Subnautica

Análisis Subnautica – Nintendo Switch. 20.000 leguas de inmersión incomparable

Subnautica
Fecha de lanzamiento
14 mayo, 2021
Número de jugadores
1
Idiomas
Español, inglés, francés, etc.
Tamaño de la descarga
5216 MB
Nuestra puntuación
77

A estas alturas de la vida, es bastante común pensar que en muchos ámbitos de la vida, y especialmente del arte, ya está todo inventado. En el mundo de los videojuegos, no obstante, no dejan de aparecer muestras de que no es así, y eso que cada vez es más difícil inventar algo nuevo, más en una época en la que la producción de videojuegos se ha democratizado tanto. Reinterpretar una fórmula que funciona y divierte nunca es sencillo. Tampoco lo es salir de una zona de confort que garantiza experiencias muy satisfactorias tal y como está. Pero siempre hay gente dispuesta a dar una nueva vuelta de tuerca y sorprender a todo el mundo adentrándose en terrenos arriesgados. Como por ejemplo el del mundo subacuático, un mundo complicado por definición. ¿Cuántos de nosotros tenemos el Templo del Agua de Ocarina of Time como una de las experiencias más agotadoras que hemos vivido en el mundo de los videojuegos? Meterse en la piel de un personaje que vive una experiencia tan inhóspita y desconocida para nosotros suele producir un efecto psicológico que deja huella. Quizá el equipo de Unknown Worlds Entertainment se planteó esto cuando decidió acometer el proyecto de Subnautica. Introducir el género de la supervivencia y la gestión de recursos en aguas tan profundas es un giro de lo más interesante, y al mismo tiempo aterrador. ¿Tenemos las agallas (nunca mejor dicho) necesarias para sobrevivir en un ambiente tan hostil? Y lo más importante de todo: ¿Somos capaces de hacerlo sin recurrir a la violencia?

 

 

Es la hora de sumergirse

La nave espacial Aurora se ha estrellado. Por motivos desconocidos, ha caído al planeta 4546B, un mundo casi totalmente submarino, y gracias a la cápsula salvavidas 5, que nos ha evacuado a tiempo, somos el único superviviente. Así comienza la aventura de Subnautica, inmersiva como pocas. Y no es un juego de palabras. Desde el minuto uno, se abre la puerta a un mundo desconocido que exploramos con la única ayuda de una PDA multifunción de lo más útil. Sirve para comprobar el inventario, el equipamiento y registrar datos de lo que encontramos en el viaje. Además, contiene una guía de supervivencia que ayuda a planear los primeros pasos, y lo más importante de todo: un listado de recetas que podemos crear en el fabricador de la cápsula de salvamento.

 

A partir de ahí, sólo queda sumergirse. Aquí hay que dejar muy claro algo: Subnautica es un juego bastante poco accesible… Pero es que no pretende serlo. Por ejemplo, no disponemos de mapa para orientarnos, por lo que la exploración se basa puramente en el reconocimiento del terreno. Aunque esto crea una dura barrera de acceso para jugadores poco experimentados en el género, eleva al cubo la sensación de inmersión que busca. Además, se descarta muy rápido lo de luchar contra los monstruos que habitan el planeta, pues el fabricador, por motivos narrativos, no sirve para crear armas, con la excepción de un simple cuchillo. Las mejores armas para sobrevivir se llaman sigilo y precaución. Esta decisión, un voto pacifista del equipo desarrollador, hace que la experiencia sea aún más inmersiva.

 

Subnautica

La historia se presenta del mismo modo: misteriosa e inmersiva. El juego comienza siendo una aventura en lo desconocido, pero poco a poco va dejando migas de pan para comprender mejor lo que sucede. Señales de radio, ubicaciones de otras cápsulas de salvamento y anotaciones de la PDA sirven como guía para adentrarse en una historia que, aunque no es la auténtica protagonista del juego, sí resulta mucho más profunda de lo que aparenta. Cuando vamos conociendo el destino del resto de tripulantes de la Aurora y la razón por la que no podemos salir del planeta sin más, es cuando el mundo de Subnautica nos atrapa del todo. Paradójicamente, cuanto más profundo buceamos en sus aguas, más en ascenso va la experiencia.

