Hades

¿Cómo ven los desarrolladores de Hades la acogida que han tenido sus personajes? ¡Ahora lo sabemos!

Desde que fuera lanzado el pasado mes de septiembre de 2020, Hades se ha ganado un pequeño gran hueco en las diferentes comunidades de jugadores del mundo de los videojuegos, no solo por su más que excelente jugabilidad, sino también por toda su historia y por sus personajes. Y hablando de personajes, si bien hace unos días conocíamos que Zagreo no iba a ser en un principio el protagonista de este juego, ahora Greg Kasabin, responsable de la historia y del diseño del juego, ha comentado cuál es la impresión que tiene el equipo sobre cómo los fans han acogido precisamente a estos personajes.

 

Así es la impresión de los creadores de Hades sobre la acogida que ha tenido el juego y sus personajes

 

Ha sido muy alentador que los fans se hayan enamorado de estos personajes, porque, ¿por qué si no íbamos a poner personajes en nuestro juego si no fuera para que los jugadores se interesaran en ellos? Jen Zee, nuestro director artístico, estaba muy emocionado por diseñar a los Diosis Olímpicos. Parte de lo que nos molaba sobre todo este concepto en total era que podíamos usar estos nombres familiares como Zeus y Atena, para así introducir al resto de personajes menos conocidos, como Nyx, Thanatos o Megaera. Jen es muy bueno pintando personajes con buena apariencia. En este caso, al ser un juego sobre dioses, creo que Jen creía que necesitaba cumplir con sus reputaciones. Y como es sobre la antigua Grecia, ¡en aquel entonces enseñaban mucha piel! De hecho, nuestros personajes están vestidos de forma mucho más modesta que en los artes que representan la era. Así que sí, debe sentirse como que son superhumanos, mucho más bellos de lo que nosotros somos… O al menos así creo que esa es parte de la concepción que se tiene de cómo son los dioses, aunque nuestra interpretación de los Olímpicos es que son muy humanos con algunos de sus errores. Hemos intentado ser fieles a los materiales originales, y eso es lo que hace que sean convincentes con su humanidad, no con su divinidad.

Fuente