Wolfenstein II: The New Colossus será uno de esos títulos que requerirá descarga obligatoria. «Espera… ¿qué?» Te ponemos en situación. Hay un problema con el tamaño de los cartuchos de Nintendo Switch. Y es que cuanto más grandes son, más caros cuestan. El formato es una pasada, hace realidad que el sistema exista tal y como es, así como sus múltiples ventajas, pero, como es lógico, las desarrolladoras no están dispuesta a asumir el coste, mientras que los consumidores tampoco quieren pagar más por un juego multiplataforma, por muy portátil que se haya vuelto.
¿Solución? Hacer que el usuario «pague el pato», obligando a descargar el tamaño que le habría faltado al cartucho para alojar el juego al completo. Ya lo vimos con títulos como NBA 2K18, L.A. Noire, incluso DOOM requería una importante descarga para el multijugador, que posteriormente fue obligatoria para poder disfrutar de las vitales actualizaciones aplicadas por Bethesda Softworks. Ahora es el turno de Wolfenstein II: The New Colossus, nos enteramos de ello gracias al boxart subido a la web de Amazon América, donde avisa de una descarga obligatoria, desconocemos si para disfrutar del juego al completo (puede que con el cartucho pueda jugarse hasta una parte), y que incluso podría ser necesario que hagas uso de una tarjeta MicroSD, pues la descarga pequeña no va a ser.
Ya no digamos lo horrible que es el cartelito, dañando la imagen de un boxart de un videojuego que podríamos querer conservar en nuestra colección, para jugarlo en un futuro… que si es muy lejano, puede que nos tengamos que olvidar de él. Las consolas no duran de por vida, así como sus sistemas de descarga. Es decir, si tus nietos, biznietos, o generaciones futuras heredan tu cartucho de Wolfenstein II: The New Colossus, hay posibilidades de que no puedan hacer gran cosa con él. La cosa está en lo que comentábamos al principio, una reacción en cadena que sería aún más criticada; las desarrolladoras tendrían que emplear cartuchos más grandes, y no asumirían el coste, por lo tanto, el juego sería más caro, algo que haría que el usuario descartara su compra o bien se quejara. La solución escogida, digamos, es la que menos ruido hace, la que menos se nota… ahora. Ya hablaremos en un futuro aún lejano.
Sea como sea, este es el precio de jugar a juegos de la talla de Wolfenstein II: The New Colossus en Nintendo Switch, y personalmente prefiero no quedarme sin ellos, tenga que descargar lo que tenga que descargar. A ver si Nintendo encuentra la forma de ofrecer tarjetas de juego más baratas… es lo único que nos queda para el software futuro.





