Oficialmente, Nintendo NX sigue planeada para su lanzamiento en marzo de 2017, y su producción es un secreto total. Eso es lo único que sabemos con certeza. Importante dejar claro eso, porque lo que viene ahora son rumores, dados por sentado por un medio que no de detalles de sus fuentes, solo que pertenecen a la cadena distribuidora de los componentes, y por lo tanto debemos de tomar con mucha cautela. Dicho esto, ahí va: la producción de NX se habría retrasado de mediados de 2016 a principios de 2017 para incluir compatibilidad con tecnología VR, de Realidad Aumentada, para «satisfacer la moda popular en el mercado de los videojuegos». A pesar de que la compañía nipona haya dejado claro numerosas veces que eso no les mola nada.
Según la fuente, las primeras órdenes de Nintendo eran de comenzar la fabricación de los componentes en 2015 para un lanzamiento a mediados de 2016, pero el calendario cambió y la fabricación de los componentes se desarrollaría ahora a finales de 2016. De ser esto cierto, el lanzamiento de la consola podría verse retrasado unos meses. Además, las previsiones de Nintendo también cambian, pues de una tirada inicial de 20 millones de consolas en el primer año de producción, bajamos a una de 9,5-10 millones, justificada por el bajo rendimiento de Wii U. La producción correría por la empresa taiwanesa Foxconn Electronics y las japonesas Misumi y Hosiden.
Vuelve el híbrido portátil
Y agarraos, porque estas mismas fuentes aseguran que la consola contará con un dispositivo portátil autónomo con una pantalla de entre 5 y 7 pulgadas (el GamePad son 6,2), que se podrá conectar a la televisión como consola de sobremesa. O, en palabras literales de Digitimes, pasa de un «mobile gaming product» a conectarse a la TV como un «video game system». Espera, entonces, ¿una consola portátil no es un video game system? Como diría Nick Furia, son cosas como esta las que me hacen ser desconfiado.




