A finales de diciembre de 2024 llegaba a Xbox y PC (como exclusiva temporal) Indiana Jones y el Gran Círculo. Una aventura de acción en primera persona que, por primera vez en mucho tiempo, nos emplazaba a volver a ponernos en la piel de nuestro querido e icónico arqueólogo Indiana Jones. Por desgracia, y se trata de una cuestión meramente técnica, su posterior llegada a la híbrida se tornó del todo imposible. Efectivamente, muchas de las limitaciones anteriormente mencionadas han desaparecido o se han visto atenuadas con la llegada al mercado de la sucesora de la híbrida.
Por todo ello, MachineGames y Bethesda se han aliado para traernos un port que aspira a estar a la altura de tan mítico personaje. Más aún cuando sabemos que llega completo en el cartucho. ¡Nada de Game Key Card! ¿Nuestra misión aquí? Descubrir, gracias al acceso anticipado, hasta qué punto Indie se ha vuelto híbrido. No te pierdas nuestro análisis de Indiana Jones y el Gran Círculo para Nintendo Switch 2.
Una silueta con mucha leyenda
Indiana Jones se ha convertido, con el paso de los años, en todo un icono cultural dentro de la industria más palomitera del entretenimiento. No en vano, nos presentaba a un personaje que se alejaba del arquetipo de héroe habitual por aquel entonces. Y hablamos de los años 80. Sí, era valiente (a su manera), guapo, carismático y contaba con un sombrero fedora y un látigo la mar de chulo. No obstante, también destacaba por su intelecto, espíritu aventurero, dotes académicas y arqueólogas. Y… sí. También tenía gafas de vista.
Tal fue el gancho de Henry Walton Jones Jr (interpretado por Harrison Ford), que incluso logró poner de moda la arqueología. Y sino que le pregunten a Core Design y a su Tomb Raider. A fin de cuentas, Lara Croft no dejó de ser, al menos inicialmente, una «copia» hipersexualizada con la que replicar esa sensación de aventura, exploración, peligro y misterio dentro de un contexto histórico bastante real y cuantificable. A partir de entonces, hemos tenido desde aventuras gráficas (alcanzando la excelencia con Indiana Jones and the Fate of Atlantis) hasta títulos de aventuras, acción e incluso cameos con la todopoderosa LEGO. Todo un exponente del género de aventuras en el que, por fortuna, tampoco faltaban los puzles o las dosis de humor. ¡Un cóctel realmente explosivo!
En busca del círculo perdido
La trama de Indiana Jones y el Gran Círculo nos sirve como extensión misma del propio universo cinematográfico de la saga. Presentándose ante el jugador como un nexo o puente de unión entre Indiana Jones: En busca del arca perdida e Indiana Jones y la última cruzada. Y es importante señalar este último punto. No en vano, las cinemáticas bien podrían haber sido sacadas de las cintas de los 80. Y es que, más adelante nos centraremos en lo técnico y artístico, cada línea de voz y texto, situación, localización o chascarrillo nos retrotrae con gran acierto a la experiencia original ofrecida por tan icónica franquicia. El contexto histórico y la idea de una conspiración global ponen la guinda a un guión que, como os podéis imaginar, es puro fan-service tanto para los más nostálgicos como para los que ya calzamos ciertas canas.
Entrando en terreno narrativo (texto libre de spoiler), la historia nos sitúa a las puertas de la Segunda Guerra Mundial en un panorama geopolítico tan tenso como complicado. Para más inri, «fuerzas oscuras» se cruzan en nuestro camino mientras recorren/recorremos medio mundo en busca del poder inimaginable del Gran Círculo. Desde la Universidad de Marshall (EEUU), hasta las pirámides de Giza, pasando por el mismísimo Vaticano. Localizaciones clásicas y otras inéditas se dan de la mano en un hilo argumental repleto de tirabuzones, giros, secretos e interacciones con viejos/nuevos conocidos. Tampoco faltan los guiños a las películas. ¿Os suenan los dos saqueadores que acompañan a Indi al principio del juego? En definitiva, todo un homenaje a la obra de George Lucas y compañía que, con algún que otro momento memorable, logra mantener la esencia original del que para muchos es ya uno de los héroes cinematográficos por excelencia.
