Digimon y humanos cruzan sus caminos
Como miembro de la organización secreta conocida como ADAMAS, nuestro/a personaje tiene el deber de seguirle la pista a una serie de fenómenos anómalos que ponen el mundo patas arriba y es por esa razón que acude a Shinjuku, un lugar en el que están ocurriendo incidentes a menudo. No obstante, lejos de encontrarse una misión rutinaria, se topa con una manifestación frente a un muro que ha de sortear para cumplir con su cometido. Y una vez dentro, no tarda en recibir una extraña solicitud de ayuda y en dar con «formas de vida electrónica fásica», recientemente llamadas «Digimon», los cuales frecuentan las zonas afectadas por los fenómenos.
De una forma u otra, la llamada de auxilio termina procediendo de una joven desconocida que, no solo parece conocerte, sino que además afirma que deben ir al tejado del ayuntamiento de Tokio para evitar una guerra. Aun con el pensamiento de que ella está bajo los efectos de una anomalía, el dúo de protagonistas decide seguirle el juego e ir al edificio, mas el camino está plagado de peligros y por si la situación no era lo suficientemente confusa, todo acaba con una explosión que arrasa la ciudad y que nos transporta 8 años al pasado… ¿Qué demonios está pasando? ¡En tus manos está descubrir el misterio que se esconde tras el colapso del mundo!
Sabiendo que «Story» es una saga con varios juegos a sus espaldas, si eres nuevo es posible que ahora te preguntes si es necesario jugar a los anteriores para seguir el hilo de la trama. Pues bien, no tienes de qué preocuparte, dado que el argumento de esta propuesta es independiente al de sus predecesores. Si acaso, de querer disfrutar de los DLC tras la campaña principal, recomendamos pasar antes por Cyber Sleuth, pues una versión joven de cierto personaje que no voy a spoilear posee un rol relevante en el primero de ellos. En cuanto a la duración, si te ciñes a lo principal hablamos de unas 40 horas, mientras que si decides no dejar piedra sin mover, el contador asciende fácilmente a más de 70 horas (yo superé la barrera de las 80 antes de escribir la reseña).
Este vídeo no está incluído en el propio juego, pero verlo antes de iniciar la partida es aconsejable.
En lo que respecta a mi opinión, aunque Digimon Story Time Stranger quizá tarda un poco en arrancar, a veces tira de clichés y vi algún problemilla ocasional de ritmo, creo que la historia merece la pena y hace gala de personajes carismáticos. Además, dejando a un lado que el tema de los viajes en el tiempo siempre me ha gustado, hay que mencionar que como se espera de un juego de Digimon, no faltan piezas de drama o comedia y se tocan incluso asuntos delicados como la muerte. En definitiva, es una experiencia muy completa y más adulta de lo que aparenta a simple vista. Por cierto, antes de cerrar este apartado, conviene comentar que al empezar te hacen elegir entre dos: el primero se queda como el típico avatar prácticamente mudo y el segundo a modo del operador/a que te guía en tu periplo. Si bien no tiene sentido a nivel argumental, te dejan cambiar al otro por si te arrepientes o quieres usarlo para el contenido secundario. En mi caso opté por el chico porque el vídeo que adjunté antes da a entender que es la opción canónica, pero en las pruebas que hice no noté que los eventos se alteren por esta decisión.
Dando saltos espaciotemporales para evitar un futuro aciago
Siguiendo los pasos de sus predecesores, esta entrega se trata de un RPG por turnos en el que la crianza de monstruos es importante. Aquí la cosa no va de atrapar criaturas en contra de su voluntad o de reclutarlas a través de métodos comunes del género, sino de combatirlas para acumular los datos necesarios para crearlas o de hacer que los Digimon básicos alcancen los requisitos para digievolucionar en lo que te guste. Lo interesante de la digievolución es que la ruta para alcanzar una especie no está escrita en piedra y lo impredecible que es que puedas empezar por un perro, convertirlo en un gato y acabar con un ángel. Además, no todo se resume en acumular las estadísticas que te exigen, pues con más de 450 monstruos disponibles, no se olvidaron de implementar cosas como las digievoluciones de armadura (requieren digihuevos específicos) o las de ADN (mis favoritas al permitir fusiones llamativas con las naturalezas adecuadas).

