
Los estudios españoles Studio Koba, desarrollador de Narita Boy, y Aeternum Game Studios, conocido por haber creado títulos como Summum Aeterna o Eden Genesis, han aunado fuerzas para dar vida a una nueva obra que va a dar de qué hablar dentro del mundillo. Se trata de Future Knight, un juego de acción 2D y shoot ‘em up, que se sale de lo que cabría esperar cuando pensamos en un título español en pleno año 2026. Como veremos durante el análisis, esta obra apuesta por una estética retro más allá del simple pixel-art y que, además, artísticamente haría pensar a cualquiera que se trata de un título «Made in Japan«, con diseños hilarantes fuera de todo sentido.
Veamos qué tiene que ofrecernos este título indie, el cual ya está disponible para Nintendo Switch y el resto de plataformas. ¿Estáis listos? Pues vamos a ello.
Future Knight es la última esperanza para la humanidad
Durante el lejano año 1992 una mujer de la tercera edad, a quien en su residencia la conocían como la Señora del Pasado, hizo dos cosas: lavar sus bragas y lavar el cerebro a toda la humanidad. Esta es la premisa inicial de este alocado título que nos presenta una villana de lo más inusual. Tras años en una residencia, con la única compañía de su televisor, ha creado la Secta del Presente y ha tomado el control del mundo. Por suerte, tras treinta años de trabajo, el prestigioso ingeniero informático LP Nakamura ha creado la que es nuestra última esperanza, Future Knight. Un bioandroide de combate armado con su Techno-Blaster y que siempre va acompañado de un tumor benigno (Two More). Un dúo que ha viajado al pasado, antes que la secta Presente cumpla sus planes, para cambiar el futuro.
Como veis, no estamos ante una historia profunda y llena de drama, nada más lejos de la realidad, sino una oda al humor absurdo hecho videojuego con personajes cuyos diseños no tienen desperdicio y casan a la perfección con la estética del título. Una estética que, pese a estar concebida por diseñadores españoles, nos hace pensar en el país del sol naciente.
Plato fusión: producto español con alma japonesa
Su aspecto puede ser una de las cosas que más nos pueden llamar la atención en un primer vistazo, pues hace gala de un apartado artístico dibujado a mano e inspirado en el aspecto que tenían los juegos de consolas portátiles LCD de los años 80, como la Game & Watch, pero adaptado a la jugabilidad moderna, más rápida y fluida.
Además, sus diseños nos hacen pensar de manera casi inmediata en la estética propia de los juegos japoneses, con personajes con proporciones o detalles absurdos. Así, el título utiliza el minimalismo, la nostalgia y el bizarrismo japonés para crear una obra única. Convirtiéndose esta combinación en su apuesta de valor y diferenciación.

Ritmo extraño pero adictivo
A este característico apartado visual le acompaña una banda sonora que sabe llamar nuestra atención desde el primer momento. Compuesta por el compositor español «Salvinsky», utiliza voces experimentales y ritmos urbanos para lograr pistas musicales de género electro que sientan como un guante al alocado mundo del título.
Tema principal de Future Knight
Dispara, esquiva y ¿muerde?
Todo lo anterior converge en este shoot ‘em up, en el que nuestros protagonistas avanzan a través de los diferentes niveles 2D en busca de la Señora del Pasado. En estos niveles, agrupados en zonas tematizadas (biomas), debemos avanzar aniquilando a todos los sectarios que se nos crucen. Para ello contamos con diferentes mecánicas de nuestros protagonistas, quienes deben trabajar en equipo e intercalarse para superar a sus rivales y al entorno.
Future Knight puede rodar para evitar el daño, disparar a media distancia e incluso morder como habilidad especial de corta distancia a sus enemigos. Además, cuenta con una mayor resistencia antes de acabar incapacitado y, en caso de hacerlo, su fiel tumor entrará en acción automáticamente.
Two More, el tumor benigno que vive en su cuerpo, pero tiene conciencia propia. Cuenta con una mayor potencia de fuego a corta distancia, un tamaño reducido y una gran agilidad, pero si él cae (que lo hará de un único impacto), caemos derrotados, volviendo al punto de control o al del nivel (dependiendo de la dificultad elegida).
Así, para superar las fases, debemos intercalar entre ambos personajes, los cuales se ayudan entre sí. Jugar como Future Knight recarga la energía ofensiva de Two More, que es tan potente como limitada, mientras que cuando controlamos a Two More, es la vida del cíborg la que se recupera a los pocos segundos. Así, cambiar entre daño y aguante se vuelve esencial para no acabar sucumbiendo contra los alocados sectarios, ya sean secuaces o poderosos jefes con mecánicas únicas y llenos de sorpresas. Estamos ante unas mecánicas que, pese a que tras un dash mal calculado alguno de los personajes ha quedado atrapado en una pared (teniendo que reiniciar el título) en más de una ocasión, están bien pulidas y medidas para que jugablemente se sientan naturales y divertidas.
Divertido, pero con el desafío justo
Pese a todo lo anterior, debemos señalar algunos puntos negativos de esta obra que empañan en cierta medida el resultado final. Por un lado, nos encontramos un juego que, pese a tener mecánicas muy arcade, se puede completar en su totalidad en pocas horas sin demasiado incentivo para ser rejugado. Pues, incluso recogiendo el único coleccionable existente (tres símbolos piramidales repartidos por cada nivel), el juego se puede completar al 100% en apenas cinco o seis horas sin mayor complejidad en modo normal.
Y aunque cuenta con un modo difícil, en el cual debemos superar los niveles sin caer en combate al eliminar los Check Point en estos, aun así puede quedarse algo corto. En cuanto le pillas el tranquillo a los controles y a la mecánica del intercambio entre personajes, es factible superar las fases sin demasiada complejidad. Se hubiera agradecido un mayor reto al incluir una mayor densidad de enemigos a lo largo de las fases y más variedad de estos.
Future Knight – Nintendo Switch. Bizarrada española con sabor oriental
Future Knight es una apuesta arriesgada, donde sus apartados visual y sonoro difieren de lo que estamos más acostumbrados, pero logran dar vida sin desentonar a su alocada apuesta. Acompañados en todo momento por un estilo retro que se ha sabido amoldar a los tiempos modernos y que engancha desde el primer minuto. Aun así, su corta duración, su dificultad ajustada y la falta de incentivos para repetir sus fases más allá de un único coleccionable, son un hándicap importante para quien le gusten los retos y echar horas a este tipo de juegos, que normalmente invitan a la jugabilidad a base de retos diversos o un ranking de puntuación.












