Análisis Shinobi: Art of Vengeance – Nintendo Switch. Un resurgir (ninja) con mucho arte

La venganza es un plato que se sirve frío

Fecha de lanzamiento
29 agosto, 2025
NÚMERO DE JUGADORES
1
TAMAÑO DE LA DESCARGA
7.2 GB
IDIOMAS
Español, inglés, francés, etc.
Nuestra puntuación
90

Corría el año 1987 y, en pleno boom de los salones arcades, llegaba a las recreativas de SEGA Shinobi. Un título de acción y plataformas que, tomando prestado elementos de otros títulos como el mítico Rolling Thunder, logró revolucionar un género que ya por aquel entonces daba señales claras de agotamiento. Espectaculares gráficos, píxeles enormes, varios planos con novedosas perspectivas, desafiantes enemigos y temática ninja (parte inherente de la cultura palomitera de los 80). ¿Qué más se podía pedir?, ¿verdad? A partir de ahí, la saga de Yutaka Sugano invadió progresivamente el mercado de las consolas domésticas con múltiples ports, secuelas, spin-off o incluso sucesores espirituales. Siendo, en mayor o menor medida, fuente de inspiración para cientos de títulos. Y qué mejor forma de rendir homenaje a la saga que poniendo al frente de una nueva entrega en 2D a los buenos de Lizardcube (Streets of Rage 4, Wonder Boy The Dragon´s Trap, etc.). Una vez puestos en antecedente. ¿lograrán llevar a buen puerto la desafiante y peligrosa tarea de re-construir la senda del ninja? No te pierdas nuestro análisis para Nintendo Switch de Shinobi: Art of Vengeance si quieres descubrirlo de primera mano kunai.

 

 

La clásica historia de ninjas

Una década y media después de su última entrega, la saga Shinobi regresa por todo lo alto con lo que apunta a ser el homenaje a casi 40 años de historia. Shinobi: Art of Vengeance nos vuelve a situar en la Aldea Oculta del Clan Oboro. Una aldea que, una vez más, ha sido arrasada por los malos de turno. En este caso la Corporación ENE. Convirtiendo a casi todos sus habitantes en piedra para allanar el camino hacia la conquista del mundo. O eso creían ellos. No en vano, el maestro de las artes Ninja Joe Mudashi no está dispuesto a permitirlo. Embarcándose en una peligrosa y por momentos imposible misión.

 

Nada nuevo, ¿verdad? Quién espere encontrar aquí un profundo componente narrativo anda tremendamente desencaminado. Pero es que Art of Vengeance ni lo busca ni lo necesita. No en vano, la aventura no hace más que incorporar el socorrido, y efectista, recurso de la venganza a modo de subterfugio con el que justificar toda su trama. Y es que, como os podéis imaginar, aquí lo realmente importante es repartir estopa kunais a diestro y siniestro.

 

 

Actualizando todo un clásico

Más allá de Nintendo 3D, y a diferencia de la dualidad existente en otras sagas como Ninja Gaiden, Shinobi siempre se ha desenvuelto con mayor soltura en las propuesta de corte clásico y en 2D. Y, precisamente, ese es el camino que han decidido seguir en Lizardcube. No en vano, Shinobi: Art of Vengeance se presenta ante el jugador como un título de acción y plataformas de desplazamiento lateral en 2D. Pero es que, y aquí radica el kit de la cuestión, no lo hace con la mera intención de apelar a la nostalgia para rascar en nuestros bolsillos. Y es que casi todo lo que hace lo hace rematadamente bien.

 

En primer lugar, Art of Vengeance nos invita a explorar un amplio surtido de espectaculares, y variadas localizaciones. Algo que nos lleva a visitar desde bases militares hasta bosques, desiertos, laboratorios o incluso bases submarinas. Y prácticamente todos los niveles se encuentran inteligentemente conectados. A la variedad de rutas, misiones y mecánicas de juego se suma un exigente apartado plataformero, algún que otro puzle y un amplio componente exploratorio y metroidvania. Por poner algún pero, el mapa y su sistema de indicaciones pueden resultar algo engorroso.

