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Analisis Aragami

Análisis – Aragami: Shadow Edition – Nintendo Switch. La sombra del ninja

Fecha de lanzamiento
21 febrero, 2019
Género
Sigilo, Acción, Aventura
Jugadores
1-2
Formato
Físico; Digital
Nuestra puntuación
80

Todo comenzó como un proyecto de carrera que terminó convirtiéndose en algo más, en un videojuego que intentase recoger lo mejor de la tradición de los juegos clásicos de sigilo y reivindicara el papel tradicional del “Ninja” como asesino silencioso. Hablamos Aragami, un juego de sigilo y acción en tercera persona desarrollado por los barceloneses Lince Works.

 

Bautizado primero como Twin Souls: the path of shadows durante el comienzo de su desarrollo y posteriormente ya como Aragami, originalmente vio la luz (o salió de entre las sombras, según se mire) en 2016 gracias al apoyo de Sony tras una fallida campaña de Kickstarter.

 

Fue debido a ese apoyo que debutó en exclusiva en PS4 y PC allá por 2016, con bastante buenas críticas. Ahora, con la colaboración de Merge Games llega a Nintendo Switch (previo paso por Xbox One), con un port encargado al estudio madrileño Stage Clear, responsables, por ejemplo, de la versión de Slain: Back from Hell para la consola híbrida.

 

Aragami: Shadow Edition, es la última versión del título e incluye todos los contenidos descargables lanzados hasta la fecha, entre ellos Nightfall, una expansión que añade nuevos niveles, dos nuevos personajes y sirve de precuela a la historia original. El juego además se puede adquirir tanto en formato físico como en digital y cuenta con una signature edition con bastante contenido extra como arte del juego y su banda sonora en CD.

 

La justicia del Ninja

La década de los ochenta fue un auténtico hervidero para la figura mítica del “Ninja” dentro de la cultura popular. Por supuesto destacó en el cine pero también en cómics y en videojuegos. Hasta los mismísimos Europe, dentro de su álbum “The Final Countdown” (1986), incluyeron un tema dedicado al asesino japonés por antonomasia.

 

Los integrantes de la “Generación VHS” (O Beta si apostaron por el caballo perdedor) recordarán las estanterías de la sección de “Acción” de los videoclubes llenas de películas del mítico Sho Kosugi o la saga “El Guerrero Americano” de Michael Dudikoff. Mientras, en otros templos de ocio de la época, los salones recreativos, nacían los primeros títulos de franquicias como Shinobi o Ninja Gaiden.

 

En aquellas ficciones se mostraba al guerrero ninja como un maestro en artes marciales, un ejército de un solo hombre capaz de hacer frente a cualquiera a golpe de katana y lanzamiento de shurikens. Sin embargo, la imagen más cercana al ninja tradicional es la de un asesino sigiloso que se vale de las sombras para matar sin ser visto.

 

Y esa es la figura que reivindican Lince Works en su juego, con una historia que transcurre en un lugar ficticio pero inspirado en todos los tropos de la cultura nipona. El protagonista es un Aragami, un espíritu de la venganza. Un ninja invocado de entre los muertos por Yahiko, una misteriosa joven prisionera del ejército de la luz, los Kaiho. Y nuestra misión será rescatarla antes de que llegue el amanecer.

 

Por su parte, Nightfall, la expansión incluida en esta edición para Nintendo Switch, sirve de precuela y ayuda a cerrar algunos agujeros en la historia del juego original, esta vez, eligiendo entre dos personajes distintos, una mujer y un hombre, al más puro estilo Tenchu: stealth assassins.

 

Aragami
El juego está perfectamente traducido al castellano (faltaría más) e incluye un modo cooperativo online

 

La venganza del Ninja

Inspirado en clásicos del género como la ya mencionada saga Tenchu, títulos recientes como Thief, Dishonored o incluso Metal Gear Solid, en Aragami la oscuridad y las sombras serán nuestras mejores aliadas y además son la base sobre la que se sustenta el sistema de juego. Se trata de una aventura en 3D, en tercera persona, y basada en el sigilo y la acción.

 

Ojo, no en la acción y el sigilo. El matiz es importante porque aquí lo fundamental es mantenerse oculto y evitar el conflicto cara a cara. Lo comprobamos en el momento en el que pretendemos abatir de frente a unos enemigos que pueden acabar con nosotros de un solo golpe. Como apuntaban sus desarrolladores David León y Pere Rius durante la presentación en el showroom de Nintendo, “vas a querer que no te vean”.

