Chip y Chop NESxtalgia

NESxtalgia – Viajamos al pasado de la mano de las ardillas más famosas. ¡Chip y Chop: Rescatadores!

Chip, Chip, Chip, Chip y Chooop... ¡rescatadores!

Bienvenidos, una vez más, a este pequeño e irreductible reducto, valga la redundancia, en el que poder desconectar, frente a una actualidad tan desgraciadamente apabullante, con un baño de sana nostalgia. En esta ocasión, no voy a entrar en el uso y abuso de frases hechas de acabado mate del estilo de «cualquier tiempo pasado fue mejor» (aunque en ocasiones sea relativamente cierto). No obstante, como ya venimos ratificando en anteriores entregas de NESxtalgia, nuestra extinta, pero no por ello menos querida Nintendo Entertainment System (NES para los más allegados) fue, al menos para un servidor, una fuente inagotable de felicidad, buenos recuerdos y, esto no abunda en la actualidad, gratas sorpresas. Y es que todo lo que pasaba frente a mis ojos era nuevo… con el consiguiente efecto de asombro tan ausente en una actualidad videjueguil donde todo parece, y solo parece, estar ya inventado.

 

Todo lo anteriormente comentado se traduce en una fuente casi inagotable de NESxtalgia por la que han pasado desde valientes nelwyns, hasta bigotudos fontaneros, capitanes planetarios o ranas mutantes. ¿Ardillas? Efectivamente, Chip y Chop y su sobresaliente aventura para NES Chip ‘n Dale: Rescue Rangers (Chip y Chop: Rescatadores para los amigos) no podían faltar en esta sección.

 

Chip y Chop NESxtalgia

 

Una franquicia de lo más animada

Chip ‘n Dale Rescue Rangers (Chip y Chop: Guardianes Rescatadores por estas tierras) es una serie de animación estadounidense creada por Tad Stones y Alan Zaslove y producida por The Walt Disney Company (sí, antes no todo giraba en torno a Marvel). 65 episodios repartidos en 3 temporadas que llegaron a nuestro país en 1991 gracias a la, por aquel entonces, cuasi omnipresente TVE y a unos sábados por la tarde en los que el programa infantil Club Disney copaba los televisores de más de media España. La serie nos contaba las aventuras de dos ardillas que, junto a un disparatado grupo de amigos, deciden crear una agencia de detectives. El carisma de sus personajes, las dosis, a partes iguales, de humor y acción y ese toque detectivesco, lograron, gracias también a un sobresaliente apartado artístico, encandilarme desde el primer minuto de metraje. He de reconocer que incluso me hice con la pequeña colección de cómics publicados por la editorial Primavera. No lo voy a negar, el anuncio de una nueva adaptación cinematográfica me ha resultado tan esperanzador como indiferencia me ha generado la nueva serie de las ardillas programada para Disney+.

 

 

Como os podéis imaginar, el anuncio de su llegada a NES, en forma de videojuego de plataformas, fue un verdadero bombazo en casa. Por si fuera poco, el título llegaba de la mano de Capcom. Un socio preferente, por aquel entonces, de la factoría Disney cuyo fructífero binomio solía garantizar grandes títulos. Como ya he comentado, en fascículos anteriores, unas 2000 pesetas fue la cantidad recibida tras deshacerme de Chip ‘n Dale: Rescue Rangers. La actualidad mandaba y un servidor necesitaba efectivo para adquirir otra de esas grandes joyas que atesoraba por aquel entonces mi querida NES, Ninja Gaiden II: The Dark Sword of Chaos (Shadow Warriors II en territorio europeo).

 

Chip y Chop NESxtalgia

No obstante, y pese a que si me hubieran afirmado años atrás que vendería dicho cartucho no lo habría creído (la fiebre ninja pegó con fuerza), voy a tratar de centrarme en intentar trasmitiros mi maravillosa experiencia acompañando a Chip y Chop, y sus disparatadas aventuras, en el que sigue siendo uno de los títulos de plataformas más completos y divertidos que han pasado por mis manos. Dicho todo lo anterior, conviene comenzar este rompecabezas neuronal con ciertas puntualizaciones. Y es que, aunque el cartucho aquí tratado sea conocido en medio mundo como Chip n’ Dale: Rescue Rangers un servidor prefiere, como ya os habréis dado cuenta, dirigirse al él como Chip y Chop: Rescatadores. Mejor, ¿verdad?

