Análisis Fight Crab – Nintendo Switch. ¿Quién quiere ARMS teniendo PINZAS?

Este juego de lucha se convertirá en el juego fetiche de alguien... ¿Será tu caso?

Fecha de lanzamiento
15 septiembre, 2020
Número de jugadores
1-4
Idiomas
Inglés, japonés, chino, etc.
Tamaño de la descarga
750,00 MB
Nuestra puntuación
61

Si alguna vez has estado tan aburrido que has llegado a buscar en YouTube vídeos de cangrejos haciendo cosas (no preguntaremos), quizás te hayas encontrado con este vídeo de dos cangrejos peleando. Seguramente el algoritmo te haya llevado luego a este vídeo de un cangrejo blandiendo un cuchillo como si fuera una espada. Si te quedaste con ganas de más, estás de enhorabuena, porque Fight Crab, el videojuego para Nintendo Switch (también en Steam) que nos ocupa, saciará con creces todas tus dosis de cangrejos esgrimistas.

 

El estudio autor de Fight Crab, Calappa Games, tiene un fetiche con criaturas marinas hiperrealistas haciendo cosas imposibles: son también autores del no menos loco shooter Ace of Seafood. Con Fight Crab, se propusieron hacer un juego basado en físicas. Pero no querían hacerlo con personajes bípedos, que en los juegos de físicas suelen acabar rodando por los suelos sin mucho fuste. Por eso decidieron hacerlo con cangrejos, criaturas planas y más estables, y con dos grandes pinzas que podían aprovechar para el combate.

 

 

¿Cansado de jugar a ARMS? Prueba con CLAWS

Jugablemente, Fight Crab recuerda mucho a ARMS. Si juegas con los Joy-Con desacoplados, cada uno controla el movimiento de una pinza: empújalos hacia delante (o pulsa ZL/ZR, mejor) para atacar. Si juegas en portátil o con controles clásicos, con cada joystick controlas cada pinza, mientras te mueves con la cruceta. El objetivo es golpear al cangrejo rival para subir un porcentaje de daño, como en Super Smash Bros. Cuánto más alto sea, más inestable será y más fácil será derrotarle dejándole boca arriba.

 

La lentitud con la que se mueven los cangrejos y las pinzas, a veces desesperante, no hace ni por asomo que la acción sea menos caótica, porque los controles son ingobernables. Los bloqueos y agarres, ambos pulsando el L/R para cerrar la pinza, son inútiles el 90% de las veces, y las pinzas tienen una inercia que es difícil predecir e imposible parar. Acabarás zarandeando los mandos sin ton ni son, mientras ves que su barra de daño (y la tuya) van subiendo sin que sepas qué ataques están llegando y cuáles no.

 

fight crab

 

Entre cada combate de la campaña, dividida en niveles con varias rondas y un jefe final, puedes comprar nuevos cangrejos, con diferentes atributos de velocidad, fuerza, peso; comprar y equipar armas y subir uno a uno los atributos de tu cangrejo. La mejor estrategia que puedes llevar es usar armas con un gran rango (katanas y espadas largas) que te permitan guardar la distancia. Zarandear el mando de lado a lado con un arma larga garantiza que encuentres tu objetivo: úsalo para aumentar su daño e intentar desestabilizarlo con estocadas. También es muy útil el revólver, con el que puedes hacer daño desde lejos (siempre que seas capaz de apuntar, cosa que depende más de la suerte que de otra cosa).

 

Los controles de Fight Crab son imprecisos y frustrantes. Cuando te enzarzas con un cangrejo, o varios a la vez, con las pinzas moviéndose casi por voluntad propia, y la pantalla llenándose de chispas y efectos visuales, es casi imposible interpretar que está pasando, ya no digamos actuar de forma acorde. La variedad de armas y cangrejos, de diferentes tamaños y velocidades, da lugar a la experimentación, pero muchos combates se resuelven con uno de los dos volcando de repente, sin haber sido golpeado.

 

 

No le busques sentido

Pero está claro que la intención de Calappa era otra. El valor jugable de Fight Crab es casi nulo… pero si miramos el valor “memético”… bueno, es una mina de oro. La imagen de unos cangrejos luchando con espadas láser, montados sobre cohetes o lanzando shurikens ninja es imbatible, y no la ofrece ningún otro juego (ni se lo plantearía).

 

A pesar de la naturaleza “cutre” del juego, los cangrejos (y langostas) están increíblemente bien modelados y detallados, y hay una cantidad enorme de especies reales. A veces, con tantas patitas moviéndose por ahí, dan hasta grima.

