Análisis – Mini Metro (Nintendo Switch). ¡Pasajeros al tren!

Siempre me han gustado los mapas, especialmente los mapas de metro. Admito que alguna vez me he quedado plantado delante del mapa de metro de mi ciudad en algún andén mientras esperaba que llegase el tren fijándome bien en sus líneas y pensando en su disposición: la de vueltas que daban algunas líneas para llegar a un sitio, la poca conexión entre ciertas zonas de la ciudad… Es por eso que cuando descubrí Mini Metro tuve la necesidad de jugar a este juego. Mini Metro podría ser definido como un juego arcade de puzles, que consiste en ir construyendo un sistema de metro a partir de ir conectando las diferentes estaciones que van apareciendo en el mapa. Con un estilo minimalista muy sugerente y unas mecánicas muy simples, Mini Metro nos reta a conseguir la máxima eficiencia posible, intentando superar nuestros anteriores registros.

 

Mini Metro es un videojuego indie creado por Dinosaur Polo Club, una pequeña desarrolladora noezelandesa, y porteado a Nintendo Switch con la colaboración de Radial Games. Anteriormente, Mini Metro ya había sido lanzado para PC y dispositivos móviles. Está disponible en la eShop de Nintendo Switch a un precio de 9,99€ desde el pasado 31 de agosto.

 

 

El minimalismo es clave

Si una cosa tiene clara Mini Metro es que busca ser minimalista. Y lo consigue ser, sin lugar a dudas, en todos los aspectos, no solo estéticamente, algo que se puede ver a primera vista, sino que especialmente a nivel jugable. Nada más empezar el juego, vemos una pantalla en blanco con un cuadrado y un círculo. Usando el sonido y pequeñas vibraciones, el juego nos invita a tocar una de las dos formas, y es entonces cuando aparece una línea de color amarillo. Si arrastramos esa línea hasta la otra figura podemos unirlas, y entonces el juego empieza a funcionar: aparece un tren que empieza a mover los pasajeros entre estaciones. Dichos pasajeros no son otra cosa que pequeños círculos, cuadrados o triángulos, cuya forma nos indica a qué estación quieren ir. Los días de la semana van pasando, van apareciendo nuevas estaciones que tenemos que unir con nuestra línea y los pasajeros van viajando. Cuando aparece una estación a medio camino entre dos estaciones que ya hemos unido, el juego nos señala un punto a medio camino de esa unión, que si arrastramos nos permite modificar la línea y unir así la nueva estación a nuestro recorrido. Sin usar ni una sola palabra, Mini Metro ya nos ha contado las mecánicas básicas del juego.

 

Mini Metro Dinosaur Polo Club Nintendo Switch

 

Cuando la semana llega a domingo, se nos recompensa con una nueva locomotora y otro premio que podemos escoger entre dos opciones, que puede ser una nueva línea, un vagón, puentes o intercambiadores. Los vagones nos permiten aumentar la capacidad de pasajeros de los trenes; los puentes, cruzar los ríos del mapeado, y los intercambiadores, colocados en una estación, aumentan la velocidad de los transbordos y ralentiza la saturación de dicha estación. Porque aquí está la clave del juego: a medida que avanzamos en el tiempo, hay más pasajeros y más líneas, lo que provoca que nuestras locomotoras tarden más en llegar a las estaciones. Cuando en una estación se acumulan muchos pasajeros esperando, ésta empieza a saturarse, lo que el juego nos va a mostrar con una barra circular que se va llenando de negro. Cuando el círculo es completamente negro, la partida se termina. Esto convierte al juego en cierta manera en un arcade: no existe la posibilidad de ganar, el objetivo es sacar la mayor puntuación posible.

