
Llevamos unos años que el mundo de los videojuegos está en pleno auge, y es que ya no son únicamente las grandes compañías las que desarrollan videojuegos, sino que hay estudios más modestos que crean y lanzan sus obras, y la verdad, que esto ha hecho que este mundo sea más nutritivo y variado. El panorama independiente o indie, como se dice actualmente, ha venido para quedarse, y eso es algo realmente bueno. Hoy analizamos Spirit of the North, un título indie desarrollado por la joven compañía de Carolina del Norte, Infuse Studio, compañía integrada únicamente por tres jóvenes desarrolladores. Spirit of the North ya fue lanzado en PS4 el pasado mes de noviembre, y ahora llega a Nintendo Switch. ¿Queréis saber qué nos ha parecido este viaje místico? Pues seguid leyendo nuestro análisis.
Descubriendo el folklore nórdico
Spirit of the North es de esos juegos que nada más ver el tráiler o una imagen de él, te entra por los ojos, y es que ver esos paisajes y escenarios, llama la atención de cualquiera. Sabes que va a ser un juego místico, que te va a teletransportar inmediatamente a sus escenarios, de esos que están hechos para jugar tranquilamente y sin prisas. Spirit of the North nos lleva a un viaje por los paisajes de Islandia y el folklore nórdico a través de sus escenarios, música y de su protagonista, un zorro que ha de recorrer la tundra y que pronto se ve sumergido en una conexión espiritual con el Espíritu del Norte, otro zorro cuyo fin es el de salvaguardar la aurora boreal. Este espíritu, también es el guardián de una antigua civilización extinta, de la cual, en el mundo actual han quedado algunas ruinas.
Hay que tener en cuenta que en Spirit of The North no vamos a tener texto alguno, es un juego en el que no te explica nada, sino que has de explorar el entorno y guiarte por tu instinto. La historia la vas conociendo a través de los acontecimientos que surgen durante la aventura como los distintos murales que nos encontramos a lo largo de nuestro viaje y la resolución de puzles para avanzar así en nuestro camino. Hay muchos puzles durante nuestro periplo, en los cuales vamos a tener que hacer uso de los diferentes poderes del Espíritu del Norte para su resolución.
Este juego podríamos considerarlo de semi mundo abierto, ya que podemos ir de un lado a otro de los escenarios sin que nos guíe un camino exacto. Eso sí, al ser un mundo abierto a medias, llega un punto en el que no podemos pasar porque ese escenario acaba. Los escenarios suelen ser amplios y muy bellos, con rocas, hierba, lagos y con ruinas de la civilización antigua que poblaba ese mundo. Sin embargo, este mundo está totalmente desierto, no hay animales, ni otros personajes con los que interactuar, por lo que explorarlo de cabo a rabo no tiene mucho sentido. La única misión secundaria que nos encontramos en este juego es la vuelta espiritual de unos ancianos. Tenemos que encontrar unos cetros que pertenecen a uno monjes o ancianos que yacen muertos y devolvérselos para liberar así su alma. Hay que destacar, que esta misión secundaria tiene un fin y es el de desbloquear diferentes aspectos para nuestro zorro.
Los escenarios en los que estás en el mundo abierto, tienen muy buena iluminación. Sin embargo, hay fases del juego que son algo más oscuras, y en estas fases no juegas nada a gusto debido a que la oscuridad llega a ser extrema. Entiendo que está hecho para sumergir más al jugador dentro de estas fases y de lo que sucede alrededor del protagonista, pero es que no es nada cómodo jugarlas. De hecho tuve que subir el brillo de la televisión para poder ver por dónde iba.
Un viaje con más sombras que luces de una aurora boreal
Como comentaba, al ver un tráiler de Spirit of the North te entra directamente por los ojos. Sin embargo no es el caso de la versión de Nintendo Switch, que a pesar de haber salido con más de medio año de diferencia frente a la de PS4, no parece una versión nada pulida. Gráficamente no luce como esperábamos, ya que se ve muy pixelado y las texturas no están nada definidas, siendo muy borrosas y con aspecto de varias generaciones pasadas. De hecho esa texturas la encontramos durante todo el juego, y es una lástima, porque si luciese como tiene que ser, el juego ganaría muchísimo. También cuenta con mucho «popping» y le cuesta cargar las texturas. De hecho recuerdo estar por una colina completamente verde por la hierba y según iba avanzando, la hierba cambiaba de tonalidad y conformación, o ir por la montaña y que las rocas vayan cambiando de color y de forma. También hay que destacar que aunque no haya muchos elementos que se muevan en los escenarios, hay veces que hay una bajada de FPS considerables. Hay que puntualizar que todos estos fallos los he encontrado en modo TV, así que si en este modo con la Nintendo Switch puesta en el dock se ve de esa manera, ya os podéis ir imaginando cómo se ve en modo portátil. En este modo se ve el juego aún más borroso y menos definido. No es injugable, pero tampoco juegas a gusto, la verdad, por lo que la portabilidad de Nintendo Switch pierde mucho con este juego. Otra curiosidad que me ocurrió fue que al sacar la consola del dock, en los bordes de la pantalla aparecían unas luces de colores y de repente al mover la cámara se quitaban. Esto, si no me ha ocurrido todas las veces que saqué la consola del dock, sí fue en la mayoría.
Aunque hayamos descrito las sombras de Spirit of the North, también hay luces en este juego como es su banda sonora. La música de Spirit of the North nos acompaña en todo momento en este viaje espiritual. Las piezas están tocadas con instrumentos de cuerda como piano, violín o violonchelo, creando un ambiente místico que nos transporta perfectamente a la tundra de Islandia y a esa civilización perdida que nos enseña el juego. Es la típica banda sonora que podrías ponerte perfectamente para relajarte o incluso para estudiar.
Auroras boreales al quitar la Nintendo Switch del Dock
Spirit of the North – Un viaje que podría haber sido más místico
La propuesta de los chicos de Infuse Studio con Spirit of the North es muy buena, aunque en mi humilde opinión, podría haber sido mucho mejor. Es verdad que narrar la historia de un juego sin tener narración como tal es muy complicado, y aunque en este caso lo hace bien, falta un poco más de dinamismo para que el jugador llegue a comprender perfectamente lo que quieren contar los desarrolladores. Está muy bien que hayan querido hacer un mundo semi abierto, sin embargo, al contar con un mundo desolado, puede llegar a ser monótono para el jugador. Aunque cuente con una banda sonora maravillosa, las sombras se ciernen sobre este juego debido a cómo luce gráficamente tanto en modo TV como portátil, siendo una verdadera lástima.
Hemos analizado Spirit of the North gracias a un código digital cedido por Merge Games. Versión analizada 1.0.
















