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Arcade Classics Anniversary Collection Switch

Análisis de Arcade Classics Anniversary Collection – Nintendo Switch. Por los 80 van los tiros

Fecha de lanzamiento
18 abril, 2019
Número de jugadores
1-2
Idiomas
Inglés
Tamaño de la descarga
377,49 MB
Nuestra puntuación
77%

Un fenómeno en continua expansión desde hace unos años en el mundo de los videojuegos es el de las compañías independientes, equipos formados por un reducido número de personas que unen sus esfuerzos y con ayuda, a través de la fórmula llamada financiación colectiva o crowdfunding, de múltiples usuarios anónimos logran sacar adelante modestos juegos (modestos en presupuesto, que no tanto en ambición en algunos casos) conocidos como indies. Dichos juegos suelen apostar por una estética retro, en la mayoría de los casos más por la nostalgia hacia el pasado de los videojuegos que por motivos de limitaciones económicas; ese pasado que se enmarca en la era de los 8 y los 16 bits y que los gamers que anden rondando la treintena seguro que conocen de primera mano, ya que fue lo que vivieron en su infancia o adolescencia, frente a quienes se han incorporado más recientemente a este mundillo, que probablemente se pregunten (y no lo hayan consultado ya por internet cientos de veces antes) de dónde ha venido la inspiración a la gente de Yatch Club a la hora de crear Shovel Knight, o a la de Ratalaika a al hacer lo propio con Zeroptian Invasion por ejemplo. Pues bien, dicha influencia retro se puede achacar a las pasadas décadas de los ochenta y noventa, una época que a su modo comenzó a afianzar las bases de muchos géneros dentro de los videojuegos, y en la que comenzaron a hacerse un nombre conocido algunas de las grandes compañías third party como Konami, Capcom, Irem, Jaleco, Nihon Falcom o Hudson Soft (unas aún presentes y otras por desgracia desaparecidas en combate por el camino), creando a su vez algunas de las grandes sagas que aún perduran, como Gradius, Bomberman, Contra o Metal Slug, y que tantísima inspiración han supuesto para posteriores títulos que han venido. Precisamente porque el tiempo ha pasado y hay que celebrarlo mientras se pueda, la más que veterana desarrolladora nipona Konami ha decidido hacerlo así, ahora que el pasado mes de marzo cumplió la friolera de cincuenta años desde su fundación, y para ello nada mejor que acudir al baúl de los recuerdos y nostalgias pretéritas, rescatar algunas de sus joyas más clásicas y reunirlas en una colección, bajo el nombre de Arcade Classics Anniversary Collection, para poder disfrutarlas desde nuestra consola híbrida y visualizar el pasado de los arcades. ¿Te unes a esta celebración de lo más retro?

 

 

Donde pongo el ojo pongo la píxel-bala

Arcade Classics Anniversary Collection es una recopilación de ocho de los títulos más clásicos y reconocidos internacionalmente de la compañía, contando desde el año 1981 hasta 1988, por supuesto es una selección muy muy concreta, ya que hay que tener en cuenta que en aquella época Konami estaba lanzando juegos a puñados, suyos propios y desarrollados por otras cercanas compañías menores, de modo que podrían incluirse muchos más si la cosa tratara de hacer un recorrido más amplio y exhaustivo por décadas. El recopilatorio es cuanto menos curioso en el sentido de que, si bien está claro que la temática son los arcades (uno de los puntos fuertes de la desarrolladora sin duda, la acción pura y dura de avanzar llevándose todo por delante), la elección final son siete shooters del tipo matamarcianos y un plataformas, digamos que al pronto parece un tanto descompensado respecto a este tipo, casi habría dado lo mismo incluir un octavo shoot’em up para que fueran todos parejos o bien haber incluido más variedad con otros clásicos suyos como Frogger, Goemon o Contra, que ya estaba también por ahí rondando en aquella época, pero en fin. Los elegidos para esta compilación son Scramble, TwinBee, Nemesis (Gradius), Life Force (Salamander, spin off de Gradius), Typhoon (A-Jax), Haunted Castle (Castlevania de recreativa), Vulcan Venture (Gradius II) y Thunder Cross, cada uno de ellos con su denominación americana o europea, que como se puede ver, en la mayoría difiere respecto a su nombre original japonés (en paréntesis), supongo que quizás siguiendo una idea de márketing muy de la época de que para captar la atención del público occidental era mejor evitar posibles títulos raros, optando por otros más genéricos y fáciles de llamar la atención, o como en el caso de Haunted Castle, quizás incluso por motivos de censura en lugar de Akumajo Dracula o el Demoníaco Drácula, lo que llevaría a denominar Castlevania finalmente a la saga en tierras occidentales. Podemos escoger cualquiera de ellos en el orden que prefiramos a través de un menú inicial que los ordena cronológicamente, junto a un libro bonus que incluye gran cantidad de información sobre los juegos, como entrevistas con el equipo de desarrolladores, curiosidades varias, bocetos y otros documentos sobre su diseño, como si fuera su make of digamos, un bonito regalo para los más fans de lo retro.