 

Podemos jugar a Mini Metro con tres tipos de control distintos. El primero es con los Joy-Con conectados a la consola (en modo portátil) o al grip (en modo sobremesa o con la consola conectada al dock), de manera que en la pantalla aparece un cursor, que movemos con el joystick izquierdo, e interactuamos con el resto de botones. Ésta es, probablemente, la peor manera de jugar al juego: el cursor no es libre, sino que va magnéticamente a la estación, línea o tren más cercano según la dirección que le señalemos. Esto convierte el control en caótico, y más cuando hay que actuar rápido porque una estación se nos está colapsando. El segundo tipo de control es con los Joy-Con separados. Este tipo de control habilita el sensor de movimiento de los Joy-Con, lo que nos permite usar el control anterior pero con libertad para el cursor, lo que es mucho más cómodo. Sin embargo, el uso de los otros botones, al igual que en el método anterior, es confuso, ya que en este sentido Mini Metro peca de ser demasiado minimalista al no explicarnos qué hace cada botón. El tercer y último tipo de control es el control táctil, únicamente disponible con la consola en modo portátil. Éste es el control mejor optimizado y con el que acabé jugando la mayor parte del tiempo, ya que nos permite hacerlo todo con controles táctiles. No es perfecto, ya que a veces hay muchas líneas juntas y no cogemos la que queremos, y en ocasiones el propio dedo nos tapa la visión, pero es sin duda el mejor control disponible.

 

Mini Metro Dinosaur Polo Club Nintendo Switch

 

Planificación y optimización, tus mejores herramientas

Mini Metro cuenta con tres modos de juego: Clásico, Infinito y Hora Punta. El modo Clásico es, como su nombre indica, el más básico, y lo que podríamos considerar la dificultad estándar. En este modo, la partida se estructura por semanas y la puntuación consiste en el total de pasajeros que han viajado en nuestro sistema de metro. Las estaciones van acumulando pasajeros y en cierto momento se empiezan a saturar, y si no lo solucionamos pronto perderemos la partida. Sin embargo, podemos construir y reconstruir las líneas siempre que queramos, así como también trasladar locomotoras y vagones de una línea a otra. El modo Infinito vendría a ser la dificultad fácil, ya que en esta modalidad las estaciones no se saturan, de modo que no existe la posibilidad de perder. Lo que cambia en este modo es que el juego ya no se estructura por semanas ni cuenta el total de pasajeros viajando, sino que ahora contabiliza el número de pasajeros simultáneos que hay en el metro, y cada vez que conseguimos llegar a un múltiple de cinco el juego nos da las recompensas que en el modo Clásico nos daban en los domingos. Así, este modo premia especialmente la eficiencia: ya no se trata de llegar lo más lejos posible, sino de optimizar nuestros recursos para lograr el máximo de pasajeros simultáneos posibles.

 

Finalmente, está el modo Hora punta, identificado como el modo difícil. Esta modalidad funciona igual que el modo Clásico, pero con un añadido de dificultad: las vías y los trenes son permanentes, es decir, una vez colocados, ya no hay marcha atrás. Esto transforma bastante las partidas, ya que si antes íbamos rehaciendo el mapa de vez en cuando para adaptarlo mejor a las nuevas estaciones, en este modo no tenemos esta posibilidad, así que la planificación desde el primer momento es clave. Sin embargo, la dificultad de este modo no reside tanto en el propio modo en sí, sino más bien en lo que cuesta conseguirlo. Para desbloquear el modo Hora punta de cada mapa el juego nos pide que lleguemos a cierta puntuación o semana en el modo Clásico con ciertas limitaciones, como solo poder usar tres líneas, un único puente o una sola locomotora por línea. La dificultad de estos logros es, sin embargo, exagerada, complicando muchísimo el hecho de desbloquear el modo Hora Punta, cuya dificultad se ve ridiculizada al lado del esfuerzo necesario para conseguirla.

 

Mini Metro Dinosaur Polo Club Nintendo Switch

 

Cabe comentar que existe la opción de jugar en multijugador local con hasta cuatro personas, cada una con un Joy-Con, pero es bastante caótica, ya que todos manejan el mismo mapa. Por otra parte, el componente online de Mini Metro se limita a comparar las puntuaciones en cada mapa con el resto de usuarios y en un reto diario que no aporta nada demasiado innovador respecto a los otros modos de juego.

 

Hay un total de 20 mapas de ciudades, aunque de inicio tan solo tenemos disponibles tres: Londres, París y Nueva York. Para ir desbloqueando los siguientes mapas nos piden un mínimo de puntuación en los anteriores, objetivos razonablemente asequibles. A medida que avanzamos en los mapas, su dificultad va aumentando a través de diferentes vías: los pasajeros aumentan a un mayor ritmo, se acumulan estaciones iguales en una misma zona, surgen estaciones con nuevas formas, hay que recorrer largas distancias o sortear múltiples ríos… Sin embargo, tras completar todos los mapas se nota la falta de variedad entre ellos.

