Análisis DOOM 64 – Nintendo Switch. El clásico condenado que regresa a la vida

DOOM 64
Fecha de lanzamiento
20 marzo, 2020
Número de jugadores
1
Tamaño de la descarga
161,00 MB
Idiomas
Español, Inglés, Alemán, etc
Nuestra puntuación
78

El pasado 20 de marzo se produjo un doble lanzamiento que será recordado en los anales de la historia. Dos juegos que no podían tener menos en común, DOOM Eternal y Animal Crossing: New Horizons, se lanzaron a la vez. Ambos cosecharon un enorme éxito entre crítica y público, batiendo récords de ventas en sus respectivas sagas a pesar de (o quizá especialmente por) la cuarentena por la crisis del maldito coronavirus. Curiosamente, ninguno se suponía que iba a salir ese día: ambos estaban planeados inicialmente para finales de 2019, pero el destino hizo que se retrasaran y coincidieran el mismo día… creando el “shippeo” más inesperado y hermoso de la historia.

 

Bromas aparte, lo cierto es que el retraso particular de la versión de Nintendo Switch de DOOM Eternal (que aún no tiene fecha en nuestra consola) puede haber beneficiado a los dos juegos, pues así tendrán más margen para triunfar en la consola híbrida. Afortunadamente, si os habéis quedado con mono de DOOM, Bethesda ha lanzado a la vez en todas las consolas el port de DOOM 64, una entrega exclusiva de Nintendo 64 desarrollada por Midway que ha permanecido injustamente olvidada. Ahora, por fin, tendrá una segunda oportunidad.

 

 

El mejor DOOM de la vieja escuela

Si algo hizo bien Nintendo 64, fue reinventar el género de los juegos de disparos en primera persona. En un catálogo con juegos como GoldenEye, Turok o Perfect Dark, con niveles con innovadoras mezclas de mecánicas y sorprendentes gráficos 3D poligonales, DOOM 64 no sonaba como la opción más apetitosa. La enésima conversión de una saga muy arraigada en PC, que además había sido víctima de innumerables “clones” y con unos gráficos mediante sprites considerados desfasados frente a los nuevos polígonos. Y encima, la manida coletilla “64” sugería que no era más que una conversión de DOOM 1 y 2 (cuando era una entrega completamente nueva).

 

Total, que el juego pasó sin pena ni gloria y no fue hasta DOOM 3 en 2004 cuando la mayoría de jugadores se reencontraron con la saga de id Software. Los “modders” consiguieron revivirlo en PC, pero es hasta hoy cuando Bethesda ofrece por primera vez en 23 años una nueva vía oficial para jugar a este clásico olvidado.

 

DOOM 64 se compone de 32 niveles cortos y completamente nuevos. Su aspecto gráfico es fruto de un motor diseñado de cero para Nintendo 64, bastante continuista respecto a lo visto en DOOM y DOOM 2 pero que ofrecía algo más de detalle en los sprites de los enemigos, efectos de iluminación más avanzados y mecanismos más rebuscados. No era un paso de gigante, pero tampoco es que lo hubiera entre DOOM y DOOM 2. De haberse llamado DOOM 3 (y encima, exclusivo de Nintendo 64) quizá la historia hubiese sido distinta…

 

Pero poco importa ya eso. De hecho, lo único que debería importarnos ahora es si DOOM 64 se deja jugar, especialmente tras haber jugado a DOOM (2016) y DOOM Eternal. La respuesta es sí, pero tienes que saber a donde te metes. Al contrario que los nuevos juegos, que pone el énfasis en los combates con un desarrollo algo más lineal (salvo si quieres encontrar todos los coleccionables), DOOM 64 es un laberinto. El avance depende de abrir puertas y mecanismos bloqueados con llaves, las cuales debemos encontrar antes, y lo cierto es que su funcionamiento es… bastante confuso. Algunos mecanismos funcionan de formas muy específicas, y añadiríamos caprichosas, sin mucha lógica aparente detrás. Así que preparaos para mucho ensayo y error, mucho “backtracking” y mucho avanzar pegado a la pared pulsando el botón A todo el rato hasta encontrar algo que active algo.