 

 

En segundo, y como comentaremos más adelante, todo lo anterior se complementa a la perfección con nuestras habilidades ninjas y con un preciso y ajustado apartado jugable. No en vano, los movimientos de Joe se sienten tan orgánicos como satisfactorios e intuitivos. Toda una verdadera delicia jugable medida casi al milímetro. Para rematar, el título nos permite modificar multitud de parámetros con los que hacer de la aventura un pequeño paseo o, por el contrario, el descenso a los infiernos.

 

Mucho más que plataformas

Si por algo destacó el primer Shinobi fue por la incorporación de diversos aspectos novedosos para la época con la intención de modernizar un género anquilosado en el pasado. En este caso, Shinobi: Art of Vengeance quizás no llegue a tanto. No obstante, sí que nos encontramos ante un interesante e inteligente cóctel con multitud de movimientos, muchos de ellos desbloqueables, a nuestra entera disposición. Nuestro personaje cuenta de salida con doble salto, un número limitado de kunais y dos ataques (normal y fuerte) con los que montar una serie de completos y letales ataques. Sin ningún atisbo de duda, el sistema de combos se siente accesible, pero profundo y dinámico.

 

 

El juego cuenta con diversos secretos, realmente útiles, escondidos en cada nivel. Por un lado, los amuletos nos permiten, tras ser equipados, obtener un amplio surtido de bonificaciones. Algunas pasivas y otras desbloqueables al alcanzar un determinado rango de combo. También contamos con dos tipos de ataques especiales. En primer lugar, los Ninpo nos permiten desatar todo nuestro poder con espectaculares ataques que ocupan toda la pantalla. En segundo, los Ninjutsu. Habilidades que nos permiten desde recuperar nuestra salud hasta dañar a todos los enemigos presentes en pantalla. Todos ellos desbloqueables con las Reliquias Oboro (ocultas). Pudiendo canjearlos a cambio de monedas en la tienda Yokai.

 

Para finalizar este apartado, también contamos con diversos elementos propios del género RPG o metroidvania. Y es que algunas habilidades, como las garras, nos permiten acceder a zonas hasta entonces inaccesibles. Añadiendo un claro componente backtraking. Eso sí, que nadie espere un Hollow Knight. Por último, los enfrentamientos denominados «Tropas de Élite» nos permiten, una vez completados, adquirir items de gran utilidad (que nadie espere spoilers). Y sí, no hablamos de un título largo. No obstante, si sumamos todo lo anterior Shinobi: Art of Vengeance se nos puede ir a las 7 u 8 horas de juego. Algo más si, más allá de las diferentes dificultades, consideramos los modos Boss Rush (Pelea de jefes), Arcade (desafío contrarreloj) y Entrenamiento.

 

 

 

 

Es hora de pelear de lo lindo

Ya hemos hablado, de soslayo al mencionar los combos, sobre el sistema de combate del juego. Un apartado realmente orgánico, sólido, efectista, accesible y rematadamente entretenido. Asimismo, el componente táctico nos obliga a estudiar nuestro entorno y analizar el orden de enfrentamiento para cada enemigo. Enemigos que, por otro lado, resultan tan surtidos como variados son sus diferentes patrones de combate.

 

Por si fuera poco, más allá de gestionar espacio y ataques, los espectaculares, y en ocasiones titánicos, jefes finales aportan un plus de desafiabilidad. Y sí, como suele ocurrir en estos casos, es necesario dominar todas las habilidades que vamos desbloqueando para superar muchos de dichos enfrentamientos. Al principio muchos parecen insuperables. No obstante, una vez que analizamos sus patrones el enfrentamiento logra equilibrarse de una forma bastante justa con el jugador.

