Sword of the Vagrant

Análisis Sword of the Vagrant – Nintendo Switch. Las apariencias engañan, para bien y para mal

Fecha de lanzamiento
1 diciembre, 2022
Número de Jugadores
1
Idiomas
Voces en japonés. Textos en español, inglés, francés, etc.
Tamaño de la Descarga
1493,00 MB
Nuestra puntuación
65

Aunque el último juego de Vanillaware apostó más por la ciencia ficción, una narrativa más cuidada y trabajada y un fanservice menos descarado, lo cierto es que durante muchos años apostaron por todo lo contrario. Siendo una desarrolladora que durante sus primeras dos décadas tan solo ha publicado siete juegos, con varias reediciones y ampliaciones, lo cierto es que hasta la llegada de 13 Sentinels: Aegis Rim, se hicieron súper reconocibles gracias a elementos como sus gráficos dibujados a mano, sus ambientaciones medievales fantásticas, una acción frenética divertidísima y un fanservice basado en exagerar tanto las proporciones de los personajes (masculinos y femeninos) que a veces cruzaba varias veces la línea de lo ridículo. Como digo, se labraron por ellos mismos un estilo a la hora de hacer juegos tan reconocible, que no es raro que crearan una pequeña escuela de fans que los cogiesen de ejemplo para desarrollar sus propios títulos, como es el caso de O.T.K Games y DICO Co. Ltd con Sword of the Vagrant, que ha llegado a Nintendo Switch tras un lustro desde su lanzamiento en PC.

 

 

En busca del misterio para poner fin a la maldición de la familia

Si habéis visto el tráiler del juego, creo que hay un tema del que hay que hablar antes de entrar en materia, y si no lo habéis visto, miradlo para que entendáis a que me refiero. Vivian, la protagonista de Sword of the Vagrant, es la última Guardiana de las Runas, pues, aunque esta magia ancestral le concede un amplio dominio de la espada y la magia a su familia, también les termina volviendo locos con el paso de los años. Tras la desaparición de su padre y la muerte de su hermana, decide que ya va siendo hora de poner fin a todo esto y sale corriendo con el diario de su padre bajo el brazo a buscar cómo terminar esta maldición familiar. Y parece que le corría tanta prisa porque solo le dio tiempo de coger un bikini a modo de armadura y le queda bastante pequeño para lo bien dotada que está.

 

Por lo general no me disgusta el fanservice de cualquier tipo de cuerpo, pero con los años ese gusto se ha ido transformando en que «me gusta el fanservice, en los juegos cuya premisa es el fanservice». Si un juego como los Senran Kagura me quiere bombardear con este tipo de imágenes, no tengo ningún problema porque una de las cosas por las que se pretende vender el juego es precisamente esa y no lo esconden. Pero cuando un juego quiere que te fijes en otros aspectos, que son el punto fuerte del título en cuestión, y está todo el rato poniendo los pechotes en la ventanilla del coche, para mí, termina perjudicando más que aportando. Entiendo perfectamente al que esta situación no le incomode, e incluso la busque; pero también entiendo (y comparto) a quien le resulte que es algo que acaba lastrando al conjunto del juego, porque puede echar para atrás a bastante gente que, de otra forma, podrían disfrutar de un buen juego de acción con historia.

 

Sword of the Vagrant new costume alternative
Si no te gusta el modelo original de Vivian, siempre puedes cambiarlo por el nuevo que debuta con las versiones de consolas

Historia que, por cierto, tiene bastantes más giros de guion, drama y elementos oscuros de lo que uno cabría esperarse a simple vista y que está completamente traducida al castellano, aunque tiene un par de frases sin traducir y algún que otro gazapo de localización de vez en cuando. Además, cuenta con varios finales que dependen de resultados contra combates de jefes finales, acciones que tomemos e incluso una misión secundaria larga que desbloquea una ruta con jefes propios.

 

Buenas intenciones desde un estudio muy pequeño

Tal y como decía antes, Sword of the Vagrant está inspirado en esa Vanillaware de mediados de los dos miles y de la década de los años diez, con títulos como Muramasa: The Demon Blade o Dragon’s Crown. Se trata de un juego de (mucha) acción, con un gran mapeado interconectado, con habilidades, combos y equipamiento que podemos mejorar de varias formas distintas y una gran variedad de escenarios y enemigos a los que derrotar mientras vamos de aquí para allá avanzando por la historia. OTK Games hizo un trabajo fantástico al tratar de emular a Vanillaware. Los diseños recuerdan a los del estudio de ATLUS, la banda sonora es bastante variada y de calidad para un estudio tan pequeño, las animaciones por lo general fluyen y son variadas y el apartado artístico es precioso y detallado, más allá de los diseños de los personajes, que para gustos, colores.

 

El combate es rápido y dinámico, basado en esquivar, combinar ataques débiles con fuertes y ataques especiales que gastan la barra de ira. No hay muchos combos para aprender, pero los que hay no se hacen repetitivos y sirven a la perfección para hacer limpieza de las hordas de enemigos que pueblan cada combate. Existe un árbol de habilidad que permite ir desarrollando a Vivian como queramos a base de gastar el maná que ganamos al derrotar enemigos, con el cual también podemos mejorar las armas y armaduras que vamos encontrando y ampliar sus estadísticas y equiparles runas.

 

Sin embargo, hay algunos elementos donde se nota el tamaño y la experiencia del equipo. Algunas animaciones no transicionan bien entre ellas, en algunas cinemáticas y frames de ataques el traje alternativo de Vivian pasa a ser el original, los enemigos a veces se quedan quietos en las equinas y el plataformeo no es su punto fuerte. Además, llegados a cierto punto, para progresar en el árbol de habilidades hay que farmear sí o sí para seguir progresando y lo mismo pasa para conseguir runas para encantar las distintas armas.

 

 

Sword of the Vagrant – Espadazos, runas y huesos

Y con todo esto, si tuviese que definir Sword of the Vagrant en una palabra, sería: divertido. Aún con sus peros, es un buen juego, corto, con un combate bien resuelto y que no se hace aburrido en las 10 horas que dura. No consigue revolucionar nada, pero tampoco lo pretende.  Es un buen homenaje que desde OTK Games quisieron a Vanillaware y sus peculiares juegos. No tiene el mismo encanto y maestría, pero sí que tiene gran parte de su espíritu y muchas veces eso vale más que toda la técnica del mundo. Y es una pena, porque las pintas de Vivian van a echar para atrás a más de un jugador que estoy seguro que disfrutaría del juego.

 

Ese señor se parece misteriosamente a cierto ex-presidente de los E.E.U.UHemos analizado Sword of the Vagrant gracias a un código digital cedido por Rainy Frog. Versión analizada: 1.1

Sword of the Vagrant
Vivian contra un mundo hostil
Lo máximo que se le puede criticar de verdad a Sword of the Vagrant es que está cómodo a la sombra de Vanillaware. Lo cual no es necesariamente malo, viendo que, a pesar de algunos aspectos, el juego de O.T.K. Games cumple con lo que pretende.
PROS
La historia sorprende por tono, giros de guion y seriedad
El apartado visual impresiona, pero el musical no se queda para nada atrás. Hay mucha música distinta y muy buena en Sword of the Vagrant
Se agradecen los extras como el libro de arte digital y el traje alternativo de Vivian
CONTRAS
El diseño de los personajes femeninos
La única forma de conseguir las armas y habilidades más poderosas es farmeando una y otra vez ciertos combates
Conseguir el final secreto es muy poco intuitivo sin recurrir a una guía
65

Redactor
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