Análisis Kena: Bridge of Spirits – Nintendo Switch 2. Una aventura con mucha alma

Fecha de lanzamiento
26 marzo, 2026
TAMAÑO DE LA DESCARGA
13.3 GB
NÚMERO DE JUGADORES
1
IDIOMAS
Español, inglés, alemán, etc.
Nuestra puntuación
85

A finales de septiembre de 2021 desembarcaba en PlayStation 5, PlayStation 4 y PC Kena: Bridge of Spirits. Un título de acción y aventuras en tercera persona que, pese a su procedencia «Indie», se convirtió con el paso de las semanas en uno de los tapados del año. ¿Los motivos? Nos encontramos ante una propuesta con la que el estudio californiano Ember Lab supo conjugar con gran acierto una cuidada e intuitiva jugabilidad, un vistoso apartado gráfico y una fuerte personalidad propia comandada por unos seres tan simpáticos y entrañables como los Rot. Pues bien, tras el anuncio de su secuela Scars of Kosmora, sus responsables han vuelto a mover ficha trayéndonos dicha propuesta original a la sucesora de la híbrida. ¿Preparados para acompañar a joven guía espiritual Kena en su cruzada por purificar y liberar a los espíritus atrapados? En tal caso, y pese a venir ya prevenido, no te pierdas nuestro análisis para Nintendo Switch 2 si quieres descubrir que tal ha salido este port híbrido.

 

 

Un juego con alma

El hilo narrativo que Kena: Bridge of Spirits pone al servicio del jugador resulta tan sencillo y previsible como efectista. La aventura nos lleva a controlar a Kena, una joven e inexperta guía encargada de liberar y acompañar a las almas al más allá. Viéndonos obligados, por el camino, a destruir la corrupción que impide que dichas almas descansen en paz y armonía.

 

Todo lo anterior resulta de vital importancia ya que, como leeréis más adelante, juega un papel crucial en la estructura jugable y en el desarrollo mecánico del título. En esta ocasión, nos toca viajar a una aldea abandonada en busca de un santuario sagrado. Como os podéis imaginar, y más allá del desarrollo de los acontecimientos, dicha empresa implica enfrentarnos a multitud de peligros mientras descubrimos sus secretos, recuperamos el equilibrio, coleccionamos Rot y rescatamos a todas las almas errantes.

 

 

¡Yo soy ROT!

No suele ser habitual, pero con Kena: Bridge of Spirits nos váis a permitir ciertas licencias, que entendemos cruciales para transmitir de la forma más fidedigna posible lo que supone está propuesta jugable. Y es que, en lugar de comenzar por desgranaros diversos aspectos mecánicos y jugables, nos vamos a centrar en uno de los ejes neurálgicos del juego: los Rot. Hablamos de unos pequeños, y traviesos, espíritus, que se encargan de limpiar la corrupción del mundo. Por desgracia, casi todo el tiempo están o durmiendo o escondidos. Así que parte de nuestra misión pasa por encontrarlos a todos y reclutarlos como compañeros indispensables.

 

Los Rot juegan un papel doble en el juego. Por un lado, y hablando en términos eminentemente exploratorios, nos ayudan a interaccionar con el entorno. Permitiéndonos desde mover estatuas hasta desbloquear caminos, activar mecanismos o, en definitiva, resolver puzles. Algo que aporta profundidad y dinamismo a una propuesta simple, pero tremendamente orgánica y satisfactoria. Por otro, también juegan un papel fundamental durante el combate. Sí, dichos seres tienden a esconderse cuando se sienten en peligro. No obstante, mientras golpeamos rivales se cargan unos medidores circulares que nos permiten invocarlos para inclinar la balanza a nuestro favor de múltiples formas. Pudiendo desde aturdir temporalmente a nuestros rivales, hasta realizar ataques en grupo o rellenar nuestra barra de vida gracias a sus florales dotes curativas. Puede parecer algo superfluo, pero volvemos a repetir, se trata de pequeñas mecánicas que, en su conjunto, logran aportar un toque de profundidad y estrategia.