Una aventura en primera persona
Indiana Jones y el Gran Círculo nos presenta una aventura en primera persona repleta de acción, exploración y un fuerte componente narrativo. Sí, hemos comenzado recalcando la primera persona porque para muchos se trata de una de las grandes pegas del título. Y es que, tirando de antecedentes, parece que la única opción disponible para las aventuras modernas es la tercera persona. ¿No ver a Indi en casi ningún momento? Tranquilos, a pesar del cambio de perspectiva, la experiencia se sigue sintiendo 100% Jones. Bastan unos minutos de partida para ponernos en la piel de nuestro querido arqueólogo. Y ello es debido, al menos en parte, a un amplio surtido de movimientos y situaciones que van desde los puñetazos, hasta la forma de gestionar los puzles. Pasando por las habilidades disponibles con nuestro látigo. Pudiendo usar este último para escalar, mover objetos e incluso aturdir enemigos.
La acción, emplazada en muchos casos a espacios bastante abiertos, nos invita a gestionar cada enfrentamiento de forma inteligente. Podemos utilizar multitud de objetos como elementos de defensa, disponemos de armas de fuego y movimientos con los que neutralizar de forma silenciosa al enemigo. Amén de la posibilidad de esconder los cuerpos de los enemigos derrotados. Eso sí, los combates son intencionadamente anárquicos, los enemigos son duros de pelar, los diferentes ataques, esquivas o parrys requieren buenos reflejos, la munición es casi anecdótica y el resto de armas se rompen con facilidad. No, no nos encontramos ante un shooter al uso.
La única pega real, o al menos no intencionada, llega de la mano de la IA de los enemigos. Nos ha puesto en más de un apuro. Estropeando, por el camino, ciertos momentos en los que pretendíamos hacer primar el sigilo. Por otro lado, conviene tener en cuenta que, pese a los instantes de acción, nos encontramos ante un juego enfocado a la exploración. Destacando la variedad de situaciones, misiones y secretos que se nos proponen durante toda la aventura. ¿Conclusión? Quién, pese a los paralelismos y similitudes, espere aquí un Uncharted o un Tomb Raider, se equivoca de juego. ¡Esto es Indiana Jones! Eso sí, pese a su sencillez, nos hubiera gustado que la forma de equipar o usar objetos hubiera sido algo más intuitiva.
Aventura, exploración y puzles
Alcanzamos, como ya hemos comentado con anterioridad, uno de los apartados más importantes de Indiana Jones y el Gran Círculo: la exploración y los puzles. Desde la Universidad de Marshall, hasta las pirámides de Giza, el Vaticano o Tailandia. El surtido de localizaciones es bastante variado. Presentándonos extensos escenarios semiabiertos con multitud de misiones (secundarias y principales), extras, artefactos, antigüedades y secretos por descubrir. El grado de interacción con dichos entornos y con multitud de personajes es bastante amplio y enlaza en muchos casos con la propia trama del juego. Tomando, por el camino, muchos elementos propios de las aventuras gráficas. Algo más que palpable en la gestión de nuestro propio inventario y de los diferentes consumibles, items, armas, etc.
Para más inri, y de cara a ir desbloqueando nuevas pistas con las que avanzar en la aventura, nos toca superar situaciones de lo más variopintas. Incluyendo la visita a un buen surtido de catacumbas y mazmorras con puzles realmente entretenidos, originales y bien elaborados. Siendo nuestro diario el eje neurálgico a partir del cual canalizar y gestionar dicho apartado. No en vano, recoge el sistema de mejoras desbloqueables (en un formato libro la mar de ochentero), todas las notas de nuestra investigación, los mapas (seleccionable físicamente mientras caminamos) y un amplio surtido de interesantes herramientas.
