
Pese a contar, al menos en su primera etapa, con el estigma de la hipersexualización, Tomb Raider desembarcó en SEGA Saturn ofreciéndonos una maravillosa, y revolucionaria, oda a la aventura, los puzles, la exploración, las plataformas y la acción más desenfrenada. Una suerte de mezcla de Indiana Jones, Prince of Persia, Alone in the Dark e incluso Super Mario 64, que marcó una generación entera de jugadores gracias a sus intrincadas mecánicas, espectaculares entornos en 3D y a un apartado sonoro tan evocador como épico. Algo aún más persistente/relevante en el tiempo tras su primer reinicio en 2013. Y así os lo explicábamos en nuestro análisis de Tomb Raider – Definitive Edition para Nintendo Switch 2. Pues bien, con Legacy of Atlantis a las puertas, Crystal Dynamics y Aspyr vuelven a aliarse para traernos Rise of the Tomb Raider: 20 Year Celebration a Nintendo Switch 2. Te contamos qué nos ha parecido en nuestro respectivo análisis.
Lara sigue más viva que nunca
En 2015 Rise of The Tomb Raider desembarcaba como exclusiva temporal en Xbox One y Xbox 360. Y lo hacía presentándonos una aventura que no sólo se presentaba como una secuela directa de Tomb Raider (2013). Aportando nuevas fórmulas con las que profundizar y desarrollar el personaje de Lara de una forma más madura y mucho más cercana a la imagen de «saqueadora» de tumbas conocida por todos. Por si fuera poco, triplicaba el tamaño de los escenarios del juego anterior y pegaba un salto técnico considerable. ¿La historia? Sin entrar en spoilers, acompañar a Lara Croft en un viaje que nos lleva desde Siberia hasta la mismísima ciudad perdida de Kitezh. Todo ello mientras tratamos de sobrevivir y escapar a la oscura mano de la sociedad secreta conocida como La Trinidad.
Sectas ocultas, ciudades perdidas, la fuente de la juventud… Nada nuevo bajo el sol, ¿verdad? Y es que, más allá del lavado gráfico o de su aumento de escala, nos seguimos encontrando ante un juego de acción y aventuras en tercera persona repleto de frenetismo, espectacularidad, plataformas y puzles. No obstante, de nada serviría todo lo anterior sin un elaborado equilibrio entre narrativa y espectáculo pirotécnico. Y es que al cuidado desarrollo de personajes (textos y voces en castellano), capitaneado por Lara, fortalezas e inseguridades incluidas, le acompañan, una vez más, la acción más desenfrenada, la intriga, el misterio y un cóctel emocional tan intenso como adictivo.
Explorar sigue siendo la mayor recompensa
Rise of the Tomb Raider: 20 Year Celebration se presenta ante el jugador como una evolución de lo visto en Tomb Raider (2013). Lo que viene siendo un más y mejor en toda regla. En primer lugar, la jugabilidad da un paso adelante con una deliciosa combinación de exploración, saltos imposibles, puzles de corte ambiental, desafíos y plataformas. Partimos de un hecho irrefutable: el mapa del juego triplica en extensión al de la primera entrega. Ofreciéndonos escenarios, mecanismos y recovecos que invitan continuamente a la exploración inteligente y productiva.
Y no, no sólo se trata de encontrar reliquias ocultas. Los desafíos opcionales, en forma de tumbas, cobran más protagonismo que nunca. Presentándonos puzles ambientales que, sin ser magistrales, rozan en muchos casos el sobresaliente. ¿El motivo? La forma en la que nos invitan a estudiar y experimentar con nuestro entorno. Encontrándonos, así sin esperarlo, con la entrega de la saga survivor que mejor recoge la esencia original de la franquicia.
Pura pirotecnia jugable
Rise of the Tomb Raider: 20 Year Celebration desarrolla y perfecciona la fórmula de la saga hasta cotas que aún siguen sorprendiendo hoy en día. Y lo logra combinando exploración, plataformas, saltos y movimientos imposibles, puzles acción y pura pirotecnia. En primer lugar, nos encontramos un sistema de supervivencia aún más redondo. Dotando de mayor protagonismo a aspectos como la caza de animales. No en vano, las pieles resultan vitales para mejorar nuestro propio equipo. Por su parte, la recolección de otro tipo de elementos nos permite poner a punto nuestro arsenal. El desbloqueo de nuevas habilidades terminan de dar forma a un sistema de supervivencia que alcanza, una vez más, la cuasi-excelencia con el Instinto. Una habilidad, algo chetada o rota (úsala con moderación y mesura), que nos desvela puntos de interés.
