Smelter

Análisis Smelter – Nintendo Switch. Man-sana in corpore prohibido

¡De híbrido a híbrido!

Smelter
Número de jugadores
1
Idiomas
Español, inglés, japonés, etc.
Tamaño de la descarga
524,00 MB
Nuestra puntuación
70

A lo largo de la historia de los videojuegos han surgido multitud de géneros fruto (nunca mejor dicho) de deseo de clasificar lo realmente novedoso, dejando la sensación de que todo ya parecía inventado. No obstante, la explosión indie ha desembocado en la proliferación de multitud de estudios (en muchos casos de 1 o 2 personas), cuya falta de medios ha sido suplida con creces con otra explosión creativa sin parangón. En esta ocasión, la desarrolladora X PLUS Company Limited y la editora nipona DANGEN Entertainment, más que conscientes de todo lo mencionado unas líneas más arriba, han apostado el resto con el título que aquí nos ocupa. Y es que Smelter es una juego que basa su narrativa en el Génesis (aunque no tome demasiado prestado de este último), combinando plataformas acción y estrategia en una curiosa y arriesgada propuesta. ¿Estará a la altura de las circunstancias o se quedará en un intento fallido de destacar donde otros no lo lograron? No te pierdas nuestro análisis, en su versión de Nintendo Switch, para descubrirlo. ¡Dentro texto!

 

 

En busca del A-¡damn! perdido

Smelter nos pone en piel de una Eva recién salida del Edén. Hasta aquí todo normal. Es más, podría pasar incluso por cualquier pasaje del libro del Genesis. No obstante, que nadie se equivoque. A partir de aquí, cualquier parecido con algún relato bíblico es pura casualidad. Y es que, tras sucumbir Adán a la tentación de la manzana, la buena de Eva se tiene que buscar las habichuelas para poder rescatar a su querido amado. Dando a parar con una criatura llamada Smelter que, por el camino, le otorga a Eva, en una suerte de transformación a lo Power Rangers, una serie de poderes con los que facilitar su complicada empresa. ¿El precio? Expandir el otrora poderoso imperio de Smelter. En NextN no somos partidarios de desvelar demasiado sobre la trama de los juegos que analizamos. No obstante, en esta ocasión, resultaba tremendamente necesario dar estas pinceladas generales para presentar los dos pilares fundamentales del título que aquí nos ocupa… acción/plataformas y estrategia.

 

Y es que si durante la mitad de nuestra aventura nos encontramos intentando expandir el imperio en una suerte de simulador de estrategia. Durante el resto del tiempo nos hayamos recorriendo diversas plataformas (como si se tratase del Mega Man X de turno). No obstante, como diría Jack el Destripador, vayamos por partes.

 

Smelter

 

Amor en tiempos de estrategia

En lo relativo a la experiencia de simulación y estrategia en tiempo real Smelter nos presenta una propuesta que nos invita a conquistar diversos mapas que se van abriendo ante nosotros en nuestra cruzada por expandir el imperio. Para ello contamos con cuatro estructuras básicas que construir:

 

  • Casas para los Zirms (nuestros soldados).
  • Estructuras para cultivar manzanas con las que alimentar a nuestro ejército.

  • Fortalezas para los soldados de asalto.

  • Bases para los arqueros.

 

Conviene destacar, igual para alivio de algunos, que no hablamos de una propuesta demasiado completa ni complicada, al menos con respecto a otros títulos del mismo género. Y es que nos presenta unas nociones muy básicas. Eso sí, conviene tener en cuenta que el equilibrio entre manzanas y trabajadores resulta fundamental (al menos si no queréis ver mermada vuestra población a causa de la hambruna). Además, es tarea nuestra mandar a los Zirms que habitan en las casas a las bases militares recién edificadas (y esto hay que hacerlo cada vez que volvemos a construir cualquier fortificación). No obstante, no contamos con penalización alguna tras perder alguna edificación. Pudiendo construirlas y derribarlas a nuestro antojo. Por otro lado, aquí controlamos a Smelter, contando con la posibilidad de disparar bolas de fuego a los enemigos con el joystick derecho. Algo que resulta muy útil, como apoyo a nuestros soldados, ya que dichos enemigos no paran de aparecer en el mapa. Para finalizar, podemos realizar diversas mejoras en nuestro ejército, e incluso abrirnos paso en el mapa, gracias a los tesoros encontrados en la sección puramente plataformera. Como podéis leer, el equilibrio entre las distintas variables de juego y sus mecánicas hacen que sin una no funcione la otra y viceversa.