 

El modo de progresión que propone el título resulta muy satisfactorio. Tras la exploración incansable, vamos consiguiendo herramientas de todo tipo para ayudarnos a orientarnos en el inhóspito planeta acuático. El listado de objetos que podemos fabricar aumenta notablemente conforme avanzamos, y lo hace de dos formas, ambas basadas en la exploración: la primera forma se basa en la exploración pura y dura de la flora y fauna del planeta. Con la ayuda de un escáner y un cuchillo que fabricamos en nuestra cápsula, vamos registrando y recolectando muestras de las especies que habitan el planeta, y eso nos ayuda a descubrir nuevas recetas de fabricación.

 

La segunda forma se basa en recuperar lo que, de algún modo y en algún momento, fue nuestro antes de que la Aurora se estrellara. Las profundidades están repletas de restos del naufragio de la nave, y es necesario buscarlas para escanear distintas herramientas y mejorar nuestro equipamiento, e incluso construir una base submarina que tendrá las características que nosotros queramos, desde humildes construcciones modulares a auténticas virguerías arquitectónicas. Aunque al principio exploramos con lo puesto, con el tiempo podemos fabricar nuevos trajes submarinos, botellas de oxígeno de diversa capacidad y, lo más importante de todo, vehículos submarinos que nos ayudan a sumergirnos cada vez más. Pero, ¿acaso es todo tan sencillo como eso? Ni mucho menos.

 

Subnautica

 

Los peligros de Subnautica

Nuestras limitaciones para la exploración son lógicas. Para empezar, el oxígeno es limitado, y se reduce drásticamente si bajamos a aguas muy profundas hasta que conseguimos equipamiento adecuado, con lo que hay que cuidar mucho su nivel para no morir ahogados. Lo mismo ocurre con la vida. El planeta 4546B está repleto de especies variopintas, y podemos cruzarnos con simpáticos pececillos de ojos grandes… Pero también con peces granada que te explotan en la cara y leviatanes gigantescos que son capaces de devorar de un bocado incluso tu vehículo submarino, destrozándolo en pedazos y obligándote a fabricar otro, y eso en el caso de que sobrevivas. Cuando mueres, el juego te devuelve a la última base submarina de tu construcción que hayas visitado, o a la cápsula 5 en su defecto. En el peor caso, perdiendo parte del inventario recolectado que llevaras encima.

 

La experiencia puede ser mucho más desafiante si queremos. El Modo Libre, el más sencillo de todos, sólo tiene esos dos factores a tener en cuenta, pero el Modo Supervivencia nos obliga a vigilar también el hambre y la sed. En este modo, recolectar consumibles se vuelve crucial, y tardamos en conseguir equipamiento que permita agilizar la fabricación de alimento y bebida, con lo que la dificultad asciende con respecto al modo libre. Por último, el Modo Extremo pone a prueba a los más valientes: las limitaciones son las mismas que las del Modo Supervivencia… Pero no puedes resucitar. Si mueres, game over. Y hasta aquí los modos de juego estándar, porque hay un cuarto modo que permite disfrutar del paisaje y construir con libertad: el modo creativo. En él no hay historia, no se agota el oxígeno ni la vida, el material para construir es infinito, los vehículos no pierden energía… En definitiva, es un modo mucho más casual, pensado para despreocuparse de los peligros del océano y configurar el mundo a placer.

 

Subnautica

Con todos estos condicionantes, Subnautica se convierte en una experiencia que, valga el doble sentido, te sumerge por completo. Cada salida de la base, cada viaje a los confines más recónditos de las profundidades marinas, se convierte en todo un ritual de preparación previa que nos lleva a comprobar que nuestro equipamiento sea el adecuado, que los vehículos tengan todas las mejoras necesarias para aventurarse, que llevemos fuentes de energía suficientes para no quedarnos en la estacada a mitad de camino, y sobre todo, que seamos capaces de avanzar sin que los monstruos más peligrosos nos detecten y nos maten. Todo, con el fin de seguir descubriendo los infinitos secretos de 4546B y sus habitantes, y finalmente, conseguir escapar del planeta.

 

Sumando cada exploración, cada descubrimiento, cada ritual de preparación y cada viaje hacia lo desconocido, llegamos a un total de unas 28 horas de juego en el Modo Libre. Si optamos por enfrentarnos a los desafíos del Modo de Supervivencia o el Modo Extremo, ese mínimo se dispara, ya que los condicionantes obligan a ser mucho más exhaustivos y cuidadosos, con el fin de exprimir los recursos que hallamos en el camino. Sobrevivir en un planeta acuático no es algo sencillo. Pero la experiencia está realmente lograda, y la historia alberga suficientes sorpresas para mantenernos enganchados a los mandos y vivir una aventura realmente inolvidable, que incluso se adentra en terrenos filosóficos que nos llevan a preguntarnos quién es el verdadero enemigo en el planeta 4546B.

