En una industria a la que, últimamente, no le tiembla mucho el pulso que digamos a la hora de sacar ediciones definitivas que buscan cobrarnos por segunda vez el precio completo, es de agradecer cuando las desarrolladoras prefieren ofrecer el contenido nuevo en forma de un DLC que respeta a sus jugadores. No obstante, dado que Granblue Fantasy: Relink – Endless Ragnarok se estrena en un par de días como uno solo en Nintendo Switch 2, sin pasar su predecesor por la primera híbrida, en vez de centrarnos en la expansión como otras webs, en este artículo vamos a analizar el juego en su conjunto. ¿Merece la pena la vuelta al ruedo de este «action RPG» o no cumple con las expectativas de los fans? ¡Enseguida os contamos nuestra opinión a través de esta reseña!
Explorando los confines de los cielos
Para aquellos que no lo sepáis, Granblue Fantasy: Relink es la conversión en formato de videojuego tradicional de parte de la historia de un gacha que, con el paso de los años, se ganó los corazones de millones de jugadores. Y por suerte, no desatiende sus deberes a la hora de situarnos en el mundo para que podamos disfrutar de la experiencia sin ver el anime o jugar a lo del móvil. En cuanto a la premisa, un día Gran o Syta (Djeeta) ve cómo la paz de su hogar es interrumpida por un acorazado del Imperio Erste y movido/a por la curiosidad, decide ir a investigarlo al bosque. Por cosas del azar, allí se encuentra con Lyria, una joven que está huyendo del ejército y al verla en peligro, interviene sin dudarlo, acabando el asunto con un golpe mortal. En ese momento, estando nuestro protagonista en las últimas, Lyria opta por vincular la fuerza vital de los dos, uniendo el destino de ambos para siempre y despertando entonces a Bahamut, un poderoso dragón que les sacó las castañas del fuego.
Lejos de ser alguien simple y de pocas palabras, la ambición está presente en su mente y el sueño de alzar el vuelo en busca de la tierra prometida para encontrar a su padre, siempre rondaba su cabeza, así que sobra decir que tras darse estas circunstancias y junto a una compañía poderosa que no tarda en crecer, comenzó su viaje. Pues bien, este videojuego arranca después de que el dúo reuniera una tripulación hecha y derecha que fue capaz de parar los planes del Imperio, más concretamente al entrar en el dominio de Zegagrande, un lugar que va a poner a prueba a base de bien los lazos que les unen… Teniendo en cuenta que esta es la primera vez que Granblue Fantasy: Relink pisa una consola de Nintendo y que estamos analizando el juego en su conjunto, es difícil hablar de la premisa de Endless Ragnarok sin poner spoilers sobre la mesa, pues la mayoría de la expansión sienta sus cimientos en el que en su día fue el juego base, toma el testigo y lleva la experiencia un paso más allá. Sin entrar en detalles, la cosa se puede resumir en que los acontecimientos de la historia original tuvieron consecuencias y la tripulación de la Grancypher debe jugarse el pellejo una vez más para lidiar con ellas.
Sea como fuere, aparte de introducirnos en el universo a base de flashbacks, esta propuesta pone a nuestra disposición un glosario con información interesante y trabaja a sus personajes individualmente con la ayuda de los episodios del destino; una serie de historias con un formato parecido al de una novela visual, que son útiles para conocerles mejor, para mejorar stats y para que personajes opcionales que apenas tienen una participación directa en la campaña, sean integrados en el cóctel. He de reconocer que aunque la trama no es la más profunda, me mantuvo enganchado en todo momento y llegados a este punto, toca hablar de la duración. Pisar los créditos por primera vez lleva en torno a 15 o 20 horas, experimentar la travesía hasta el final de la línea argumental de antaño son unas 35 horas y el contenido más relevante de la expansión hace acto de presencia tras completar cierta misión complicada de un jefe de rango «Orgullo» (el más difícil antes de que existiera «Caos»). Antes de escribir este análisis le dediqué cerca de 55 horas y aún me queda mucho por ver. Vamos, que como esto caiga en manos de alguien que quiera experimentarlo todo y que no le tiemble el pulso al «farmear» equipación, el límite es el cielo.
¡Toca combatir al son de los primordiales!
A grandes rasgos, estamos ante un «action RPG» vertiginoso en el que el trabajo en equipo juega un papel clave durante batallas intensas con adversarios que cambian de actitud dependiendo de su estado. Independientemente del peleador que controles y dejando a un lado correr, saltar, usar pociones, torretas ocasionales o lanzar elementos del escenario, dispones tanto de guardias perfectas que evitan daños como de esquivas precisas que otorgan instantes valiosos de invulnerabilidad. Asimismo, todos poseen una supertécnica llamada «Arcano», que hace grandes cantidades de daño y se puede encadenar con las de otros, dando de sí una ráfaga que hace temblar a cualquiera que se la zampe. Ya a nivel colectivo, los enemigos cuentan con una barra que de llenarse recibiendo golpes, te da la oportunidad de realizar ataques conjuntos con aliados. Y esto a su vez, va aumentando un porcentaje hasta que se produce un «momento de conexión»; una especie de tiempo bruja que te potencia el ataque, te cura y reduce el «cooldown» de tus habilidades.