 

 

Como suele típico en los shooters de esta clase, tanto de vista aérea como lateral, la trama no suele ser muy compleja, pilotamos una futurista nave con el objetivo de acabar con una nefasta amenaza alienígena o terrorista que trata de someter a la Tierra (o al planeta Gradius en su caso) y sus habitantes, así, en solitario, sin ayuda de ninguna clase de flota ni nada, que es como mejor que se supone que se acaba con un peligro tan grande (?) o al menos de la forma más heroica. Para cumplir nuestra misión, debemos destruir toda aeronave enemiga que se nos acerque, al tiempo que esquivamos otros obstáculos indestructibles que se van cruzando, lo que incluye tanto suelos como techos o paredes, según la perspectiva, mientras recolectamos mejoras varias de armamento o escudos temporales con que lograr prolongar nuestra supervivencia un poco más. En el caso de Haunted Castle el plan en cambio es rescatar a la amada del joven Simon Belmont , secuestrada en el mismo día de su boda, que ya es mala pata, por el temible Dracula y sus secuaces demoníacos, por lo que debemos abrirnos paso a través de lóbregos parajes echando mano de su famoso látigo, e incluso una espada o una maza de pinchos, junto a algunas armas secundarias de munición limitada como apoyo. La estructura de todos los juegos se basa en el avance continuo, sin vuelta atrás, a través de seis a siete niveles, cada uno con su respectivo jefe final para rematar al final del todo con un jefazo máximo de lo más chungo para poner a prueba nuestra paciencia y reflejos; para complicar más las cosas contamos con unas pocas vidas y en caso de perderlas todas toca empezar de nuevo desde el principio, aunque en este caso podemos echar mano de savestates o guardados temporales para evitar esa frustrante tragedia una y otra vez.

 

 

Las recreativas envejecen de maravilla

Todos los títulos incorporados a esta compilación proceden de su formato original de recreativa, no de las posteriores adaptaciones a consola que muchos de ellos tuvieron en NES por entonces, con lo que pese a provenir de la década de los ochenta, no presentan un aspecto visual de 8 bits si no más bien intermedio entre los 8 y los 16 bits, con excepción de Scramble, lo que para la época ya era una pasada e incluso hoy en día no están nada mal, pues se muestran sprites de lo más coloridos y detallados, con temática de tipo futurista espacial en todos salvo en Haunted Castle, que es más de tipo medieval, como la saga nos tiene acostumbrados. Sorprende que pese a las limitaciones técnicas de aquellos años aparecen algunos detalles gráficos no tan frecuentes en los shooters en general, como el giro de la nave al ascender o descender en Vulcan Venture, o la enorme cantidad de balas y de enemigos llenando la pantalla sin que haya ni la más mínima ralentización o salto de sprites, curiosamente en Haunted Castle los marcadores quedan tapados a veces por elementos gráficos del escenario. El apartado sonoro es bastante aceptable, las melodías aunque sencillas son de lo más pegadizas, seguro que despiertan más de un nostálgico recuerdo en quienes los jugaron entonces, porque de hecho más de una se ha reutilizado con sus pertinentes arreglos en posteriores entregas como en el caso de Haunted Castle; destaca en Life Force y Vulcan Venture la presencia de voces que dan instrucciones o pistas sobre puntos débiles o peligros inminentes.

 

 

Una de los aspectos que mejor revelan el exhaustivo cuidado que se puede poner a un juego es ver a lo largo del tiempo cómo ha envejecido su jugabilidad, y en el caso de Arcade Classics Anniversary Collection hay que decir que todos los shooters incluidos cuentan con unos controles de lo más suaves y pulidos, por lo que aunque no se sea experto en este exigente género, no cuesta cogerle para nada manejo, tan sólo hay que hacer uso del botón de disparo, el de activar mejoras, el de usar el arma secundaria en su caso y el de insertar monedas (un recuerdo de lo que antaño había que hacer cada dos por tres para continuar jugando en la recreativa al perder todas las vidas), no hay botón de pausa eso sí, hay que hacer uso del de opciones del juego. Como detalle genial, algunos de los juegos cuentan con modo de dos jugadores, en unos alternando y en otros simultáneos como en Life Force o Twinbee, lo que da una ayuda inestimable en las partidas. Lo mejor es que desde el menú general, al que se entra pulsando el botón menos, podemos configurar libremente las funciones de cada tecla, pademás podemos activar el comodísimo Rapid Fire, que hace que podamos disparar de continuo dejando el botón pulsado por si no queremos machacarnos el dedo como antaño dándole frenéticamente. También hay opciones de visualización interesantes como diferentes ratios de pantalla, respetando el original 4:3, o bien usando el panorámico 16:9 para que no queden unas poco vistosas columnas negras a los lados, incluso gracias a la reciente actualización del juego podemos usar el formato TATE, para que la pantalla tenga más alto que ancho (despegando los Joy-Con de la consola y situándola de lado en algún punto de apoyo improvisado), que es como originalmente se veían juegos como Scramble o Typhoon; y aparte podemos recurrir a dos filtros más o menos difuminados, para la nostalgia de recordar aquellos años, o bien dejar el HD tal cual, que les sienta de lujo por cierto.

