El principal enfoque de SEGA durante los últimos meses ha sido realizar inversiones menores con un mayor rango de ganancias. Al no lanzar títulos de peso, lograron emplearse a fondo en otros tipos de negocio que les resultaron bastante rentables… pero que finalmente, echando mano a los números obtenidos, no han logrado el rendimiento deseado en un principio. En referente a esto, la compañía del erizo azul ha reducido su previsión de ventas en los arcades nipones desde las 265.000 unidades de máquinas de Pachislot, a las 154.000. En el terreno del Pachinko las previsiones bajan desde las 220.000 unidades, hasta las 203.000.

La competencia se intensifica para SEGA
Según SEGA, su división enfocada en el entretenimiento, específicamente el terreno de los videojuegos, está viviendo en el territorio japonés una «intensificación» de la competencia, que está derivando en la ampliación de los tiempos de desarrollo, trastocando por completo el calendario de lanzamientos de videojuegos, algo que afecta directamente a la previsión de ganancias. Tiene su lógica; si esperaban lanzar ciertos títulos para antes de que termine marzo de 2016, y ahora no van a salir en el mercado en ese periodo, es imposible recibir ganancias por su desarrollo, mientras que al ampliar estos tiempos solo se consigue hacer más grandes los gastos. Por supuesto, si con estos videojuegos logran alcanzar el éxito, se convertirán en beneficios de cara al próximo año fiscal.
Sea como sea, esperamos que la mítica SEGA recobre su toque mágico, que la veamos de una vez por todas levantar cabeza en todos los mercados y, sobre todo, ello suponga muchos juegos para los sistemas Nintendo.




