Con más de treinta años a sus espaldas, la franquicia Tales of lleva contando cuentos sobre mundos increíbles, donde la tecnología y la magia se dan la mano en «fantaciencia«, con argumentos que ya quisieran muchos animes. El problema de esta franquicia, al margen de no ser tan popular en Occidente como otras, es que muchas de sus entregas o no llegaron a nuestras tierras o lo hicieron de una forma cuestionable, ya sea con tiradas bajísimas o directamente sin traducir al español. En un punto intermedio a medio camino entre el sacar productos fáciles y baratos para mantener el interés en la franquicia y el darle el valor que se merece a la saga, actualizando los títulos a plataformas y estándares más modernos, traduciéndolos y añadiendo mejoras de calidad de vida, se encuentra el proyecto de remasterización de los títulos en los que Bandai Namco lleva ya metida varios años. Por el momento, hemos visto nuevas versiones de Symphonia, Vesperia, Graces F, Xillia y, ante todo pronóstico, el siguiente juego en recibir una remasterización no ha sido Xillia 2, sino Tales of Berseria Remastered. ¿Merecía este lavado de cara?
Nothing personal, kid
Velvet Crowe es una chica de campo normal, que vive con su hermano pequeño y su cuñado, quien se dedica a cazar Daemon, una especie de monstruos que pueblan el mundo, en un pequeño poblado. Y todo va bien, hasta que tras una hora de vivir la vida cotidiana de Velvet, el rojo cobra cierta importancia y lo siguiente que sabemos de la pobre campesina es que lleva tres años en una prisión y se ha convertido en una Daemon. Berseria es uno de esos títulos divisivos en la franquicia, sobre todo por su historia, que no es la más común y si me tiráis de la lengua diría que en ese odio hay cierto punto de misoginia, al ser Velvet un personaje que si se comportase exactamente igual de desalmado, pero fuese un hombre, estoy convencido de que todas esas críticas a su personalidad, serían vistas como una virtud en un personaje antihéroe guay.
Lo sorprendente de Berseria, es que está un escaloncito por encima en cuanto a la narrativa con respecto otros títulos de la saga. Apuesta por una historia más madura y universal para los estándares de la franquicia como es una historia de venganza, donde la visión de Velvet por cumplir con su empresa, está por encima de todo bien y mal. Por supuesto, las cosas no son tan sencillas como puede parecer y hay giros y giros de guion, pero lo importante son los temas que se tratan, bastante más serios de lo que estamos acostumbrados a ver en juegos. Temas como la libertad individual contra el bien común, la positividad o negatividad de organizar una sociedad cuyo único objetivo sea la razón y el bien común, sobre la construcción de la identidad y lo hace con un tono mucho más oscuro y descarnado. Y gran parte de lo que ayuda a transmitir el tono del título es el doblaje, que tanto en japonés, como en inglés tiene un nivel espectacular, algo que es más usual encontrarnos hoy en día, pero que hace diez años no era tan habitual.
Lo complementa además el hecho de que el grupo protagonista repleto de proscritos cada uno peor que el anterior. El ansia de venganza de Velvet por encima de todo, está a la par de la pureza de Laphicet, o la bravuconería y de Rokurou, el aire de decadencia y muerte que fluctúa alrededor del segador Eizen o el misterio de a que juega Magilou que es lo más parecido a la «energía de goblin» que jamás haya existido. Son todos una panda de perdedores inadaptados, que se ven obligados a colaborar por una serie de objetivos comunes y que como grupo funcionan a la perfección. Y que piezas que son de distintos puzles encajen tan bien entre sí, es gracias a las constantes conversaciones que hay en el juego donde todos colaboran, tanto las de historia, como las opcionales que se representan con pequeñas ilustraciones en dos dimensiones, al más puro estilo visual novel.
Y estas conversaciones secundarias, (las llamo así porque puedes tú decides si verlas o no), son tan importantes como las de la trama. En primer lugar porque hay muchísimas y ayudan a profundizar en el desarrollo de los personajes, sus relaciones, su día a día y el mundo que les rodea. Al ser una constante que se repite durante las 60 horas que puede durar la partida, al final terminas conociendo y encariñándote mucho las con esta panda de incompetentes que trabajan juntos, que con el grupo medio de cualquier jrpg que solo habla de codas trascendentales para la trama.
