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Final Fantasy VIII

Análisis de Final Fantasy VIII Remastered – Nintendo Switch. Hora de desenvainar el sable-pistola

La octava entrega de la archiconocida franquicia de rol Final Fantasy se estrena en Nintendo Switch con modelos y texturas mejorados

Final Fantasy VIII
Fecha de lanzamiento
3 septiembre, 2019
Número de jugadores
1
Idiomas
Español, inglés, francés, etc.
Tamaño de la descarga
2882,54 MB
Nuestra puntuación
82

Nunca es fácil hablar de un videojuego que vuelve a lanzarse al mercado veinte años después de su nacimiento. No es el más viejo que lo hace, ni mucho menos el primero, pero sí es uno de esos títulos que marcó a toda una generación así como al género al que pertenece. Hemos visto pasar multitud de RPGs clásicos por nuestras consolas, y aunque hoy en día son pocos los que se atreven debido a la popularidad decreciente del rol por turnos, de vez en cuando se abre el baúl de los recuerdos para darle nueva vida a algún clasicazo. Para unos es el mejor de su saga, para otros sigue opacado por la entrega anterior, pero una cosa es segura: Final Fantasy VIII es todo un estandarte en su franquicia y género. La híbrida de Nintendo recibe con los Joy-Con abiertos su edición remasterizada, y nos toca ver cómo ha resistido al duro paso de los años.

 

¿Por qué las personas dependen tanto de los demás?

La historia de Squall Leonhart no es desconocida para nadie a estas alturas, pero vamos a hacer un brevísimo resumen de lo que nos presenta el juego. Todo comienza en el Jardín de Balamb, una de tantas escuelas militares que se dedican a formar soldados SeeD. Nuestro protagonista consigue graduarse como tal y poco más tarde conoce a Rinoa, la que será su primera cliente y el amor de su vida. Junto a Zell, Selphie, Quistis e Irvine, el portador del sable-pistola (arma emblemática donde las haya) debe hacer frente a una amenaza que pone el peligro el mundo e incluso el propio espacio-tiempo. ¿Será capaz el frío y solitario Squall de vencer a un enemigo tan grande? Pues sí, pero no lo hará solo.

 

Final Fantasy VIII es un juego largo. Durante los cuatro discos en los que se repartía originalmente su contenido encontramos aventuras y desventuras, alegrías y desgracias, amor y dolor. Debo confesar que el escaso elenco de personajes jugables (seis en total) se me quedó corto durante la primeras diez horas de juego, pero más tarde el propio juego te enseña que debe ser así. Sus personajes son entrañables y carismáticos y poco a poco nos permiten ver un pedacito de su interior. La relación entre Squall y Rinoa se desarrolla a buen ritmo durante la trama y terminan como una de las parejas más bonitas y emblemáticas de la franquicia. El implacable Seifer, siempre acompañado de sus fieles amigos Viento y Trueno, recibe un papel de antagonista que le viene como anillo al dedo. No quiero desvelar nada sobre la historia de la bruja Edea, es algo que merece la pena descubrir Joy-Con en mano.

 

Final Fantasy VIII

Veinte años pesan mucho en esta industria, y a pesar de que los argumentos y tramas suelen envejecer tan bien como Jordi Hurtado, lo que entra por los ojos ya es harina de otro costal. Se nota mucho en esta obra, en la que ese peso recae de forma muy notable en el apartado gráfico. De poco sirve que Final Fantasy VIII en su momento explotase al máximo las capacidades de la primera PlayStation, pues el sistema de modelos 3D sobre fondos prerrenderizados solucionó un problema de la época, pero quedó obsoleto muy rápido. El hecho de que estemos ante una versión remasterizada alivia en cierta manera esto, gracias a los modelos y fondos en HD. Juega en contra la resolución 4:3 conservada del original; no le sienta nada bien a Nintendo Switch.

 

Me ha sorprendido personalmente que las mecánicas de combate de este juego han envejecido bastante bien, y aún hoy en día resultan frescas e innovadoras dentro de los estándares del rol por turnos. Nuestros héroes ganan experiencia y suben de nivel, pero sus estadísticas se verán afectadas en mayor medida por sus Guardianes de la Fuerza: lo que en otras entregas eran poderosas y limitadas invocaciones, aquí sirven para acompañar y potenciar a los luchadores. A esto se le debe sumar la posibilidad (y deber) de extraer magia a los enemigos, otra de las mecánicas con las que mejorar a Squall y su grupo.