 

Y ahí donde Aragami se desmarca de sus influencias. La experiencia se convierte en algo táctico, desafiante, donde la paciencia para encontrar el momento preciso en el que movernos o eliminar a un guardia sin ser vistos son fundamentales. En Tenchu, Assassins Creed o en cualquier título de la saga Arkham, el combate directo es una posibilidad. Aquí es algo letal pero solo para nosotros.

 

Aragami
Acechar y atacar sigilosamente desde las alturas es una buena forma de evitar ser detectados por los Kaiho

 

El uso de las sombras es fundamental, no solo para mantenerse oculto sino porque es la fuente de poder del Aragami, su maná, por así decirlo. Podemos movernos sigilosamente por el escenario, correr, agacharnos, pero las mecánicas más útiles están basadas en el uso de poderes que, al más puro estilo Rondador Nocturno, nos permitirán saltar entre las sombras, teletransportándonos a corta distancia. Incluso crear focos de oscuridad para llegar a lugares más rápido o poco accesibles. El dominio de esta mecánica será capital para desplazarse por el escenario, alcanzar alturas desde donde acechar (no hay movimientos de salto o trepar) o para aparecer de la nada detrás de un enemigo y acabar con él.

 

También existen técnicas especiales que nos ayudarán a afrontar el juego de formas distintas. Algunas son más defensivas, para evitar ser vistos (crear distracciones, invisibilidad temporal, eliminar cadáveres), otras más ofensivas (colocación de trampas, lanzamiento de kunais -pequeñas dagas de sombra- para acabar a distancia con los enemigos). Estas habilidades se desbloquean mediante la recolección de pergaminos, coleccionables que otorgan puntos de habilidad, que usaremos para comprar estas técnicas, y que además, si los leemos desde el menú de pausa, aportan información sobre el trasfondo de la historia.

 

Por contra, si la gran aliada del Aragami es la oscuridad, la luz es todo lo contrario. La reserva de poder disminuirá si nos situamos debajo de algún punto de luz directa y, además de revelar nuestra posición a los guardias del escenario, nos impedirá el uso de estas técnicas al quedarnos sin sombra. Y por supuesto, todos los ataques enemigos están basados en la luz.

 

Aragami
Solo podemos tener seleccionada una técnica a la vez de las seis que podemos desbloquear durante la aventura

 

Las 9 muertes del ninja

Tal y como reconocen sus desarrolladores en la entrevista que les realizamos, Aragami bebe de Tenchu como una de sus influencias, pero no es la única. Gráficamente recuerda a la saga Sly Cooper por la técnica de cel-shading usada para diseñar los personajes principales, algo que les sienta estupendamente, aunque los enemigos se vean algo más pobres en comparación. Lo mismo ocurre con los escenarios que aunque a simple vista lucen de maravilla artísticamente, sobre todo en cuando a colores e iluminación, en las distancias cortas las texturas resultan en ocasiones demasiado simples y poligonales.

 

La ausencia de una interfaz es un completo acierto que ayuda a la inmersión narrativa. No hay ningún elemento en pantalla, ningún contador que indique la cantidad de sombra acumulada o la técnica que lleva activa el personaje. Esa información, no obstante, la encontramos en los dibujos cambiantes de la capa del Aragami. Una forma muy elegante de mostrar esos elementos integrándolos en el escenario y en el protagonista.

 

Aragami
Todo el HUD se concentra en los dibujos de la capa del Aragami sin necesidad de otro elemento externo

 

En cuanto a las misiones en sí, pueden llegar a ser repetitivas. Ir del punto A al punto B, robando algún elemento o destruyendo objetos concretos por el camino. Todo eso evitando ser visto y eliminado por los distintos tipos de guardias que patrullan la zona. Sin embargo el juego no es muy extenso (entre ocho y diez horas de base) ni las misiones excesivamente largas como para que lleguen a cansar.

 

Además se nos anima a rejugar los capítulos en distintas dificultades (tres modos) para poder desbloquear los trajes especiales incluidos en esta Shadow Edition. También existen distintas tácticas para superar los escenarios: evitando ser visto, acabando con todos los enemigos o, sin duda la más desafiante, dejando a todos los guardias con vida, desafíos que quedan registrados, según nuestro desempeño, al final de cada misión y que incrementa su vida útil.

 

En un juego de estas características la IA de los enemigos es algo crucial y la de los guardias del clan Kaiho es correcta sin más. Como es habitual tienen sus rutinas de movimiento, su comportamiento a la hora acercarse a una zona si han visto algo sospechoso y nos detectarán y darán la alarma si nos ven a plena luz, o en las sombras si estamos frente a ellos. También serán capaces de localizarnos si hacemos demasiado ruido al movernos o al eliminar a otro guardia.

