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Análisis EarthNight – Nintendo Switch. Dragones, cielo y tierra

Más negro que la oscuridad, más rojo que la sangre que fluye, enterrado en la corriente del tiempo (...) ¡Matadragones!

Fecha de lanzamiento
3 diciembre, 2019
Número de Jugadores
1
Idiomas
Inglés
Tamaño de la descarga
1813,00 MB
Nuestra puntuación
73

Reconozcámoslo, si hay un género que lleva años petándolo en el mercado de los teléfonos móviles entre el gran público ese es el de los endless runners. Juegos donde el personaje corre sin un final alcanzable sorteando obstáculos hasta que el personaje muere y vuelta a empezar. He de reconocer que a pesar de que no son pocos las grandes sagas que han intentado abordar el género ofreciendo cada uno su propia forma de afrontarlo (Rayman, Sonic o el mismísimo Mario entre otros), personalmente no terminaba de encontrar el juego que me hiciese cogerle el puntillo a este tipo de juegos. Quizás por eso cuando durante el Indie Showcase de agosto se presentó EarthNight y me descubrí maravillado por su apartado visual pensé que: «quizás esta sea la oportunidad que estaba esperando para encontrarle la gracia al género. Tal vez los siete años que han invertido los cuatro trabajadores de Cleaversoft en el título consigan enamorarme de este tipo de juegos».

 

 

Runner sí, pero no endless

Pero esta no es mi historia. Esta es la historia de cómo los dragones tomaron la Tierra condenando a la humanidad a vivir en colonias de refugiados en el espacio. Seres celestiales, de leyenda que ahora ocupan la tierra y todas las capas de la atmósfera. Pero también es la historia de Sydney y Stanley, las dos únicas personas que tienen el valor necesario para decir «hasta aquí» y saltar desde su nave para poner fin a todo esto. La primera tiene poderes draconianos y puede realizar una segunda acción en el aire, ya sea un doble salto o un dash en distintas direcciones, lo cual viene perfecto para explorar los niveles con mayor facilidad. Stanley no tiene poderes, pero salta que da gusto y tiene una espada con la que es más fácil abrirse camino hasta la cabeza de las serpientes sobredimensionadas.

 

Correr desde la cola a la cabeza, apuñalar en la frente de los colosos dragones hasta que caigan derrotados y saltar al siguiente dragón para repetir el progreso. La cosa dicha así parece sencilla, pero es que hay mucho que desarrollar en cada uno de esos pasos. Lo primero es que la atmósfera está dividida en cinco capas, cada una de ellas con sus dragones característicos. Cada uno de estos dragones se divide en tres segmentos (cola, cuerpo y cabeza) y cada segmento contaba con cinco variables en el año 2015 según una entrevista con el estudio. ¡En aquel entonces eso quería decir que existían 125 variables de cada tipo de dragón! Y esos números son de hace cuatro años, tiempo de sobra para que hayan crecido exponencialmente.

 

El camino a la cabeza de los dragones no es cosa sencilla. Decenas de enemigos diferentes se interponen en los muchos caminos alternativos, los cuales están repletos de toneladas y toneladas de basura. Los enemigos están ahí para estorbar y que no lleguemos a enfrentarnos a los dragones, pero también están ahí para que vayamos eliminándolos a espadazo limpio o saltando en la cabeza y ganando impulso para acceder a esos caminos más complicados de acceder donde encontrar más basura que recolectar o los preciados huevos de dragón. Estos últimos nos permitirán hacerle más daño a la criatura sobre la que caminamos al llegar a su cabeza, mientras que los primeros sirven para intercambiarlos por agua, que actúa a su vez de marcador de puntos de cada partida y la divisa de la tienda. Cada vez que caemos en nuestro periplo de liberar la Tierra de dragones toca volver a la nave y pasar obligatoriamente por la tienda, donde un extraño científico nos cambiará las partes de lagartos gigantes y huevos que consigamos por nuevos power-ups que recoger durante cada incursión. Mención especial al momento de caída libre tras acabar con un dragón que actúa como menú de selección de la siguiente «pantalla», pero también como momento de relax entre una criatura y otra.

 

Y es gracias a ir desbloqueando estas mejoras donde poco a poco este runner va convirtiéndose en un juego de plataformas de avance automático a base de poder saltar más veces, golpear enemigos más fácilmente, controlar algún enemigo y ver cómo el contador de combo va subiendo y subiendo, multiplicando las puntuaciones hasta el punto de que el EarthNight empieza a sentirse como un Tony Hawk o OlliOlli, buscando cada vez las formas de hacer un combo más grande y bonito a base de rebotar, devolver proyectiles y trocear enemigos entre otros. Y como es de esperar con un combo más grande las puntuaciones se multiplican y con ella el agua que ganamos y que podemos usar para comprar más power-ups o mejorar los que ya tenemos haciendo los más efectivos. Y vuelta a empezar el descenso. Matando más, aumentando la puntuación, encontrando atajos y secretos hasta caer en batalla, volver a la nave y repetir. Son estas mejoras las que le ayudan bastante a diferenciarse de otros runners, dando más nivel de control del que suele ser habitual en el género.