 

Smelter

 

Plataformas en el paraíso

Y hablando de plataformas, nos encontramos ante una propuesta similar a la vista en sagas como Mega Man X. Plataformas con un diseño cuidado (a las que se accede tras hacer nuestra labor en los «niveles» de estrategia) y en las que contamos con dos elementos a destacar. En primer lugar, la posibilidad de Smeltear. Es decir, lanzar una suerte de garra verde con la que manipular determinados objetos y/o enemigos rodeados por un aura del mismo color. En segundo lugar, la existencia de tres tipos de runas que nos otorgan un conjunto de habilidades y ataques bien diferenciados. Por si fuera poco, resulta fundamental combinar unos y otros (llegados a cierto punto de la aventura podemos alternar entre uno u otro en cualquier momento) si queremos superar los retos que se van presentando ante nuestros ojos.

 

Hasta aquí no encontramos nada que diferencie esta entrega de la afamada saga del bombardero azul anteriormente mencionada. No obstante, aquí llega un nuevo rasgo diferenciador, que además engarza con las secciones de estrategia, los desafíos. Y es que, escondidos por las diferentes fases plataformeras, se esconden diversos desafíos en los que se nos pide (crono en mano) superar determinadas pruebas con determinados hándicap (no ser visto, no sufrir daño, etc…). Además, como indicábamos más arriba, tras completarlas se nos premia con unas monedas que podemos canjear en ciertas zonas del mapa para desbloquear nuevas habilidades. Algo que hace que las secciones de plataformas y estrategia terminen funcionando en una suerte de simbiosis bastante satisfactoria. Eso sí, conviene recalcar que los desafíos anteriormente mencionados también tienen un efecto negativo sobre el transcurso de nuestra aventura plataformera. Efectivamente, tras varios minutos de ensayo-error, logran romper casi por completo el ritmo de juego. Por suerte, tras retomar la aventura esta sensación se desvanece en un par de minutos. No obstante, conviene poner el énfasis en ello para los que busquen una experiencia 100% frenética. Para concluir este apartado, los enfrentamientos con los jefes finales pueden considerarse también un verdadero desafío, soliendo estar por encima del diseño de los propios niveles.

 

Smelter

 

Luces y sombras

Entrando de lleno en las sensaciones jugables, me parece acertado comenzar con su narrativa, o más bien con la forma de presentárnosla. Y es que los comienzos, y la relación en si misma entre Smelter y la propia Eva, me ha recordado a la vivida entre guapifeo y el ninja protagonista del excelente The Messenger. Es decir, el humor y el ingenio no faltan en cada línea de texto y eso se agradece. Es cierto que el nivel no alcanza lo visto en la obra anteriormente mencionada. No obstante, el juego nos ha deparado momentos realmente desternillantes. Por otro lado, su dificultad nos ofrece algún que otro desafío, pero nada realmente desquiciante. Limitándose, los momentos de mayor apuro, a los desafíos y a algún que otro enfrentamiento con los jefes. Y es que, dejando lo anterior de lado, los momentos de estrategia y los niveles de plataforma no han supuesto un reto a tener demasiado en cuenta. En lo relativo a su duración, el resultado final es mucho más que satisfactorio. Con una aventura que, si queremos completar al 100%, se nos puede ir a las 15 horas perfectamente.

