Vivimos en una época bonita para la industria en la que propuestas que antaño ni de broma pensaríamos ver en español, acaban siendo traducidas a nuestro idioma. Persona, Yakuza, Atelier, Disgaea, Neptunia, Trails… la lista de franquicias no para de crecer y en esta ocasión es NIS America la que ha decidido dar el paso con Ys X: Proud Nordics, un action RPG desarrollado por Nihon Falcom.
Esta quizá algo polémica entrega ha despertado pasiones en la mayoría de los que le dieron una oportunidad y si bien nosotros tampoco aplaudimos la ausencia de descuentos o de la posibilidad de hacer un «upgrade» desde el juego original en consolas, creo que lo suyo es no centrarnos en eso aquí. En fin, que nos vamos por la ramas; en el día hoy os traemos un análisis de esta versión definitiva para que vosotros mismos podáis sacar conclusiones de si merece la pena o no el regreso del dúo formado por Karja y Adol.
La amenaza de los griegr
Acompañado del doctor Flair y de su fiel amigo Dogi, Adol Christin se disponía a viajar hasta Celceta, mas esos planes no tardan en verse truncados tras ser víctimas de un abordaje. Sin saberlo, los tres iban a viajar hasta su destino en un barco sin la burocracia en regla y siendo detenidos por la Marina de Balta, liderada en ese momento por una joven guerrera llamada Karja, acaban presenciando que esa gente no se anda con chiquitas. Al ser meros civiles sin culpa de nada, el trío es llevado a un lugar del golfo de Obelia llamado Carnac y como ya te puedes imaginar con un protagonista que es un imán para los problemas, el asunto no se arregla simplemente buscando otro barco. Tiesos a nivel financiero, buscan un curro temporal antes de continuar su viaje; Flair iba a ayudar en una clínica local, Dogi en el transporte de mercancías en el muelle y Adol en la milicia, pero este último termina topándose con una caracola extraña de la que sale una voz misteriosa pidiendo auxilio y poco después, con un monstruo que es incapaz de morir ante ataques convencionales.
Para suerte de nuestro espadachín, la caracola parlante le otorga maná, una energía extraña que es justo lo que necesita para hacerle frente a los temibles griegr. Ya en su segundo día en la isla, recibe una carta anónima de alguien diciéndole que le espera en la playa y eso, de una forma u otra, desemboca en un duelo contra Karja. Ya con el combate zanjado y tras derrotar a un par de griegr, ocurrió algo imprevisible: una especie de cadena de maná ahora impide que ambos se separen. Siendo ella la hija del líder de la marina y Adol un nuevo portador de maná, en un lugar en el que solo habían dos antes de él, sobra decir que cualquier aspiración de irse pronto se desvaneció en ese momento… ¿Qué son los griegr y qué demonios es el recipiente que buscan?, ¿qué tienen en contra de los humanos?, ¿la cadena que les une se puede romper?, ¿en qué consiste los hermanos de escudo?, ¿es posible salvar a Lila?, ¿quién es el anciano hermitaño?, ¿la leyenda del Trono del rey del mar es solo un cuento? Todas esas incógnitas y más, te esperan desde el principio de esta aventura con ambientación vikinga y una trama que engancha lo suyo.
Llegados a este punto, es posible que más de uno se pregunte si hay diferencias a nivel argumental entre el original e Ys X: Proud Nordics y la respuesta corta es que no. Al igual que en la versión anterior, si te ciñes a la trama principal, es posible completar tu travesía en menos de 30 horas. No obstante, a partir del capítulo 5, se empiezan a introducir las misiones EX, que siendo opcionales, introducen personajes nuevos, mazmorras chulas y una historia interesante que enriquece el mundo de esta entrega. Estas son cinco, entre todas rondan las 10 horas de duración y os recomendamos encarecidamente no ignorarlas, pues encima desbloquean carreras en monturas de maná, un coliseo y un modo roguelike. Por cierto, tras hacer prácticamente todo lo que ofrece el juego, incluyendo conseguir muchos coleccionables, logros y disfrutar de las bondades de secundarias destacables, superé la barrera de las 70 horas.
