Cuando escucho la palabra manga o anime en mi cabeza se produce una danza neuronal donde brillan con luz propia dos sagas que me vienen acompañando desde mi adolescencia y que aún hoy día siguen ofreciéndome grandes dosis de diversión y aventuras. Una de ellas es Naruto Shippuden, la otra One Piece. La creación de Eiichiro Oda, con más de 20 años a sus espaldas, ha cosechado un éxito sin precedentes, convirtiéndose en una obra internacional e intergeneracional de la que el mundo de los videojuegos no podía hacer oídos sordos. Son multitud de títulos los que la serie atesora a sus espaldas, pero la trilogía Pirate Warriors, que precisamente cierra One Piece: Pirate Warriors 3 (Deluxe Edition en Nintendo Switch), es la que mejor ha sabido tomarle el pulso a la saga bajo el timón del ya habitual tándem Koei Tecmo – Omega Force y los cañones por banda de Bandai Namco.
A pesar de ser el tercero de la serie, estamos ante el título más accesible de la trilogía. Si la primera entrega mezclaba acción con momentos plataformeros, esta tercera entrega sigue la senda de su predecesora, combinando el género musou con el carisma y la personalidad que solo One Piece es capaz de ofrecer. Podemos adelantar, antes de entrar de lleno con el análisis, que One Piece Pirate Warriors 3 Deluxe Edition (me mareo solo de pronunciar tan vertiginoso e inagotable título) es, con diferencia, el título más completo de la saga.
¡El One Piece Existe!
Gol D. Roger, Rey de los Piratas, escondió poco antes de morir el tesoro de toda una vida de saqueos. Dicho tesoro, conocido como “One Piece”, ha hecho que todo el mundo decida lanzarse al Grand Line en busca de tan ansiado botín. La Gran Era Pirata ha comenzado. One Piece: Pirate Warriors 3 Deluxe Edition nos cuenta la historia casi paso a paso y por episodios de su protagonista, Monkey D. Luffy. Un joven, cuyo cuerpo está hecho de goma, que se echa a la mar en una pequeña barca con la determinación de buscar una tripulación con la que encontrar el One Piece y convertirse en el Rey de los piratas.
¡Un musou de una pieza!
Uno de los pilares sobre los que se sustenta el género musou es su amplio plantel jugable. Omega Force, compañía especializada en este género, lo sabe bien. Por ello con este título han conseguido el mayor elenco de personajes jugables visto en ningún juego de la serie. Más aún si tenemos en cuenta que muchos de ellos se presentan en dos versiones y que todos cuentan con comportamientos y ataques bien diferenciados. Esto, que puede parecer apabullante en un principio, hace que cada jugador pueda encontrar con relativa facilidad el personaje con el que desenvolverse con mayor soltura en el campo de batalla.
Todo lo que representa el musou está aquí perfectamente plasmado. Desde unos objetivos vivos y en continuo cambio, pasando por momentos estresantes en los que casi necesitamos partirnos en dos para cubrir múltiples frentes, hasta las capturas de bases o unos extensos niveles que tenemos que patear de arriba a abajo si queremos completar todos los objetivos. Centrándonos en su oferta jugable, además de la búsqueda principal, contamos con el modo Diario de Sueños, donde el mar es nuestro inmenso tablero, y nos vamos enfrentando a los personajes más icónicos de la saga a través de niveles situados en las distintas islas del mencionado tablero. Al final de cada zona nos batimos en duelo con distintos jefes que no nos lo ponen tan fácil como en el modo historia. Avisamos, algunas de estas fases requieren personajes altamente evolucionados. Podemos decir, a grandes rasgos, que se trata de un simulador infinito de batallas que permite desbloquear objetos y personajes. Por otro lado, contamos con un modo libre donde poder escoger, a nuestro antojo, cualquier nivel que hayamos superado previamente en el modo historia.
Yo me convertiré en el Rey de los Piratas. Primeros 30 minutos de Gameplay
One Piece: Pirate Warriors 3 Deluxe Edition. La versión definitiva
La versión de Nintendo Switch viene cargada de contenido para hacer honor a aquello de «Deluxe Edition». Por lo pronto, incluye todos los DLCs (42 para ser exactos) que se han publicado para el título original desde su lanzamiento, allá por 2015. ¿En que se traduce esto?, pues ni mas ni menos que en toneladas de contenido extra que va desde nuevos trajes (mola mucho poder vestir a Nami como Sun Shang xiang de Dynasty Warriors), pasando por nuevas misiones y alguna sorpresa en cuanto a su apartado jugable. Eso sí, para poder usar el plantel completo de héroes tenemos que desbloquearlos previamente en el modo historia.
One Piece: Pirate Warriors 3 Deluxe Edition está disponible en Japón desde diciembre del pasado año, por lo que el título llega al continente europeo con todas las mejoras que se han ido incorporando desde su lanzamiento en tierras niponas. Posibilidad de jugar con un solo joy-con, control por movimiento y soporte HD Rumble son algunos ejemplos. Tampoco podemos olvidarnos de uno de los añadidos estrella de esta edición. La posibilidad de poder jugarlo donde queramos gracias a su modo multijugador cooperativo para dos personas a pantalla partida. Un modo al que estamos sacando mucho jugo y que, sin duda, alarga las horas de diversión de este título. Por el contrario, no contamos con el modo cooperativo online que si incluía la versión para PlayStation 4 lanzada en 2015.