 

Es cierto que el argumento que Chip y Chop: Rescatadores nos traía a NES no venía a ser ningún alarde narrativo. Tampoco, al igual que la serie de animación homónima, lo pretendía. Fat Cat, que muchos recordaréis como el malvado archienemigo de los Rescatadores, ha secuestrado a Gaddy y tanto Chip como Chop se ven obligados a embarcarse en una gran aventura para rescatarla.

 

Chip y Chop NESxtalgia

 

Nunca olvidaré la primera vez que puse el cartucho, he de decir que este artículo no pretender asemejarse a ningún tipo de análisis objetivo, ni se mueve por ninguna suerte de rigor científico. Efectivamente, nada más arrancar la pantalla de título y escuchar su melodía principal lo supe… ¡Amor a primera partida! Ante mis inexpertos ojos se presentaba un plataformas con scroll lateral y vertical de corte clásico, pero con importantes novedades. ¿La primera? Un soberbio apartado gráfico con una maravillosa paleta de colores que nos representaba con pasmosa exactitud a los distintos personajes que formaban parte de la franquicia. A ello hay que sumar una BSO tremendamente fiel a la serie de animación.

 

Puede que su apartado jugable, limitado a saltar, coger y lanzar objeto y agacharse, no nos ofreciera mucho más que otros títulos del mismo género presentados por aquella época. No obstante, sus extenso mapa (muy al estilo de obras maestras como Super Mario Bros. 3), la sensación de insignificancia (con unos escenarios en los que hasta un tomate era más grande que nosotros) y la posibilidad de romper la regla no escrita de la lineabilidad, al poder escoger diversos caminos. Dotaba al conjunto de los alicientes suficientes para tenerme más de dos semanas agradeciéndole a mi tío semejante, e inmerecido, regalo.

 

 

Batallando en equipo

Es cierto que durante nuestra aventura hacen acto de presencia diversos personajes de la serie, para prestarnos ayuda, (hasta aquí todo normal para los estándares de la época). No obstante, y aquí llega mi parte favorita, la posibilidad de compartir partida con otro jugador de forma simultánea era una verdadera maravilla. Y no tanto por dotar al juego de un componente cooperativo con el que facilitar nuestro progreso, sino… por la posibilidad de hacernos la vida imposible el uno al otro.

 

Chip y Chop NESxtalgia

 

Los controles eran idénticos y ambos jugadores, dadas las limitaciones del momento, contaban con las mismas habilidades a su disposición. Dicho todo lo anterior, me declaro culpable de lanzar a mi hermano (CHOP) por el precipicio en más de una (y dos y tres) ocasiones. Sin ningún tipo de dudas, gajes de familia… instaurados en la más absoluta normalidad jugona, pero por aquella época, aunque las cosas estaban cambiando a pasos agigantados, no era tan habitual poder disfrutar de esa simultaneidad jugable. Eso sí, estos instantes en compañía son, a la par, lo más divertido y el mayor handicap del juego. Por otro lado, adentrarse a completar la aventura en solitario tampoco es que viniera a ser un increíble reto jugable, o eso creen recordar las neuronas que aún mantengo con vida.

 

Ardillas, tomates y cajas, muchas cajas

Chip y Chop: Rescatadores para NES puede que no sea el mejor título de plataformas de la historia de los videojuegos, pero lo que hace lo hace rematadamente bien. Un excelente apartado gráfico y sonoro, su fidelidad con respecto a la serie de animación (aún hoy día soy fan de esa suerte de carismática pareja al más puro estilo -para todos los públicos- de Magnum e Indi), una vertiente jugable sencilla, pero eficiente, y la posibilidad de escoger nivel o compartir partida de forma simultánea con otro jugador, lo convierten en un gran título y un maravilloso contenedor que guardo con especial cariño, ya que atesora algunos de mis mejores recuerdos al mando de una Nintendo Entertainment System.