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Es más que supuesto que el sueño de todo Nintendero que se precie es pisar tarde o temprano las relucientes baldosas de su sede principal, asentada en Kyoto. ¿Quién no ha soñado con fomar parte de la empresa y poder añadir un pedacito personal a creaciones como Zelda o Mario? Muy pocos desarrolladores europeos han llegado a hacer realidad esta fantasía, aunque hay excepciones. Tal es el caso de Giles Goddard, un señor que a los 18 años ya formaba parte de la empresa Argonaut Software, empresa responsable del diseño del chip Super FX de SNES que integraron en algunos cartuchos como Starwing o Super Mario World 2: Yoshi’s Island. Pese a su temprana edad, la filosofía de trabajo de Goddard cautivó al señor Miyamoto, que lo fichó para su equipo encargado del desarrollo de obras como Star Fox, Super Mario 64 y 1080 Snowboarding. Esto podría sonar a un sueño cumplido con final feliz, pero parece que las cosas no fueron tan agradables como nos imaginamos. A continuación, os dejamos los testimonios de Giles Goddard sobre lo que era formar parte de Nintendo durante los 90… y por lo visto, también en la actualidad.

 

Era como estar en un colegio, o en el ejército. Llegas a las 8:30am, tienes una alarma a las 8:45am que indica que es hora de empezar a trabajar. Todo está reglamentado. Completas tu jornada trabajando hasta que llega la hora de irse a casa a las 11pm, dándote tiempo a dormir sólo unas pocas horas antes de volver. Nos opusimos a tener que hacer eso. Para el final de Star Fox tuvimos que echar horas tan tontamente que nos sentimos como si se estuvieran aprovechando de nosotros. No sentimos la grandeza de ser chavales de 19 que trabajaban con Miyamoto.

Es una fábrica, dotado de un sistema de trabajo riguroso y distante.  Entras allí y lo único que ves son blancos y fríos cubículos, con timbres sonando para indicar que es la hora de comer o de irse a casa. Me asombra que sean capaces de extraer tanta creatividad de un sitio así, como hicieron con Zelda o Mario.

 

Pero esto no es todo. En respuesta a su entrevistador sobre la filosofía de trabajo actual, Giles Goddard tiene muy claro que las cosas han cambiado bastante poco en Nintendo. Pese a que ya no forma parte al equipo de desarrollo de pesos pesados de la gran N, aún permanece afiliado a la empresa (tomando parte en juegos como Steel Diver y Tank Troopers).

 

No, nunca ha cambiado. Quizás cambió un poco con el señor Iwata, pero no mucho más. Quizás le puso un poco el freno a la cantidad de horas extras que los trabajadores hacían para la empresa, porque Iwata era programador y sabía que trabajar durante largas horas no significa crear juegos mejores. […] Ahora está muy enfocada a hacer dinero. Iwata era partidario de volcar su filosofía de trabajo para fabricar juegos, no dinero. Ahora está prácticamente centrada en el dinero, lo cual me preocupa un poco.

 

¿Qué opináis de estas declaraciones? Es evidente que no somos tan ingenuos como para creer que Nintendo es un sitio donde uno va a divertirse. Como cualquier empresa, está enfocada al trabajo y deben cumplir con horarios, expectativas y proyectos. Pero igual tampoco es todo tan malo como lo pinta Goddard, y simplemente, él no disfrutó trabajando con la filosofía de Nintendo. O esto es lo que quiere creer el niño que llevo dentro, reacio a pensar que una empresa que me ha dado tantas cosas buenas sea un lugar tan frío y estricto.

Si queréis leer más declaraciones de Giles Goddard, podéis acceder a la entrevista completa en inglés aquí.

 

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