 

 

Todo un lienzo moderno

Es cierto que Shinobi: Art of Vengeance se presenta como un título en 2D. No obstante, a diferencia Ninja Gaiden: Ragebound y su apuesta más clásica, aquí todo se moderniza y, sin perder los rasgos nipones, se europeiza. ¿El resultado? Unos espectaculares, coloridos y enormes gráficos en 2D y unas más que vistosas animaciones muy a lo Streets of Rage 4. Todo ello se ve reflejado en un amplísimo repertorio de localizaciones realmente vivas. Y es que cada detalle y rincón, dibujado a mano, ha sido creado con un gran mimo y empeño. ¡Ojo a los diferentes guiños! Algo parecido ocurre con el diseño de cada personaje y enemigo presente en pantalla. Un festín para nuestros ojos que esconde muchas horas de trabajo tras de sí. Conviene destacar que antes de la actualización 1.10 el nivel de borrosidad resultaba bastante elevado. El cambio tras dicho parche ha sido brutal. Mejorando notablemente la resolución del juego. De ahí, tras quedar sobre aviso, que dicidiéramos posponer unos días el análisis. En la propia galería de imágenes del juego podéis apreciar la diferencia.

 

En términos sonoros, la BSO logra acompañar de una forma intensa y enérgica. Logrando fusionar con gran acierto elementos occidentales y orientales. Algo que puede no gustar a los más clásicos y puristas. No obstante, resulta innegable que, aunque se aleja un poco de la senda primigenia, también destila nostalgia. Presentando una atmósfera única y difícilmente comparable con ningún otro juego. Centrados en el rendimiento, hemos podido probar el juego tanto en la híbrida como en su sucesora. Sus responsables apuntan a 60 FPS en ambas plataformas. No obstante, si que es cierto que en Nintendo Switch hemos notado un mayor número de caídas de frames. En todo caso, nada alarmante. Ah, también hemos decidido esperar a su última actualización para ratificar una importante mejora de la resolución en ambos sistemas. Eso sí, en Nintendo Switch 2 es donde mejor se ve y mejor se siente.

 

 

Análisis Shinobi: Art of Vengeance – El despertar del ninja

Shinobi: Art of Vengeance se presenta ante el jugador como una enérgica y nostálgica, pero también modernizada, oda a la saga de acción y plataformas en 2D protagonizada por el ya mítico Joe Mudashi. Un constructo tan efervescente y palomitero como la cultura ninja de los 80 y 90. Su fluido y orgánico apartado mecánico, el toque de profundidad aportado por los elementos metroidvania y RPG, su inteligente diseño de niveles de corte arcade y plataformero y una desafiante, pero también adaptable y accesible, curva de dificultad ponen la guinda a un producto casi redondo, que solo echa en falta algo más de contenido extra.

 

Por si fuera poco, la mezcla de elementos modernos y clásicos nos presenta un delicioso apartado gráfico que, pese a ser dibujado a mano, resulta profundo, vivo y, en definitiva, espectacular. Las animaciones, el diseño de personajes y jefes, los escenarios repletos de detalles y un inmersivo cóctel sonoro terminan de dar forma a un verdadero caramelito jugable. Sin ningún atisbo de duda, nos encontramos ante el que esperamos sea un nuevo camino a seguir por parte de la saga: ¡El despertar de un Shinobi!

 

 

Hemos analizado Shinobi: Art of Vengeance en Nintendo Switch 2 gracias a un código digital cedido por SEGA. Este artículo cuenta con enlaces referidos de Amazon España con los que podrías colaborar con NextN mientras realizas tu compra. Algo que en ningún caso afectó a nuestra opinión sobre el juego. Versión analizada: 1.10.

re-imaginando la senda del ninja
Acción, ninjas, plataformas, RPG, metroidvania y mucho más os espera en Shinobi: Art of Vengeance. Toda una hermosa y modernizada oda, que se viste de gala para rendir pleitesía a tan mítica saga.
PROS
Soberbio apartado artístico en el que destacan personajes, animaciones y escenarios dibujados a mano
Todo un desafío repleto de plataformas y deliciosos combates basados en combos y ataques especiales
Fluido, preciso y orgánico sistema de control
CONTRAS
Pese a los extras, se antoja algo corto
Alguna rascada en los momentos de mayor carga en pantalla
Que se acabe
90
COMPRAR