 

Una mención aparte merece, una vez más, Haunted Castle, ya que quizás es el que peor ha llevado el paso del tiempo, sobre todo si lo comparamos con sus sucesores, por el tamaño un tanto desproporcionado de los sprites, la relativa poca chicha de sus secciones de plataformas y la cierta tosquedad de sus controles. Por todo lo anterior, está bien considerado como una curiosidad para conocer el pasado de recreativa de la célebre saga, pero desde luego no es el más favorecido del conjunto el pobrecillo.

 

 

Respecto a otros aspectos técnicos, mencionar que el rendimiento es exactamente igual tanto en consola como en televisión, los juegos corren de lo más fluidos; más cuestionable es el tema de la dificultad, era lo propio de entonces, basar la duración en que costaba la misma vida pasarse cada nivel, pese a insertar todas las monedas del mundo, tenemos nuestras tres a siete vidas (según elijamos en el menú) y si las perdemos, a empezar de nuevo desde el principio, lo que hoy se llama un roguelike pero a lo basto, ya que la única ayuda real con que contamos son los savestates. Por suerte, los podemos usar en cualquier momento, aunque no son muy cómodos de activar y acceder (abre menú con -, ve a la opción correspondiente, dale a crear un guardado temporal, te pregunta si quieres sobreescribir, tarda unos segundos en guardar, dale al B varias veces para regresar al juego, y lo mismo para cargarlos, pero preguntando si estás completamente seguro de querer cargar) pese a la total necesidad de acudir a los mismos si no queremos frustrarnos en esos momentos de dificultad absurda, donde hay más proyectiles que huecos libres en pantalla. Y es que el problema es cuando esa dificultad crea una duración más bien ficticia, ya que una vez dominas el juego (después de numerosos intentos), cada uno de ellos se pasa en media hora escasa; de todas formas, era la forma de hacer las cosas en esa época, hoy en día está claro que no se puede ver del mismo modo.

 

Arcade Classics Anniversary Collection – Fin del juego, inserte otras cuarenta monedas

En conclusión, estamos ante un recopilatorio que juega, nunca mejor dicho, con la nostalgia, incluyendo títulos que casi con total seguridad forman parte de muchas infancias y adolescencias en los recreativos, o siquiera suenan y mucho; el problema viene principalmente por que la selección es un tanto escueta, si tenemos en cuenta que Konami tiene muchísimos (alargando mucho la i) juegos de los que podría haber echado mano que son de la misma década y de igual calidad, y que los elegidos los ha presentado en múltiples ocasiones anteriores, a través de consola virtual o de otros recopilatorios, aparte reitero desde mi punto de vista, que incluir siete shooters y un solo plataformas parece una opción un tanto descompensada o incompleta. No obstante hay que decir que los juegos escogidos siguen funcionando de maravilla hoy en día, siguen siendo la inspiración de muchos de los indies de hace unos años a esta parte y de muchos otros shooters en sucesivas generaciones de consolas, con la pega de esa dificultad a veces demasiado exagerada, que supone una duración más que relativa. Es por ello que faltaría aportar algún detalle adicional como la inclusión de rankings online, para poder picarse más con el tema de lograr la puntuación más alta posible, y no sólo por superar la nuestra en cada partida, que es lo que los hace más rejugables en realidad. En definitiva, es una opción muy buena de compra, sobre todo para quienes les tire mucho la nostalgia, tan sólo es que le falta un poquito más de pulido para terminar de convertirse en una colección más definitiva, ya que hablamos del cincuenta aniversario de una compañía tan eminente en el mundo de los videojuegos.

 

Arcade Classics Anniversary Collection Switch

 

Análisis realizado gracias al código cedido por Konami

Retroamenazas alienígenas desde el espacio profundo
Arcade Classics Collection reúne ocho de los mejores y más conocidos títulos de Konami de allá por la década de los ochenta, la idea general es buena pero falta pulirla más para que este pudiera considerarse el recopilatorio definitivo por tan señalado aniversario
PROS
Un nostálgico recopilatorio que los más fans de lo retro y los arcades van a disfrutar mucho
Opciones de control y de visualización variadas que acercan estos juegos a las exigencias modernas
Todos los shooters han envejecido de maravilla, los controles van como la seda, sin ralentizaciones ni saltos de frames...
CONTRAS
La duración se basa casi exclusivamente en la enorme dificultad de los juegos
Haunted Castle no termina de encajar muy bien en el conjunto, aunque como curiosidad está bien
El acceso a los savestates no termina de ser muy cómodo, pese a lo imprescindibles que llegan a ser
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