Viajemos en el tiempo juntos hasta los últimos coletazos de la primera Game Boy con pantalla a color lanzada por Nintendo, Game Boy Color. En esta época, la compañía WayForward deleitaba a los jugones de la consola portátil con un curioso juego de plataformas llamado Shantae. Un cartucho de gran calidad que se vio injustamente ensombrecido por el hecho de que Game Boy Advance, la sucesora de Game Boy Color ya había salido al mercado.
Pero WayForward no se rindió y años más tarde sacó su secuela, Shantae: Risky’s Revenge, para Nintendo DSi en 2010. Juego que recientemente ha salido en la eShop de Wii U en una versión mejorada y bajo el nombre de Shantae: Risky’s Revenge Director’s Cut, que es el que actualmente nos ocupa.
Historia – El retorno de una eterna rival
Shantae es una chica “semi-genio” que pasa los días tranquilamente ejerciendo de guardiana del pueblo en el que vive, Scuttle Town. Todo parece estar tranquilo desde los sucesos ocurridos en el primer juego hasta que Risky Boots, archienemiga de Shantae y líder de una temible banda de piratas, entra por la fuerza en una convención de buscadores de reliquias y roba una misteriosa lámpara de aceite que había rescatado el propio tío de Shantae, Mimic.

Después de todo el caos y la confusión generado durante el asalto, Mimic le confía a su sobrina la misión de encontrar los tres Sellos Mágicos que permitirían liberar los temibles poderes de la lámpara antes de que lo haga Risky Boots. Pero no será tarea fácil, ya que estos tres objetos están custodiados por los 3 barones de Sequin Land. ¿Logrará Shantae impedir que la malvada pirata cumpla su objetivo?
Jugabilidad – Metroidvania de las mil y una noches
Los 90, ¿te acuerdas de los 90?, han vuelto, en forma de chapa… ¡de Shantae! Así es, este juego bebe, y mucho, de aquellos grandes juegos de SNES como son Super Metroid, Castlevania o incluso Zelda. Nuestra protagonista avanza a través de un mapa de plataformas 2D lleno de pasadizos secretos, laberintos y obstáculos que no podremos superar hasta conseguir una nueva habilidad o superar ciertas misiones, al más puro estilo de los juegos anteriormente mencionados.
Para enfrentarse a todos estos obstáculos y a sus enemigos, la bella Shantae usa como arma su pelo (de la cabeza, que no es Bobobo), que usa cual látigo cazavampiros Belmont, aunque menos preciso que este, ya que sólo permite atacar en horizontal, nada de atacar hacia arriba o abajo o en diagonal.
Además la protagonista cuenta con una gran variedad de hechizos mágicos que puede ir adquiriendo en la tienda de Scuttle Town, así como tres transformaciones: mono, elefante y sirena, que podrá utilizar gracias a su sensual danza del vientre. Sin duda, lograr conseguir algunas de estas habilidades os traerán de cabeza a más de uno, ya que el juego no da muchas pistas de dónde conseguirlas.
Así, por ejemplo, gracias a la transformación en mono, Shantae puede trepar por columnas y alcanzar lugares anteriormente inaccesibles, con su transformación en elefante logra derribar muros y obstáculos y, con su transformación en sirena, pede sumergirse en las profundidades marinas.

El mundo, aunque no es muy extenso, sí que es realmente complejo, lleno de caminos ocultos y secretos. Scuttle Town es la ciudad central del juego, que hace de nexo entre de las diferentes zonas y donde podemos comprar pociones y otros suministros para avanzar en la aventura. El mapeado, además, cuenta con varios puntos de teletransporte gracias a los cuales podremos viajar entre las diferentes zonas rápidamente (con forma de cefalópodo, ¿saltarán al estilo Splatoon?).

¡Ah! Y no nos olvidamos de las mazmorras. Para conseguir los Sellos Mágicos, Shantae tiene que internarse en peligrosas mazmorras, en las que debe encontrar llaves, resolver puzles o conseguir cierto objeto que le permitirán alcanzar el final de la misma y enfrentarse al jefe que custodia el Sello (¿no os suena esto?).

Por último Shantae: Risky’s Revenge Director’s Cut cuenta con un pequeño número de objetos coleccionables para conseguir. No son muchos, la verdad, y una gran mayoría son necesarios para completar el juego, pero permite alargar un poco más la diversión.

Gráficos y sonido – El de DSi, en grande
Shantae: Risky’s Revenge Director’s Cut está en HD, pero no todo, tan solo las ilustraciones y los diálogos. Los escenarios y los sprites siguen estando “pixelados”, prácticamente igual que cuando salió la versión original en DSi. Pero no esto no tiene por qué ser malo, es más, le da un aire retro maravilloso.
Otra característica importante es que el juego está en los 4:3 originales de cuando salió en DSi, permitiéndonos la opción de jugar en nuestras televisiones panorámicas con unas barras laterales para rellenar la pantalla o bien jugar en modo expandido, no recomendable, ya que lo afea todo dándole un aspecto estirado.

La banda sonora es pegadiza, recuerda mucho a la que sonaba en las consolas de 16 bits. Música marchosa con la que a veces te dan ganas de marcarte un pequeño baile. Como punto negativo decir que es poco variada y muy repetitiva, incluso a veces puede llegar a cansar un poco. Aún así, teniendo en cuenta el poco espacio del que disponían los desarrolladores para sacar el juego en DSi, hay que reconocer que es más que aceptable.
Duración
Acabarse el modo historia puede llevar unas 6-7 horas aproximadamente, gran parte de ellas seguramente te las lleve el encontrar ciertos objetos necesarios para avanzar en el juego. Si lo que buscas es completar el juego al 100% tendrás que rejugarlo varias veces ya que, por ejemplo, una vez terminado podrás desbloquear un nuevo modo inspirado en la tercera entrega de la saga, en el que los poderes mágicos de Shantae aumentarán, pero a cambio será más vulnerable a los golpes. Hay más desbloqueables, pero estos dejaremos que los descubráis vosotros.