¿Dónde se sitúa esto dentro de la cronología? Con un Adol extremadamente joven de tan solo 17 años de edad, Ys X: Proud Nordics se coloca como una de las primeras aventuras del veterano aventurero pelirrojo de Nihom Falcom. Siendo concretos, esto ocurre antes de Celceta y después de los sucesos de Ys I y II. Sin embargo, más allá de un par de guiños anecdóticos a acontecimientos de esos dos, esta propuesta funciona a la perfección de manera independiente, dado que goza de una historia autoconclusiva que lo vuelve un candidato perfecto para ser una puerta de entrada a la franquicia. Y a eso sumadle que encima dispone de textos en español, reventando con ello una barrera que pareció indestructible durante años. La adaptación como tal es decente y hasta posee puntazos que me sacaron una sonrisa; pero he de mencionar que eché en falta un pulido final para quitar errores menores o frases que quizá pecan de ser traducciones demasiado literales. En cualquier caso, aplaudimos a NIS America por haber dado por fin el paso y esperamos que esto marque el camino a seguir durante los próximos años.
Un dúo que va contra viento y marea
A nivel jugable nos encontramos ante un action RPG frenético, cuyo principal atractivo es que apuesta por la simbiosis entre Adol y Karja, los únicos personajes controlables aquí presentes. Como tal, ambos disponen de hasta cuatro habilidades individuales que mejoran según las usan y el dominio de las mismas, también se traduce en el aprendizaje de nuevas sin depender de libros, lo que nos otorga a la larga un buen abanico de opciones entre las que elegir. En solitario, aparte de utilizar habilidades, ataques normales o consumir objetos, ambos cuentan con la capacidad de esquivar, protegerse y de hacer «parry». Asimismo, disponen de un ataque cargado que es útil para atravesar determinados obstáculos de los escenarios y para dañar a enemigos con problemas de estado, así como de una serie de artilugios que van desde una especie de tabla aerodeslizadora hasta un gancho que sirve para balancearte en ciertos sitios o para acercarte rápidamente a enemigos. Existen más, pero veo oportuno no destriparos las sorpresas. De lo ligado a cada uno y dejando a un lado la equipación convencional, solo falta comentar la presencia de un pseudo árbol de habilidades; allí existen una serie ranuras desbloqueables que dan habilidades, mientras que emplear dichas ranuras para introducir «semillas de maná», otorga mejoras en tus estadísticas y pasivas tan buenas como que recuperas algo de salud al hacer daño a tus rivales.

Aparte de ser una cadena que evita que los dos se separen, esta da lugar al modo dúo. En esa situación, Adol y Karja pasan a sincronizarse a la perfección para golpear a cualquier oponente que tengan delante. Además, con ello activo, comparten sus «PH» y los pueden consumir de cara a ejecutar «Habilidades de dúo» poderosas que, al igual que las normales, están especializadas en hacer daño o en romper el medidor de durabilidad del rival (con eso activo, no recibe daño). Algo interesante es que mientras controlas a uno, el otro recupera salud y «PH» por su cuenta, lo que le da chicha a usar las rotaciones en el momento adecuado y al tema de hacer combos decentes. Fuera de eso está la «Barra de venganza», la cual se resume en un multiplicador que va subiendo cada vez que te proteges en el modo dúo. Dicha barra es capaz de subir hasta x5 en los coletazos finales de Ys X: Proud Nordics y se gasta en el momento que disfrutas de una habilidad dual potenciada gracias a ella. Por cierto, si alguno de los dos es debilitado, puedes resucitarlo compartiendo la mitad de la salud del que estés controlando o utilizar un objeto.
Un juego con ambientación vikinga no estaría completo sin batallas navales y aquí no se olvidaron de ese detalle, poniendo sobre la mesa algo la mar de disfrutable. A bordo del Sandras, un barco viejo que mejora según aumenta la tripulación o inviertes recursos, Adol, Karja y compañía deben atravesar todo el golfo de Obelia. Sin embargo, este navío no solo juega las cartas de flotar y disponer de cañones. Gracias al maná del dúo de protagonistas, nada te impide pegar acelerones para esquivar ataques o superar corrientes fuertes, levantar una barrera para evitar daños o usar armamento poderoso como disparos teledirigidos o un cañonazo de energía que parece sacado de Dragon Ball. A eso hay que sumarle desafíos marítimos que desbloquean vientos aprovechables para navegar a toda pastilla por ellos. Y por si fuera poco, existen embarcaciones enemigas con medidor de durabilidad que, al caer, son abordables; durante los abordajes pasamos a combates terrestres convencionales en la cubierta de los barcos, van por oleadas de enemigos y de salir victorioso, te llevas un botín en forma de cofre.