 

Visualmente tan solo cambian los colores de las líneas y, en ciertas ubicaciones, la forma de los trenes y los puentes, mientras que jugablemente apenas hay novedades. En cierto mapa nos introducen los trenes de alta velocidad, cuya velocidad es significativamente mayor que la de los trenes normales, pero no los volvemos a ver, mientras que en otros mapas los trenes tienen menos capacidad, pasando de poder llevar seis pasajeros a poder llevar solo cuatro, y eso aumenta considerablemente su dificultad. Pero más allá de este par de diferencias, el resto es igual, tan solo aumentando la velocidad con la que surgen nuevas estaciones o aparecen los pasajeros. Se echa en falta un poco más de experimentación con la fórmula original, introduciendo nuevos tipos de trenes, nuevos accidentes geográficos a sortear o mapas cambiantes, para poner algunos ejemplos.

 

Mini Metro Dinosaur Polo Club Nintendo Switch

 

Más allá del espectro jugable, Mini Metro también sabe destacar en los otros ámbitos. Como hemos dicho antes, aplica el minimalismo en todos los sentidos: estéticamente es muy notorio, pues el juego se basa todo el rato en un fondo blanco (negro, si activamos el modo nocturno) con elementos extremadamente simples que contrastan, como las líneas de metro, que son literalmente líneas de un solo color, o las formas de las estaciones y los pasajeros, que son simples formas geométricas. A nivel sonoro, más de lo mismo: la banda sonora es muy poco invasiva, llegando a puntos en que casi ni la notamos, pero se compenetra a la perfección con la jugabilidad, además de usarse como aviso: cuando una de nuestras estaciones se está saturando, el ritmo de la música va aumentando paulatinamente, incorporando una especie de sirena de emergencia para avisarnos.

 

Por lo que respecta a los menús, vuelven a optar por la simplicidad, esta vez utilizando las direcciones de la cruceta para seleccionar cada opción. Esto en ocasiones entorpece nuestros actos, ya que si dentro del menú de selección de mapas intentamos usar la flecha derecha de la cruceta para desplazarnos por el menú en lugar del joystick, lo que haremos en su lugar es iniciar dicho nivel. Por último, quería comentar un pequeño detalle que, aunque a muchos no importará, a mí me ha parecido particularmente positivo: el juego está disponible en 24 idiomas, entre los que se encuentran el castellano, el español mexicano o el catalán. Hay muy pocos juegos que se molesten a traducir sus juegos a lenguas más minoritarias, y aunque es cierto que es un juego que cuenta con muy poco texto (la mayor parte, de los menús), es algo que se aprecia.

 

Mini Metro – Trayecto divertido, pero sin sorpresas

Mini Metro es una propuesta atrevida, con una estética minimalista que entra por los ojos y con una propuesta jugable notable. El juego nos enseña a jugar sin decirnos nada y deja que seamos nosotros mismos los que aprendamos a usarlo. Es ideal para partidas cortas e incita a superar nuestras propias puntuaciones. Sin embargo, hay poca variabilidad entre mapas, y se echa en falta un poco más de experimentación con la fórmula original. La mala optimización de ciertos controles y su falta de evolución nos impiden calificarlo como una obra excelente, aunque su propuesta jugable y estética nos haga considerarlo un título a tener en cuenta.

 

Mini Metro Dinosaur Polo Club Nintendo SwitchEste análisis ha sido posible gracias a un código de descarga cedido por Radial Games.

Mini Metro es una propuesta minimalista en todos sus sentidos que nos reta a construir una red de metro capaz de evitar la saturación de las estaciones. Arcade, divertido e ideal para partidas cortas.
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Pros
Una propuesta innovadora y atractiva
Aplica el minimalismo en todos los aspectos del juego, en especial a la jugabilidad
Ideal para partidas cortas
Contras
Poca experimentación con la fórmula original
Ciertos tipos de controles mal optimizados
No hay demasiados incentivos para escoger un mapa u otro
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