Para cumplir los requerimientos para digievolucionar, Digimon Story Time Stranger nos da tres opciones: farmear niveles, gastar unos consumibles la mar de escasos o usar la «Digigranja». Esta última habilita dejar a tus compañeros entrenando estadísticas concretas mientras continúas tu viaje o pagar 10 000 yenes para no esperar a que se complete el entrenamiento de marras (tarda entre 15 y 90 minutos). Asimismo, es recomendable no digievolucionar en niveles bajos, dado que el talento, lo que marca el nivel máximo al que se puede aspirar, sube mejor si acumulas una cantidad decente antes, por no mencionar que se heredan parte de las estadísticas (lo que ahorra tiempo o dinero). Si lo que acabas de leer te hace temer que no consigas sacarle su potencial a tus colegas digitales, no te preocupes, porque también es posible lidiar con eso sacrificando repetidos, con consumibles o desdigievolucionando.
En lo referente al papel de las naturalezas, hay 16 y aparte de para alcanzar digievoluciones de ADN, sirven para incrementar estadísticas concretas, para poder desdigievolucionar y para conseguir habilidades que dependen del azar. En cuanto a cómo cambiarlas, la cosa se resume en hablar con tu escuadrón a menudo o en tirar los dados en la Digigranja. Ya en el campo de batalla, nos topamos con un sistema de combate con más o menos capas de profundidad dependiendo del equipo de seis que lleves. No, no es lo mismo ir con un trío de tradicionales que se mueven al son de una tabla de tipos, que usar seres que cambian de forma o tener en el campo a un Stingmon junto a un ExVeemon, los cuales se pueden fusionar en medio de la pelea y convertirse en Paildramon o en Dinobeemon según lo que te convenga. Además, cada luchador posee al menos un ataque único, lo que crea situaciones raras como que Beelzemon sea mejor que su evolución. Y sí, fuera de lo exclusivo de cada uno, existen habilidades genéricas que puedes equipar a placer, creando un abanico inmenso de posibilidades.
Salvo en dificultades elevadas, en líneas generales suele bastar con llevar contigo un equipo equilibrado y objetos curativos, mas no esperes un paseo si descuidas los preparativos antes de pelear contra jefes. Fuera de eso, dependiendo de tu vínculo con los digimon, estos ocasionalmente te brindan la oportunidad de ejecutar ataques adicionales con pequeños «quick time events». ¿El protagonista solo puede dar órdenes? No, aparte de los golpes extra, de activar el modo automático, de escanear la zona para usar ataques de campo al explorar, de aumentar la velocidad del combate si lo deseas y de lidiar con árboles de habilidad con los puntos que le dan por hacer su trabajo, es capaz de aprovechar las «Artes X»; un medidor se llena con tus acciones para que tengas acceso a propinar un golpe poderoso o a la opción de gastar esa bala en reforzar a tus aliados temporalmente. Llegados a este punto, toca cerrar hablando un poco del contenido opcional que ofrece Digimon Story Time Stranger. Este se resume en misiones secundarias que o aciertan o a veces pecan de ser poco ingeniosas y de estar repartidas de aquella manera, así como de desafíos variopintos que van desde combates contrarreloj a carreras de obstáculos.
Una amistad plasmada en el Mundo Digital
Pasando al campo visual, esta propuesta deja atrás el formato de las VN para sus eventos y apuesta por un cel shading que casa de maravilla con la IP de Digimon. Si bien hay escenarios en los que se colaron texturas un par de peldaños por debajo de la media, la cosa brilla sobre todo por presumir de cientos de modelos de calidad para las criaturas y por animaciones elaboradas con un mimo tan reseñable que podrían formar parte de un anime. En cuanto al rendimiento, hay poco que reprocharle a Bandai, pues casi siempre es estable y te permiten elegir entre jugar a 1080 y 60 fps o sacrificar la mitad del framerate a cambio de ir a 4K.
Ya hablando del apartado musical, aquí te espera una banda sonora que aun sin revolucionar listas de reproducción, cumple de maravilla y esconde alguna gema digna de mención. Por su parte, ponen sobre la mesa un doblaje japonés junto a uno anglosajón y en lo personal, en esta ocasión recomiendo el nipón tanto por su calidad general como por casar mejor con la ambientación.
Digimon Story Time Stranger – ¡La franquicia vuelve a digievolucionar!
En definitiva, estamos ante un RPG por turnos que aboga por la darle un papel clave a la crianza de monstruos, mientras sabe sacarle partido a lo que puede ofrecer el universo al que pertenece. Si deseas una gran aventura con viajes temporales que te acompañe este verano, no lo dudes más y lánzate de cabeza a por él. Es más, hay una demo disponible, por lo que no existen motivos para no darle un oportunidad.
