Sobra decir que hay disponible viajes rápidos hacia lugares ya visitados, pero siendo este conjunto de mecánicas tan entretenido, haber materiales repartidos por todos lados, desafíos y lo espontaneo que es lo de pescar atunes (sí, hay pesca normal mientras exploras a pie), a menudo he preferido tomar el camino largo. Ya para rematar tenemos la recaptura, una mecánica que mezcla los combates navales con los terrestres. Al principio comienzas repartiendo caña con el Sandras bajo la premisa de romper la barrera que impide que los dos protagonistas entren en una isla conquistada por los griegr y una vez ambos acceden a ella, tienen como objetivo llegar a la última zona para quitarle el dominio del lugar a los malvados griegr. Y ni que decir tiene que existen reconquistas variadas y algunas son más difíciles que otras. En cualquier caso, dependiendo de tus acciones, te dan una puntación y premios acorde a ella.
Por último queda hablar de las carreras en monturas de maná, el coliseo y el modo roguelike de las misiones EX, así como del «Mar Eterno» del postgame. Hay un buen puñado de circuitos y tres modalidades de carreras: carreras convencionales contra Karja y Canute, carreras contrarreloj y una que va por acumulación de puntos pillando cristales. Además, al terminar te dan un rango ligado a premios que tienen en cuenta el tiempo que tardes, si te caes o no y los cristales recogidos en el camino. Por su parte, el coliseo también te puntúa y recompensa dependiendo de tu rendimiento y la cosa se resume en pelear en pareja o por separado contra enemigos de todo tipo. En cuanto al modo roguelike, no voy a dar demasiados detalles porque sería un spoiler serio, pero básicamente accedes temporalmente a cierto lugar, debes llegar lo más lejos que puedas antes de que se acabe el tiempo y te recompensan con una «moneda» especial que gastar en mejorar tus circunstancias para la siguiente incursión o para comprar ingredientes e ítems equipables para el juego normal. ¿Qué es el «Mar Eterno»? Un modo de juego marítimo que funciona por oleadas que duran hasta que te derroten o te quedes sin tiempo por no acabar con los suficientes enemigos y las cosas como son, es divertido y los premios son jugosos.
Las melodías que suenan en Obelia no son moco de pavo
Gráficamente hablando, Ys X: Proud Nordics hace gala de un cel shading que, sin ser el más puntero, queda resultón y sabe jugar bien con la iluminación. De ponerme tiquismiquis, debo destacar que de vez en cuando se aprecian algunas texturas y sombras por debajo de la media, así como un «popping» algo cantoso en escenarios abiertos. Pasando al rendimiento, los jugadores pueden escoger entre una resolución mayor y jugar a 60 fps o llegar hasta 120 fps. Si apuestas por el modo calidad, salvo en contadas ocasiones por una cantidad excesiva de elementos en pantalla, lo normal es que el framerate sea sólido tanto en el dock como en el modo portátil. Y este último aguanta bien el tipo a nivel visual, con las únicas pegas de que hay textos de la interfaz que pecan de pequeños y que el modo rendimiento provoca que, en el menú de cambiar tu equipación, los modelos 3D de los personajes estén a baja resolución sin venir a cuento o que a veces aparezcan los enemigos alejados yendo a un framerate aparentemente inferior.
¿Cómo te quedas si te decimos que esto es lo que suena durante un mero minijuego?
Pasando al apartado sonoro, esta propuesta presume de una BSO espectacular, que no quita el pie del acelerador ni para los minijuegos. Nihon Falcom nunca decepciona con sus melodías y por suerte, las que fueron realizadas para el nuevo contenido de Proud, no se quedan atrás. Por otro lado, nos dejan escoger entre voces inglesas y japonesas de buen nivel. En lo personal, me gustó más el resultado del doblaje nipón, pero cuando se ponen a hablar durante una pelea intensa, el anglosajón decanta la balanza a su favor al reducir nuestra dependencia de leer los subtítulos.
Ys X: Proud Nordics – ¡La versión definitiva de una joyita de juego!
Yendo al grano, estamos ante un action RPG la mar de pulido y adictivo, que pone sobre la mesa una aventura con una notable ambientación vikinga. Ya sea por ser el primero en años en poseer textos en castellano, por colocarse cronológicamente como uno de los primeros Ys o por disfrutar de una banda sonora que quita el hipo, este es un bombón tanto para veteranos como para jugadores dispuestos a descubrir una franquicia con mucho que ofrecer.


