 

Qué bonito es todo en el dragonapocalípsis

Estoy convencido que cuando Cleaversoft le explicaba a su entorno cercano la idea de un mundo postapocalíptico, donde dragones de 200 metros han conquistado la Tierra durante las primeras fases del desarrollo, nadie se imaginó que el aspecto gráfico fuese el que es. Seguro que el trabajo del artista Mattahan ya os ha llamado la atención entre el vídeo y las imágenes, y la verdad es que no es para menos. Su peculiar estilo impregna los más de diez mil dibujos y fotogramas distintos que ha tenido que dibujar a mano durante todos estos años de desarrollo. El apartado sonoro también viene de la mano de otro artista Chipocrite, quien se especializa en crear música usando Game Boys y secuenciadores. ¡Y vaya si se nota! No solo es que la banda sonora sea buena (que por cierto podéis escuchar gratis aquí), es que además es la típica música que echas dos partidas y cuando menos te lo esperas te la encuentras tarareando por mitad de la calle o tu casa.

 

Pero por mucho que EarthNight sea bonito, dar caza al dragón que da nombre al título no va a ser nada fácil, como ya adelanté hace unos párrafos. La sobrepoblación de las espaldas draconianas es un hecho más que evidente cada vez que saltamos de un dragón a otro. Más y más enemigos se interpondrán entre la cola y la cabeza de la sierpe, algunos fáciles de eliminar, pero para otros necesitaremos haber cogido (y desbloqueado previamente) algún power-up. Y este es uno de los puntos que hacen el juego difícil y áspero en sus primeras horas, esa necesidad de desbloquear ciertas mejoras para avanzar sin que todo nos dañe provoca que las primeras partidas avancemos poco o en el caso de llegar lejos tengamos la sensación de que es más por chiripa que por habilidad. Por suerte a medida que te adaptas al ritmo del título y vas desbloqueando cosas, esa sensación desaparece rápidamente en favor de un subidón cuando el medidor de combo hace que pasemos de llevar 12 litros de agua a la nave a llevar más de 200.

 

Y es que los desarrolladores saben que es un juego difícil, pero por eso existen una serie de ayudas a los jugadores. Para empezar existe un modo donde tenemos el doble de vida. Este modo es perfecto para empezar a jugar y aprendernos patrones, explorar y conseguir más recursos antes de quitarnos los ruedines de la bicicleta y dejar este modo. ¡O no! Porque este modo no penaliza al jugador en absolutamente nada. A esto hay que añadir caminos secretos que nos hacen saltar niveles, objetos que podemos (o no) encontrar por los niveles que facilitan mucho la vida y otro tipo de secretos que dependen de nuestras acciones durante la partida e incluso del día del mes que sea en el mundo real. El otro gran factor que afecta a la dificultad son las diferencias entre los personajes. Y no porque uno se note más fácil que el otro, sino porque sus características y formas de lidiar con el entorno se pueden adaptar más a la forma de jugar de cada jugador pudiendo sentir cada persona que el personaje «fácil» es uno u otro.

 

EarthNight – Dragón muerto, abono para mi huerto espacial

Puedo decir sin miedo a equivocarme que al final EarthNight sí que me ha convencido para darle una oportunidad al género de los runners. También me atrevería a decir que en gran parte es porque tiene bastantes más capas jugables y trabajo detrás que la gran mayoría de los juegos del género, dando un paso más allá dentro de este tipo de juegos. Lo que sí digo sin ningún tipo de miedo a equivocarme es que, al menos para mí, EarthNight es la nueva vara de medir que se debería usar para los endless (o no) runners. ¡Dad caza al dragón! Porque si no os darán caza ellos.

 

EarthNight Nintendo Switch Análisis

Hemos analizado EarthNight gracias a un código digital cedido por Cleaversoft. Versión analizada: 1.0.0

 

La nueva vara de medir de los runners
EarthNight ha conseguido lo que me parecía imposible: sumarse junto a Bit Trip Runner a esa lista de juegos que, aunque no te guste el género, merece la pena probarlo porque tiene ideas frescas que aportan cosas nuevas. Es un runner para quien no le gusta los runners.
PROS
Artísticamente es una pasada y ofrece ayudas para los jugadores que no sancionan de ninguna forma
La sensación de progreso es constante y una vez que se aprende a jugar y se tienen los suficientes objetos se convierte en un festival de buscar combos
Decenas de secretos incluyendos algunos bastante grande que recuerda a otros títulos indies en las formas
CONTRAS
Aunque la música mole, que cada dragón tenga siempre la misma canción puede hacer que se vuelva repetitiva en especial el primer dragón que siempre es el mismo
Las primeras partidas son bastante duras por una mezcla de no saber qué hacer y tener un equipamiento muy limitado
En los niveles bajos de la atmósfera la dificultad se dispara, a no ser que hagas cierta cosa secreta....
73
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