¿Nuestra recomendación? Desarrollar el árbol de habilidades de Lara, de la forma más equitativa posible, teniendo en consideración sus tres vertientes diferentes:
- Matona (Brawler)
Esta rama se enfoca en el combate cuerpo a cuerpo, el sigilo a corta distancia y la resistencia física.
¿Para qué sirve? Permite mejorar la salud de Lara, curarte más rápido, realizar bajas sigilosas más eficientes y ejecutar contraataques letales tras esquivar las embestidas enemigas.
- Cazadora (Hunter). Se trata de una categoría enfocada en mejorar nuestras armas (arco, pistola, escopeta y fusil) y el combate a distancia.
- Superviviente (Survivor). Esta rama se centra en desarrollar habilidades relacionadas con la fabricación/recolección de recursos, el control de nuestro entorno (Instinto) o la fabricación de recursos (herramientas, flechas, etc.).
*Habilidades pasivas: a desbloquear en los desafíos opcionales (Tumbas).
A medio camino entre el sigilo y la acción
El sistema de combate sigue haciéndonos alternar entre el sigilo más estratégico y la acción desenfrenada. Eso sí, he de reconocer que esconderme entre la maleza y suprimir uno a uno a cada enemigo resulta altamente satisfactorio y tremendamente espectacular y cinematográfico. Aportando flexibilidad a la hora de abordar cada una de las extensas zonas presentes en el juego. ¡Mucho ojo al diseño de niveles! Desgraciadamente, y pese a la mejora con respecto a la primera entrega, la IA nos ha vuelto a jugar más de una mala pasada. Y algo parecido ocurre con un modo sigilo que no siempre funciona como debiera.
Que no cunda el pánico. Liarnos a tiros sigue siendo muy de Lara. Presentándonos situaciones tan caóticas y llenas de adrenalina como fluidas. La amplitud de los mapas, los escondrijos, la variedad de niveles o los elementos destruibles aportan variedad y, sobre todo, diversión a raudales. Para más inri, los enemigos también han dado un paso al frente con respecto al primer juego. Dichos enemigos, y el surtido resulta bastante extenso, adoptan posturas más inteligentes y buscan coberturas con mayor frecuencia. Una cuestión que, por otro lado, resulta de agradecer para los que buscan algo más que un hueco espectáculo pirotécnico. Está claro que Rise of The Tomb Raider no inventa nada en términos de acción o sigilo; no obstante, las mecánicas incorporadas y el sistema jugable resultan tremendamente sólidos y efectistas.
Una expedición repleta de contenido y extras
Rise of the Tomb Raider: 20 Year Celebration cuenta con una enorme cantidad de contenido a disposición del jugador. No en vano, nos encontramos ante una edición que incluye todo el material lanzado hasta la fecha. Y es que a las alrededor de 20 horas de la campaña principal tenemos que sumar todas las expansiones y contenido descargable, DLCs y pase de temporada, véase:
Baba Yaga: El templo de la bruja (+3 horas). Nos trasladamos a la Unión Soviética, más concretamente a una cuenca Siberiana para rescatar a Nadia mientras tratamos de sobrevivir a la terrorífica leyenda de la bruja eslava.
El despertar de la fría oscuridad (+1 o 2 horas): Nos toca visitar una antigua base soviética para detener la expansión de un arma química capaz de transformar por completo a los soldados de la Trinidad «.
Lazos de Sangre (1 o 2 horas): Un DLC sin combate centrado en la narrativa y la exploración. Permite explorar a fondo la Mansión Croft, desentrañar los secretos del pasado familiar de Lara y defender la mansión de una invasión zombi en el modo adicional «La pesadilla de Lara».2.
También se ha incorporado el Modo Supervivencia, Modo Resistencia, Modo Resistencia Cooperativo y la dificultad Superviviente Extremo. En términos cosméticos y de extras: 8 atuendos, 7 armas, 35 tarjetas de expedición, 5 atuendos clásicos de Lara y el atuendo rediseñado «Antártida» de TR III.
El desafío está en el ambiente
Si por algo sigue destacando Rise of the Tomb Raider: 20 Year Celebration es por lograr un excelente equilibrio entre puzles, exploración y una vertiente más plataformera. Convirtiéndose en la entrega más redonda y completa de la trilogía survivor. Por un lado, los puzles resultan más complejos y, en definitiva, satisfactorios. Destacando por el gran manejo de físicas o astronomía y el aprovechamiento inteligente del entorno y la hidráulica. Y es aquí donde destacan las Tumbas de Desafío: zonas opcionales e independientes de la historia principal, que nos emplazan a superar diversos puzles para obtener valiosos tesoros. Por su parte, las criptas nos ofrecen puzles y desafíos de menor envergadura a cambio de piezas de armas antiguas o equipamiento.