 

Afortunadamente, contamos con un mapa muy útil que podemos dejar abierto mientras nos movemos, para que nos ayude a orientarnos (siempre que estemos seguros que no hay moros en la costa). También ayuda que los niveles son relativamente pequeños (puedes completar cada uno en 10-12 minutos, si no te pierdes), y sobre todo, la rapidísima velocidad a la que nos movemos (y que podemos incrementar pulsando el joystick). Todo se mueve a unos estables 60 fps sin ningún tipo de defecto gráfico, por lo que no hay ningún problema en ese sentido. En Nightdive (creadores de los ports de Turok, entre muchos otros clásicos, y que ahora preparan remaster de ShadowMan, otro clásico de N64) saben lo que hacen.

 

Por supuesto, los tiroteos contra toda clase de demonios son constantes y divertidísimos, basados en la velocidad para colocarse, esquivar y disparar (es un DOOM clásico, así que no hay ejes para apuntar, disparamos a lo que tengamos de frente). Moverse como un rayo entre columnas para cubrirnos y disparas cartuchazos es una experiencia tan satisfactoria como siempre, y sazonada con un buen número de armas y enemigos. Además, el diseño de niveles saca el máximo provecho a estas secuencias de acción, colocando a los enemigos detrás de puertas y esquinas para pillarnos desprevenidos, jugando con la verticalidad o llenando de bichos salas angostas para que nos sintamos rodeados… aunque es cierto que son unos trucos que acaban volviéndose predecibles, como los tópicos de una peli de terror.

doom 64

 

DOOM 64 – La mejor experiencia DOOM clásica

Si quieres experimentar la experiencia DOOM clásica, DOOM 64 puede ser la mejor opción: mantiene toda su esencia con algunas mejoras gráficas y de jugabilidad, es muy divertido y frenético y también es muy desafiante. Lo intenso y breve de sus niveles lo hace también ideal para partidas cortas, un chute de adrenalina que puedes coger en cualquier momento. En lógica (o ausencia de ella) de sus puzles y mecanismos es donde más se notan los años, y es fácil que te pierdas, aunque al ser niveles breves y tener la opción de guardar en cualquier momento, tampoco se te hará bola.

 

La conversión en sí es estupenda: gráficos pulcros (que te guste su estilo es otra cosa; a nosotros, francamente, nos parece que los sprites envejecen mejor que los polígonos de la época) y sólido como una roca en cuanto a estabilidad, clave en un juego en el que la velocidad es su factor más importante. Sin duda, lo peor del juego en el aspecto técnico es la innecesaria oscuridad en todo, en los niveles pero también en los menús, en los que te puedes dejar los ojos para ver algo. Afortunadamente, se puede subir el brillo durante el juego, y os los recomendamos encarecidamente.

Por si eso fuera poco, incluye una campaña completamente nueva al completar el juego, The Lost Levels. Un buen añadido, en la línea con el resto de niveles del juego pero que enlaza con DOOM 2016 (aunque la narrativa en DOOM 64 es prácticamente inexistente más allá de algunos cuadros de texto). Es un detalle más simbólico que otra cosa, pero que demuestra que Bethesda quiere dar a DOOM 64 el lustro que no tuvo en su lanzamiento original (el propio DOOM Eternal tiene referencias a DOOM 64).

 

En definitiva, DOOM 64 es un imprescindible si sois fans de la saga, pero incluso si no lo sois, es una opción muy recomendable (y asequible) si buscáis algo de acción frenética con sabor de la vieja escuela.

 

Hemos analizado DOOM 64 gracias a un código digital cedido por Bethesda. Versión analizada 1.0.1

El clásico condenado que regresa a la vida
La mejor forma de descubrir la experiencia DOOM clásica. Un chute de adrenalina sin un minuto muerto, sólido como una roca y siempre divertido, aunque a veces un poco confuso.
PROS
Un montón de niveles breves, perfecto para "maratonear" o distribuirse en sesiones cortas e intensas
Intensos tiroteos y movimiento rapidísimo a 60 fps estables
Un clásico olvidado por la propia saga regresa de la mejor forma que nunca. Hasta tiene niveles inéditos
CONTRAS
El funcionamiento de los puzles y los mecanismos en algunos niveles es un poco... caprichoso. Es fácil perderse
El diseño de niveles y disposición de enemigos es bueno, pero se hace un poco repetitivo
La oscuridad tanto en niveles como en menús: ¡no se ve ná! Afortundamente, en el juego se puede subir el brillo
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