Cuando escuchamos el nombre de Elden Ring, una de las palabras que se nos suele venir inmediatamente a la cabeza es «difícil», ya que absolutamente todos los medios nos lo han estado vendiendo como tal desde su lanzamiento allá por finales de febrero de 2022. Esto ha echado para atrás a muchas personas que potencialmente podrían disfrutar del juego y que provocan el abandono de otras que comienzan a jugarlo completamente a ciegas, pues buscan ayuda en otros lados tras chocarse contra obstáculos que se afrontan de manera poco intuitiva y lo que suelen recibir por parte de la comunidad respuestas negativas en lugar de ofrecer ayuda genuina que podría abrirle las puertas a muchos jugadores a este fantástico título. Ahora que por fin Elden Ring Tarnished Edition llega a Nintendo Switch 2 es momento de hablar del tema.
Pero, ¿es Elden Ring, en realidad, tan difícil como nos lo venden? ¿Merece esta fama? La respuesta es un rotundo NO; Elden Ring no es uno de los juegos más difíciles del gaming moderno, mucho menos de la historia. Como mucho, es vago y no se explica bien en muchos aspectos. Ahora, ¿de dónde ha salido todo este discurso? Todo el tema de «Elden Ring es dificilísimo» ha nacido directamente de la desinformación proporcionada por los medios a lo largo de los años. Gran parte de este miedo viene de jugadores poco experimentados que no saben bien lo que hacer, o que se ven limitados por lo que le dicen los «veteranos» elitistas de los Souls que predican en contra de todo lo que no se ajuste a su criterio: «Si usas X herramienta no estás disfrutando la auténtica experiencia.», «Si recibes ayuda de otros no eres un jugador de verdad.», «Si tu personaje está enfocado en el uso de hechicerías, estás jugando en modo fácil.»… y que, al recurrir a guías al sentirse abrumados por la supuesta dificultad del juego, son recibidos con todavía más toxicidad de parte de ese lado de la comunidad.
Esta negatividad y elitismo incoherentes son lo que hacen que muchas personas no lleguen a disfrutar del juego, y el objetivo de este artículo es ayudar a los futuros jugadores que posiblemente se sumen con el lanzamiento del juego en Nintendo Switch 2 a tener un inicio sencillo, sin llevarlos demasiado de la mano.
Si bien es cierto que un jugador completamente nuevo que jamás haya tocado un «Souls» puede llegar a tener problemas debida la naturaleza ambigua de este género, Elden Ring es de hecho el más sencillo de entre los Soulsborne y un excelente punto de partida para adentrarse en estos juegos
Consejos para hacer tu experiencia mucho más sencilla
En esta sección, vamos a repasar y exponer una serie de puntos que suelen ser los que hacen que los jugadores nuevos pasen un mal rato jugando a Elden Ring:
- No te estanques con un objetivo en concreto; Elden Ring es un juego de mundo abierto, y como tal te da una libertad casi total respecto a lo que puedes o no puedes hacer. Si te enfrentas a un enemigo que te está dando muchos problemas, lo mejor que puedes hacer es retirarte y hacer otras cosas. Explorar te recompensa con objetos que te resultarán extremadamente útiles durante tu aventura, en forma de equipamiento interesante, consumibles (desde porquería inservible hasta útiles que pueden facilitar encuentros contra algunos de los jefes más infames del juego) y objetos de mejora, además de runas para subir de nivel.
- No te obsesiones demasiado con el nivel de tu personaje. Al contrario de lo que puede parecer, el nivel de tu personaje no determina realmente las zonas a las que puedes acceder o no; la estadística más importante de tu personaje es el Vigor, y el resto son mayormente secundarias para tu gameplay. A la hora de «buildear» tu personaje, debes centrarte en subir la estadística mencionada anteriormente, que es la que sube tus puntos de vida, dependiendo de la zona en la que estés, siendo tu objetivo de cara al final del juego subir esta estadística hasta 60, ya que a partir del nivel 60, esta empezará a recibir aumentos mucho menores en comparación con lo que recibía antes. El resto debería de ser tomado como algo secundario a lo que únicamente deberíamos de hacer caso a la hora de cumplir requisitos para hacer uso de ciertas armas, hechizos o encantamientos. La mayor parte de tu daño bruto vendrá del nivel de tus armas junto a todos los «buffs» que te apliques (mediante talismanes, armaduras, etc…), por lo que no, subir la fuerza a 99 no significa necesariamente que vayas a causar un daño masivo a tus enemigos.
- Fíjate bien en lo que te estás equipando. El beneficio principal de equiparte una armadura suele ser la defensa, pero a la hora de construirte un personaje eficiente en este juego, uno debe mirar por otras cosas, como los «buffs» que te ofrecen (por ejemplo, hay armaduras que te suben el daño de los ataques en salto; esa clase de efectos secundarios son de las cosas más importantes a tener en cuenta).
- No tengas miedo de utilizar todas las herramientas que te ofrece el juego; si Elden Ring tiene cenizas de invocación, hechizos y demás cosas tachadas por la comunidad por hacer el juego sencillo, ¡es porque están para usarse! ¡El juego fue concebido con todo esto en mente, teniendo en cuenta que no todos los jugadores buscan un desafío intenso! Además, no son una herramienta de victoria asegurada y sencilla como a muchos elitistas les gusta presumir; están ahí para que hasta el jugador más casual que nunca ha tocado un «Souls» pueda completar Elden Ring ENTERO, incluyendo a la archiconocida y temida Malenia, sin excesiva dificultad. Si lo necesitas, puedes incluso solicitar ayuda de otros jugadores… y no, el uso de hechicería NO es un modo fácil.
En resumen, juega Elden Ring como jugarías cualquier otro juego de mundo abierto que no te limite las zonas por el nivel de tu personaje; explora, consigue objetos y disfruta.