Y hablando de habilidades, las cuales se refuerzan con combos de ataques básicos, cada personaje es un mundo, disfruta de una movilidad distinta y hace gala de un atributo elemental asociado que le hace mejor contra unos enemigos u otros. Es más, a la extensa lista de controlables de antaño, en esta ocasión se suman otros seis y hay que reconocer que no se quedan atrás frente a sus predecesores, pues consiguieron que cada uno de ellos brille a su manera. Verbigracia, Eustace se coló como uno de mis favoritos a nivel jugable y eso que suelo usar personajes de combate cercano en este tipo de propuestas. Por cierto, de cara a prepararse para combatir que no sea subiendo niveles, los jugadores son capaces de equipar insignias con diferentes bondades, mejorar y forjar armas, pillar luchadores prestados de otros usuarios e invertir puntos de maestría en árboles de habilidad o en la «Maestría extra»; un gacha que bendice a guerreros de nivel 100 con mejoras aleatorias no relacionadas con el árbol antes mencionado.
Una de las novedades más interesantes de la expansión es la Vorágine; un modo roguelite con historia propia en el que hay desde combates intensos a minijuegos simpáticos. El premio de cada partida son materiales e insignias y hay un árbol de habilidades dedicado en el que te permiten gastar cierta moneda para conseguir mejoras permanentes que te faciliten la siguiente «run». Ya comentaron en una entrevista que se inspiraron en Honkai Star Rail y las cosas como son, se nota por el tema de dividir sus rondas con portales que te dejan elegir rutas variopintas, separadas con zonas de descanso. Eso sí, hay un villano conocido por los fans, esperándonos al final del último sector. Por cierto, os avisamos de que los dos primeros sectores que aparecen a partir del capítulo 6 son una especie de tutorial, con circuitos fijos que relegan casi todo su azar a los típicos potenciadores temporales. ¡Después del capítulo 10 es cuando la Vorágine empieza a enseñar sus verdaderas cartas!
Desde el minuto «1:14» hasta el «1:25» podéis ver algunas invocaciones en movimiento. Os recomendamos no reproducir el resto del vídeo si queréis evitar spoilers.
Como podéis observar en el tráiler de arriba, la mecánica de invocaciones presente en el gacha se ha adaptado a esta propuesta y cuando Lyria hace una, pasamos a controlar temporalmente lo invocado, que puede ser desde un robótico Tayu’itar a cosas alocadas que no vamos a spoilear. Eso sí, es importante mencionar que para desbloquear esto, al igual que pasa con buena parte de Ragnarok, necesitáis pasar primero por un sinfín de misiones con un aire a Monster Hunter, hasta completar una contra cierto jefe de nivel 150 del rango «Orgullo», el cual os adelantamos que tiene su miga. Lo malo es que en el proceso sí o sí vais a reiterar enfrentamientos contra enemigos solo diferenciados por sus stats o colores y eso a la larga se puede volver repetitivo, sobre todo si vas en solitario (la CPU es competente y sigue instrucciones si lo deseas). Puesto que este análisis lo hemos publicado antes del lanzamiento oficial, no pude probar el online híbrido de primera mano, pero no está de más mencionar que dispone de «crossplay», lo que permite compartir partidas con la gente de PC y de PlayStation.
Un lienzo estrellado que merece ser visto
En lo referente al apartado artístico, estamos ante una obra con gráficos espectaculares que apuesta por un estilo cel shading que casa de maravilla con el ADN de la franquicia. No os miento al decir que presume de escenarios, modelos 3D, efectos y cinemáticas con la capacidad de dejar a más de uno boquiabierto, mientras que posee un modo foto la mar de completo de cara a inmortalizar nuestras aventuras. Es más, allá por el 2024 jugué esta propuesta en PC y me sorprende lo bien que aguanta el tipo la híbrida frente a esa plataforma, solo recurriendo a un popping leve y a texturas que muy ocasionalmente se quedan un escalón por debajo.
¿Hay alguna pega? Sí, la más obvia de esta versión es que carece de un modo rendimiento que habilite jugar a 60 fps y luego, de ponerme quisquilloso, está la presencia de letreros de la interfaz que se quedaron sin traducir y que en el modo portátil el tamaño de la fuente de las letras peca de ser demasiado pequeño. Fuera de eso, el framerate es estable en ambos modos incluso en situaciones cargadas de elementos.
Por su parte, aunque la banda sonora me gustó y dispone de algunas piezas que escucho de vez en cuando, tampoco puedo decir que sea un desfile de melodías memorables al nivel de lo visual de la obra. Eso sí, quiero destacar lo bien que entra la música dinámica cuando el jefe de turno va a cambiar de fase. De los efectos de sonido no tengo queja alguna y en cuanto a los doblajes, aquí disponemos de voces en japonés y en inglés de una calidad pareja. En lo personal suelo preferir las japonesas, pero que haya conversaciones en combates inclina la balanza hacia el otro lado.
Granblue Fantasy: Relink – Endless Ragnarok – ¡Viviendo un periplo entre nubes!
En definitiva, Granblue Fantasy: Relink – Endless Ragnarok es la versión 2.0 de una preciosidad que le demostró al mundo que esta IP no es solo un gacha más. Si buscáis un «action RPG» capaz de daros decenas y decenas de horas de diversión este verano, no lo dudéis y lanzaros de cabeza el próximo 9 de julio.