 

 

Combates: luces y sombras

Entrando en terreno mecánico, podemos decir que nos encontramos ante uno de los apartados con, y vamos a entrecomillarlo, más «claroscuros». El sistema de combate resulta tremendamente frenético. Teniendo que enfrentarnos a infinidad de espíritus afectados/atrapados por la corrupción. Mención especial a unos desafiantes jefes, que requieren conocer al dedillo todos sus movimientos y patrones de combate. No obstante, la cosa se vuelve demasiado técnica en el momento que comprobamos la ausencia de dos elementos imprescindibles hoy en día en cualquier propuesta como la que aquí nos ocupa: el sistema de fijado clásico y el giroscopio.

 

En Kena: Bridge of Spirits la forma de fijar objetivos se gestiona de forma automática. Olvidaros del Z-Targeting de los Zelda. ¿Consecuencia? Tenemos que usar el stick derecho para intentar enfocar la cámara hacia un nuevo blanco. Como os podéis imaginar, aunque los combates siguen resultando muy divertidos, esto ha dado lugar, pese a las opciones de configuración, a más de un instante de desconcierto y des-colocación. Por otro lado, y esto sí es una oportunidad perdida de más fácil inclusión, el port de Nintendo Switch 2 no ha incorporado el giroscopio. Algo que, dado lo anteriormente comentado, habría logrado aportar un toque de dinamismo. ¡De Modo Ratón ya ni hablamos!

 

 

Entrando en detalles, Kena puede realizar un ataque débil y otro fuerte. Contando, de igual forma, con un intuitivo sistema de defensa/parry. La capacidad de lanzar ataques a distancia y las posibilidades que aportan los Rot hacen que siempre tengamos una opción a nuestra disposición en el campo de batalla. Algo que resulta tremendamente útil. No en vano, pese a lo sencillo del planteamiento y a contar con diferentes niveles de dificultad, ya os adelantamos que los combates suponen un desafío bastante mayor de lo que cabría esperar.

 

Mejorando con karma

El sistema de mejoras de Kena: Bridge of Spirits gira en torno al karma. Lo que vienen siendo puntos de experiencia, obtenidos al limpiar la corrupción, localizar Rot, cumplir misiones o desafíos, pelear y descubrir cualquier coleccionable. Dichos puntos pueden ser invertidos en mejorar un árbol de habilidades que, eso sí, resulta bastante limitado. Quedando reducido a mejorar alguna de nuestras dotes de combate (armas incluidas) o la propia sinergia con los Rot. Aspecto, este último, que se siente algo desaprovechado. No en vano, solo existen 4 mejoras de habilidad para tan singulares criaturas. Como podréis imaginar, la gracia aquí no reside tanto en mejorarlos como en encontrar los 100 repartidos por todo el juego. Más aún si tenemos en cuenta que a mayor número de Rot más poderosos se vuelven nuestros movimientos.

 

 

Con Kena la cosa gana un poco en profundidad. Y es que disponemos de un total de 14 habilidades divididas en varios grupos. Algunas requieren contar con un arma concreta y otras simplemente disponer de la habilidad anterior. También existen varias zonas de meditación, que nos permiten aumentar nuestra barra de vida. Ya os adelantamos que no vais a pasar demasiado tiempo mejorando a vuestro personaje. No obstante, si tenemos en cuenta la complejidad in crescendo de la aventura, se trata de «ayudas» que se agradecen.

 

Gran diseño de niveles

Una de las grandes virtudes de Kena: Bridge of Spirits es la forma en la que Ember Lab ha sabido conseguir mucho con poco. Y ello, en gran medida, se debe a un excelente diseño de niveles. No en vano, las primeras localizaciones «pasilleras» van dando pasos a zonas más amplias que, pese a sus limitaciones, se estructuran de una forma bastante abierta, dinámica y orgánica. Escondiendo en sus diferentes rincones multitud de detalles y secretos. La disposición de cada plataforma, puzle o combate también logra fusionarse con gran acierto. Y es que el juego nos obliga en cada momento a observar atentamente nuestro entorno y la disposición de todos los elementos. Tranquilos, contamos con puntos de viaje rápido con los que facilitar el backtracking.

