de septiembre de 2026. Y no es que a la gente haya dejado de importarle este asunto de la noche a la mañana, es que la actualidad avanza muy rápido y ya estamos más pendientes de otras cosas. Pero «tardar mucho» en hablar de este asunto no ha sido tema de llegar tarde, sino de querer reflexionar al respecto, observar el desarrollo posterior y mirar más allá de lo que representa este asunto.
Cada vez es más frecuente ver la IA generativa (distingamos, MUY necesariamente, este concepto de la IA usada en programación y código, que lleva existiendo décadas y está implantada en los videojuegos prácticamente desde su nacimiento) presente en todas partes. Lejos de haber consenso social alrededor de sus inconvenientes (uso fraudulento de material sin compensar a sus creadores, riesgos para el mercado laboral, impacto ambiental, pérdida de originalidad, etc), cada vez está más normalizada. Las redes sociales, en muchos casos, son una cámara de eco que nos hace pensar que hay una amplia mayoría en contra de su uso. Pero esto, por más que nos pueda doler, no es así. Y es por esto que vengo a hacer una reflexión: El Profesor Layton y el Nuevo Mundo de Vapor puede demostrarnos, de forma definitiva, si realmente importa que un estudio use IA generativa en su desarrollo. Al menos, en lo que atañe al éxito comercial de un videojuego.
Un poco de contexto inicial
Rebobinemos un poco en el tiempo para poner en contexto cómo se ha llegado a esta situación, porque no es algo exactamente nuevo. Ya hace casi 2 años, allá por octubre de 2024, reflexionábamos en este artículo sobre el rumbo que estaba tomando la empresa dirigida por Akihiro Hino. De la noche a la mañana, pasó a ser una empresa en «servicios mínimos» que se había retirado del mercado internacional, a anunciar cinco juegos de una tacada en un Nintendo Direct, todos ellos con un lanzamiento previsto para el año 2023. Y cuanto más tiempo pasa, más doloroso resulta echar la vista atrás para ver ese Direct.
Los anuncios fueron los siguientes: Decapolice, El Profesor Layton y el Nuevo Mundo a Vapor, Inazuma Eleven: Victory Road, Fantasy Life i: La pequeña ladrona de tiempo y una versión definitiva de Megaton Musashi Wired. Ninguno de esos juegos se lanzó en 2023. El primero en llegar, Megaton Musashi, llegó en abril de 2024. Le seguiría Fantasy Life, más de un año después, en mayo de 2025. En noviembre de 2025 se estrenó Inazuma. ¿Los otros dos? Decapolice aún no tiene fecha, y Layton llega en diciembre de 2026. Una fecha que ha tomado un carácter muy relevante en lo que respecta al futuro de la industria, tal y como comentaba al inicio de este artículo. ¿Por qué pienso esto? Vamos a verlo.
Level-5 es la empresa más vocal de la industria en cuanto a IA generativa
A estas alturas, podemos dar por hecho que una gran cantidad de compañías desarrolladoras utilizan IA generativa en el proceso de desarrollo de sus títulos, cuando no directamente en el acabado final de sus proyectos. Hasta ahora, la gran animadversión que despierta esta tecnología en parte de la comunidad jugona ha hecho que muchos traten de ocultarlo, y que cuando se les pilla con las manos en la masa, aseguren que su uso ha sido mínimo, sólo en forma de placeholders y demás, ignorando que el público anti-IA no se conforma con eso: pide que no se use en absoluto. Level-5, sin embargo, se ha desmarcado de esta prudente discreción. O, más concretamente, su líder.
Hubo una época en la que Akihiro Hino pasaba por ser uno de los personajes más amados del medio, gracias a la gran calidad de las IP de la compañía (Layton, Inazuma Eleven, Fantasy Life, Yo-Kai Watch, Ni no Kuni)… Hoy, oposita al puesto de CEO más odiado. Esto se debe a que se ha convertido en uno de los desarrolladores más vehementes en lo que refiere a la IA generativa: ha comentado una y mil veces sus bondades, ha realizado un avatar de sí mismo con dicha tecnología, e incluso lo ha puesto a presentar el último Level-5 Vision. Esta defensa a ultranza ha tenido una consecuencia devastadora sobre la manera en la que el público mira sus juegos: ahora es imposible mirar un tráiler de un juego de la compañía sin pensar que se ha usado y abusado de la inteligencia artificial. En conclusión, ahora todo lo que muestran se mira con lupa y la comunidad amenaza con retirarles por completo la confianza.
Recogiendo cable ante las críticas a Level-5 por el uso de IA generativa
Las diferencias entre el aspecto de Nate en el tráiler de Yo-kai Watch 2 en el Nintendo Direct y en el Level-5 Vision, el balón que desaparece y aparece por arte de magia en el nuevo Inazuma, los fondos sospechosos en el remake de Layton y la Villa Misteriosa… Fueron múltiples los indicios de IA generativa en la última presentación de Level-5. Hasta el punto de que hubo una oleada de quejas y críticas en redes que no cayó del todo en saco roto: Akihiro Hino dio la cara y trató de hacer control de daños. En su comunicado, seguía defendiendo el uso de la IA en el desarrollo. Pero esto no hizo que la tormenta amainara, más bien al contrario, las críticas se recrudecieron.