Pero de nada serviría todo lo anterior si no se logra integrar de forma orgánica y natural con el resto de la aventura. Y Rise of the Tomb Raider logra hacerlo con nota. No en vano, Lara tiene a su disposición multitud de elementos con los que interaccionar. Que el mapa haya triplicado su tamaño (semi-abierto) aporta un mayor grado de profundidad y verticalidad. Las misiones secundarias (asignadas por primera vez por PNJ) fomentan la exploración, la recolección y el crafteo. Y es que el mapa se encuentra repleto de materiales para mejorar nuestro equipo y coleccionables como reliquias, murales o documentos con los que enriquecer la vertiente narrativa. Ojo a esto último, ya que Lara va mejorando su dominio en lenguas antiguas. Permitiéndole descifrar puzles y descubrir nuevos tesoros.
Lara luce mejor que nunca
Si, pese a su buen desempeño, algo se echó en falta en la versión «definitiva» de Tomb Raider (2013) para Nintendo Switch 2 fue un mayor, y mejor definido, salto gráfico. Por suerte, Aspyr ha tomado buena nota de ello. Y es que Rise of the Tomb Raider: 20 Year Celebration se ve rematadamente bien en Nintendo Switch 2. No vamos a negar la existencia de varias concesiones técnicas y gráficas con respecto a otras versiones. No obstante, la inclusión (por primera vez en la saga) del HDR consigue aportar, lumínicamente hablando, mayor vida al título. Sumando a todo lo anterior un gran tratamiento de las sombras. Por su parte, la inclusión, en esta ocasión de salida, de la tecnología TressFX de AMD logra dotar al pelo de Lara de físicas mucho más realistas, que incluso reaccionan al entorno.
En términos de rendimiento, Aspyr ha realizado un trabajo serio y bastante sólido. Eso sí, a diferencia de los 60 FPS vistos en Tomb Raider; Definitive Edition aquí han querido primar el aspecto gráfico. No en vano, el juego corre a 1200p nativos (4K escalados) y 30 fps en el dock y 1080p y 30 fps en modo portátil. Un ecosistema técnico y visual bastante estable en el que solo hemos apreciado pequeñas rascadas en los momentos de mayor carga poligonal y un menor renderizado de la nieve sobre Lara con la consola entre las manos.
La BSO logra, ya sea con melodías cargadas de epicidad y tensión o composiciones más ambientales, acompañar con bastante atino durante el transcurso de toda la aventura. Sí a todo ello sumamos un amplio surtido de efectos (con los aspectos climáticos como protagonistas) y un gran doblaje al castellano repleto de diferentes registros emocionales el resultado es una propuesta que conecta desde el segundo uno de juego con el jugador. Para finalizar, los diferentes esquemas de control funcionan a la perfección tanto con los Joy-Con 2 como con el Pro Controller. Incorporando giroscopio y compatibilidad con el Modo Ratón. Aunque el primero está limitado y el segundo cuenta con cierto input lag.
Rise of the Tomb Raider: 20 Year Celebration – Una aventura que te dejará helado
Rise of the Tomb Raider: 20 Year Celebration es, sin ningún atisbo de duda, la entrega más completa de la saga survivor. Una aventura que combina con gran acierto exploración, acción, puzles, plataformas y narrativa. Y lo logra sin bajar el ritmo ni hacer ningún tipo de concesión jugable o mecánica. Un más y mejor en toda regla con respecto a la entrega de 2013, que recoge la esencia de la saga protagonizada por Lara Croft y la adapta a los tiempos que corren de una forma tan fluida y orgánica como adictiva.
Contar con alguna de las mejores tumbas y puzles de toda la franquicia, el salto gráfico con respecto a la entrega anterior, la cantidad de contenido extra al servicio del jugador y un más que notable doblaje al castellano, terminan de poner la guinda a una propuesta que, con alguna que otra concesión en Nintendo Switch 2 (olvidaos de los 60 fps) deja claro que Aspyr ya domina el ecosistema híbrido a las mil maravillas.
Hemos realizado el análisis de Rise of the Tomb Raider: 20 Year Celebration gracias a una clave cedida por Aspyr. Versión analizada 1.0.3.