 

 

¿En que se traduce todo lo anterior? La aventura principal puede llevaros unas 10 horas. Eso sí, si decidís coleccionar todos los Rot, superar los desafíos, descubrir todos los cosméticos/coleccionables o desbloquear las diferentes mejoras disponibles la cosa se puede alargar bastante más. Más aún si tenemos en cuenta la inclusión del DLC Aniversario y del New Game+. No estamos ante un título que destaque por su duración. No obstante, tampoco se siente excesivamente corto.

 

Una hermosa aventura

¿Recordáis el corto de animación (CGI) Majora’s Mask: Terrible Fate? Pues era de Ember Lab. Algo que ya nosdice que la propuesta que aquí nos ocupa iba ser un delicioso lienzo jugable. Por un lado, Kena: Bridge of Spirits presenta un buen surtido de hermosas cinemáticas con las que tirar del hilo narrativo de la aventura mientras nos deleitamos con un tipo de animación a medio camino entre Studios Ghibli y Pixar.

 

 

Por el otro, el propio motor del juego nos presenta unos personajes, enemigos y escenarios tan vivos y coloridos como la naturaleza que los rodea. Los movimientos, animaciones y efectos también juegan a gran nivel. Destacando a los Rot y sus atuendos y movimientos a lo Pikmin. Es cierto que hay detalles que chirrían un poco con respecto al resto de versiones. No obstante, pese al efecto granulado, el reescalado DLSS compensa la reducción de detalles y resolución. Los juegos de luces y sombras también rinden a gran nivel. ¿El pelo? Curiosamente aquí la diferencia no es tan pronunciada como en Resident Evil: Requiem. ¿El motivo? El estilo animado logra enmascararlo bastante bien.

 

En cuestión de rendimiento el juego corre solo a 30 fps y una resolución que da un certero uso del reescalado para maquillar el resultado final. Aquí no contamos con posibilidad de optar entre un Modo Rendimiento y un Modo Gráfico. Y es una lástima, ya que Nintendo Switch 2 puede exprimirse muchísimo más. La BSO corre a cargo de Jason Gallaty (Dust). Presentándonos hermosos y pausados temas ambientales, que logran fusionarse acertadamente con el tono espiritual de la aventura. Lo que viene siendo el acompañamiento perfecto.

 

 

 

Kena: Bridge of Spirits – Una aventura con mucha alma

Kena: Bridge of Spirits es una de esas aventuras que, sin revolucionar nada, logra tomar prestado multitud de elementos en un cóctel tan intuitivo, como orgánico y entretenido. Puzles, plataformas, combates, exploración, etc. Todo aquí cobra sentido gracias a un acertado diseño de niveles, interesantes mecánicas y unas adorables criaturas (Rot) que dan mucho juego.

 

Su delicioso apartado artístico de corte ambiental, colorido y espiritual, unas hermosas cinemáticas y unos combates mucho más desafiantes de lo que cabría esperar terminan de poner la guinda a esta propuesta. No, no es la aventura más variada y tampoco destaca por su profundidad jugable. Eso sí, casi todo lo que hace lo hace con bastante atino. Vamos, que podría pasar perfectamente por un first party de Nintendo. ¡Qué no es poco!

 

Hemos analizado Kena: Bridge of Spirits en Nintendo Switch 2 gracias a un código digital cedido por Ember Lab. Versión analizada: 1.0.2.

Una propuesta de lo más espiritual
Kena: Bridge of Spirits es una aventura en tercera persona que, pese a su corazón indie, lo hace casi todo a lo grande. Puzles, plataformas, acción e interesantes mecánicas se dan de la mano en una hermosa propuesta con personalidad propia.
PROS
Su espiritual, preciosista y colorido diseño artístico
Un excelente diseño de niveles, que logra el milagro de la multiplicación de panes y peces
Puzles, plataformas, exploración, todo el contenido poslanzamiento y desafiantes enfrentamientos...
CONTRAS
... aunque el sistema de combate resulta en ocasiones desesperante
Versión limitada a 30fps con alguna que otra rascada
No es demasiado largo y no destaca por su profundidad jugable o mecánica
85
Redactor
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