 

Adentrándonos en terreno más técnico, ya hemos comentado que Smelter bebe directamente de Mega Man X con cierto grado de acierto y similitud. A pesar de todo, conviene recalcar cierto input lag presente sobre todo en los momentos en los que escalamos por las paredes. En lo relativo a su rendimiento, la tónica general, tanto en modo portátil como en el televisor, es de fluidez. No obstante, contamos con instantes, normalmente relacionados con la cantidad de elementos en pantalla, con ralentizaciones considerables (aunque fugaces) que se acentúan en modo portátil. Algo que, dadas las capacidades técnicas de Nintendo Switch, no puede achacarse a otra cosa que a fallos de optimización. Tampoco podemos olvidarnos de ciertos bugs que, en diversas ocasiones, nos han llevado a tener que comenzar el nivel de turno desde el principio. Destacando nuestro primer encuentro con Takten. Momento en el que el título se congelaba. Tras sufrir el mismo bloqueo, en el mismo punto y en más de una docena de ocasiones, optamos por volver sobre nuestros pasos. Descubriendo que el causante probablemente fuera una habilidad que nos habíamos dejado sin canjear en el mapa. Es cierto que las fases de acción son pequeñas, pero tener que volver a superarlas (desafíos incluidos) por culpa de dichos problemas puede resultar realmente frustrante.

 

Smelter

 

Prosiguiendo con el apartado artístico y gráfico, se nos presenta una aventura cuyo cuidado pixelart sigue la senda de los clásicos del género. El diseño de los niveles y personajes y las animaciones rozan un gran nivel cuya puesta de presentación se materializa con una intro realmente espectacular. Mención a parte merece su BSO. Dinámica, grandilocuente, poderosa, sintética y tremendamente respetuosa con los clásicos del género más plataformero. Si además contamos con dos temas compuestos por el mismísimo Manami Matsumae (responsable de algunas piezas de juegos como el propio Mega Man) el resultado tiene que ser bueno. Es cierto que algunos temas pueden hacerse algo repetitivos y machacones, pero no podemos olvidar que ello es algo típico del género que pretende emular.

 

 

Smelter – Acción, plataformas y estrategia con marcado regusto clásico

Smelter es una aventura que no se limita a rendir un sentido homenaje a los clásicos de acción y plataformas. Y es que logra combinar, con bastante acierto, secciones típicas de juegos como Mega Man X con otras de estrategia. Por desgracia, nos queda la sensación de que si se hubiera dotado de mayor profundidad a este llamativo cóctel el resultado habría podido rozar, o incluso superar, el sobresaliente. La existencia de diversos bugs que nos han hecho tener que reiniciar, en más de una docena de ocasiones, algún que otro nivel o el input lag tampoco ayudan a dejar una mejor sensación, siendo el regusto final ciertamente agridulce.

 

Con todo ello, no conviene menospreciar los hitos alcanzados por Smelter. Y es que el combo, configurado de una forma bastante orgánica, efectista y accesible, funciona. Los niveles de plataformas divierten (destacando sus sistema de combate y algunos enfrentamientos con jefes finales), los desafíos hacen honor a su nombre y los momentos de estrategia resultan entretenidos incluso para los más profanos en el género. Logrando, por otro lado, complementarse de una forma bastante satisfactoria con los instantes de humor (presentes en su narrativa). En definitiva, un título que gustará a los amantes de los clásicos de plataformas y cuyas secciones de estrategia logran destacar por unas mecánicas bastantes accesibles incluso para los profanos del género.

 

Smelter

Hemos analizado Smelter gracias a un código digital cedido por DANGEN Entertainment. Versión analizada 1.0.1.

Smelter
Disfruta la fruta (prohibida)
Smelter es un título que, a pesar de no estar libre de fallos (algunos de bulto) y carecer de demasiada profundidad, logra combinar de una forma bastante natural, orgánica y divertida los momentos plataformeros (al más puro estilo del bombardero azul) con un toque de estrategia en tiempo real bastante accesible.
PROS
Los niveles plataformeros y las distintas habilidades a nuestra disposición
Su cuidado apartado artístico y una divertida narrativa
El combo plataformas y estrategia funciona...
CONTRAS
... aunque una mayor profundidad nos hubiera dejado un producto redondo
Los desafíos (aunque divertidos) rompen, al estar en mitad de los niveles, el ritmo de juego
Diversos bugs que pueden llevar a la desesperación
70