 

Subnautica

 

El rendimiento, el mayor de los leviatanes

Cuando una experiencia jugable resulta tan redonda como la que propone este título, los aspectos técnicos que lo acompañan resaltan aún más, tanto para bien como para mal. Subnautica es un proyecto ambicioso a nivel técnico, con una estética maravillosa que alimenta el espíritu de exploración, un diseño de escenarios completísimo dentro de las posibilidades, una flora y una fauna realmente espectaculares y una banda sonora repleta de composiciones de lo más climáticas que aderezan la inmersión con un acierto indudable. Incluso en el modo portátil de Nintendo Switch, aunque la calidad de la imagen descienda ligeramente, la atmósfera se mantiene intacta. Sin embargo, sigue teniendo una deuda que ya se le resaltó cuando dio el salto de PC a otras consolas: el rendimiento.

 

Las primeras horas de juego son bastante cómodas, pero cuanto más avanzamos, más complejos son los paisajes que nos encontramos y los elementos que utilizamos para explorar. Esto provoca que al juego le cueste bastante correr de forma fluida. Las caídas de frames empiezan a acentuarse, el popping de objetos y texturas se va volviendo más notable, y la unión de estos dos factores enturbian la experiencia inmersiva. Y esto no sólo ocurre en el modo portátil, sino también en el modo TV. Si estamos buscando un lugar u objeto necesarios para avanzar, se vuelve algo molesto. Y esto sin contar con algún que otro bug extraño. En nuestro caso, más de una vez nos hemos hundido mientras aparcábamos nuestro vehículo en la piscina lunar, y tras eso, caminábamos por el lecho marino sin posibilidad de ascender. Este bug es muy problemático, sobre todo si llevamos mucho tiempo sin guardar la partida. Confiamos en que se acabe arreglando, como ya hicieron con otros bugs.

 

Al margen de esto, merece la pena comentar que a la adaptación a Nintendo Switch le habría venido como anillo al dedo la implementación del giroscopio, aunque fuera como opción. El control con los joystick no es malo en absoluto, pero cuando acostumbras a tener un apoyo a la precisión del movimiento como proporciona la tecnología de los Joy-Con y el Mando Pro, lo echas de menos. Habría sido un añadido grandioso que habría dado un plus a la versión de la híbrida sobre las de otras consolas, aparte, claro, de la posibilidad de jugar en cualquier parte. Porque, a pesar de los problemas de rendimiento, Subnautica no se vuelve injugable en ningún momento ni siquiera en el modo portátil.

 

Subnautica

 

Subnautica – Nintendo Switch. La supervivencia más refrescante

Nos encontramos ante un título que tiene muy claro lo que quiere proponer, y que acierta en cada decisión narrativa y jugable. La combinación perfecta entre la historia y la exploración es realmente adictiva, y es fácil perder la noción del tiempo y el espacio sumergiéndote en los infinitos secretos de 4546B. Su nivel de exigencia puede hacer que muchos se echen para atrás, aunque no rendirse hasta completar el juego provoca una gran satisfacción. En el debe de Subnautica queda el aspecto que más lastra la experiencia: los problemas de rendimiento, que siguen haciendo que las versiones de consola estén un poco por detrás de la versión de PC en ese aspecto.

 

SubnauticaHemos analizado Subnautica gracias a un código digital cedido por Unknown Worlds Entertainment. Versión analizada: 67938

Subnautica
Contengamos la respiración
Una aventura exigente pero espectacular en la que la exploración es la absoluta protagonista, un mundo inmenso construido de forma brillante y una infinidad de secretos en las profundidades del océano, con una única pega: los problemas técnicos que lastran la inmersión submarina.
PROS
Una combinación perfecta entre historia y libertad de exploración
Un mundo abierto sobrecogedor y lleno de vida
Una curva de progresión desafiante pero satisfactoria
CONTRAS
Las caídas de frames, el popping y algún bug ocasional que lastran la experiencia
El nivel de exigencia no es apto para todo el mundo
77