 

Final Fantasy VIII

 

Los cuentos de brujas no pasan de moda

A pesar de que Final Fantasy VIII nos llega tal y como salió al mercado en su momento, Square Enix ha decidido añadirle a este relanzamiento unas cuantas características para reducir la elevada dificultad del juego, y cuya activación queda totalmente en mano de cada jugador. La primera es más bien una bendición: aumentar la velocidad x3. Ya sea para movernos por el gran mundo en el que nos sitúa o para agilizar los combates, este extra es una herramienta que ayuda en gran medida a conservar la paciencia. ¡Esas eternas invocaciones ahora solo duran unos pocos segundos! Para habilitar este acelerón tan solo debes pulsar el joystick izquierdo.

 

Los otros dos añadidos que nos trae están estrechamente relacionados con los combates. Uno consiste en evitar toda batalla aleatoria en el mapa, como si llevases encima un repelente infinito. Eso sí, los jefazos que te encuentres por el camino no los puedes evitar, ¡faltaría más! Por último tenemos la posibilidad de entrar en un modo donde los héroes recuperan su vida al instante, siempre tienen disponible su límite y la barra de acción se encuentra llena en todo momento. Esta suerte de ‘modo Dios’ está ideada para facilitar el combate a aquellos jugadores más inexpertos, o simplemente para evitar un mal trago o un golpe de mala suerte. Sin embargo los personajes morirán si reciben más daño de lo que sus puntos de vida pueden aguantar, así que por mucha ventaja que te aporte, ¡puedes perder la partida en un descuido!

 

Final Fantasy VIII

Ha llovido mucho desde que Final Fantasy VIII vio la luz, llevo insistiéndolo mucho durante este análisis. Y es que pienso que es un dato crucial para aquellas personas que se planteen añadirlo a su colección, pues lo viejo no suele ser del gusto de todo el mundo. En defensa del título debo decir que me ha sorprendido gratamente, tanto lo bien que se conservan sus extrañas innovaciones al combate como la preciosa historia que nos quiere contar. Estamos ante un clásico con mayúsculas, que si bien Cloud y los suyos le ganan en popularidad, no podría decir lo mismo respecto a su calidad. Destaca el excelente trabajo del legendario Nobuo Uematsu, principal compositor de la música de la saga; hoy en día se sigue considerando una de las mejores bandas sonoras entre todos los Final Fantasy. Desde el tema de combate y la fanfarria de victoria hasta la emotiva canción de Faye Wong, ‘Eyes on me’, el tiempo no pasa para esta fantástica banda sonora.

 

Era la primera vez que acompañaba a Squall en su aventura por salvar el mundo. Las primeras horas las jugué con mucho escepticismo al enfrentarme a un videojuego quizá mayor que tú, casi mayor que yo. Un videojuego que en lugar de llegar en forma de remake como otras entregas anteriores de su misma saga, simplemente se ha acicalado un poco para adaptarse a una consola de última generación. Debo inclinarme ante esta obra, que me ha llegado al corazón como fanático de los combates por turnos. Si bien pensaba en un principio que algunas obras tienen fecha de caducidad, ahora afirmo que nunca es tarde para disfrutar de un buen título: el arte no tiene edad.

 

Final Fantasy VIII

 

Final Fantasy VIII – Una obra que comprime el tiempo

Final Fantasy VIII amplía todo lo que hizo grande a la última fantasía de Hironobu Sakaguchi, añade a la receta nuevos ingredientes muy frescos y consigue un juego redondo con mil cosas que hacer, multitud de lugares que explorar y bastantes secretos que descubrir. Quizá esta remasterización no está hecha para todo el público, pero para los amantes de los RPG es un bocado exquisito que ya sea tu primera vez portando el sable-pistola o te consideres un veterano SeeD, consigue atraparte en su mundo para que disfrutes durante muchas, muchas horas. Pide a gritos que pongas tus ojos en él.

 

Final Fantasy VIII

Este análisis ha sido realizado gracias a una copia digital de Final Fantasy VIII Remastered para Nintendo Switch proporcionada por Koch Media.

 

Squall Leonhart desafía al tiempo en Nintendo Switch
Final Fantasy VIII desafía el tiempo con una historia cautivadora, personajes maravillosos y un sistema de combate único. Al otro lado de la balanza tenemos su apartado gráfico, que no ha tenido tanta suerte a la hora de envejecer. Un título largo que te absorbe hasta que logres salvar al mundo de las peligrosas brujas y así proteger a los que más te importan.
PROS
Squall, Rinoa, Selphie, Edea... Repleto de personajes entrañables
Una historia que enamora, casi tanto como Rinoa a Squall
Los Guardianes de la Fuerza y todo lo que les rodea sigue tan fresco como el primer día
CONTRAS
Los modelos 3D sobre fondos prerrenderizados quedaron obsoletos hace mucho tiempo
El formato 4:3 lastra aun más un apartado gráfico castigado por el tiempo
Sin contar el HD y las tres herramientas para facilitar el juego, no trae nada nuevo
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