 

 

También hay muchísimas armas, a cada una más absurda y “fuera de lugar” que la anterior. Al menos, hasta que te das cuenta que el “nada tiene sentido” es la norma del juego. Por ejemplo, si somos derrotados en un combate de la campaña jugando con un compañero de la CPU, podemos “pedir apoyo aéreo”, lo que significa que un cangrejo montado en un avión militar bombardee a los rivales antes de empezar el combate.

 

Los escenarios son escasos, y tienen algunas texturas crudísimas, pero están bien pensados: podemos luchar en un supermercado, usando los pescados como armas, o sobre la mesa de un restaurante chino. En todos se respeta la escala de los cangrejos (más o menos) salvo en la ciudad, donde somos cangrejos gigantes y podemos lanzar coches, abrazando la clara influencia “kaiju” de todo el juego. ¡Ah! Y también hay modo foto (aunque muy limitado) para recrearte a gusto creando estampas.

 

fight crab avion modo foto

 

El juego incluye un modo campaña con dos niveles de dificultad, que puedes superar en dos horas, aunque si quieres comprar todas las armas y cangrejos vas a tener que repetir muchos combates. También hay modo cooperativo online y modo versus a pantalla partida, local y online. Puedes elegir jugar con amigos o con todo el mundo… pero lamentablemente, no pudimos encontrar ninguna partida para hacer la review. No es que Fight Crab vaya a tener su propia liga eSports, en cualquier caso.

 

 

Fight Crab – El juego fetiche de alguien. ¿El tuyo?

Cuando empecé a jugar a Fight Crab, con los Joy-Con emulando que son pinzas de cangrejo, sentí un flashback a la era Wii, cuando no había cosa, por chalada que fuera, que no hubieran intentado adaptar a los controles de movimiento. Hasta donde yo sé, sin embargo, a nadie se le ocurrió convertirla en un simulador de cangrejo.

 

La ilusión que tenía en los primeros instantes del juego, moviendo los Joy-Con, se desvaneció pronto al ver que ni los controles ni la acción respondían con la claridad suficiente para poder sacar algo de chicha a los combates. La jugabilidad es muy limitada: puedes mejorar tu cangrejo (en atributos invisibles), comprar mejores armas y probar ciertas estrategias, como empujar al rival al borde del escenario (si lo tiene). Sigue siendo mucho más cómodo jugando con los Joy-Con que con control tradicional. No obstante, la mayor parte del tiempo la hemos pasado moviendo los mandos sin la sensación de que están respondiendo a nuestras propias decisiones como jugador.

 

 

Un caos, vamos, del que es difícil sacar nada que no sea el efecto cómico de ver cangrejos con martillos. Lo cual puede ser motivo para caer en sus garras, al menos en pequeñas sesiones de vez en cuando. Es imposible negarle su originalidad, y también que lanzarte con cohetes y una lanza a por una langosta gigante montada sobre una foca, incluso con todo el caos y descontrol de sus controles, es extrañamente satisfactorio, y ningún otro juego ofrece nada parecido. Su máximo potencial se puede sacar como party game para una noche loca en la que poco os importe la jugabilidad, y busquéis emociones más básicas.

 

Requiere mucha paciencia y no pocas dosis de frustración, pero Fight Crab tiene toda la pinta de convertirse en el juego fetiche de alguien. Si es tu caso, probablemente lo sabías desde antes de entrar a esta review.

 

Hemos analizado Fight Crab gracias a un código digital cedido por Mastiff. Versión analizada: 1.1.4.1.

Para quienes busquen desahogarse con algo rápido (y sean muy fans de los cangrejos)
Fight Crab no se parece a ningún otro juego. La estampa de ver crustáceos fotorrealistas luchando a muerte a martillazos o escopetazos no se ve todos los días. Puedes sacarle algo de diversión si te armas de paciencia y aguantas sus imprecisas físicas e inercia, que echan por tierra la jugabilidad.
PROS
La inolvidable estampa de ver cangrejos armados hasta los dientes darse lo suyo en arenas 3D
Los cangrejos están sorprendentemente bien diseñados y muy detallados. Alguien en el estudio es muy, muy fan de los crustáceos
La frustración se puede convertir en satisfacción si te pilla de buen humor. Como party game os dará muchas risas
CONTRAS
Los controles son imprecisos, impredecibles y rara vez sientes que de verdad responden a lo que quieres hacer
Si no eres capaz de aguantar sus físicas y controles, te dará igual que haya tantos cangrejos y armas por desbloquear
El online está muerto, aunque puedes jugar con amigos
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