Un aspecto la mar de jugable, ¡al abordaje piratas!
One Piece Pirate Warriors 3: Deluxe Edition para Nintendo Switch termina siendo más parecido al lanzamiento de PlayStation 4 que al de PS Vita o PS3. Los modelos de personajes, las sombras, las texturas y la velocidad de fotogramas mejoran ostensiblemente con respecto a los de PS Vita. No obstante, existen momentos concretos en los que alguna textura tarda más de la cuenta en cargar y otros en los que el paso del tiempo se hace más que palpable. En cuanto a su desempeño bruto en Switch, el juego corre a 30 rocosos y estables FPS. Su resolución alcanza 1080p en el modo TV, mientras que se juega a 720p en modo portátil. Los controles son fáciles de entender pero esto no quiere decir, ni mucho menos, que el sistema de combate sea básico o sencillo. Pirate Warriors 3 no es un simple machaca botones. Aquí tenemos que concentrarnos en plantear una buena defensa, gestionar nuestro tiempo y usar de forma inteligente nuestras habilidades. Hecho este último que dota al juego de un carácter realmente entretenido y dinámico.
Por otro lado, como ya hemos comentado, y a diferencia de otros títulos del mismo género, tenemos una amplia variedad de personajes, ascendiendo a un total de casi 40 a nuestra disposición, y cada uno posee numerosos movimientos combinados y un estilo de lucha único e inimitable que dota al juego de un amplio surtido de ataques que enriquecen sobremanera su apartado jugable. Los distintos personajes cuentan incluso con rasgos típicos, puntos fuertes o débiles que entorpecen o facilitan la victoria en determinados momentos concretos de la aventura. El equipo de desarrollo ha hecho un gran trabajo, logrando que cada jugador y su personaje vivan una experiencia única. Ya juguemos como Luffy, Nami o Chopper, sentimos las posibilidades individuales que nos ofrece cada uno de ellos de una forma irrepetible y tremendamente fiel al anime y manga original. El toque RPG, como en anteriores entregas, viene dado en forma de monedas obtenidas durante la batalla, las cuales nos sirven para evolucionar a nuestros personajes. No esperéis demasiada complejidad en este aspecto, pero al menos dotan al conjunto de mayor interés.
Por si todo esto fuera poco, contamos con una importarte novedad táctica, los ataques Kizuna Rush. Una suerte de movimiento combinado que nos permite convocar a uno o varios personajes a nuestro lado para realizar un poderoso ataque especial. Estos movimientos, además de dotar al título de un fuerte componente de compañerismo, nos permite matar a cientos de enemigos de un gomazo (sonido de platillos). El gran número de personajes en pantalla y el carácter frenético de las batallas tienen su contrapartida. El control de la cámara resulta confuso en ocasiones, teniendo que centrar la cámara bastante a menudo para intentar ubicarnos.
El título se va perfectamente a las 15 horas de duración, mucho más aún si queremos completar todo su contenido, y cada nivel puede llevarnos unos 20 o 30 minutos. El problema aquí no es el contenido, que abunda, sino su repetitividad. Las distintas mecánicas, aunque frenéticas, terminan resultando reiterativas, algo que por otro lado suele ser común a todos los musou. Como contrapartida, One Piece: Pirate Warriors 3 intenta dotar de dinamismo a la aventura con cambios constantes durante el desarrollo de la misma que nos hacen ponernos las pilas si realmente queremos salir victoriosos. Además, se trata de un título en el que no es raro completar un nivel después de haber derrotado a más de 3000 enemigos. La espectacularidad de las batallas masivas y la lluvia de mamporros está más que garantizada.
Entrando en terreno sonoro, podemos decir que este juego hace suyas las melodías del anime original y las adapta de tal manera que casan a la perfección, logrando en todo momento que nos sintamos como si estuviéramos en la serie de televisión. Además, contamos con el doblaje original en japonés, algo que le aporta ese toque especial y único que los seguidores de One Piece saben apreciar y valorar. Los textos de pantalla nos llegan en cuasi perfecto castellano.

One Piece: Pirate Warriors 3 Deluxe Edition – Musourprendente y con mucha goma
One Piece: Pirate Warriors 3 Deluxe Edition, la última adaptación al género musou del más famoso manga de piratas de Eiichiro Oda, es sin lugar a dudas la mejor entrega de la serie, con toneladas de contenido, una historia que comprende gran parte de la franquicia y mucha rejugabilidad. Por el contrario, esto deriva en mecánicas repetitivas que, en cuanto a variedad, quedan un paso por detrás de otras propuestas similares.
Este análisis ha sido posible gracias a un código de descarga proporcionado por Bandai Namco.


