La solución fue emitir un segundo comunicado asegurando que los errores señalados por el público eran, todos y cada uno de ellos, errores humanos, y que el contenido final del juego no incluirá material generado con esta tecnología. Realmente, incluso si uno considera darle un voto de confianza a Hino y creer en sus palabras, el resultado deja en entredicho la labor de la empresa. El mínimo que se puede pedir cuando estás haciendo una presentación de ese calado es un control de calidad que asegure al público que estás cuidando los detalles de los productos que vas a lanzar al mercado. Un control de calidad que, si las palabras de Hino son ciertas, brilló por su ausencia en el directo. Se mire por donde se mire, no ayuda a conservar la confianza de los jugadores. Pero teniendo en cuenta que ya había defendido fervientemente el uso de la IA en anteriores ocasiones… ¿es realmente factible que ésa sea la verdad? Queda a criterio de cada uno.
La diferencia entre las redes y la vida real
La realidad es tozuda, y lo es para todos. Tanto para la empresa como para los usuarios. Por un lado, el ritmo que Level-5 quiere alcanzar: anunciar tantos juegos a la vez invita a pensar que confían en que la tecnología les ayude a abarcar mucho más. Por otro, la realidad: a la vista está el notable retraso de todos sus lanzamientos. El historial que lleva la compañía en los últimos años es una muestra clara de que no pueden hacer tantas cosas tan rápido como ellos creen. Depositar su confianza de manera tan ciega en la inteligencia artificial no está dando el resultado que esperaban conseguir. Y la consecuencia de esto es un aplazamiento, otro, y otro más… Hasta que el interés del público se reduce. ¿O quizá no?
Luego está el lado de los usuarios, del mercado. Si uno atiende exclusivamente a las redes sociales, pensaría que Level-5 ha cavado su propia tumba entregándose a la IA generativa. Sin embargo, los mismos que han encendido las antorchas contra Hino y contra todo indicio de esta tecnología en la última presentación, celebraban pocos días después que empresas dedicadas a la venta de juegos físicos consiguieran el físico del nuevo Layton de importación (en Occidente, su lanzamiento será exclusivamente digital). Y aquí es donde está el asunto. ¿Tendrá de verdad impacto todo esto en las ventas de los juegos de la compañía? Está por saber. Y será decisivo.
Lo que está en juego con el lanzamiento del nuevo Layton
El profesor Layton y el Nuevo Mundo a Vapor será el primer título de Level-5 después de que haya estallado la gran polémica sobre la IA generativa. Y cuando salga a la venta, la industria estará mirando. Si triunfa en ventas, si cumple las expectativas, la industria tomará nota: no importa lo que digan en redes. No importan las críticas. Se acaban olvidando, y el juego tiene éxito. Se abrirá abierta a reconocer abiertamente el uso de inteligencia artificial y que no repercuta negativamente en lo que realmente les importa a las compañías: el dinero que acaba entrando en la cuenta corriente. Si Layton triunfa, vendrán más empresas que, como Level-5, abrazarán este método de trabajo. Y los que estamos en contra de él nos llevaremos un golpe de realidad.
Por otra parte, si el juego no alcanza las expectativas, supondrá un aviso para navegantes. Ver que la apuesta tan decidida por esta tecnología tiene repercusiones económicas negativas hará que todo el mundo se lo piense un poquito mejor. Sentará un precedente y, quién sabe, incluso podría llevar a que la propia Level-5 reflexione y trate de hacer las cosas como las hacía antaño: con amor y atención a los detalles. Cualquiera de estas dos situaciones no está sujeta a que el nuevo título use o no la IA. Incluso si no la usa, lleva en la mochila la actual reputación de la empresa, y esta situación le convierte en un punto crítico del calendario de lanzamientos.
Conclusión
Habrá muchos como yo que tengan una sensación agridulce al reflexionar sobre este tema. Otros habrá que piensen que exagero, y otros, que me quedo corto. Layton ha sido una saga muy especial para muchos jugadores de Nintendo DS y 3DS, y hasta duele ver lo que está sucediendo a su alrededor. Y soy el primero que se ilusionó con su lanzamiento y que tiene ganas de un nuevo título, pero tal y como están las cosas, llego a pensar que hay muchos otros juegos ahí fuera y que hay ciertas cosas que no estoy demasiado convencido de querer apoyar con mi dinero. Igualmente, otros habrá que prioricen sus ganas a jugar al juego, y no les culparé por ello. Cuéntanos, ¿qué sensación tienes al respecto?