En cuanto al sistema de combate, sigue siendo una evolución del mismo combate en tiempo real que lleva siendo seña de identidad de la saga desde Phantasia para Super Nintendo, apostando por seguir evolucionando un combate en tiempo real, con encuentros que duran apenas unos segundos y enfocado en los combos y habilidades. En este sentido, Berseria es el más complejo – quizás demasiado para algunos –, rápido y personalizable de la saga, al menos hasta que dio el salto casi al hack and slash con Tales of Arise, que llegará junto a su expansión dentro de poco a Nintendo Switch 2. Y cuando hablaba de la personalización no me refería únicamente a poder escoger distintas cadenas combinables de ataques, hablo de un sistema de microgestión y optimización de estadísticas y habilidades pasivas heredadas de las diferentes piezas de equipo, que fomentan el ir cambiándolas constantemente y no aferrarse a un arma o armadura determinada.
Lo que si puede resultar polémico , es que este Tales of es mucho más lineal que otras entregas, prescindiendo de un mundo abierto, a favor de zonas abiertas interconectadas, pero que a menudo tienden a estar bloqueadas si no es donde debemos de ir en ese momento. La trama lo justifica contantemente, pues a Velvet solo le interesa ir donde le permite estar un paso más cerca de su venganza, pero durante la mayor parte del juego rara vez tenemos oportunidad de decidir realmente donde queremos ir.
¿Merece la pena una remasterización de un juego de hace 9 años?
Para finalizar, quiero quitar la tirita de la polémica con este título. Si bien es cierto que las anteriores remasterizaciones de la franquicia habían sido de títulos más o menos antiguos, hasta ahora nunca se había cruzado la barrera de la generación de Wii, Playstation 3 y Xbox360. Berseria Remastered es el primer título que revisa un juego de Playstation 4, que se puede seguir comprando a 20 euros en las tiendas como Playstation Store o Steam (donde curiosamente cuesta más que la remasterización) y se puede seguir jugando sin problemas en la consola actual de Sony o cualquier ordenador. Sin duda, es el remaster más innecesario que ha recibido la franquicia a día de hoy. Otra cosa distinta es que se haya aprovechado la ocasión para lanzar el juego en nuevas plataformas en las que no estaba disponible hasta el día de hoy. Pero la sensación es que al menos en PC y en la consola de Sony este Tales of Berseria Remastered bien podría haber sido un parche de aumento de resolución y framerate. Quizás podría haber sido un parche de pago al incluir mejoras de calidad de vida y todos los DLCs de pago. Unas mejoras de calidad de vida que incluyen nuevos indicadores de destino, eliminar los encuentros de enemigos, la posibilidad de acceder a la tienda de Grados en cualquier momento, pudiendo personalizarnos la experiencia y dinero que recibimos, entre otras tantas opciones, o empezar con una serie de objetos que eran de pago en el lanzamiento original y que aquí ayudan con la aventura. En definitiva, te permiten hacer de la aventura algo trivial o más difícil, en función del reto que busques.
El problema de la versión de Nintendo Switch, dado que no existe versión nativa para Nintendo Switch 2, es que más esas mejoras de rendimiento y resolución que si han recibido las demás versiones, aquí no están. La resolución en la televisión se mantiene a los 1080p de la versión original del juego de 2017, bajando a 720p en portátil porque es la nativa de la pantalla. El problema es en la tasa de fotogramas por segundo, donde el juego sufre un cambio de los 60 a los que se ejecutaba originalmente y baja a 30 frames por segundo, tanto en la televisión, como en portátil. Una situación a la que, por desgracia, los usuarios de la híbrida de Nintendo ya están acostumbrados con esta serie de remasterizaciones de la saga Tales of. Una situación que no deja de ser inexplicable, pues no es una saga que pida un rendimiento excesivo a una máquina a la que le hemos visto mover juegos más potentes a mejores tasas por segundo. Al final, la sensación de ser versiones de segunda categoría sigue siendo una constante y un precio a pagar, en favor de la portabilidad. Con esto dicho que cada uno decida si le merece la pena esta remasterización o no sobre todo si ya jugaste el original o tienes otra plataforma donde hacerlo.
Tales of Berseria Remastered – La mejor panda de inadaptados edgys
La remasterización de Tales of Berseria no estaba en las quinielas de nadie, su existencia confirma una inminente remasterización de Zestiria, y está claro que los fans esperaban otras remasterizaciones en su lugar. Una que está perdida en un abismo, por lo visto. Sin embargo, aunque la versión de Nintendo Switch vuelve a ser la peor donde jugarlo por el rendimiento, sigue siendo una oportunidad fantástica para que nuevos jugadores descubran una de las entregas más peculiares de la franquicia y la última gran entrega con aspecto y jugabilidad clásica, antes de dar el salto a Arise.
Hemos analizado Tales of Berseria Remastered gracias a un código digital cedido por Bandai Namco España. Versión analizada: 1.0.2