Por su parte, completar misiones o fotografiar elementos importantes nos permite encontrar pistas o ganar puntos con los que desbloquear nuevas habilidades. Por último, la moneda local (diferente en cada zona y adquirible explorando, robando tiendas o abriendo cajas fuertes) es necesaria para comprar objetos, mapas o libros con los que desbloquear el acceso al sistema de habilidades anteriormente comentado.
Cómo habéis podido leer, tanto la trama principal como secundaria, el diario, las pistas, los puzles, las diferentes localizaciones y todas las herramientas disponibles a nuestra disposición van enfocadas a potenciar la exploración y, en definitiva, el componente aventurero del juego. La ausencia de viaje rápido potencia aún más dicha sensación. Y quien, con Henry Walton Jones Jr como protagonista, vea esto como un defecto es que probablemente no entienda la esencia misma del icónico personaje ideado por George Lucas y Steven Spielberg.
Guiños a Tomb Raider y Uncharted
Puede que no nos encontremos ante uno de sus puntos fuertes. No obstante, el componente plataformero también está presente en Indiana Jones y el Gran Círculo. Saltos imposibles, estrechas cornisas, precipicios con pinchos. Indi se mueve por zonas que, en muchos casos, bien podrían haber sido sacadas de títulos como Tomb Raider o Uncharted. Eso sí, como ya hemos comentado con anterioridad, no se trata de secciones demasiado complejas, espectaculares o desafiantes. Algo que, por otro lado, recoge a la perfección la esencia de un personaje como el que aquí nos ocupa. Héroe, por supuesto. Aventurero, también. Superhombre, para nada.
La barra de resistencia juega aquí también un importante papel. Siendo imprescindible mantenerla a raya durante los combates, las persecuciones o las secciones de plataformas más puras. Por fortuna, tanto si estás enganchado de una cornisa como corriendo por las calles del Vaticano, basta con descansar unos segundos para recuperarla por completo. Algo que, como ya hemos comentado con anterioridad, casa bastante bien con el carácter exploratorio y aventurero de la propuesta.
En términos de dificultad, ya hemos dicho que no nos encontramos ante la aventura más desafiante. No obstante, contamos con 4 niveles de dificultad para la acción (influye en el número de enemigos y su fuerza) y 2 niveles para los puzles. Amén de disponer de multitud de opciones de accesibilidad, subtítulos, tamaño de texto, etc. Algo que, en su conjunto, resulta de agradecer a la hora de ajustar la partida a nuestro gusto. Finiquitar la campaña principal puede llevaros 10 o 12 horas. Aunque completar todas las secundarias y descubrir todos los secretos y coleccionables puede hacer que dicha cifra se vea multiplicada o incluso triplicada. Más aún si tiramos de cartera y decidimos comprar (desgraciadamente no viene incluido de salida) el DLC «La Orden de los Gigantes«.
Poniendo cara a Indiana Jones
Alcanzamos el que, sin ningún atisbo de duda, es uno de los pilares principales de Indiana Jones y el Gran Círculo, su apartado artístico. A efectos prácticos, conviene hacer una parada para hablar de la compresión del juego. Y es que, aunque es evidente el downgrade con respecto a plataformas como PS5, el juego ocupa menos de 60 gigas. Frente a los más de 130 GB de Xbox Series X|S. Efectivamente, nada de Game Key Cars. ¡Llega completo en el cartucho! Queda claro que no nos encontramos ante un port precipitado. Contando detrás con un importante trabajo de adaptación y optimización.
Puestos en antecedentes, lo primero que llama la atención del título es la fidelidad y realismo a la hora de recrear al mismísimo Harrison Ford. Destacando los movimientos y, sobre todo, el amplio surtido de expresiones faciales. Tanto estáticas como dinámicas. Es cierto que Ford no ha participado directamente en el juego. No obstante, Machine Games ha logrado capturar con gran acierto casi todas sus expresiones. Centrándose, gracias a toneladas de material gráfico, en el aspecto que el actor estadounidense tenía cuando rodó «El Arca Perdida«. El modelado del resto de personajes, incluso los NPCs, también está, aunque un peldaño por detrás, a un gran nivel.
