Hace unos años, Nintendo hizo una apuesta que sorprendió a muchos y que, como en otras ocasiones, ha influido bastante en la forma de vivir los videojuegos clásicos: el lanzamiento de las consolas NES Mini y SNES Mini. En un momento en el que se estaba empezando a poner en valor la importancia de lo retro, la compañía japonesa decidió lanzar versiones compactas de sus dos primeras consolas de sobremesa. Los jugadores empezaron a esperar, expectantes, que consolas como Nintendo 64 fueran las siguientes en dar el paso… Pero esto nunca sucedió. Y la razón es bastante simple, tal y como confirman las palabras de Reggie Fils-Aimé, ex presidente de Nintendo of America.

NES Mini y SNES Mini fueron un bote salvavidas para Nintendo
Durante una charla en la Universidad de Nueva York, el antiguo mandamás de la filial americana de la gran N confesó que NES Mini y SNES Mini existieron por una razón muy concreta: un esfuerzo por mantenerse a flote durante la época de vacas flacas que fue Wii U. Uno que vino de la mano de otras medidas, como dejar de lado el modelo Wii U de 8 GB, que estaba teniendo ventas bajísimas, y trabajar de manera más estrecha con los estudios independientes.
«La otra cosa que hicimos fue, en años consecutivos, lanzar esos dispositivos tradicionales en miniatura. Los recordáis, ¿verdad? La NES pequeña, y al año siguiente, la SNES pequeña. Lo hicimos para mantener nuestro negocio porque necesitábamos algo que vender en cantidad en la época navideña. Así que fue una serie de ideas comerciales, siendo muy conscientes de… ya sabéis, que Wii U estaba en las últimas.»
Lo que sucedió después de esta época ya es historia: Nintendo Switch cambió la tendencia negativa y volvió a elevar a la compañía de Kyoto a unas cotas de éxito difícilmente imaginables, un contexto en el que proyectos como Nintendo 64 Mini ya no se hacían necesarios para la supervivencia. Cuéntanos, ¿imaginabas que éste sería el motivo? ¿Te habría gustado seguir viendo las consolas clásicas convirtiéndose en modelos Mini?