 

Una IA cumplidora que a veces da sensación de aleatoriedad. En ocasiones no sigue un comportamiento acorde a la lógica del juego. Nos descubren acechando desde las alturas o pasamos desapercibidos incluso al estar a menos de un metro del guardia y de frente. Muchas veces la explicación se encuentra en la iluminación de la zona pero no se puede negar que hay momentos en los que la inteligencia artificial falla. Por suerte, no supone un problema importante de jugabilidad.

 

Aragami
Aunque visualmente los escenarios son increibles, sus texturas a veces parecen demasiado simples y poligonales

 

Contacto Ninja

La dificultad crece gradualmente y se refleja sobre todo en los enemigos que pueblan el escenario y en las tareas que se nos encomiendan para superar cada capítulo. No es, sin embargo, un juego desesperante. Si somos derrotados no hay que reiniciar el nivel sino que empezamos desde el último punto de control y son bastante habituales.

 

Una vez te acostumbras a las mecánicas de movimiento del personaje es muy sencillo hacerse con los controles, algo que se consigue durante el tutorial y los primeros niveles. Quizá se echan de menos soluciones como incluir movimientos de cobertura desde los que poder acechar a la vuelta de la esquina, nada que no se pueda solucionar con las cámaras pero su ausencia recuerda a juegos de otro tiempo.

 

Aragami
Yahiko es la prisionera que nos ha invocado para rescatarla y a la vez cumplir su venganza contra el clan de la luz

 

Rinde de forma fluida tanto en el dock como en el modo portátil, aunque en ocasiones sufre de tirones en ambos modos, unos fallos que parece haber heredado de sus versiones hermanas. De igual forma hay momentos en los que hemos encontrado algo de clipping. Todos son elementos que uno no espera encontrar al haberse optado por un diseño gráfico que debería evitar estos problemas de rendimiento.

 

Los efectos de sonido también son cumplidores, al igual que la música del dúo Two Feathers que encaja perfectamente con la ambientación. Por último hay que destacar la presencia de un modo cooperativo online tanto en el juego original como en su expansión Nightfall.

 

Aragami
El diseño gráfico de los personajes en cel-shading es un completo acierto que dota además al juego de personalidad propia

Ninja Assassin

Aragami es, para empezar, un título con un mérito enorme. Su proceso de desarrollo, los problemas por los que tuvo que pasar el estudio para su publicación son un ejemplo más de las dificultades de los estudios indies (aunque Lince Works no se definen como un indie al uso). Pero además de todo eso es un gran juego que, a pesar de todas sus influencias, tiene una personalidad propia, donde lo que prima es la paciencia, la estrategia, convertirse en un cazador a pesar de que, como presa, somos muy vulnerables lo que hará que nos pensemos las cosas dos veces antes de acometer cualquier acción.

 

Es un juego de sigilo, no uno de acción con mecánicas de sigilo, y aunque puede que eso impida que se acerque a un público más amplio es realmente su mayor virtud. Aún con todo, no es un título con una dificultad endiablada y puede ser una buena puerta de entrada al género.

 

Se suele ser más indulgente con los títulos indie porque sabemos que por recursos, monetarios y humanos, no se les puede comparar con un triple A. También es cierto que en muchas ocasiones compensan sus carencias con originalidad y buenas ideas dando lugar a grandes productos. Aragami es uno de esos casos. Tiene sus fallos, fallos que desde luego afean al conjunto pero sus puntos fuertes eclipsan a los débiles y se le puede nombrar sin rubor entre los grandes del género.

 

Y tiene ninjas. Eso es lo más importante porque si hay tres elementos que mejoran cualquier cosa (Parafraseando un corto de Ciro Altabás) son los cyborg, los zombies y los ninjas.

 

Hemos analizado Aragami: Shadow Edition para Nintendo Switch gracias a un código de descarga proporcionado por Lince Works.

NINJAS Y SOMBRAS. GRAN COMBINACIÓN EN NINTENDO SWITCH
La ópera prima de los barceloneses Lince Works dejará un gran sabor de boca a los amantes de los juegos de sigilo, de las aventuras que requieren cierta paciencia para ser completadas y de las leyendas orientales con ninjas.
PROS
El uso de las sombra y el sigilo como mecánicas
Su ambientación oriental y misticismo ninja
El diseño artístico de los personajes
CONTRAS
En ocasiones, el diseño gráfico de los escenarios y la IA de los enemigos
Algunos fallos de rendimiento que provocan tirones y clipping
Misiones algo repetitivas
80
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