Escenarios, rendimiento y BSO
En lo que respecta a los escenarios, el título nos presenta zonas realmente amplias con perspectivas que van mucho más allá de nuestra línea de visión. Desde las calles del Vaticano, hasta la llanura de Giza con sus pirámides o los templos de Sukhothai en Tailandia. Pese al recorte en los detalles, la calidad de los reflejos, la iluminación, las sombras o la densidad de objetos el juego sigue luciendo bastante bien en Nintendo Switch 2. Y ello es debido en gran parte al buen uso del trazado de rayos (Ray Tracing) y a la aplicación de la tecnología DLSS para lograr un más que notable escalado de la resolución nativa. Vitaminando con gran acierto los 1080p (Modo Acoplado y los 720p (Modo Portáti). Eso sí, dicho trabajo queda un punto por detrás, en cuanto a optimización se refiere, de otras propuestas recientes como Resident Evil Requiem.
Y sí, nos olvidamos de los 60 fps. No obstante, pese al granulado de los fondos, alguna rascada puntual (también presente en el resto de plataformas), los 30 fps y ciertos errores en las texturas, se desempeña con bastante soltura. ¿Los tiempos de carga? A la par con el resto de versiones. Es decir, casi inexistentes. El resultado final es todo un espectáculo visual que, pese a lucirse técnicamente más en el dock, resulta igualmente sorprendente con la consola entre las manos. Por cierto, mucho ojo al modo de pantalla cinemático (2.39:1). Es lo más parecido al formato de las películas originales.
El juego ofrece controles por movimiento tanto para los Joy-Con 2 como para el Pro Controller. Algo que cobra especial sentido al encontrarnos ante un título en primera persona. La posibilidad de activar el Modo Ratón (disponible tras su lanzamiento) termina de acercarnos una experiencia jugable altamente personalizable. El apartado sonoro de Indiana Jones y el Gran Círculo tampoco se queda atrás. Cada melodía, efecto o acorde creado por John Williams bien podría haber sido sacado de cualquiera de los filmes clásicos. Aportando, tanto con los temas reciclados como con las nuevas interpretaciones, ese toque aventurero y desenfadado tan característico de la franquicia. El doblaje al castellano, sin ser para tirar cohetes, brilla a un nivel notable. Eso sí, pese al buen hacer de Gabriel Jiménez, se echa en falta al maestro Camilo García dando nuevamente voz a Indi.
Conclusión Indiana Jones y el Gran Círculo
Puede que Indiana Jones y el Gran Círculo no invente nada. Y que si no eres fan de Indy pierda cierto empaque. No obstante, nos encontramos ante una aventura en primera persona que logra transmitir a la perfección el espíritu de una franquicia cinematográfica de la talla y trascendencia social y cultural de Indiana Jones. La cantidad y variedad de misiones por completar, los puzles, las espectaculares localizaciones, las secciones de sigilo y los toques de acción y plataformas dan forma a un cóctel aventurero bastante fiel al personaje y a la saga. Y es que MachineGames logra mantener intacta la identidad de un personaje tan carismático, divertido, habilidoso y aventurero como Indi.
Un espectacular y detallado apartado gráfico, con un excelente modelado de personajes, que alcanza su máxima expresión con el propio Harrison Ford, la BSO, unas cinemáticas muy palomiteras o su notable doblaje al castellano ponen la guinda a una propuesta tan fascinante como entretenida. Eso sí, quién espere un FPS al uso se equivoca. La acción, empañada en parte por una IA con alguna que otra laguna, queda en segundo plano aquí frente a la exploración, la aventura e incluso las secciones más plataformeras.
Hemos realizado análisis gracias a una early review cedida por Bethesda. Versión analizada 1.0.2
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